Oculta el gobierno cifra de muertos en la guerra contra el narco
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Cuartoscuro

Oculta el gobierno cifra de muertos en la guerra contra el narco

El gobierno de Felipe Calderón decidió que la cifra de defunciones correspondiente al año 2011 fuera catalogada como reservada y confidencial.
Cuartoscuro
Por Daniel Lizárraga
4 de enero, 2012
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Operativo de la Marina en Veracruz.

El gobierno de Felipe Calderón decidió ya no informar cuántos muertos se han registrado en la guerra contra el narcotráfico. La cifra correspondiente al año 2011 ha sido catalogada como reservada y confidencial, según se desprende de dos expedientes elaborados apenas en noviembre pasado por los comisionados del Instituto Federal de Acceso a la Información y Datos Personales (IFAI).

En respuestas a dos solicitudes de acceso a la información tramitadas por ciudadanos –de los cuales sus nombres fueron omitidos por protección de datos personales- la Procuraduría General de la República (PGR) y la Presidencia pusieron bajo llave esta información sin que exista una fecha –mes y año- para que pudiera conocerse en el futuro tal y como lo marca la Ley Federal de Transparencia.

El plazo máximo que dispone dicha norma es de 12 años para información reservada. Para la PGR, la cifra de muertos ahora es confidencial por razones de seguridad nacional por  lo que ni siquiera podría conocerse en algún momento. En tanto, para la Presidencia se trata de información reservada toda vez que los datos preliminares aún no han sido verificados; sin embargo,  no estableció cuánto tiempo más demorarían en ese trabajo.

Por lo pronto,  la única información disponible será la que ya proporcionaron medios impresos como Reforma, El Universal y Milenio quienes han apuntado un incremento de alrededor de 12 mil muertos más respecto al cierre del 2010. La cifra oficial –la última que pudo conocerse en ese año- indicó que los fallecidos fueron alrededor de 34 mil. Estos medios de comunicación hacen sus estimaciones mediante sus propias bases de datos.

Animal Político solicitó a la Presidencia conocer sus razones para ocultar esos datos correspondientes al año 2011, pero optaron por no responder.

Esta postura oficial manejada por la Presidencia así como por la PGR representan un viraje en la política de transparencia  de los últimos años. En agosto del 2010, durante los “Diálogos por la Seguridad”, el entonces director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Guillermo Valdés, reveló por vez primera que el conteo oficial había registrado, hasta ese momento, 28 mil muertos.

Esta cifra fue puesta sobre la mesa luego de que académicos y líderes de organizaciones civiles protestaron ante el propio Felipe Calderón por la falta de información sobre cómo iba la guerra contra el narcotráfico y, sobre todo, el resultado que tenían dentro de las Fuerzas Armadas.

A partir de ese momento no sólo se nombró a un vocero para informar sobre el estado de la guerra contra el narcotráfico, Alejandro Poiré, sino que además en el portal de la Presidencia se abrió desde entonces un espacio con cifras y datos sobre el número de fallecidos ya fuera por enfrentamientos entre bandas rivales, asesinatos por ajustes de cuentas, o bajas en enfrentamientos con el Ejército, la Marina o la Policía Federal.

La información concerniente a 2012 ya no fluirá hacia los académicos, organizaciones civiles y medios de comunicación. En su edición del pasado 3 de enero, The Washington Post criticó que después de prometer que actualizaría las cifras con regularidad, no ha informado por su propia cuenta el número de muertes (relacionadas con el narcotráfico), tal vez porque la línea de la tendencia no se vería bien.

Felipe Calderón y Jacqueline Peschard durante la semana de la transparencia.

Ayer, tres de los principales periódicos mexicanos ofrecieron cifras de sus propios recuentos sobre muertes relacionadas con el narcotráfico: Reforma publicó que en 2011 hubo un total de 12 mil 359 muertes, Milenio registró 12 mil 284 muertes relacionadas con drogas el año pasado y La Jornada contó 11 mil 890 muertes en 2011.

