Conoce al think tank de Javier Sicilia
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Conoce al think tank de Javier Sicilia

Por Paris Martínez
9 de junio, 2011
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Si bien Javier Sicilia es el personaje emblemático y principal orquestador de la Caravana por la Paz y la Justicia con Dignidad, lo cierto es que resulta una tarea titánica intentar movilizar a todos los mexicanos que se sienten agraviados por la violencia a raíz de la guerra del presidente Calderón… incluso para un poeta.

Por ello, las responsabilidades operativas de esta movilización recaen en un grupo compacto de colaboradores cercanos, el think tank, los brazos que controlan los distintos aspectos logísticos de esta marcha motorizada que Sicilia bautizó como “ruta del horror” . Animal Político te los presenta.

Emilio Álvarez Icaza, el negociador

El expresidente de la Comisión de Derechos Humanos del DF juega un rol de interlocutor de la Caravana ante las distintas autoridades (estatales y federales) con las que ha debido entablarse contacto para garantizar el paso de los manifestantes en su camino a Ciudad Juárez, así como con los grupos civiles que la reciben en los distintos estados.

“Mi trabajo es ayudar a los diálogos con los distintos sectores -afirma Álvarez Icaza-, facilitar el entendimiento con grupos de distinto origen, formación, cultura política y organizacional: hay quien viene del mundo académico, otros del empresarial, del popular, hay quien nunca ha sido parte de una agrupación civil; hay una diversidad ideológica, racial, de pensamiento y mi trabajo ha sido ayudar a construir procesos de diálogo.

Además, tras conocerse el asalto de la Policía Federal al Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, en Ciudad Juárez, Álvarez Icaza fue comisionado por Sicilia para “servir de puente con la Secretaría de Seguridad Pública federal, para hacerles saber la indignación y preocupación que generó el asalto a las oficinas de los defensores de las garantías individuales en aquella ciudad”.

Julián Lebarón, el orador

La corpulencia y altura de Julián, hermano de Benjamín, el activista civil contra los secuestros en Chihuahua que fue asesinado en julio de 2009, contrastan con la voz suave, franca, con la que ha detonado las más emotivas reflexiones en cada escala que va haciendo la Caravana, las cuales han dado pie, de hecho, a nuevos señalamientos de Sicilia no sólo a la actitud de la autoridad ante la violencia, sino también de la sociedad misma ante este flagelo.

En pequeños trozos de papel, el constructor, ganadero y agricultor de 33 años (y 11 hijos) ha estampado frases que se han convertido en consignas de la Caravana cuando las ha formulado al micrófono, tales como “las balas, la sangre y las cabezas cortadas antes fueron gritos y mentadas de madre”, la que dio pie al regaño de Sicilia a manifestantes, cuando gritaron “muera Calderón” en el mitin de San Luis Potosí, y a partir de lo cual no se ha vuelto a presentar violencia verbal contra ninguna autoridad ni contra criminales, a los cuales este movimiento considera víctimas también.

Este miércoles, Sicilia se congratuló: “Si yo renuncié a la poesía, Julián me haya relevado”.

La capacidad de improvisación de Lebarón, además, confiere un tono de frescura y evita la monotonía en los mensajes que los organizadores lanzan en cada encuentro con víctimas, como fue el caso de Durango, donde en vez de lanzar un discurso tradicional, optó por entrevistar desde el templete a un expolicía, para ejemplificar la necesidad de acciones no sólo grupales contra la violencia, sino también personales.

– Óscar, ¿qué es lo que hacía usted antes de venir a esta caravana? -preguntó.

– Era policía municipal.

– Y todavía tienes el gafete, ¿podrías mostrárnoslos? ¿Qué hay en la funda del gafete? -preguntó Julián.

– La fotografía de mis hijos, la credencial la tiré. Y a mi uniforme le quité las estrellas y la insignia de la policía, y sólo dejé la bandera de México -explica el exagente, mostrando el pabellón bordado en su hombro izquierdo-, porque quiero mucho a mi país… -y remató- A los buenos policías, que los hay, les digo que ya se salgan, como yo, pues sólo los están haciendo máquinas para matar, ¡sálganse e intégrense al movimiento! ¡Voltéense a Calderón!

– Óscar -concluyó Julián-, es un hombre que sabe que la solución no está en las armas… Está en nosotros.

Magdiel Sánchez, el operador

La coordinación de los autobuses en los que viaja la Caravana, así como de la actividad y movimientos de manifestantes en cada estado, recae en este joven morelense de 27 años, estudiante de Filosofía y Letras, quien buscará obtener un título profesional con una tesis sobre las ideas sobre filosofía de la cultura planteadas a principios del siglo pasado por el húngaro György Lukács.

