Las 10 cosas más locas que se han dicho y hecho en la ONU
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Las 10 cosas más locas que
se han dicho y hecho en la ONU

4 de octubre, 2011
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El estrado del pleno de las Naciones Unidas ha sido escenario de discursos memorables, de frases que han pasado a la historia, de momentos que han cobrado relevancia mundial y que han marcado la memoria colectiva.

Sólo algunos tienen o han tenido el honor de estar presentes en él y es que no es fácil estar frente a los representantes de prácticamente todas las naciones del mundo. No obstante, ha habido algunos líderes que han estado en el estrado y han aprovechado para decir alguna frase memorable, pero no por estadistas, o por conciliadores, sino por la locura de su dicho.

La revista Foreign Policy hizo un recuento de las frases más locas (así dicen ellos) que se han dicho ante la ONU. Aquí les dejamos la traducción:

Krishna Menon, tuvo una intervención de 8 horas seguidas.//FOTO: AP Archivo

El discurso más largo

Quizá no hubo una frase memorable en el discurso de Krishna Menon, el enviado de la ONU a la zona de conflicto entre India y Pakistán. Y quizá el problema fue ese, que no la hubo, aunque su intervención duró ¡8 horas seguidas!, con lo cual se adjudicó el récord del discurso más largo en la historia del Consejo de Seguridad de la ONU.

El discurso tuvo que ser interrumpido a las 8 horas porque Menon, exhausto, colapsó y tuvo que ser hospitalizado.

Cuando salió del hospital, regresó al pleno a completar lo que le faltaba y se aventó una hora más de discurso mientras un doctor monitoreaba su presión arterial.

El estreno de Fidel Castro

Si hasta apenas hace unos años, ya en la tercera edad, el líder cubano era conocido por sus largos discursos, imaginemos a un Castro en 1960.

Fidel Castro durante la Asamblea General de la ONU.//FOTO: AFP

No tiene el récord del discurso más largo, pero sí del de más duración en una Asamblea General. Su intervención duró ¡cerca de 5 horas!

Además, fue impactante porque atacó a Kennedy y a Nixon, entonces candidatos presidenciales de EU en un momento crítico, y quizá un poco más “loco”, por tener gallinas vivas en su cuarto de hotel.

Frase helada en plena guerra fría

“Señor presidente, por favor pídale orden a ese lambiscón de la América imperialista”.

La frase de por sí es dura, pero fue mucho más en 1960, cuando la guerra fría estaba en su apogeo, y quien la soltó fue el entonces Primer Ministro soviético, Nikita Krushchev.

Nikita Krushchev, exprimer ministro soviético.

El ruso se refirió así a un delegado filipino que hablaba contra el régimen soviético, pero el asunto no paró allí, sino que, mientras lo decía, se quitó el zapato y comenzó a golpearlo contra la mesa, un gesto que se ha vuelto ejemplo de la retórica exaltada. Y sí, no podría ser menos si tomamos en cuenta que Krushchev también acuñó la frase contra EU: “Los vamos a enterrar”.

Una de espías

Collin Powell fue famoso cuando llevó una muestra de anthrax, lo que le valió muchas críticas por querer usarlo como justificación para la guerra contra Irak. Pero el precedente fue el embajador de Estados Unidos en la Unión Soviética, Henry Cabot Lodge, quien, en 1960, cuando los rusos acusaron a EU por espionaje mostró un sello de madera regalado a la embajada americana por la asociación de la amistad soviético-americana.

La novedad del sello era que dentro tenía un pequeño micrófono, con lo que el embajador pudo soltar una frase que aún se recuerda: “Sucede que aquí tengo una muestra del espionaje soviético, para que la puedan ver por ustedes mismos”.

Yasser Arafat, exlíder palestino.

Arafat, listo para la batalla

El icónico líder palestino, quien alguna vez se subió al estrado con todo y pistola, y quien se volvió un verdadero dolor de cabeza para Israel, soltó en 1974 una frase que se considera entre las que marcó su batalla contra el pueblo judío.

“Un viejo orden mundial se tambalea frente a nuestros ojos. El imperialismo, el colonialismo, el neocolonialismo y el racismo, cuyo jefe es el sionismo, morirán inevitablemente.”

Un año después, el mismo Arafat diría “Sionismo es igual a racismo”, y desde entonces, quizá, las relaciones entre la ONU e Israel no han sido las mismas.