De acuerdo con el recuento de los diarios nacionales y las cifras publicadas hace un año por el gobierno de Calderón, la cifra total de muertos a cinco años de declarada la guerra contra el crimen organizado ya rondaría los 50 mil.

Información clasificada: PGR

El 20 de junio del año 2011, un ciudadano pidió a la PGR que le entregaran la base de datos sobre “fallecimientos ocurridos por presunta rivalidad delincuencial” –como oficialmente se le ha conocido- con cortes semanales, desglosada  por tipo de enfrentamiento. La información se requirió por municipio desde el año 2006  hasta el momento en que se hizo la solicitud.

En su primera respuesta, la PGR lo remitió a un portal de internet –el de la Presidencia- en el cual venían algunas bases de datos con información sólo hasta diciembre de 2010. Es decir, faltaba todo el año siguiente.

Al conocer este asunto –expediente 4482/11-  la entonces comisionada María Marván –ahora nombrada consejera ciudadana de Instituto Federal Electoral (IFE)-  admitió que la PGR tiene la obligación de procesar este tipo de datos, pero eso no significó que los tuvieran desagregados por municipios y en cortes semanales. La información-argumentó- tiene que entregarse tal y como está en los archivos oficiales.

No obstante, instruyó a la PGR para que hiciera una búsqueda exhaustiva entre sus dependencias y archivos sobre la existencia del número de muertos al cierre del año 2011, toda vez que existieron pruebas de que no lo había hecho así, sobre todo, dentro el Centro Nacional de Planeación y Análisis de Información (CENAPI).

Ante este fallo adverso, la PGR cambió de estrategia.  Ya no declaró que la información es inexistente sino que la clasificó como confidencial.

En un documento enviado a quien hizo la solicitud de acceso a la información (SJAI/DGAJ/11230/2011), la PGR  subrayó que los miembros del CENAPI firmaron por escrito una “promesa de confidencialidad” sobre los datos oficiales cuando se trata de fuentes relacionadas con operaciones de inteligencia, de acuerdo con la Ley de Seguridad Nacional. Hacer lo contrario –argumentaron-, traería sanciones incluso penales.

El CENAPI –precisaron- sólo integra la información enviada por la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Policía Federal y los gobiernos estatales por lo que está obligada a no revelar esos datos.

Felipe Calderón y Alejandra Sota.

Información reservada: Presidencia

En el otro extremo de este caso está la propia Presidencia. En una solicitud de acceso a la información también se le requirió el número de muertos hasta diciembre del  2011 con la atenuante de que el entonces vocero de la guerra contra el narcotráfico, Alejandro Poiré, publicó un ensayo en la revista Nexos en los que adelantó datos preliminares sobre qué podría esperarse para el año recién concluido.

En su respuesta,  la Presidencia entregó por correo electrónico algunas tablas preliminares sobre nueve estados en los que aparecieron datos sobre el número de muertos hasta mayo del 2011: Guerrero, Morelos, Chiapas, Michoacán,  Nuevo León, Oaxaca, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz.

Al estudiar este caso –expediente 4481/11- de nuevo la comisionada María Marván consideró que tampoco debía entregarse la información desagregada tal y como lo pretendió el solicitante –por municipio y con cortes semanales-.

Además respaldó la postura de Los Pinos en el sentido de que esta información, sobre todos los muertos durante el año 2011, permanecerán bajo “reserva”  toda vez que divulgar esos datos sin que hayan sido verificados por las propias autoridades causaría un detrimento en lugar de informar con veracidad.

De acuerdo con esta segunda postura oficial, el grupo CANDADO (grupo de contacto de alto nivel para la atención a la delincuencia organizada) es el responsable de organizar la información proporcionada por el gabinete de seguridad.

Esta información –reconocieron en el mismo expediente- se retroalimenta diariamente y es validada todos los viernes de cada semana. No obstante, los datos respecto al 2011 aun no están disponibles:

“(…) De proporcionarse lo solicitado por el recurrente –constancias o documentos con los cuales se alimenta la base de datos, de homicidios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada- se estarían entorpeciendo las actividades que realizan las dependencias inmiscuidas en el tema de la seguridad pública puesto que se entregaría información que no fue sujeta al proceso de validación y que podría constituir información que no cumple con la categorización o que fue duplicada lo que propiciaría confusiones o equívocos  entre los ciudadanos”.

