Drogas: ¿por la legalización o contra la guerra?
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Drogas: ¿por la legalización
o contra la guerra?

Expertos internacionales y personajes de la política expusieron sus ideas sobre la estrategia mundial contra las sustancias adictivas ilegales.
Por Paris Martínez
20 de febrero, 2012
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Foro "Drogas, un balance a un siglo de su prohibición".//FOTO: Cuartoscuro

La semana pasada, el Museo Nacional de Antropología fue sede del foro internacional Drogas, un balance a un siglo de su prohibición, con especialistas de América y Europa, quienes junto con expertos mexicanos analizaron las ventajas, pero sobre todo las desventajas, de la actual estrategia mundial para enfrentar el consumo de sustancias adictivas ilegales, teniendo como principal sujeto de auscultación el caso mexicano.

A continuación, Animal Político te presenta un resumen de los principales argumentos a favor y contra las estrategias aplicadas en las distintas naciones que afrontan el problema del narcotráfico y la farmacodependencia, tendientes unas a la contención de los grupos criminales, por vía del uso de la fuerza y la criminalización lo mismo de productores y distribuidores, que de usuarios; mientras que otras pugnan por procurar una atención preventiva, atacando el problema desde la perspectiva de la salud pública, y disminuyendo así el mercado de estupefacientes, para reducir la violencia consecuente y también el poder del hampa.

El plan A

Alejandro Poiré, secretario de Gobernación, asegura que “el entorno histórico y estructural de la criminalidad ha dado origen a conglomerados delictivos con un poder sin precedente, lo cual fue enfrentado por la administración del presidente Felipe Calderón, desde que asumió el cargo.

“La primera labor a realizar –destaca– es combatir a estos conglomerados delictivos. Es falso que primero pudiera darse la reforma de las instituciones. Era imposible reformar al Estado si no se limitaba a estos grupos.”

Es por ello, remata, que “el presidente Calderón seguirá insistiendo en combatir la delincuencia y sujetarla a la justicia, a la par de que se aumenta la participación ciudadana, se reconstruyen las instituciones y el tejido social”.

Alejandro Poiré, secretario de Gobernación.//FOTO: Cuartoscuro

El plan B

El sólo hecho de que haya fallado el “plan A”, es decir la estrategia seguida durante el siglo XX y continuada hasta la fecha contra el tráfico y consumo de drogas, sustenta la necesidad de buscar soluciones alternativas, señala Mike Trace, ex coordinador antidrogas británico de 1997 a 2001, actualmente director de Rehabilitation for Adicted Prisioner Trust, que da tratamientos a adictos reclusos.

Originalmente, subraya, se consideró el fenómeno de las drogas como algo temporal, se creyó que la producción podía ser evitada, que el tráfico podía detenerse y que los usuarios eran disuadibles, todo lo cual generaría que el mercado de drogas desaparecería gradualmente. En cambio, a finales del siglo pasado fue patente que nada de esto se había logrado por la vía de la criminalización: se vio que el uso de drogas no es un fenómeno temporal, sino parte de la condición humana, y a pesar de los esfuerzos realizados, hoy se producen más drogas y en más lugares, el encarcelamiento masivo no ha desalentado a los usuarios y los mercados de drogas se están expandiendo y diversificando (éste es un mundo globalizado).

Esto prueba, concluyó, que si los estados no son capaces de contener el mercado de las drogas, al menos deben poder manejarlo y reducir sus efectos negativos. Al contrario, la manera en que actualmente se maneja el problema está maximizando el poder del crimen organizado y, al mismo tiempo, obliga a los usuarios a consumir de las formas más riesgosas. A ello debe añadirse que la estrategia basada en la confrontación sólo genera una competencia armamentista entre fuerzas oficiales y grupos criminales, con lo que se recrea la única condición por medio de la cual el crimen organizado sobrevive, la violencia.

Preocupación de madres

La violencia intrafamiliar y comunitaria asociada con el consumo de alcohol es un buen ejemplo para demostrar que “la libre disposición de droga incrementaría exponencialmente la violencia en la familia, entre vecinos”, afirma Margarita Zavala, directora del DIF Nacional y esposa del presidente Calderón.

Gran parte de los delitos, tanto en materia de violencia familiar como de crimen del fuero común, están relacionados con el consumo de sustancias adictivas, son actos realizados bajo el influjo del acohol o alguna droga“, destaca Zavala y enfatiza: Comparto esa preocupación de mamás de adolescentes, de que nuestros hijos, que son 21 millones en todo el país, puedan adquirir en la tiendita, afuera del colegio, en el mercado, sustancias como heroína o mariguana, como si fueran cigarros y cervezas, cuya venta a menores está prohibida, pero de todas maneras se da”.

