Todo lo que hay que saber de la esposa de AMLO
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Todo lo que hay que saber de la esposa de AMLO

Por Alberto Tavira Álvarez
16 de noviembre, 2011
Comparte

Ahora que Andrés Manuel López Obrador se ha convertido en el candidato de la izquierda (PRD, PT y Movimiento Ciudadano) para competir por la Presidencia de la República en las elecciones del 2012, hacemos una radiografía de la mujer que, en el caso de que resulte ganador, lo acompañaría a Los Pinos.

Se llama Beatriz Gutiérrez Müller. Tiene 42 años de edad y, junto con Andrés Manuel, tienen un hijo llamado Jesús Ernesto. La señora de López Obrador es de muy bajo perfil. Su caso es el de las mujeres de políticos que prefieren mantenerse al margen del reflector que enfoca cada movimiento de sus maridos.

Beatriz Gutiérrez Müller, esposa de Andrés Manuel López Obrador. FOTO: Cuartoscuro

La historia de amor de Andrés Manuel y Beatriz comenzó a escribirse aproximadamente a principios de 2004. López Obrador estaba rumbo a la recta final como Jefe de Gobierno del Distrito Federal (cargo que ocupó del 5 de diciembre de 2000 al 29 de julio de 2005) y se perfilaba como uno de los más fuertes candidatos para las elecciones de 2006.

En esa época el entonces alcalde de la Ciudad de México recién había enviudado, pues el 12 de enero de 2003 falleció su esposa Rocío Beltrán Medina, a los 46 años, a consecuencia de un padecimiento en el sistema inmunológico. En los casi 24 años que duró el matrimonio de Andrés Manuel con Rocío, procrearon tres hijos: José Ramón, Andrés Manuel y Gonzalo con quienes el político perredista se quedó a vivir en su departamento de Copilco luego de la muerte de su mujer.

Con lo que respecta a Beatriz, ella no había estado casada anteriormente. De su biografía se sabe que nació en 1969 en la ciudad de México, aunque mucho tiempo se dijo de manera incorrecta que en Puebla. También se conoce que es hija de Nora Beatriz Müller Bentjerodt –de origen chileno y ascendencia alemana– y del administrador de empresas Juan Gutiérrez Canet. Ambos divorciados y casados en segundas nupcias.

Beatriz estudió comunicación en la Universidad Iberoamericana plantel Golfo Centro, en Puebla, y en 1998 obtuvo su título por la tesis Regulación del uso de los medios de comunicación en leyes electorales federales. En su currículum académico también cuenta con una maestría en Letras Iberoamericanas, también por la UIA. Para obtener su grado de Maestra, Gutiérrez presentó en 2002 la tesis El arte de la memoria en la historia verdadera de la conquista de la Nueva España.

A lo largo de una década Beatriz se dedicó al periodismo y trabajó, entre otros medios, para el periódico El Universal, desde Puebla. Tiempo después, en el 2000, se incorporó a la productora de Epigmenio Ibarra, Argos Comunicación.

Beatriz Gutiérrez Müeller durante la presentación de su libro "Larga vida al sol". //FOTO: Cuartoscuro

Fue Sergio Mastretta –hermano de la escritora Ángeles Mastretta y amigo de Beatriz– quien la presentó con José María Pérez Gay, quien en esos años era asesor en materia de asuntos internacionales del gobierno del Distrito Federal. La leyenda cuenta que Pérez Gay fue el Cupido entre Beatriz y Andrés Manuel, pues al diplomático se le debe no sólo que se conocieran sino también que Gutiérrez entrara a trabajar, con su recomendación, al GDF, primero en la Dirección de Difusión como asesora de comunicación y luego, también como asesora en la sección de asuntos internacionales. Ambos cargos los ocupó entre 2001 y 2005. En ese tiempo el rumor de que había un romance entre Andrés Manuel y su asesora se encendió como pólvora.