El IFAI confirmó que esta información está reservada. Sin embargo, en el mismo expediente ya citado no aparecieron precisiones sobre cuánto tiempo llevaría a la Presidencia “verificar esos datos” y tampoco los comisionados establecieron un plazo máximo para abrir la información. Es decir, se trata de una información “reservada” pero sin un tiempo específico para abrirse.

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Por qué hay escasez de Sputnik V y qué pasa con quienes recibieron la primera dosis

Los retrasos en la distribución internacional de la vacuna rusa, en particular del segundo componente, han llevado a que haya millones de personas vacunadas con una dosis de Sputnik V que no pueden completar su inmunización.
5 de agosto, 2021
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La aparición de las vacunas contra el coronavirus, creadas a una velocidad nunca vista en la historia, marcaron un antes y un después en la lucha contra la pandemia.

Pero las dificultades para producir las vacunas a una escala sin precedentes está causando dificultades en varias partes del mundo.

El primer gran escollo fueron los problemas con la producción y los temores sobre posibles riesgos de la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, que llevó a muchos países a tener que buscar alternativas.

Algunos optaron por las primeras vacunas estadounidenses que salieron al mercado: Pfizer-BioNTech y Moderna.

Pero cuestiones económicas (son las vacunas más caras) o geopolíticas llevaron a algunas naciones -entre ellas varias latinoamericanas- a apostar por una inoculación que aún no ha recibido el visto bueno de la Organización Mundial de la Salud: la Sputnik V.

La vacuna rusa fue la primera en ser registrada en el mundo, el 11 de agosto de 2020, pero la falta de datos sobre su composición generó escepticismo en un comienzo.

Sin embargo, cuando en febrero pasado la revista científica The Lancet publicó los resultados de la tercera fase de ensayos, que mostraban que la Sputnik V era una de las vacunas más eficaces del mundo -con un 92% de protección-, el interés creció.

El Fondo Ruso de Inversión Directa (conocido como RDIF, por sus siglas en inglés), que comercializa Sputnik V en el exterior, afirma que 69 países han autorizado esta vacuna.

Y Rusia ha firmado contratos por más de 130 millones de dosis con algunas de estas naciones.

Pero, al igual que ocurrió con la AstraZeneca, la demanda ha sido mucho más alta que la oferta, y ahora la mayoría de los países que firmaron acuerdos para adquirir la Sputnik V están en problemas por falta de dosis.

Tabla que muestra cantidad de dosis de Sputnik V pedidas y entregadas

BBC

Las dificultades tienen una particularidad: a diferencia de las otras vacunas de dos dosis, que usan el mismo componente en ambas vacunas, la Sputnik V utiliza componentes diferentes.

Y mientras que varios países se quejan porque no han recibido las cantidades pactadas de ambas dosis, algunos tienen un problema diferente: las vacunas que sí recibieron eran mayoritariamente del componente uno.

Esto ha llevado a que millones de personas que han recibido la primera dosis de la Sputnik V no estén pudiendo completar su inmunización por la falta de segundas dosis, que se han fabricado a una escala mucho menor que la primera.

Gráfico que muestra cómo funciona la Sputnik V

BBC

Los más afectados

El problema más grande lo tiene Argentina, país que fue el primero en el mundo -junto con Bielorrusia- en empezar a utilizar la Sputnik V, el 29 de diciembre de 2020.

Argentina ha recibido hasta el momento solo un poco más de la mitad de los 20 millones de dosis que adquirió de la vacuna rusa, pero, de ese número, cerca de dos tercios fueron del primer componente.

El país sudamericano decidió vacunar al mayor número posible de personas con la primera dosis e inoculó a unos 9 millones de ciudadanos con el primer componente de la Sputnik V.

Pero, de ellos, menos de 2.5 millones han podido completar su esquema de vacunación.

Hoy, más de 6 millones de argentinos esperan el segundo componente (y casi un millón y medio de ellos ya superó el plazo máximo de tres meses recomendado entre dosis).

