Marcelo Ebrard: Crónica de un destape
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Marcelo Ebrard:
Crónica de un destape

Por Alberto Tavira Álvarez
1 de agosto, 2011
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Todos estaban en alerta máxima. Cada uno de los miembros de seguridad del estacionamiento del World Trade Center de la ciudad de México estaban enterados, desde un par de días antes, que el domingo 31 de julio, a las 12:00 del día, habría un evento “muy importante” del jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, en el salón Maya. Con ese antecedente la empresa encargada de proporcionar los servicios de vigilancia en los subterráneos del WTC duplicó el número de sus elementos a quienes, junto con su uniforme de botas negras, pantalón azul cielo y camisa blanca, les colocó un chaleco amarillo. No era el tono del color característico del PRD, pero a decir de uno de los custodios –que prefirió el anonimato– “tampoco es parte de nuestro uniforme de diario”.

En la superficie, el amarillo era minoría. Muy pocos de los invitados especiales a la presentación del movimiento Demócratas de Izquierda, –que pretende llevar a Marcelo a la candidatura presidencial de 2012–, eligió combinar su traje con corbata amarilla, el más destacable fue el anfitrión: Ebrard Casaubón, quien poco antes del mediodía ingresó por la zona VIP al salón Maya acompañado de Manuel Camacho Solís y otros funcionarios de su gobierno.

Adentro los esperaban integrantes del gabinete ebrardista así como otros dirigentes del PRD en un salón ambientado con muy, pero muy poca luz, apenas iluminado en las paredes de los lados con luces en tono fucsia. El presídium era de forma circular y sólo tenía un podio. De la parte de arriba del escenario colgaban, también en círculo, unas pantallas en las que se transmitiría el discurso de los ponentes con el fin que lo pudieran ver los lugares más alejados del frente. En la parte de atrás de donde iban a hablar los conferencistas resaltaba una enorme manta negra con varios colores en la parte superior izquierda, con las iniciales DI (Demócratas de Izquierda).

Aproximadamente 10 filas de invitados especiales –colocadas de forma ovalada, cercadas con un listón gris y custodiadas por guardias–, separaban del escenario al resto de los 2 mil 300 invitados (en su mayoría sentados) que había llegado al lugar desde las 11 de la mañana y que, a decir de los organizadores: “no son acarreados, pues es gente afiliada al partido que simpatiza con las corrientes Nueva Izquierda, Foro Nuevo Sol, Izquierda Renovadora y Unidad y Renovación”. Entre los asistentes había algunos con playeras negras que decían por la parte de atrás “Unión de colonias populares Irma Cerón, la lucha sigue“.

Poco después de las 12 del día, el periodista Ricardo Rocha, conductor del evento, dio la bienvenida a los asistentes y destacó la presencia de políticos, empresarios, artistas, deportistas, activistas y ciudadanos. Luego de un breve discurso, Rocha cedió la palabra a la feminista Marta Lamas, quien durante su participación –transmitida también por cuatro pantallas gigantes distribuidas por todo el auditorio–, aseguró“tener con la política una relación extraña“. Más adelante la mujer habló de los derechos a la Diversidad Sexual y los aplausos la interrumpieron mientras una transexual, vestida de rosa, se levantó de su lugar para ondear la bandera del arcoíris que representa a la comunidad (LGBTTTI).

Luego subieron al estrado otros cuatro ciudadanos que, frente a toda la concurrencia, hablaron sobre lo que a su parecer se requiere para establecer un modelo de izquierda desde una perspectiva no partidista. Sus nombres: Aram Barra, especialista en liderazgo y gobierno, quien habló por los jóvenes; Luis Foncerrada, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado; Débora Holtz, empresaria cultural y Angélica Ortiz, de la Secretaría General de la UNAM y académica de El Colegio de México.

Al frente, en la primera fila, los escuchaba Marcelo Ebrard acompañado del lado izquierdo de la diputada Alejandra Barrales, quien es presidenta de gobierno en la comisión de la ALDF; del lado derecho al alcalde de la ciudad de México estaban los gobernadores: Mario López Valdés, de Sinaloa, y Ángel Aguirre, de Guerrero; en la orilla de esa misma fila estuvo sentado Manuel Camacho Solís. En otro segmento, pero también en primera fila se encontraba Amalia García, exgobernadora de Zacatecas. Mientras que entre los invitados del mundo de la cultura destacó la presencia del guionista cinematográfico Guillermo Arriaga (Amores Perros, 2000).