En cambio, concluye, “el Estado no puede quedarse sin hacer nada, tiene que combatir al crimen organizado”.

Margarita Zavala, directora del DIF.

Legalizar no, regular sí

César Gaviria, ex presidente de Colombia, aclara que no se trata de legalizar, sino de regular el consumo de drogas: fomentar un uso restringido, controlado.

En primer lugar, destaca, contra la regulación no puede oponerse el argumento de que se violan acuerdos internacionales, pues nada impide a México hacer un cambio en su política antidrogas con relación a sus usuarios, que no se centre sólo en el combate y la sanción, sino en la prevención y el tratamiento, y por esta vía reducir la violencia y los delitos asociados.

En Europa, ejemplifica, se han aplicado políticas que no criminalizan al consumidor: si un usuario tiene un trabajo y lleva una vida normal, prácticamente tiene derecho a ir todos los días a la clínica de salud para obtener su dosis e irse a trabajar. De esta forma, al no criminalizarlo y al darle opciones legales de acceder a la droga, se reduce la violencia y, además, el tamaño del negocio baja, debilitándose así a los grupos criminales a los que, sin duda, debe seguirse combatiendo por la vía del uso inteligente de la fuerza del estado.

La estrategia de aplicación de la fuerza pública, destaca, debe estar basado en la creación de una corporación altamente entrenada y vigilada, pero acotada: no se necesitan 36 mil elementos en la policía nacional, cuya operación no pueda ser auscultada a detalle, sino conformada por dos o tres mil agentes que puedan actuar como una fuerza especial, al estilo de las estadounidenses, cuyo número de integrantes sea posible monitorear en materia de honestidad.

Consumo no es igual a violencia

Contra un nuevo marco legal que permita un consumo en condiciones más seguras para el usuario no puede alegarse que esto generaría mayor consumo y, por lo tanto, mayor violencia, afirma Ethan Nadelmann, presidente de la Drug Policy Alliance.

Ethan Nadelmann, presidente de la Drug Pollicy Alliance.//FOTO: La Jornada

Y es que, subraya, la violencia vinculada a las drogas se relaciona con los que trafican, más que con los que consumen. Por ello, antes que nada, debe dejarse claro que regular el consumo de drogas  no resuelve los problemas relacionados con el crimen, pero tampoco aumenta la demanda, y puede ser efectiva para minimizar al máximo las consecuencias negativas de éstas, como las muertes por sobredosis, contagios de enfermedades.

Así, concluye, el combate al consumo de drogas debe darse bajo un enfoque de salud pública, sin abandonarse la lucha contra los grupos criminales, de forma que se apliquen políticas que permitan salvar vidas mediante el auxilio a consumidores, llevar información veraz sobre la naturaleza del problema, con lo cual se previene su uso, y reducir el costo fiscal de la guerra.

Con esta postura coincide lo planteado por Jorge Hernández, presidente del Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas, y para quien la regulación del consumo de drogas, así como del mercado que la distribuya, no resolverá el problema del narcotráfico y de la existencia de grupos criminales, pero es una condición necesaria para enfrentar el problema en materia de salud pública, ya que las drogas han sido siempre parte de las distintas culturas humanas, y en la actualidad, la percepción social y patrones de consumo han cambiado, perimitiendo un acercamiento con los consumidores, asumiéndolos como pacientes clínicos, no como delincuentes.

¿Qué es más rentable: la guerra o la regulación?

“En el marco de la guerra contra las drogas –asegura el analista político Héctor Aguilar Camín–, no hay ni ha habido daño mayor que la guerra misma.”

Y es que, asegura, la prohibición no ha reducido la demanda ni la producción y, de hecho, mientras en México se defiende esta estrategia de guerra, en Estados Unidos, el principal consumidor de drogas, el mercado legal empieza a abrirse y, por ejemplo, en California la mariguana genera empresarios acaudalados, mientras en México produce muertos y encarcelados.

Según el CISEN, afirma Aguilar Camín, el mercado de drogas mexicano está entre los 5 mil y los 8 mil millones de drogas, lo cual representa una “fortuna agrícola criminalizada”, en vez de aprovechada, al menos en el caso de la mariguana. Además, la regulación permitiría reducir la delincuencia de alto impacto social, como el secuestro y la extorsión, y restaría capacidad de corrupción a las organizaciones criminales; no obstante, la medida sólo será efectiva si se avanza en el sentido de abandonar la prohibición a nivel mundial.

A esta postura se suma James Gierach, ex fiscal de Cook County, Chicago, e integrante de Law Enforcement Against Prohibition, para quien la estrategia prohibicionista es, justamente, lo que da base para la existencia de cárteles y terroristas, pues la incautación de drogas de un grupo criminal genera ventajas competitivas en sus rivales en el mercado ilegal.

