close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
close
Lo último en Egipto: Condena ONU muerte de manifestantes
La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Navi Pillay, deploró la muerte de varios manifestantes a manos del ejército en Egipto y urgió a una investigación “rápida, imparcial e independiente”.
Por Redacción Animal Político
23 de noviembre, 2011
Comparte

La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas (ACNUDH), Navi Pillay, deploró la muerte de varios manifestantes a manos del ejército en Egipto y urgió a una investigación “rápida, imparcial e independiente”.

Pillay instó a las autoridades egipcias a “que pongan fin al uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes de Plaza Tahrir y en otros lugares del país”.

22 de noviembre

Militares adelantan entrega del poder

El régimen militar egipcio adelantó el martes la fecha para entregar el poder a un gobierno civil a junio de 2012, pero miles de manifestantes la rechazaron de inmediato y amenazaron con una “segunda revolución”.

El mariscal Hussein Tantawi se comprometió a que las históricas elecciones parlamentarias empiecen el lunes como está previsto, los primeros comicios desde que el presidente Hosni Mubarak fue derrocado hace nueve meses por una sublevación popular tras un largo gobierno.

Manifestantes protestan durante enfrentamientos con la policía antimotines de Egipto el martes 22 de noviembre. Foto: AP.

Además, indicó que las fuerzas armadas están listas para efectuar un referendo sobre una transferencia inmediata del poder a una autoridad civil si el pueblo así lo exige.

“Nuestras exigencias son claras. Queremos que el consejo militar renuncie y entregue la autoridad a un gobierno de salvación nacional con autoridad plena”, dijo Khaled El-Sayed, miembro de la Coalición Juvenil Revolucionaria y candidato en los próximos comicios parlamentarios.

Exigió también que el comandante de la Policía Militar y el ministro del Interior, que está a cargo de la policía, sean juzgados por los “horrendos crímenes” de los últimos días, cuando 29 personas perdieron la vida en enfrentamientos, la mayoría en El Cairo.

Su discurso llega tras cuatro días de intensos choques y manifestaciones en todo el país, el desafío más ininterrumpido hasta la fecha al gobierno militar. Egipto se encuentra sumido en una crisis que podría obstaculizar la transición democrática que el pueblo busca.

En un discurso televisado a la nación, Tantawi no mencionó una fecha concreta para la transferencia del poder, aunque desde hace tiempo se considera a los comicios presidenciales como el último paso del proceso. Anteriormente, los gobernantes militares habían planteado a fines del año próximo o principios de 2013 como las fechas aproximadas para elegir mandatario.

“Las fuerzas armadas, representadas por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, no desean gobernar y ponen los intereses del país por encima de cualquier otro. Están listas para entregar de inmediato la responsabilidad (del gobierno) y volver a su función original de defender al país si el pueblo desea eso y por medio de un referendo público de ser necesario”, afirmó.

En su breve discurso, Tantawi intentó presentar a las fuerzas armadas como los primeros patriotas del país y denunció con furia lo que llamó los intentos de manchar su reputación. No mencionó una sola palabra sobre los cuatro días de protestas en la plaza Tahrir.

Al anochecer, la plaza estaba atestada con decenas de miles de personas, que de inmediato rechazaron la propuesta del gobernante interino con gritos de “erhal”, que significa “vete”.

“¡No nos vamos nosotros, se va él!”, corearon los inconformes. “¡El pueblo quiere derrocar al mariscal de campo”, gritaban en escenas que recordaban la sublevación que echó del poder a Mubarak hace nueve meses.

Algunos manifestantes corren para guarecerse durante enfrentamientos con la policía antimotines egipcia cerca de la Plaza Tahrir, en El Cairo. Foto: AP.

Militares y partidos realizan reunión ante la crisis política

Decenas de miles de manifestantes llenaron el martes la Plaza Tahrir en El Cairo en respuesta al llamado para que un millón de personas intensificaran la presión sobre los líderes militares de Egipto con el fin de que entreguen el poder a un gobierno civil.

Mientras tanto, el consejo militar gobernante sostuvo conversaciones con los diversos partidos políticos encaminadas a intentar desactivar las crecientes exhortaciones para una “segunda revolución”.