Luego de casi una hora y media tocó el turno de Jesús Ortega, exlíder nacional del PRD, quien presentó de lo que se trataba el movimiento Demócratas de Izquierda (ver discurso completo). Y para concluir el acto, la participación de Marcelo Ebrard (ver discurso completo), cerró con broche de oro mientras el auditorio le aplaudió de pie al finalizar su discurso.

Eran casi las 2 de la tarde. El auditorio se quedó en completa oscuridad y los medios de comunicación se abalanzaron hacia el escenario donde todavía estaba Ebrard. Su equipo de seguridad lo fue llevando lentamente hacia atrás del escenario, donde, con más espacio y un poco más de luz, los medios pudieron realizar su trabajo. En tanto, el auditorio se iba vaciando no sin antes tomarse la foto, algunos que otros fans, con su político favorito.

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Muere Ruth Bader Ginsburg: quién fue y por qué es pionera de la igualdad de género

Conocida por sus iniciales, RGB, la jueza Ruth Bader Ginsburg falleció a los 87 años luego de dos décadas de padecer cáncer. Su vida y decisiones la convirtieron en un pilar de la política liberal de Estados Unidos.
18 de septiembre, 2020
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La segunda mujer en ocupar el cargo de jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos falleció este viernes.

Ruth Bader Ginsburg murió a la edad 87 años en su casa de Washington D. C. luego de una batalla de dos décadas contra el cáncer.

Para el ala más liberal del país, la noticia es devastadora, pues RGB, como era conocida, era un ícono del pensamiento más progresista de Estados Unidos.

Y su fallecimiento abre la posibilidad al presidente Donald Trump de nombrar un reemplazo y reforzar la mayoría conservadora de 5 a 4 que hasta ahora había en la Corte Suprema.

Los miembros de la Corte Suprema de EE.UU.

Reuters
En la Corte Suprema hay una mayoría de jueces conservadores en la actualidad.

Sobre Ginsburg se han hecho libros y películas biográficas y su imagen aparece en camisetas y tazas de café hasta disfraces de Halloween.

“Creo que personas de todas las edades están emocionadas de ver a una mujer en la vida pública que ha demostrado que, incluso a los 85 años, puede ser inquebrantable en su compromiso con la igualdad y la justicia”, dijo hace un par de años Irin Carmon, una de las autoras de Notorious RBG, un libro sobre la vida de la jueza.

Famosa por su diminuta estatura, su actitud seria y sus largas pausas en las conversaciones, de ella se decía que no tenía paciencia para hablar de tonterías.

Pero ¿cómo pasó RBG a convertirse en un símbolo?

Feminismo y leyes

Joan Ruth Bader nació en el barrio de Flatbush en Brooklyn, Nueva York, en 1933, de padres inmigrantes judíos.

Después de graduarse de la Universidad de Cornell en 1954, se casó con Marty Ginsburg y poco después, tuvo su primer hijo.

Mientras Ginsburg estaba embarazada, fue “descendida” en su trabajo en una oficina de seguridad social (la discriminación contra las mujeres embarazadas aún era legal en la década de 1950) y esa experiencia la llevó a ocultar su segundo embarazo años más tarde.

Ginsburg in 1977

Bettmann
Ginsburg en 1977.

En 1956, se convirtió en una de las nueve mujeres que se inscribieron en la Escuela de Derecho de Harvard, en la que el decano obligó a sus estudiantes a decirle cómo podían justificar que ocuparan el lugar de un hombre en su escuela.

Más tarde se trasladó a la Escuela de Derecho de Columbia, en Nueva York, y se convirtió en la primera mujer en trabajar en las revisiones de leyes de ambos colegios.

Sin embargo, pese a haberse graduado en esas universidades, Ginsburg batalló por encontrar trabajo.

Finalmente, se convirtió en profesora en la Universidad Rutgers en 1963, donde enseñó algunas de las primeras clases de mujeres y Derecho, y fue cofundadora del Proyecto de Derechos de la Mujer en la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos.

RBG

AFP
Los guantes de seda eran uno de los elementos distintivos de RBG.

En 1973, se convirtió en la asesora general de esa última organización, lo que dio inicio a una era prolífica para argumentar casos de discriminación de género, seis de los cuales la llevaron ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos.

Ganó cinco de ellos, incluido el de un hombre que reclamaba la pensión de su esposa fallecida después del parto.

También fue durante este tiempo cuando discutió en nombre de una capitana de la Fuerza Aérea que había quedado embarazada y a quien le pedían que abortara al bebé para que no perdiera su trabajo.

rbg

Getty Images
RBG con una bolsa con su imagen.