El 27 de mayo de 2005 la revista Quién le llamó a las cosas por su nombre: “¡Confirmado! Tiene Novia. La historia del romance secreto de López Obrador”, así titulaba la publicación su portada que mostraba una foto a plana completa de El Peje. En la investigación realizada por la reportera Jessica Sáenz Arelle, se daba santo y seña de la mujer que se había adueñado del corazón del político más popular de esa época, según las encuestas. “Fue la convivencia diaria la que provocó que surgiera entre ellos un cariño especial. Sin embargo, pronto comenzó el ‘radio-pasillo’ a hacer de las suyas, por lo que antes de que se filtrara a la prensa la relación amorosa entre ellos, Beatriz, en un intento por no tener que dejar su trabajo, se mudó a las oficinas de San Ángel del GDF, pero poco después tuvo que renunciar por un escándalo de sueldos excedidos que rodeó al entonces equipo de asesores y porque se rumoraba que entre ella y Andrés Manuel existía más que una relación laboral”.

Para principios de 2006 la novia de López Obrador dio sus primeras declaraciones como Primera Dama de la Capital al periodista Alberto Tavira, entonces editor de política de la revista Quién. No sólo confirmó su romance con el Jefe de Gobierno sino que, en un acto de transparencia absoluta, sorprendió a propios y extraños con la frase: “Si Andrés Manuel gana o no, me da igual”. A pregunta expresa de ¿qué papel asumirías si fueras la próxima primera dama? Gutiérrez Müller contestó: “El papel de una Primera Dama, una esposa de gobernador, representante de Estado o de cualquier político debe ser marginal (…) Si Andrés Manuel gana la presidencia y me pide que lo acompañe en su gobierno, mi figura será absolutamente gris por convicción propia”.

Meses después de las controvertidas elecciones presidenciales de julio 2006, en las que el Partido Acción Nacional ocupó la Presidencia de México, Andrés Manuel y su novia se casaron. A decir de diversos diarios de circulación nacional la boda fue el 16 de octubre de ese mismo año. Luego de seis meses, el 23 de abril de 2007, la pareja le dio la bienvenida en el hospital Santa Teresa –ubicado en Lomas de Virreyes– a su primogénito Jesús Ernesto (el cuarto hijo de él y el primero de ella). Todo mundo empezó a hacer cuentas: en el caso de que Beatriz hubiese tenido un embarazo de 37 semanas o nueve meses, como marca el promedio, el bebé fue gestado pocas semanas después de la contienda electoral, en los días que Andrés Manuel tenía su plantón de protesta sobre Paseo de la Reforma.

Durante todo este tiempo Beatriz desapareció por completo de la escena pública. Como lo advirtió, se ha mantenido al margen de la carrera política de su marido. En un tiempo se habló sobre la supuesta separación de la pareja, lo que pocos sabían es que a pesar de estar casados, al inicio, él se quedó a vivir en su departamento de Copilco y ella con su hijo en otro departamento ubicado en la colonia del Valle donde, todo parece indicar, ya vive con su marido. En febrero de 2011 la señora de López volvió a acaparar las miradas con la presentación de su libro “Larga vida al sol”, en donde por cierto, parte de la nota fue que no la acompañara su marido.

Meses después sorprendió la presencia de Bety y su hijo, Jesús Ernesto, durante la Asamblea Constitutiva del Movimiento Regeneración Nacional MORENA en el Auditorio Nacional, el 2 de octubre del 2011. Los rumores sobre una supuesta crisis en la pareja se desvanecieron y quedó claro que ante la fuerte competencia que hay entre las esposas de los candidatos presidenciales, es momento de salir a dar la cara.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo la teoría del origen del COVID en un laboratorio de Wuhan pasó de "conspiración" a ser investigada

Tras ser considerada como una hipótesis marginal, la posibilidad de que el covid-19 tenga su origen en una fuga de un laboratorio en China es vista ahora como una teoría probable.
28 de mayo, 2021
Comparte

Durante meses fue vista como una teoría conspiratoria, pero ahora la idea de que el nuevo coronavirus pudo haber surgido en un laboratorio en China empieza a ser considerada por Estados Unidos como algo que no se puede descartar.