Se esperaba que el jefe de Estado militar, el mariscal de campo Hussein Tantawi, se dirigiera a la nación de un momento a otro en momentos en que las protestas en El Cairo y otras ciudades importantes continuaban por cuarto día.

Las fuerzas de seguridad se mantuvieron fuera de la Plaza Tahrir para tratar de disminuir la tensión, pero hubo enfrentamientos en las calles aledañas a la plaza, el epicentro de la sublevación que derrocó al presidente Hosni Mubarak en febrero.

La nueva oleada de protestas y violencia en todo el país ha dejado 29 muertos y ha sumido en el caos a la política egipcia menos de una semana antes de que comenzaran las elecciones parlamentarias. Para volver aún más confusa la situación, el gobierno civil respaldado por los militares presentó el lunes su renuncia en masa en respuesta a las protestas populares.

Manifestantes se reúnen en la Plaza Tahrir en El Cairo, Egipto, el martes 22 de noviembre. Foto: AP.

En un indicio de que se le dificulta responder al cambiante panorama, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas —el cuerpo militar que gobierna el país— aún no había respondido el martes al anuncio de renuncia. Los generales del consejo se reunieron con líderes de las diversas facciones políticas, aparentemente en un intento por encontrar un gobierno de reemplazo.

Pero los militares tienen pocas opciones. Los manifestantes exigen que entreguen el poder, o cuando menos establezcan una fecha en un futuro muy cercano para hacerlo. Si eso no ocurre, es improbable que líderes políticos civiles se unan al nuevo gobierno por temor a ser considerados títeres de los generales, como consideran muchos al gabinete actual.

Acusa AI a junta militar egipcia de seguir prácticas de Mubarak

Amnistía Internacional (AI) señaló hoy que la junta militar que gobierna Egipto ha sido incapaz de mejorar la situación de los derechos humanos, pero sí ha cometido abusos que superan a los del depuesto Hosni Mubarak.

En su informe “Promesas rotas: las autoridades militares egipcias destruyen los derechos humanos”, AI cuestionó los juicios en tribunales militares de civiles, la represión de protestas pacíficas y la ampliación de la Ley de Excepción expedida en la época de Mubarak.

Manifestantes se alejan de gas lacrimógeno disparado por la policía antimotines en El Cairo, el lunes, 21 de noviembre. Foto: AP.

Con todas esas acciones el gobernante Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) “ha seguido la tradición de gobernar represivamente en contra de la que tanto lucharon por librarse los manifestantes del 25 de enero”, señala el documento.

De acuerdo a las cifras de AI, el Consejo admitió el pasado agosto que 12 mil civiles han sido enjuiciados por tribunales militares, de los cuales 13 fueron condenados a muerte acusados de asesinatos, violar el toque de queda, posesión ilegal de armas o insultos al ejército.

También acusó al CSFA de mantener la práctica de la tortura a presos, así como liberar a policías y militares enjuiciados tras divulgarse un video en el que recurrían a esa práctica, señalando que el material era falso.

“El ejército egipcio no puede seguir utilizando la seguridad como excusa para mantener las mismas prácticas del régimen del presidente Mubarak”, dijo Philip Luther director en funciones del Programa Regional para Medio Oriente y el Norte de Africa de Amnistía Internacional.

“Para que se produzca una verdadera transición al nuevo Egipto como la que exigen los manifestantes, el Consejo debe dejar de atenazar la libertad de expresión, asociación y reunión, levantar el estado de excepción y dejar de juzgar a civiles en tribunales militares”, acotó el informe.

En tanto, la plaza Tahrir en el centro de la capital egipcia de El Cairo se prepara para la multitudinaria manifestación convocada para este martes en rechazo a la junta militar.

Manifestantes lanzan consignas durante los enfrentamientos con policías antidisturbios en la Plaza Tahrir, El Cairo, el domingo 20 de noviembre. Foto: AP.

Manifestantes lanzan consignas durante los enfrentamientos con policías antidisturbios en la Plaza Tahrir, El Cairo, el domingo 20 de noviembre. Foto: AP.

Organizaciones como Coalición de Juventud Revolucionaria o Movimiento 6 de abril, impulsores de la movilización que depuso a Hosni Mubarak tras casi tres décadas de gobierno, se cuentan entre las impulsoras de la manifestación, indicó Al Yazira.

