5 razones para eliminar impuesto a telecomunicaciones, según CANIETI
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5 razones para eliminar impuesto a telecomunicaciones, según CANIETI

Por Eduardo Rodríguez Soto
31 de agosto, 2011
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Con la idea de recaudar más impuestos, el Gobierno Federal puso en marcha el año pasado un impuesto adicional a las telecomunicaciones pero sólo ha recaudado el 60% de lo que se propuso; no obstante, dicho gravamen afecta al consumidor final de internet y telefonía fija y móvil, además, señalan especialistas, frena el desarrollo económico en el sector.

Si se elimina el 3% del IEPS el PIB aumentaría: especialistas.

El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 3% a las telecomunicaciones, que desde 2010 se aplica en México, hoy día es más nocivo que favorable para empresas y consumidores y por ello debe eliminarse, señalaron empresas y académicos agrupados en la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CANIETI).

El IEPS en telecomunicaciones es “incongruente” y “regresivo” pues paga más quien menos tiene, además que ante su aplicación sólo se ha podido recaudar 60% de lo que se tenía estimado, destacó Santiago Gutiérrez Fernández, presidente de la CANIETI.

¿Y por qué pagan más quienes menos tienen? Al 16% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) se le suma 3% más del IEPS; es decir, por servicios de internet y telefonía, las empresas pagan a Hacienda 19% de impuestos que terminan cobrando en sus tarifas a los usuarios.

En un país donde apenas el desarrollo de internet en telefonía móvil comienza a surgir, quienes menos ingresos tienen se ven relegados por los altos costos en servicios de telecomunicaciones.

La historia comenzó en 2008 cuando, ante la crisis económica mundial, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en ese entonces liderada por Agustín Carstens, decidió crear un paquete fiscal para la recuperación de las finanzas y surgió un “impuesto especial” del 3% a las telecomunicaciones.

La propuesta que realiza la CANIETI se hace 10 días antes de que comience a discutirse en el Congreso el paquete fiscal 2012.

A decir de la CANIETI, se pueden obtener mayores ingresos fiscales para el país que los esperados por la recaudación del IEPS, que sólo frena a dicho sector.

AnimalPolitico.com te presenta los argumentos de 5 especialistas para eliminar dicho gravamen de las telecomunicaciones:

Sin IEPS mayor crecimiento del PIB

Con la eliminación del IEPS en telecomunicaciones, el Producto Interno Bruto del País (PIB) crecería, refiere Judith Mariscal, de Telecom-CIDE. Hoy se paga el 19.5% de impuestos en el sector pero si se pagara 15.1% por cada dólar de reducción de impuestos (fijo y móvil) se crecería de 18 dólares a 120 dólares adicionales en el PIB de 2009 a 2014.

"Hoy las empresas en telecomunicaciones requieren invertir".//FOTO: Cuartoscuro

Invertir la fórmula

Si se elimina el IEPS en telecomunicaciones habrá mayores ingresos en el sector y, por lo tanto, se generará la posibilidad de que aumente la captación fiscal. Hoy las empresas en telecomunicaciones requieren invertir más, pero se recaudan muy pocos impuestos, destaca el senador Javier Castellón, presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara Alta.

El IEPS es un desestimulo

A las telecomunicaciones se les aplica el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), una medida fiscal cuya naturaleza evita el consumo de ciertos productos dañinos para la salud como bebidas alcohólicas y bebidas energetizantes o como en el caso de gasolinas, diesel o en la realización de juegos con apuestas y sorteos.

A decir de Irene Levy, del Observatorio de las Telecomunicaciones en México (Observatel), los usuarios de las tecnologías de la información y comunicaciones en México no somos opuestos ni a las empresas ni al gobierno pues somos un insumo.

Para Observatel el gravamen de 3% en telecomunicaciones no es justificable ni por la cantidad recaudada ni por el efecto directo e indirecto que tiene, debe eliminarse.

Desaceleración mayor a 40%

México tiene una penetración en telecomunicaciones de 82%, más baja al promedio de Latinoamérica y Medio Oriente de 109%, y muy inferior al promedio de los países europeos.

El impuesto más la recesión económica ocasionaron una desaceleración acumulada en el crecimiento de las telecomunicaciones mayor al 40%, cuando normalmente el crecimiento propiciado por las tecnologías de la información aumentan la productividad de un país entre 40% y 80%.

A mayores impuestos, menos inversión

Estudios de CANIETI revelan que el IEPS en este sector tiene un efecto regresivo que reduce el impacto recaudatorio, gravamen que en cadena puede provocar un incremento en gastos de hasta 4.76%, costo que puede ser la diferencia para lo agentes económicos del país, entre competir o salir del mercado globalizado.

En entrevista con AnimalPolitico.com, Santiago Fernández Gutiérrez, presidente de CANIETI, Irene Levy, presidenta del Observatorio de las Telecomunicaciones en México (Observatel), Judith Martel, de Telecom-CIDE y Ernesto Piedras de The Competitive Intelligence Unit (CIU), dan sus razones para eliminar el impuesto de 3% en las telecomunicaciones:

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Northwestern Medicine

Mayra, la primera persona en recibir un trasplante doble de pulmón por COVID-19

Cuando Mayra Ramírez despertó otra vez a mediados de junio tras haber estado sedada y conectada a un respirador por más de 40 días no entendía todavía muy bien qué había pasado. Esta es su historia.
Northwestern Medicine
7 de agosto, 2020
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Cuando Mayra Ramírez despertó a mediados de junio tras haber estado sedada y conectada a un respirador por más de 40 días no entendía todavía muy bien qué había pasado.