Una situación similar, aunque a una escala mucho menor, se vive en varios otros países de la región, incluyendo a México, Guatemala, Bolivia, Honduras, Paraguay y Venezuela.

El RDIF reconoció que hay “retrasos temporales” en el suministro de vacunas, que atribuyó a la popularidad de la Sputnik V.

“Dada la demanda mundial sin precedentes, todos los productores de vacunas están experimentando algunos problemas de suministro a corto plazo”, publicó el 28 de julio en la cuenta oficial de la Sputnik V en Twitter.

Ante los reclamos del gobierno argentino, que tomaron estado público, tanto el Fondo como el gobierno ruso dijeron que su prioridad es inocular a su propia población.

“La vacunación de ciudadanos rusos contra la nueva infección por coronavirus ha sido y sigue siendo una prioridad absoluta para RDIF”, dijo el organismo.

No obstante, ambos aseguraron que los países que firmaron contratos para obtener la vacuna rusa la recibirán.

“En lo que se refiere a las obligaciones con los mercados del exterior, incluida Argentina, éstas indudablemente serán cumplidas“, dijo a finales de julio el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov.

“(El RDIF) Se encuentra en contacto con sus contrapartes para solucionar los problemas que inevitablemente surgen”, agregó.

¿Cuál es el problema?

Pero, ¿por qué hay tan pocas segundas dosis?

Las autoridades rusas no han realizado comentarios sobre esta faltante.

En vez, han destacado las virtudes de la primera dosis, a la que han bautizado como “Sputnik Light“.

“(Con) Una tasa de eficacia de aproximadamente el 80% supera la de muchas vacunas que requieren dos inyecciones”, resalta el sitio oficial de Sputnik V.

Empresas rusas contratadas por el Estado para fabricar la vacuna señalaron a la agencia de noticias Reuters que el hecho de usar dos vectores diferentes para las dos dosis complica su fabricación.

“El producto es bastante difícil de hacer y hay que fabricar dos diferentes”, explicó el director ejecutivo de Biocad, Dimitry Morozov, cuya compañía es una de las principales fabricantes de Sputnik V.

Las farmacéuticas citadas también dijeron que producir el segundo componente “es más difícil” que producir el primero.

Aunque no dieron detalles, una de las principales teorías es que el componente activo de la segunda dosis (que utiliza como vector al adenovirus 5) tarda más en desarrollarse que el primer componente (adenovirus 26).

Esto representaría un problema en un contexto en el que, según Reuters, “las plantas farmacéuticas tienen un suministro limitado en Rusia”.

La BBC le consultó tanto al RDIF como a Biocad si, en efecto, el segundo componente tarda más en crecer, exigiendo así la capacidad de los biorreactores rusos, pero ninguno respondió.

A pesar de que muchos expertos en salud coinciden en que la efectividad de la primera dosis de la Sputnik V es alta, advierten que, ante la llegada de nuevas variantes del coronavirus, como la Delta, que es más contagiosa, es importante completar ambos ciclos de la inmunización.

Soluciones

¿Qué pueden hacer entonces quienes han recibido la primera dosis de la Sputnik y esperan la segunda?

La recomendación de las autoridades rusas es tener paciencia.

“El equipo de Sputnik V confirma que en el mes de agosto se resolverán por completo todos los retrasos temporales en la entrega del segundo componente de la vacuna”, afirmaron en una nota de prensa publicada el 4 de agosto en la página oficial de la vacuna rusa.

En una carta enviada a la BBC en respuesta a un artículo del servicio ruso sobre la falta de vacunas, el RDIF detalló que “el volumen de producción de Sputnik V aumentará en agosto y, a partir de septiembre de 2021, habrá un aumento significativo de la producción”.

No obstante, el organismo no dio detalles sobre cuántas de estas dosis serán del segundo componente.

Uno de esos socios citados es Laboratorios Richmond, de Argentina, que en febrero pasado firmó un acuerdo para producir la Sputnik V en Buenos Aires.

La ministra argentina de Salud, Carla Vizzotti, anunció que en agosto el laboratorio fabricará casi 3 millones de segundas dosis, con el principio activo enviado desde Moscú.