Ortega, como Rambo

En 1987, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega utilizó la plataforma de la ONU para criticar la política de Estados Unidos contra Centroamérica. El violento discurso de Ortega, hizo que la delegación de Estados Unidos saliera apresuradamente, pero quizá la frase que más dolió fue: “Antes de consultar a los cabezas calientes que ofrecen opciones militares como la invasión, recuerde presidente Reagan, Rambo sólo existe en las películas”.

Hugo Chávez en la Asamblea de la ONU.//FOTO: AP

Hugo Chávez y el diablo

No hay mucho que decir de este gran personaje de nuestros tiempos. Así que sólo recordaremos una frase que aún está muy fresca en la memoria colectiva.

El presidente venezolano se presentó en la ONU un día después que lo hiciera George W. Bush y comenzó diciendo: “Ayer vino el diablo, y hoy todavía huele a azufre”.

Tiempo después, cuando Obama tomó la presidencia de EU, Chávez dijo “ya no huele a azufre”.

Omar al-Bashir y la negación a ultranza

En 2006, en medio de acusaciones y pruebas sobre genocidio en Darfur, el líder sudanés Omar al-Bashir negó completamente las fotos que mostraban a decenas de personas asesinadas por su régimen.

En su negación, al-Bashir dijo que era un complot de los sionistas, de los israelíes, de occidente, de las organizaciones a favor de la paz en busca de financiamiento

Pero la frase fue contundente: “El escenario que las organizaciones voluntarias tratan de dar para obtener más recursos, más asistencia y más ayuda, han dado un resultado negativo”.

Mahmoud Ahmadinejad.

Ahmadinejad y el odio a los sionistas

Es el líder iraní radical escogido por su pueblo. Con una formación chiita y un uso muy fuerte de retórica religiosa, Mahmoud Ahmadinejad despotrica contra Estados Unidos, contra occidente y contra su archienemigo, Israel, cada que puede.

Quizá su frase más recordada fue la que soltó en 2008: “La dignidad, integridad y los derechos de la gente de América y Europa han sido usados por un pequeño número de personas llamadas sionistas. Aunque son una pequeña minoría, han dominado una gran porción de los centros financieros y monetarios, así como las decisiones políticas de algunas países de Europa y de Estados Unidos de una manera compleja y furtiva”.

Gadafi acusa a la ONU

Después de 40 años en el poder, el líder libio habló este año ante la Asamblea General de a ONU y acusó todo lo que pudo contra Estados Unidos, desde el caso Kennedy hasta la supuesta creación de la influenza AH1N1. Y remató con la frase:

“No debería llamarse Consejo de Seguridad, sino Consejo del Terror”.

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Viacrucis de Iztapalapa: la olvidada historia de cómo surgió esta representación de Semana Santa

Cada año en Ciudad de México hay una recreación de grandes proporciones de la Pasión de Cristo. Su origen se dio en un momento de gran necesidad para México.
15 de abril, 2022
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Hasta antes de la pandemia de coronavirus, cerca de dos millones de personas se congregaban en el sureste de Ciudad de México para presenciar la representación de la Pasión de Cristo.

Es uno de los rituales de Semana Santa más importantes y de maores proporciones del mundo, y se celebra en Iztapalapa, la alcaldía más poblada de la capital mexicana.

Curiosamente, el origen de esta tradición de casi 180 años está en otra enfermedad que se azotó México en el siglo XIX: una epidemia de cólera.

“La epidemia fue una situación límite, como la actual. Enfrentaron una mortandad tan grande que creían que iban a desaparecer“, explica a BBC Mundo la antropóloga Mariángela Rodríguez.

Este año, la Pasión de Cristo espera recuperar el esplendor que tenía hasta antes de la pandemia, con el regreso de cientos de miles de visitantes dado que Ciudad de México ha registrado un bajo nivel de contagios de covid-19 en los últimos meses.

Y como antes, unos 5.000 participantes, entre actores, organizadores y penitentes, volverán a las calles de Iztapalapa.

Pero ¿cómo surgió el fervor por la Pasión de Cristo en un antiguo barrio prehispánico?

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

El “teatro evangelizador”

Si bien el ritual de los últimos días de la vida de Jesús, según la tradición católica, comenzó a escenificarse hace dos siglos en Iztapalapa, el cómo pasó a formar parte de la fe de la mayoría de los mexicanos viene de mucho antes.