En 1973, el caso Roe vs. Wade decidió la legalización del aborto, pero Ginsburg notó que, dado que el fallo dependía del derecho a la privacidad y no del de la protección igualitaria, estaba abierto a un ataque legal.

“La Corte se aventuró demasiado lejos en el cambio que ordenó y presentó una justificación incompleta de su acción”, contó en una conferencia de 1984.

La segunda mujer en la Corte Suprema

En 1980, el presidente Jimmy Carter nominó a Ginsburg a la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Distrito de Columbia.

Se ganó una reputación de centrista, votando con los conservadores muchas veces.

Por ejemplo, cuando rechazó de escuchar el caso de discriminación de un soldado que dijo que había sido dado de baja de la Armada por ser gay.

Justice Ginsburg is sworn in, with her husband Martin holding the bible

Mark Reinstein
Clinton la nominó a la Corte Suprema en 1993.

El presidente Bill Clinton la nominó a la Corte Suprema en 1993, después de una prolongada búsqueda.

Ginsburg se convirtió en la segunda mujer en ser juez del más alto tribunal de Estados Unidos.

La disidente ardiente

Uno de sus casos más importantes y tempranos en la Corte fue el llamado Estados Unidos vs. Virginia, que anuló la política de admisión de solo hombres en el Instituto Militar de Virginia.

Al explicar su decisión, Ginsburg alegó que ninguna ley o política debería negar a las mujeres “la plena ciudadanía, la misma oportunidad de aspirar, lograr, participar y contribuir a la sociedad en función de sus talentos y capacidades individuales”.

Ruth Bader Ginsburg

AFP
RBG se negó reiteradamente al retiro.

A medida que la Corte se ha vuelto más conservadora, Ginsburg movió cada vez más hacia la izquierda y se hizo famosa por sus ardientes disensiones del resto de los jueces.

Ha sido una posición que la volvió tan conocida que una joven estudiante de Derecho llamada Shana Knizhnik creó una cuenta en Tumblr dedicada a Ginsburg llamada Notorious RBG, una referencia al difunto rapero The Notorious BIG.

La cuenta reintrodujo a Ginsburg a una nueva generación de jóvenes feministas y se hizo tan popular que Knizhnik y su coautora Carmon convirtieron el blog en un libro del mismo nombre, que devino un éxito de ventas.

“Creo que en realidad es algo que Ginsburg realmente ha disfrutado en estos últimos años”, opinó Schiff Berman, quien trabajara para la jueza.

“Para ella es muy emocionante sentir que su legado puede inspirar a una nueva generación de mujeres, jóvenes en particular “, agregó.

Un icono pop

Muchos aspectos de la vida de Ginsburg se han convertido en un tema de fascinación en internet. RGB ha sido celebrada por su estilo de moda, desde su afición por los guantes de encaje hasta sus elaborados jabots, los cuellos que lleva sobre sus túnicas, o su famoso “collar disidente”.

Sin embargo, la jueza no fue inmune a la crítica… ni al error.

RBG

AFP
Los jabots sobre la túnica fueron otro de los elementos que popularizó RBG.

Durante las elecciones de 2016, llamó “farsante” al entonces candidato Donald Trump y dijo que no podía imaginar un mundo con él como presidente de Estados Unidos.

“Dice lo que se le ocurra en el momento. Realmente es un egocéntrico”, le dijo a CNN.

Sus declaraciones fueron criticadas tanto por la derecha como por la izquierda, que alegaron que esos comentarios podrían socavar su imparcialidad y autoridad de la corte.

RGB finalmente se disculpó.

Negativa de retiro

Durante los dos mandatos del presidente Barack Obama, algunos expertos se preguntaron en voz alta si no era hora de que Ginsburg se retirara en ese momento, con un demócrata en el cargo, lo que permitiría el paso de otro juez liberal para la corte.

Pero esos llamados fueron recibidos por Ginsburg con cierta irritación.

“Muchas personas me han preguntado: ‘¿Cuándo va a renunciar?’, pero mientras pueda seguir haciendo mi trabajo a todo vapor, seguiré aquí”, dijo en una entrevista.

Su muerte abre la posibilidad al presidente Trump de nombrar a un conservador más en el máximo tribunal de Estados Unidos.

*Este artículo es una versión de un perfil publicado originalmente en BBC Mundo en noviembre de 2018 y fue actualizado con la noticia su fallecimiento.


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