Combinación de vacunas

Son varios los países -incluyendo a Rusia- los que realizan pruebas para ver si la primera dosis de la Sputnik V puede ser combinada con una segunda dosis de otra vacuna.

Una estrategia similar se usó con éxito ante los problemas con la vacuna de AstraZeneca, llevando a muchos -incluyendo a la canciller alemana, Angela Merkel- a combinarla con otra inoculación.

Aunque aún no hay evidencia confirmada, muchos expertos creen que combinar vacunas podría incluso potenciar la producción de anticuerpos.

En su declaración al servicio ruso de la BBC, el RDIF dio su visto bueno a los estudios de combinación, pero negó que tuvieran relación con la faltante del componente dos de la Sputnik V.

“Sputnik V fue pionera en el uso de refuerzo heterogéneo (“combinación de vacunas”) mediante el uso de dos vectores adenovirales humanos diferentes para dos inyecciones (a diferencia de otras vacunas que usan el mismo mecanismo de administración dos veces)”, señaló.

“RDIF fue pionera en la colaboración con otros fabricantes de vacunas cuando se acercó a AstraZeneca el 23 de noviembre (de 2020) para realizar un estudio colaborativo sobre combinaciones de vacunas. Los resultados preliminares de la investigación han confirmado la total seguridad y alta eficiencia de este enfoque”, agregó.

“El interés en el estudio de la combinación de diferentes fármacos no está relacionado con los aspectos de fabricación o logísticos del suministro de vacunas y forma parte de la estrategia global de RDIF para aumentar la efectividad de las vacunas contra el coronavirus”, aseguró.

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Mientras que los resultados finales de la prueba rusa con AstraZeneca se darían a conocer recién en 2022, las autoridades sanitarias argentinas anunciaron que, en base a los resultados preliminares de sus propios estudios, realizados con el aval de Moscú, ya comenzarán a combinar la Sputnik V con la vacuna británica.

La investigación argentina, que aún continúa, contempla una serie de ensayos clínicos realizados en distintos puntos del país y coordinados de forma nacional, con unos 1.800 voluntarios.

Estas pruebas estudian la posible combinación de la vacuna rusa con las otras vacunas disponibles en Argentina: AstraZeneca y la china Sinopharm.

El ensayo más avanzado es el de la capital, Buenos Aires, que comenzó el 7 de julio e incluye a 180 personas vacunadas con la primera dosis de la Sputnik V.

60 voluntarios recibieron la segunda dosis de la vacuna rusa, 60 fueron vacunados con AstraZeneca y 60 con Sinopharm.

Tras la donación por parte del gobierno estadounidense de 3,5 millones de vacunas de Moderna a mediados de julio, el gobierno argentino anunció que también comenzaría a estudiar la posible combinación entre Sputnik y esta inoculación estadounidense.

“Alentadores”

Este miércoles, la ministra argentina de Salud, Carla Vizzotti, informó que, a un mes del comienzo de los ensayos en Buenos Aires, los resultados son “satisfactorios” y “alentadores”.

Por este motivo, dijo que a los argentinos vacunados con una dosis de Sputnik se les dará la opción de recibir como segunda dosis la AstraZeneca.

“Es una posibilidad que se va ofrecer de forma voluntaria. Si alguien quiere esperar la misma vacuna (la segunda dosis de Sputnik V), no es problema”, afirmó.

La ministra también dijo que se permitirá el intercambio de las vacunas AstraZeneca y Moderna (la combinación que recibió Merkel), que fue investigada con éxito en Reino Unido.

Sin embargo, por el momento las autoridades argentinas descartaron realizar combinaciones con la vacuna Sinopharm.

Al igual que la RDIF, los funcionarios argentinos destacan que intercambiar la vacuna rusa con otras que también utilizan vectores de adenovirus tiene sentido porque la Sputnik V “ya es una combinación”.

El anuncio de Argentina será seguido con interés por los otros países que utilizan la vacuna rusa y se plantean cómo resolver el dilema de la escasez de segundas dosis.


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