“Particularmente lo que tengo que hacer es coordinar a la gente que viene en la caravana y empatar con la gente que está organizando los actos en cada ciudad, es una de coordinación de los actos y del recorrido con las personas durante todas las paradas que estamos haciendo”.

Integrante del Movimiento de Liberación Nacional, Magdiel formó parte del primer grupo de habitantes de Cuernavaca que se movilizó tras el asesinato de Juan Francisco, el hijo de Sicilia, y seis personas más, aún antes que el poeta pudiera volver a México desde Manila, donde se encontraba cuando el crimen fue cometido.

 

 

Mayra Rojo, la memoria

Artista visual, estudiante de doctorado e investigadora académica, esta joven voluntaria camina en cada plaza en pos de las víctimas que se suman a la movilización civil, para recuperar sus testimonios y trabar contacto efectivo con cada una.

Integrante de la Comisión para la Recuperación de la Memoria, su encomienda es “hacer la recopilación de los datos de las víctimas y familiares para elaborar un directorio que permita tejer una red. Todo el que quiera confiarnos sus datos y pertenecer a esta red puede hacerlo, no será una labor desarrollada exclusivamente durante el tiempo que dure la Caravana, sino que se continuará”.

Cabe destacar que las víctimas también pueden trabar comunicación con la Comisión a través del correo electrónico [email protected].

 

 

Rocato, el consejero

Roberto del Callejo y Torrentera prefiere que le digan Rocato. Él fue de los principales impulsores de la Red por la Paz y la Justicia, el 28 de marzo, en Cuernavaca y, en su condición de amigo personal de Sicilia ha estado siempre a su lado desde el inicio de las movilizaciones. De hecho, viaja con él en la camioneta en la que se trasladan Sicilia y Álvarez Icaza.

Editor de profesión, Rocato explica que él ha “acompañando de cerca la parte organizativa de todas las actividades que se han hecho a partir del asesinato de Juan Francisco, como la ofrenda permanente ante el palacio de gobierno en Cuernavaca, el plantón de una semana en el mismo punto, la marcha del 6 de abril en Cuernavaca, la más grande de la que la capital morelense tenga memoria, así como la marcha del 5 al 8 de mayo, de Cuernavaca a la Ciudad de México, y ahora en esta caravana motorizada a Ciudad Juárez”.

Participante como alumno de CCH en las movilizaciones universitarias de 1968, Rocato afirma que la confianza depositada en él es producto por una parte, “de la cercanía con Javier” y, por el otro, debido a la experiencia obtenida en las luchas estatales “contra el deterioro de la vida política, social y económica del país” en las que ha participado.

 

José Martínez Cruz, el difusor

Integrante de la Comisión Independiente de Derechos Humanos, el Partido Revolucionario de los Trabajadores y la Red por la Paz con Justicia y Dignidad, Pepe o El Castor suma ya 40 años de activismo político en Morelos, donde incluso realizó una huelga de hambre de 19 días en 1989 para exigir la presentación con vida del líder socialista morelense José Ramón García Gómez, el primer desaparecido político del gobierno de Carlos Salinas.

Al frente de la cafetería-sala de prensa conocida como La Comuna, en Cuernavaca, El Castor promovió la difusión mediática no sólo del asesinato de Juan Francisco y sus seis amigos en marzo pasado, sino también las movilizaciones posteriores, acciones que contribuyeron a que más de 3 mil 700 personas se integraran a la Red por la Paz con Justicia y Dignidad en los días posteriores al crimen.

“Siempre hemos documentado toda clase de abusos a los derechos humanos, de asesinatos, de crímenes, de ejecuciones cometidas en el estado de Morelos, desde que en 1989 asesinaron a dos indígenas de Xoxocotla y la desaparición forzada de José Ramón, nuestro compañero del PRT”.

Dada su experiencia no sólo política sino en estrategias comunicativas de organizaciones civiles, José Hernández fue asignado a la Comisión de Comunicación de la Caravana por la Paz y, de hecho, fueron sus gestiones las que facilitaron la presencia de Rosario Ibarra, líder histórica del movimiento por la presentación de desaparecidos políticos desde la guerra sucia, en el mitin del pasado martes en Nuevo León.