El miércoles, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ordenó a los servicios de inteligencia redoblar los esfuerzos para investigar los orígenes de la pandemia de covid-19.

Y esa orden incluye examinar la teoría de que provino de un laboratorio en Wuhan, algo que un informe de marzo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyó que era “extremadamente improbable”.

Biden reveló que dio la orden después de recibir un informe no concluyente sobre los orígenes del coronavirus que había solicitado después de asumir la presidencia, incluyendo si surgió del contacto humano con un animal infectado o de un accidente de laboratorio.

El mandatario argumentó que la mayor parte de la comunidad de inteligencia convergía en torno a estos dos escenarios, pero que no hay suficiente información para evaluar que uno sea más probable que el otro.

Además, anunció que Washington trabajará con sus socios alrededor del mundo para presionar a China para que participe en una “investigación internacional completa, transparente y basada en pruebas“.

Sus afirmaciones levantaron la ira de Pekín.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Zhao Lijian, acusó a Washington de no estar interesado en los hechos o la verdad, ni en un estudio serio basado en la ciencia sobre los orígenes del coronavirus.

“Su objetivo es utilizar la pandemia para buscar la estigmatización, la manipulación política y redirigir la culpa. Están siendo irrespetuosos con la ciencia, irresponsables con la vida de las personas y contraproducentes para los esfuerzos concertados para combatir el virus”, dijo.

Pero ¿qué se sabe acerca de esta teoría que sitúa el origen del coronavirus en un laboratorio de Wuhan?

De teoría conspirativa a hipótesis

El covid-19 fue detectado por primera vez en Wuhan a fines de 2019. Desde entonces, se han confirmado más de 168 millones de casos y se han registrado alrededor de 3,5 millones de muertes en todo el mundo.

Wuhan, China

EPA
Wuhan fue el primer lugar del mundo donde se detectó el virus.

Las especulaciones sobre la posibilidad de que el virus hubiera surgido en el Instituto de Virología de Wuhan, uno de los principales laboratorios de investigación de China, comenzaron el año pasado y fueron propagadas por el expresidente Donald Trump.

En abril de 2020, salieron a la luz reportes del departamento de Estado de EE.UU. que mostraban que los funcionarios de la embajada estaban preocupados por la bioseguridad allí, lo que parecía alimentar esa hipótesis.

China desestimó este tipo de señalamientos, pese a lo cual durante muchos meses no fue posible la realización de una investigación internacional in situ.

No fue sino hasta inicios de este año, cuando un equipo de investigadores enviados por la OMS elaboró un informe junto a científicos chinos que, sin alcanzar una conclusión definitiva sobre el origen del virus, señalaba que era “extremadamente improbable” que hubiera surgido de un laboratorio.

Sin embargo, algunos especialistas mostraron su escepticismo ante este informe dado lo tardío de la investigación y las limitaciones impuestas por Pekín para su ejecución.

visita del equipo de la OMS al Instituto de Virología de Wuhan.

Reuters
La visita del equipo internacional de la OMS fue estrictamente controlada por las autoridades chinas.

Un portavoz de la OMS reiteró este jueves a la BBC que se necesitan más estudios “en una variedad de áreas, incluida la detección temprana de casos y focos, el papel potencial de los mercados de animales, la transmisión a través de la cadena alimentaria y la hipótesis de incidentes de laboratorio”.


Entre la ciencia y el contexto político

Análisis de John Sudworth, corresponsal de la BBC en China

Los lectores que ya ahora están acostumbrados a artículos que descartan la teoría de la fuga de laboratorio como una conspiración peligrosa y marginal pueden estar un poco desconcertados al encontrarla de repente en la primera plana, presentada como una posibilidad completamente plausible.

La verdad es que siempre ha habido mucha evidencia circunstancial para apoyar ambas teorías en competencia. Un origen zoonótico, en el que el virus pasa naturalmente del murciélago a los humanos, está respaldado por el hecho de que los coronavirus han cruzado la barrera de las especies exactamente de esta manera antes.