El colonialismo y la instauración del catolicismo como única religión permitida desde el siglo XVI supuso el adoctrinamiento generalizado de los pueblos indígenas, los cuales tenían una diversidad de creencias y tradiciones que fueron prohibidas.

Una de las herramientas que más sirvió al clero fue el “teatro evangelizador”, explica Rodríguez, pues echó mano del arraigado gusto de los pueblos prehispánicos, como el mexica de Ciudad de México, por las puestas en escena teatrales.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“Tenían que popularizar las creencias y no había manera de enseñarlas de manera oral o escrita. Y lo más útil fue usar imágenes”, explica Rodríguez.

En su tiempo, los dramaturgos prehispánicos eran los sacerdotes que componían comedias cortas representadas ante el público con temas religiosos o profanos. Los actores incluso eran profesionales, dedicándose casi exclusivamente a ello.

En las ceremonias y fiestas indígenas abundaba el sentido dramático, tanto en procesiones como en cantos, danzas, trajes y escenificaciones que tenían un alto contenido emotivo.

“Los mexicanos eran en especial sensibles a las formas teatrales, pues gustaban mucho de la farsa y la comicidad. Sin embargo, también se conmovían ante los hechos cruentos y dolorosos. Esto nos permite entender por qué fueron tan receptivos a la Pasión de Cristo”, señala la antropóloga Mariángela Rodríguez en su investigación titulada “Los insólitos caminos de la tradición: Semana Santa en Iztapalapa”.

Facsímil del códice Tonalámatl de Aubin

BBC
Los pueblos prehispánicos tenían muchas ceremonias alegóricas que eran vistas por grandes públicos.

Los evangelizadores españoles aplicaron lo que ahora se conoce como “culto de sustitución”.

Templos como el del Señor del Santo Entierro, conocido popularmente como el Señor de la Cuevita, el más venerado en Iztapalapa, en la época prehispánica era el de Tezcatlipoca, una deidad de los mexicas.

Una doble intención

La antropóloga reconoce la astucia de los españoles al haber usado la cosmovisión indígena como herramienta didáctica de la evangelización católica.

Pero los pueblos prehispánicos también se sirvieron de este fenómeno para preservar sus tradiciones.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“El culto de sustitución muestra que, para que sobreviviera la religiosidad indígena, tuvo que vestirse de católica. La Virgen de Guadalupe es Tonantzin del mundo indígena”, le dice Rodríguez a BBC Mundo.

Hasta la fecha, elementos alegóricos de las viejas tradiciones prehispánicas siguen vivos en torno a rituales católicos como el viacrucis de Iztapalapa.

Aquellos caballeros águila o tigre prehispánicos hoy siguen apareciendo en las danzas de los carnavales que preceden a la Semana Santa y que forman parte de la tradición católica de la cuaresma.

El mismo sitio en donde hoy se realiza la Pasión de Cristo no es otro que el antiguo Huizachtépetl (“cerro de los huizaches”, en la lengua náhuatl) donde cada 52 años tenía lugar la ceremonia del Fuego Nuevo.

La promesa

Hacia el año 1833, México vivió una epidemia de cólera morbus que causó decenas de miles de muertes. En Ciudad de México falleció el 5% de la población y decenas de miles enfermaron.

La gente de Iztapalapa acudió ante el Señor de la Cuevita para pedirle el fin de la enfermedad. En retribución, recrearían el Vía Crucis de Jesucristo cada año a partir de 1843.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“Creían que iban a desaparecer. Entonces el tamaño de la promesa tenía que ser así de grande”, explica Rodríguez.

El pueblo de Iztapalapa se apropió de la celebración y su organización, más allá de las directrices de la Iglesia católica.

“Es la elaboración propia de los pueblos. Se basa en textos que son básicamente melodramas. Si bien la Iglesia ya echaba mano del melodrama, aquí es hipermelodrama“, señala la antropóloga.

“Hay que recordar que en la Biblia no existen las tres caídas. Y acá sí. Y está la virgen María y María Magdalena que lloran”, añade.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

La representación del viacrucis es convalidado por la Iglesia a través de la celebración de misas, pero los organizadores son un grupo familias que han heredado la estafeta desde hace décadas.

“Todos los que participan tienen una manda o promesa para transformar su mundo. Buscar la salud, buscar empleos, son las peticiones más importantes que se hacen ahí”, señala Rodríguez.

“Es un pueblo que ama sus tradiciones”.


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