Mauricio Patrón, el enlace

Mauricio es un joven desparpajado, quien suma ya tres años al frente del área de Comunicación y Visibilización de Cencos, la agrupación civil con sede en el Distrito Federal que encabeza Emilio Álvarez Icaza y a la que llegó luego de ser adjunto del catedrático universitario y exguerrillero uruguayo Carlos Fazio.

Cencos, afirma, se encargó de proporcionar a la prensa nacional y extranjera toda la información relacionada con las manifestaciones posteriores al asesinato del hijo de Javier Sicilia, debido a lo cual “se convirtió en una especie de fuente oficial en torno a la movilización”.

Ya sobre la carretera a Mauricio corresponde la atención y facilitación de las labores de los 120 periodistas (de prensa, internet, radio y televisión) enviados por un centenar de medios para acompañar a la Caravana por la Paz en su recorrido a Ciudad Juárez, “el punto más adolorido de la geografía mexicana”, tal como la definió Sicilia.

 

 

Olga Reyes, la conciencia crítica

Aunque los hermanos de Olga siempre estuvieron involucrados en luchas sociales en su natal Ciudad Juárez, como invasiones de tierras abandonadas para la creación de viviendas para gente sin recursos, ella, en realidad, nunca sintió interés por estas actividades, sino hasta que cuatro de sus hermanos, una cuñada y un sobrino fueron asesinados y sus casas incendiadas.

Hoy Olga acompaña a la Caravana siempre con un turno al micrófono, para lanzar un mensaje muy particular, no a las autoridades ni a los criminales, sino a la ciudadanía. De lo cual el mejor ejemplo es su intervención en el mitin de Monterrey, donde aseguró que a cada persona asesinada por las autoridades “se le pone una etiqueta: de las mujeres de Juárez, dijeron que eran prostitutas; de los hombres, que son narcotraficantes; y de los niños, que estaban en un lugar inadecuado; eso no es justo, ¿por qué estamos permitiendo que pase esto? Tan culpables son las autoridades como nosotros, la sociedad, que lo hemos permitido. ¡Hay que quitarse esa pinche cobardía! No sé qué pasa con la gente: hay que seguir luchando, necesitamos que se una más gente y que salga a gritar, que no tenga miedo, que tenga coraje, estamos todos aquí por amor, por amor a la vida, amor a los derechos, amor a los niños que están quedando solos, ¡salgamos a las calles! ¡No nos quedemos así!”.

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Evolución del coronavirus: El covid-19 se comporta como si fuera una enfermedad de transmisión sexual

Desde el punto de vista evolutivo, el coronavirus se asemeja a una enfermedad de transmisión sexual: la persona infectada continúa viéndose y sintiéndose bien mientras contagia a otros. Y, dado a que en algunos casos provoca cuadros graves y en otros no, es un virus muy difícil de controlar.
Getty Images
18 de junio, 2020
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En el caso de los virus, hay una delgada línea entre la severidad y la transmisibilidad. Si son demasiado virulentos, matan o dejan incapacitado a su huésped, pero esto limita su habilidad de infectar a otros nuevos.

Por el contrario, si hacen poco daño, no pueden generar suficientes copias de sí mismos para volverse infecciosos.

Pero, el SARS-CoV-2, el coronavirus que causa la covid-19, esquiva esta compensación evolutiva.

Los síntomas, por lo general, no aparecen hasta que la persona infectada ha estado propagando el virus durante varios días.

Un estudio del SARS-CoV-2 estimó que la tasa más alta de transmisión viral tiene lugar uno a dos días antes de que la persona infectada comience a mostrar síntomas.

En términos más sencillos, sólo te sientes enfermo cuando el virus ha logrado cumplir con su meta evolutiva: propagarse.

Los virus que son buenos haciendo copias de sí mismos y haciendo que esas copias entren dentro de nuevos huéspedes, son más exitosos y se vuelven más prevalentes hasta la que inmunidad del huésped o medidas de salud pública lo contienen.

Como profesores que estudiamos medicina evolutiva, sabemos que la compensación entre la virulencia y la transmisibilidad ayuda a mantener a un patógeno bajo control.

Prueba de covid

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Entre el 40% y el 45% de las personas infectadas con SARS-CoV-2 son asintomáticas.

La misma destructividad de un virus evita que se propague demasiado.

Esto ha sido el caso con otros patógenos pandémicos, incluyendo el virus de Marburgo, el ébola y el coronavirus original responsable del SARS.

Los brotes que causan consistentemente síntomas severos son más fáciles de acorralar con medidas de salud pública, porque los individuos infectados son fácilmente identificables.

El SARS-CoV-2, sin embargo, puede invadir comunidades sigilosamente, porque muchos individuos infectados no tienen ningún síntoma.