También hay muchos precedentes en los que los investigadores de un laboratorio se infectan accidentalmente con el virus en el que están trabajando. El brote de Wuhan ocurrió prácticamente frente a las puertas del laboratorio líder en el mundo en la recolección, el estudio y la experimentación con los coronavirus procedentes de murciélagos.

Lo que ha cambiado no es la evidencia, de la que hasta ahora no hay ninguna que pruebe ninguno de los dos escenarios, sino la política.

La teoría de la fuga de laboratorio, nacida en un entorno envenenado por la desinformación, se vio socavada no tanto por las negaciones de China, sino por el hecho de que estaba siendo impulsada por Trump.

Medios de todo el mundo le dieron la espalda. Mis propios intentos de considerar seriamente la teoría de las fugas de laboratorio en mayo del año pasado se encontraron con largas y tensas discusiones editoriales antes de que finalmente llegaran a publicarse.

La narrativa predominante también gira mucho en torno a la ciencia. A pesar de las voces dominantes de algunos virólogos destacados que insisten en que solo es necesario investigar un origen zoonótico, un determinado grupo de científicos ha seguido argumentando que ambos escenarios deberían permanecer sobre la mesa.

Puede que sea demasiado tarde, por supuesto. Dondequiera que vaya el debate ahora, es muy poco probable que China permita otra investigación en su territorio.


¿Qué motiva este cambio?

Recientemente, varios factores han confluido para que la idea de que el coronavirus salió de un laboratorio en Wuhan pasara de ser considerada una teoría conspirativa a convertirse en una hipótesis.

Mercado húmedo de Huanan.

Getty Images
Algunos expertos creen posible que el coronavirus haya pasado del laboratorio en Wuhan al mercado húmedo de Huanan, ubicado a pocos kilómetros.

El pasado 14 de mayo, un grupo de 18 científicos procedentes de universidades de primera línea como Harvard, Yale, Stanford y Cambridge publicaron una carta en la revista Science en la que cuestionaban los resultados de la misión conjunta de la OMS y China; y pedían una “investigación apropiada” sobre el origen del virus.

Luego, el domingo pasado, The Wall Street Journal publicó una información basada en informes atribuidos a fuentes de inteligencia, según la cual tres investigadores del Instituto de Virología de Wuhan fueron ingresados en un hospital en noviembre de 2019, varias semanas antes de que China reconociera el primer caso de la nueva enfermedad en el país, pero justo en la época en la que algunos investigadores creen que el virus empezó a circular.

Este laboratorio se encuentra a unos pocos kilómetros del mercado húmedo de Huanan, donde se localizó el primer foco de infecciones en Wuhan.

Quienes apoyan esta teoría afirman que el virus habría podido escapar del laboratorio y esparcirse por el mercado.

Por su parte, el principal asesor médico de la Casa Blanca, Anthony Fauci, quien en el pasado había dicho que creía que el virus había saltado de los animales a los humanos, admitió el lunes pasado que ya no está seguro de que el nuevo coronavirus se hubiera desarrollado de forma natural.

“No estoy convencido al respecto. Creo que deberíamos seguir investigando sobre lo que ocurrió en China“, dijo Fauci durante un evento público.

The Wall Street Journal aportó esta semana otro elemento que vincula al laboratorio de Wuhan con el posible origen del coronavirus.

De acuerdo con ese diario, en 2012 hubo seis trabajadores que enfermaron mientras limpiaban heces de murciélago de una mina en la provincia de Yunnan. Tres de ellos fallecieron.

Entonces, expertos del Instituto de Virología de Wuhan fueron enviados a investigar al lugar, donde recopilaron muestras de los murciélagos de la mina y acabaron identificando varios tipos nuevos de coronavirus.

Aunque estos elementos no son suficientes para demostrar que el nuevo coronavirus se originó en un laboratorio en China, por lo pronto sí han sido suficientes como para que Facebook anunciara que dejará de eliminar los mensajes publicados en su app que afirmen que la pandemia fue obra del hombre y no de la naturaleza.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=WhrDWNcNQEM&t=1s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.