Iniciarán mesas de diálogo por presa El Zapotillo
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Iniciarán mesas de diálogo por presa El Zapotillo

Por Víctor López
2 de abril, 2011
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El próximo lunes iniciarán las mesas de diálogo entre autoridades federales y el grupo de habitantes y organizaciones externas que se oponen a la construcción de la presa El Zapotillo, en esta localidad.

Lo anterior se acordó después de que funcionarios de la Secretaría de Gobernación (Segob) y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) sostuvieran una reunión de trabajo en la localidad de Temacapulín, en este municipio.

La reunión la encabezaron Carlos Armando Reynoso Nuño, titular de la Unidad de Gobernación, y Raúl Antonio Iglesias Benítez, director General del Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Conagua, quienes sentaron las bases de negociación entre ambas partes.

Después de la jornada de trabajo se establecieron los primeros acuerdos, entre éstos, que el próximo lunes se instalará la primera mesa de diálogo, con el compromiso de los opositores al proyecto de levantar el plantón y el bloqueo que mantienen en la zona y permitir la reanudación de los trabajos.

Clausuran opositores construcción de presa El Zapotillo

Más de 200 personas, entre habitantes del poblado Temacapulín y miembros de organizaciones civiles del país, mantienen un plantón permanente en el sitio donde se construye la presa El Zapotillo, en la zona conocida como los Altos de Jalisco.

Desde el domingo 27 de marzo, en la noche, los habitantes de Temacapulín, decidieron sostener esta acción para detener definitiva las obras en “tanto las autoridades involucradas no acaten los fallos judiciales, la oposición bien fundamentada de los pueblos amenazados de inundación por el macro-proyecto y se establezca un imperante diálogo entre las autoridades involucradas y nuestro pueblo”, sostuvo el Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmareno, que son los tres poblados que inundará el proyecto hídrico.

El lunes 28, alrededor de las 10 de la mañana “tomaron” de manera pacífica un acceso y un puente donde la empresa La Peninsular realiza la obra. Los activistas instalaron pancartas, cocinas y lonas en el lugar.

Mediante un comunicado, el Comité Salvemos Temacapulín denunció la presencia de policías municipales de Cañadas de Obregón tomando imágenes y placas de vehículos de los activistas.

“Miembros de la empresa La Peninsular intentaron persuadir a los pobladores de Temacapulín para que se retiraran ofreciéndoles reparación de caminos y predios,  lo cual es un absurdo cuando el pueblo quedaría inundado”, consigna el comunicado.

En el plantón se encuentran personas de diversas organizaciones civiles de Chiapas, Nayarit, DF, Colima, Oaxaca, Guanajuato, Guerrero y del Área Metropolitana de Guadalajara, agrupados en el Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (Mapder).

El abogado de los afectados, Guadalupe Espinosa, del Colectivo Coa, enumeró las violaciones a la legislación ambiental y a los derechos humanos de los pueblos que serán inundados: la presa El Zapotillo carece de los cambios de uso de suelo por parte del Ayuntamiento de Cañadas de Obregón, la cabecera municipal donde está asentado Temacapulí, para levantar una cortina del embalse de 105 metros.

Además, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) emitió la Recomendación 35/2009 en donde se documentan las violaciones a derechos humanos y a principios de enero de este año realizaron una consulta pública para aceptar o rechazar la presa. El resultado fue que más del 98% confirmaron que no quieren el proyecto hídrico.

Guadalupe Espinoza recuerda también que el gobierno de Jalisco y la Comisión Nacional del Agua no han cumplido con la resolución del amparo 2245/2008 y su acumulado 2262/2008 que indica la cancelación inmediata de la obra.

El abogado dice que “esta acción vigorosa y definitiva responde al alto nivel de hartazgo y desesperación en que las comunidades afectadas por represas y macro-proyectos antidemocráticos en México se encuentra”.

Los activistas del Madper le exigen al gobierno mexicano la cancelación de manera definitiva la presa El Zapotillo, “y que admitan que no siguieron con protocolos mínimos democráticos para realizar este proyecto; es una imposición”.

Por otra parte, Amnistía Internacional hizo un llamado a las autoridades de Jalisco para que garanticen los derechos humanos de los manifestantes que protestan contra la construcción de la presa El Zapotillo, la cual es resultado, desde su perspectiva,  de la negativa de las autoridades a respetar y garantizar los derechos de las personas afectadas por la presa y  el incumplimiento de una orden judicial .

Existe una sentencia de amparo del Juzgado Primero de Distrito Auxiliar en Guadalajara, Jalisco de 31 de enero de 2011, el cual concluyó que con la planeación y construcción de la presa la Comisión Nacional del Agua, la Comisión Estatal del Agua y la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales “habían violado garantías constitucionales como el derecho a la igualdad, medio ambiente adecuado, vivienda digna, información, consulta, propiedad y libertad de cultos, entre otros”, apuntó AI.