Estaba en una cama de un hospital de Chicago, conectada a decenas de cables, aparatos y monitores, una escena similar al último recuerdo que tenía, cuando fue ingresada con los síntomas inequívocos de COVID-19 a finales de abril.

Pero las marcas frescas de las cicatrices mostraban que algo había sucedido mientras ella estaba en un coma inducido, en un no-tiempo de inconsciencia y pesadillas recurrentes.

“No fue hasta semanas después de que desperté que me di cuenta de que me habían hecho un trasplante de pulmones el 5 de junio y de que era el primer caso en Estados Unidos que lo recibía como un paciente de coronavirus”, cuenta en entrevista con la BBC.

Los médicos de Ramírez -de 28 años y sin ninguna enfermedad conocida que pudiera agravar su estado- habían visto su salud deteriorarse progresivamente desde que ingresó.

La joven había llegado al hospital con falta de aire, pero unas semanas después sus pulmones ya estaban “como un queso gruyer“.

A inicios de junio, llamaron a la familia en Carolina del Norte para que se despidiera de ella: no le daban dos días de vida.

Pero casi a último minuto los médicos decidieron probar una técnica que, hasta donde se conoce, no se había practicado antes con un paciente de coronavirus en EU.

“Mayra, más allá de la enfermedad, estaba saludable y también es joven, por lo que si éramos capaces de arreglar sus pulmones, todo lo demás debería estar bien”, cuenta a la BBC el cirujano Ankit Bharat, uno de los responsables del trasplante.

Dos días después iniciaron el procedimiento, sin tener ninguna esperanza -o certeza- de cuáles serían los resultados.

El lugar del silencio

Mayra, que es originaria de Carolina de Norte, se había mudado en 2014 a Chicago, donde comenzó a trabajar como asistente legal.

Mantenía una vida saludable: le gustaba correr, viajar y en su tiempo libre solía visitar a sus amigos o su familia o jugar con sus perros.

Cuando la pandemia comenzó a golpear el estado de Illinois, el temor de enfermarse la llevó a reforzar las precauciones: comenzó a trabajar de forma remota y asegura que apenas salía de casa.

Mayra

Northwestern Memorial Hospital
Mayra todavía se recupera de su operación.

Pero en abril comenzó a sentirse inusualmente mal y algunos síntomas recurrentes se mostraron como un mal augurio.

“Es la cosa más difícil por la que he pasado en mi vida. Estaba trabajando desde casa cuando empecé a perder el olfato y el sabor. Estaba muy cansada, me faltaba el aire y no podía caminar grandes distancias”, recuerda.

Contactó con la línea nacional de COVID para seguir sus consejos. Le recomendaron que se aislara en casa y vigilara sus síntomas.

Pero cada día se sentía peor.

“El 26 de abril ya no pude soportar más y fui a emergencias. Tomaron mis signos vitales y mi oxígeno en sangre estaba muy bajo. A los 10 minutos ya me estaban pidiendo que designara a alguien para que pudiera tomar decisiones médicas por mí“, recuerda.

Fue su último recuerdo por más de un mes.

Una cama de hospital

BBC
La joven estuvo en un ventilador por más de un mes.

La joven fue sedada y conectada casi inmediatamente a un respirador y a una máquina ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), un dispositivo que brinda soporte cardíaco y respiratorio.

“Estuve durante seis semanas en el respirador”, dice.

De todo ese tiempo solo recuerda unos malos sueños que todavía la atormentan.

“Durante esas semanas tuve pesadillas que todavía me afectan hoy, mientras todavía sigo tratando de recuperar algunas capacidades mentales y cognitivas”, asegura.

El momento decisivo

Pero luego de un mes y medio en un respirador Mayra no mostraba mejoría y sus pulmones ya mostraban daños irreversibles.

“Entonces fue cuando le dijeron a mis padres que yo tenía un daño pulmonar agudo y les pidieron que vinieran al hospital a decir adiós porque yo no pasaría de la noche”.

El equipo médico del Chicago’s Northwestern Memorial Hospital, sin embargo, decidió tomar una decisión arriesgada: completaron una evaluación urgente, la consultaron con la familia y como último recurso decidieron someterla a un trasplante doble de pulmón.

Era un procedimiento que se había probado antes en países como Austria y China para pacientes de coronavirus, pero no existía referencia hasta ese momento de otro caso similar en EU.

“Inmediatamente después del trasplante su corazón comenzó a bombear sangre de forma correcta a todos los demás órganos”, afirma el doctor Bharat.

“Cuatro semanas después estaba fuera del hospital. Ahora está en casa, hablando bien, con niveles de oxígeno adecuado”, agrega.

Según un comunicado del hospital, el caso de Ramírez y de otro hombre sometido poco tiempo después a una intervención similar muestran que los trasplantes dobles de pulmón pueden ser también una opción para casos críticos de coronavirus.

Para Ramírez, tras la operación, no solo comenzó el largo proceso de la recuperación, en el que ha tenido que aprender a respirar e incluso a caminar de nuevo.

También, dice, ha tenido que lidiar con las profundas cicatrices emocionales y psicológicas que los últimos meses han dejado en su vida.

“Ahora me siento mucho mejor que cuando desperté tras el trasplante. Estuve durante tres semanas en un proceso de rehabilitación que me ha ayudado drásticamente a mejorar mis habilidades físicas, pero todavía estoy tratando luchar con esto desde un punto de vista mental”.

“Es un proceso lento, pero estoy mucho mejor”.

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