Como una enfermedad de transmisión sexual

Desde este punto de vista, la covid-19 se asemeja a una enfermedad de transmisión sexual.

La persona infectada continúa viéndose y sintiéndose bien, mientras propaga la enfermedad a nuevos huéspedes.

El VIH y la sífilis, por ejemplo, son relativamente asintomáticos por una gran parte del tiempo en que son contagiosas.

Con el SARS-CoV-2, investigaciones recientes indican que el entre el 40% y el 45% de las personas infectadas son asintomáticas.

Y estos portadores son capaces de transmitir el virus por un período más largo.

Hombre en un consultorio médico

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Al igual que enfermedades de transmisión sexual, lpersona infectada continúa viéndose y sintiéndose bien, mientras propaga la enfermedad a nuevos huéspedes.

La covid-19 tiene otra similitud con muchas enfermedades de transmisión sexual.

Su severidad no es la misma en todos los huéspedes y por lo general estas diferencias son dramáticas.

Hay evidencia de que la habilidad para luchar contra la infección difiere entre la gente. La severidad entre las cepas del virus también puede ser diferente, aunque aún no hay evidencia sólida al respecto.

Incluso cada cepa de SARS-CoV-2 puede afectar a la gente de diferentes formas, lo cual puede facilitar su propagación.

Hospital

Reuters
El virus es particularmente agresivo con las personas mayores de edad y con ciertas enfermedades preexistentes como diabetes o hipertensión.

El virus SARS-CoV-2 -o cualquier otro patógeno- no cambia deliberadamente lo que hace para explotarnos y usar nuestro cuerpo como vehículo de transmisión, pero los patógenos pueden evolucionar de modo que parezca que están jugando con nosotros.

Estudios muestran que los patógenos pueden expresar virulencia condicional -es decir, que pueden ser altamente virulentos en algunos individuos y menos virulentos en otros- dependiendo de características del huésped como la edad, la presencia de otras infecciones y la respuesta inmunitaria de cada individuo.

Esto puede explicar por qué el SARS-CoV-2 evita el mecanismo de compensación.

En algunos individuos maximiza la virulencia. En otros maximiza su transmisibilidad.

Cómo el SARS-CoV-2 se sale con la suya

La edad, hasta el momento, parece ser un factor crítico. La gente mayor tiende a sufrir infecciones altamente destructivas, mientras que los huéspedes más jóvenes, aunque pueden infectarse de la misma manera, se ven mayormente poco afectados.

Esto puede ser porque distintos huéspedes pueden tener distintas respuestas inmunitarias.

Otra explicación es que, a medida que nos volvemos mayores, somos más propensos a desarrollar otras enfermedades como obesidad e hipertensión, que pueden hacernos más susceptibles al daño provocado por el SARS-CoV-2.

Más allá del mecanismo, este patrón basado en la edad le permite al SARS-CoV-2 salirse con la suya desde el punto de vista evolutivo: devastando a las personas mayores con alta virulencia, pero manteniendo a las personas más jóvenes como vehículos de transmisión.

Hospital

Getty Images
Al ser una enfermedad nueva, todavía hay demasiadas incógnitas sin responder, cómo cuáles son sus efectos a largo plazo, por ejemplo.

Algunos estudios indican que la gente joven es más probable que sea asintomática.

Ambos, los asintomáticos y los presintomáticos pueden transmitir el virus.

¿Qué sabemos entonces de la evolución del SARS-CoV-2? Desafortunadamente, aún no mucho. Hay algo de evidencia de que el virus puede estar adaptándose a nosotros, como nuevos huéspedes, pero hasta el momento no hay evidencia que muestre que estas mutaciones están cambiando al virulencia o transmisibilidad del SARS-CoV-2.

Y como el SARS-CoV-2 puede esquivar la compensación típica entre la virulencia y la transmisibilidad, puede que haya poca presión evolutiva para transformarse disminuir su severidad a medida que se propaga.

De todos los misterios que rodean a la covid-19, una cosa es cierta: no podemos dejarnos llevar por una falsa sensación de seguridad. Como advirtió Sun Tzu en “El arte de la guerra”, conoce a tu enemigo.

Hay mucho más que saber sobre el SARS-CoV-2 antes de cantar victoria.

*Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.. Athena Aktipis es profesora asistente de Psicología del Centro de Evolución y Medicina de la Universidad Estatal de Arizona en EE.UU. Joe Alcock es profesor de Medicina de Emergencia de la Universidad de México.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC


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