Con información de Notimex.

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Cómo la pandemia ha dañado nuestra vida sexual (y qué podemos hacer para remediarlo)

La pandemia ha hecho mella en la vida sexual de las parejas: ¿por qué las relaciones íntimas se están debilitando?
27 de abril, 2021
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Antes de la pandemia, muchas parejas vivían como “dos barcos que pasan en la noche”, considera la terapeuta sexual Emily Jamea, de Houston, Texas (EE.UU.).

Algunas parejas, que antes estaban sobrecargadas de compromisos fuera de casa, descubrieron que los confinamientos relacionados con la pandemia les ofrecían un respiro muy necesario.

Al principio, estar atrapados en casa les permitió bajar el ritmo y dedicar más tiempo a los momentos íntimos.

“Inicialmente, la pandemia dio a la gente la oportunidad de volver a conectar de una manera que quizás antes sólo podían hacer en vacaciones”, dice Jamea.

Sin embargo, a medida que la pandemia avanzaba, empezó a “pasar factura” a las relaciones íntimas, sostiene. “Para la mayoría de las parejas, el deseo sexual cayó en picado”.

Los estudios realizados en todo el mundo cuentan una historia similar.

Las investigaciones llevadas a cabo en Turquía, Italia, India y EE.UU. en 2020 apuntan a un descenso de las prácticas sexuales, tanto en pareja como en solitario, y es directamente atribuido al confinamiento.

“Creo que gran parte de la razón es que mucha gente estaba demasiado estresada”, afirma Justin Lehmiller, psicólogo social e investigador del Instituto Kinsey (EE.UU.), quien realizó el estudio.

Para la mayoría, los confinamientos durante la pandemia crearon una atmósfera de incertidumbre y miedo.

Muchos experimentaron una ansiedad sin precedentes relacionada con la salud, inseguridad económica y otros cambios vitales importantes.

El estrés provocado por estos factores -por no hablar de los problemas que surgen al pasar demasiado tiempo con otra persona en un espacio cerrado y reducido- contribuyó al marcado descenso de la vida sexual de las parejas.

En cierto modo, el mundo de la covid-19 ha demostrado ser tóxico para la sexualidad, así que ¿seremos capaces de volver a nuestra normalidad sexual cuando se disipe el estrés de la pandemia, o nuestras relaciones habrán sufrido un daño duradero?

Dos fases en el deseo

Como observó Jamea, muchas parejas disfrutaron de un breve impulso en su vida sexual al principio de los aislamientos.

Rhonda Balzarini, psicóloga social y profesora adjunta de la Universidad Estatal de Texas (EE.UU.), describe este repunte inicial del deseo sexual como una fase de “luna de miel”, en la que las personas reaccionan de forma más constructiva al estrés.

“Durante esta fase, la gente tiende a colaborar. Puede ser cuando vas a la casa de tu vecino y le dejas papel higiénico en la puerta cuando lo necesita”, cuenta Balzarini.

Pareja

Getty Images
Muchas parejas disfrutaron de un breve impulso en su vida sexual al principio de los aislamientos, pero luego eso cambió, dicen los expertos.

“Pero con el tiempo, a medida que los recursos se vuelven más escasos, la gente se estresa más y la energía se agota, la desilusión y la depresión tienden a hacerse presentes. Cuando eso empieza a suceder, es cuando se puede empezar a ver que las parejas tienen problemas”.

Balzarini observó este patrón en los participantes, mayores de 18 años, en un estudio sobre 57 países que ella y su equipo llevaron a cabo durante la pandemia.

Al inicio de la misma, observaron que factores como la preocupación económica estaban asociados a un mayor deseo sexual entre las parejas.

Sin embargo, con el paso del tiempo, a medida que las personas informaron de un aumento de los factores de estrés relacionados con la pandemia -como la soledad, el estrés general y las preocupaciones específicas de la covid-19-, también informaron de una disminución del deseo sexual hacia sus parejas.

Según Balzarini, lo más importante de este estudio es la relación entre el estrés, la depresión y el deseo sexual. Al principio de la pandemia, los factores de estrés podrían no haber “desencadenado la depresión” todavía, explica.

Pero cuando esos factores de estrés se prolongaron, la gente se agotó. El estrés se correlaciona con la depresión, y “la depresión afecta negativamente al deseo sexual”, dice.

Además de las tensiones cotidianas provocadas por la pandemia, la mayor amenaza del virus se cernía sobre nosotros, ya que las tasas de mortalidad y hospitalización aumentaban en todo el mundo.