El objetivo es reunir esta tarde a un millón de personas en el mismo lugar donde se generaron las manifestaciones contra el ex mandatario, y donde desde el pasado sábado se registran protestas contra el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA).

Los preparativos se dan mientras el CSFA busca opciones tras la renuncia la víspera del primer ministro interino Essam Sharaf y su gabinete, debido a su actuación ante los manifestantes, 26 de los cuales han muerto por los enfrentamientos de este fin de semana.

A la decisión se había adelantado Emad Abou Ghazi, ministro de Cultura, quien presentó su renuncia en protesta por el trato a los manifestantes, cientos de los cuales han sido heridos.

El Consejo se encuentra jefaturado por Mohamed Tantaui, de 75 años de edad, quien ocupaba desde 1991 el ministerio de Defensa, y que enfrenta la demanda central de dejar el poder en manos de civiles.

La elecciones parlamentarias previstas para el próximo lunes 28 siguen en la incertidumbre, aunque 25 partidos políticos y movimientos demandaron la noche de este lunes su realización así como de las presidenciales fijadas para abril, indicó The Daily News.

Gabinete egipcio renuncia, pero protestas continúan 

El gabinete de Egipto ofreció su renuncia el lunes, tratando de frenar una crisis en momentos en que miles de manifestantes chocaban con fuerzas de seguridad en la céntrica plaza Tahrir por tercer día consecutivo, el desafío más grande hasta ahora al poder de las fuerzas armadas.

La policía antimotines avanza durante choques en la Plaza Tahrir, El Cairo, el domingo, 20 de noviembre. Foto: AP.

El ministerio de Salud y un médico en un improvisado hospital de campo situado en la plaza dijeron que al menos 26 personas han muerto y 1.750 han resultado heridas en la más reciente ola de violencia, mientras los activistas buscan llenar las calles para una “segunda revolución” con el objetivo de forzar la salida de los generales que no han logrado estabilizar al país, salvar la economía ni traer la democracia. El ministerio no especificó si los muertos o heridos eran manifestantes, o si estas cifras incluían policías o soldados del ejército.

La muchedumbre en Tahrir, que creció a más de 30.000 personas al caer la noche, estalló en vítores al conocerse el anuncio, coreando “¡Dios es grande!”, pero no había indicios de que la concesión fuese a persuadirlos de dejar de protestar sino hasta que los militares prometan entregar el poder a un gobierno civil.

Con un trasfondo de tambores, los manifestantes muy pronto reanudaron sus lemas de “El pueblo quiere la salida del mariscal de campo”, aludiendo al mariscal Hussein Tantawi, jefe del consejo de generales que ha gobernado Egipto desde la caída el 11 de febrero del autoritario presidente Hosni Mubarak.

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas no dijo hasta ahora si iba a aceptar la renuncia del gabinete.

La furia popular, no obstante, se ha centrado en los generales, a quienes muchos acusan de comportarse de forma tan abusiva como el régimen de Mubarak y de tratar de mantener su control del poder.

Los manifestantes en Tahrir y otras partes del país de 85 millones de habitantes han forzado a la junta militar gobernante y al gabinete a ceder en dos concesiones, pero ninguna fue lo suficientemente significativa como para que regresaran a casa.

El consejo emitió una ley que prohíbe que cualquier persona acusada de corrupción pueda competir por un cargo público o tener algún puesto en el gobierno, una acción que es probable que impida a los altos miembros del régimen de Mubarak regresar al gobierno.

Horas después, el gabinete del primer ministro Sharaf presentó su renuncia, algo que era ampliamente esperado dada la ineficiencia que se percibía del gobierno y su casi completa subordinación a los militares.

Los choques se producen cuando falta apenas una semana para que Egipto inicie importantes elecciones parlamentarias, que muchos esperaban fuese un hito en la transición a la democracia. En lugar de ello, el proceso se ha visto ensombrecido por el enfrentamiento con los militares.

Los militares han cambiado la fecha para la transferencia del poder para fines de 2012 o inicios de 2013, pero los manifestantes desean que anuncien una fecha precisa.

Con información de AP y Notimex*

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
Comparte