Este peligro, siempre presente, contribuyó sin duda a matar el ánimo de las parejas.

“Los terapeutas sexuales dicen algo parecido a ‘dos cebras no se aparean delante de un león'”, cuenta Jamea.

“Si hay una inmensa amenaza ahí mismo, eso envía una señal a nuestro cuerpo de que probablemente no es un buen momento para tener sexo”. Por esa razón, “el aumento del estrés conduce a un bajo deseo o a una dificultad para que se produzca la excitación”, asevera.

pareja entrelazada

Getty Images
“Una de las claves para mantener el deseo en una relación a largo plazo es tener cierta sensación de misterio sobre tu pareja y cierta distancia”, cuentan los expertos.

Demasiada cercanía

Aunque Balzarini oyó hablar de parejas que se duchaban juntas durante el día o se bañaban a media tarde al principio de la pandemia, esas experiencias más sensuales de lo normal acabaron “perdiendo su atractivo”, explica.

Dejaron paso a las crecientes exigencias cotidianas, como el desorden en el hogar, y las parejas empezaron a criticarse mutuamente.

Lehmiller lo describe como el “efecto de sobreexposición”, que da lugar a que “los pequeños hábitos de tu pareja empiecen a ponerte de los nervios”.

Balzarini recuerda que alguien le contó que nunca se había dado cuenta de lo ruidosa que era la masticación de su pareja hasta que empezaron a compartir todas y cada una de las comidas durante el confinamiento.

beso

Getty Images
Algunas personas engañaron por primera vez a sus parejas durante la pandemia, según los estudios.

Este aumento del tiempo de convivencia también puede mermar seriamente la excitación sexual.

“Una de las claves para mantener el deseo en una relación a largo plazo es tener cierta sensación de misterio sobre tu pareja y cierta distancia”, dice Lehmiller. “Cuando te ves todo el tiempo… la sensación de misterio se desvanece”.

Separados de su vida social y profesional anterior a la pandemia, las personas también pueden empezar a perder el sentido de sí mismos, lo que puede afectar a la confianza y el rendimiento sexual.

Especialmente las mujeres han tenido que dejar de lado sus carreras durante la pandemia, ya que las tareas domésticas, el cuidado de los niños y la educación en casa han recaído desproporcionadamente sobre ellas.

“Eso fue muy duro para muchas mujeres”, explica Jamea.

“ son una parte tan importante de la identidad, y llevamos todo lo que somos al dormitorio. Si no sabemos quiénes somos, de repente, puede parecer que no hay nada que aportar”.

¿Podemos recuperarnos?

Sin embargo, el sexo no está necesariamente condenado. Los investigadores del Instituto Kinsey sugieren un comportamiento específico para mejorar la vida sexual de las parejas: agitar las cosas. Uno de cada cinco participantes en el estudio probó algo nuevo en la cama, y eso ayudó a reavivar el deseo y la intimidad.

“Las personas que probaron cosas nuevas fueron mucho más propensas a reportar mejoras”, asegura Lehmiller.

Entre las nuevas actividades que ayudaron a mejorar la vida sexual de la pareja se encuentran “probar nuevas posturas, poner en práctica las fantasías, practicar juegos sexuales y dar masajes”, según el estudio.

Pero para los que tienen relaciones en las que la actividad sexual ha disminuido durante el último año y no se ha recuperado, ¿habrá daños duraderos? Depende, dicen los expertos.

Otra pareja

Getty Images
Algunos pueden no recuperarse “por sufrir una falta de conexión tan prolongada”, considera Lehmiller.

Algunos pueden no recuperarse “por sufrir una falta de conexión tan prolongada”, considera Lehmiller.

Su investigación también demostró que algunas personas engañaron a sus parejas por primera vez durante la pandemia, una indiscreción de la que puede ser difícil recuperarse.

Otros seguirán sufriendo las pérdidas de empleo relacionadas con la pandemia, así como las tensiones financieras que se ciernen sobre las relaciones y que pueden también causar fricciones.

Pero, para muchos, hay esperanza. Con más gente vacunándose, los negocios están reabriendo, y algunos trabajadores están volviendo a la oficina.

“La gente está empezando a volver a su antigua rutina”, relata Jamea. Ella está viendo los efectos positivos de esta situación en las parejas de su consulta.

Cualquier tipo de vuelta a la “normalidad” es un buen indicador para las parejas cuyas luchas comenzaron durante la pandemia.

“Es posible que algunas de estas parejas, una vez que la pandemia esté controlada… vuelvan a ser como antes”, dice Lehmiller.

“Ese factor de estrés se ha eliminado y su vida sexual mejorará”.

Este artículo se publicó originalmente en ingles en BBC Worklife.


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