Para Gierach, además, los decomisos de droga de uno u otro grupo criminal son perniciosos, ya que redundan en beneficio económico para el resto de los cárteles.

Héctor Aguilar Camín, analista político.//FOTO: Cuartoscuro

A dónde va el dinero…

A quienes promueven la liberalización de las drogas, Antonio Mazzitelli, representante para México, Centroamérica y el Caribe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, les recuerda que en el último año fallecieron entre 104 y 263 mil personas en todo el mundo, por consumo de sustancias adictivas.

Además, destaca, el terrorismo se financia, además de otras formas, con el comercio de drogas, y en ese contexto la ONU lo considera es un problema de seguridad nacional y, ahora, de gobernabilidad para los países de América Latina, puesto que se vincula con otros delitos como el secuestro, el tráfico de armas y de personas.

Así, establece, “el problema criminal debe atenderse con políticas de seguridad”, ineludiblemente.

Antonio Mazzitelli, representante de la ONU.//FOTO: Cuartoscuro

Prevención es igual a menos violencia

Para Sergio Ferragut, ex ejecutivo bancario y de consorcios internacionales, la prohibición genera incentivos económicos al crimen organizado, ya que sigue vigente la ley de la oferta y la demanda: al combatir la oferta, se encarece el producto.

Por ello, afirma, se requiere una estrategia de transición para México, que lleve en el corto y mediano plazo, no más de cinco años, a instrumentar medidas preventivas que no se basen en la intimidación, sino en la información dirigida a jóvenes y adultos, lo que dará como resultado una sociedad más sana, más justa y, por lo tanto, menos violenta, en tanto que se mantiene el combate por medio de la fuerza pública.

Son los criminales, así como los sectores que “viven de la guerra” y los “guardianes de la moral”, remató, quienes se oponen a la búsqueda de nuevas soluciones basadas en un cambio de paradigma en la atención del fenómeno del consumo de drogas, dirigido a crear una sociedad más sana y menos violenta.

Fracaso y costos inaceptables…

La “legalización regulada” de la mariguana, concluye la asociación civil México Unido Contra la Delincuencia, organizadora del foro sobre drogas, así como la “construcción gradual” de un régimen regulatorio para otras sustancias, debe llevarse a la práctica para reducir el “costo inaceptable” que la violencia, la destrucción del tejido social y el deterioro de la economía han traído a México.

Esta regulación del consumo, subraya MUCD, se vuelve necesaria, tomando en cuenta el “fracaso” en la reducción de la disponibilidad de drogas ilícitas, y de consumidores.

Con esta nueva estrategia, destaca, se reduciría las rentas del crimen organizado, y habría oportunidad de priorizar la atención en materia de salud pública.

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COVID: 6 efectos de la catástrofe generacional en la educación en América Latina

En BBC Mundo te presentamos algunos de los efectos y soluciones de emergencia que se han implementado en varios países.
19 de septiembre, 2020
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Es tan alto el riesgo de contagio al reabrir las escuelas, que en muchos países de América Latina y otras partes del mundo, el sistema educativo tuvo que moverse de la noche a la mañana hacia las clases virtuales.

Pero en las zonas rurales más apartadas o los barrios vulnerables con poca conectividad, las clases online son prácticamente imposibles.

Es ahí, en medio de la emergencia, cuando los maestros reparten guías de trabajo puerta a puerta o dejan los deberes a través de una llamada telefónica.

Sin embargo, hay zonas donde la covid-19 se ha propagado con tanta fuerza que ni siquiera los profesores pueden acercarse a las casas. Y como muchas familias que viven en el campo no tienen teléfono, se ha perdido el contacto.

“Hay niños que se quedaron sin aprender a leer ni escribir”, le dice a BBC Mundo Wilson León, profesor boliviano de primaria en Loman, Chuquisaca, una zona agrícola y ganadera con mínimo acceso a internet.

Wilson León

Wilson León
“Hay niños que se quedaron sin aprender a leer ni escribir”, le dice a BBC Mundo Wilson León, profesor boliviano.

Una de las cosas que más le preocupa es la incertidumbre sobre el futuro de los estudiantes y la imposibilidad de llegar a ellos.

“Donde viven mis alumnos no hay señal de internet”, cuenta León, quien solía caminar durante horas para llevar material educativo casa por casa, algo que ya no puede hacer.

Primero porque en su distrito se han disparado los contagios. Y segundo, porque el gobierno de Bolivia anunció en agosto el cierre anticipado del año escolar, por la falta de condiciones para garantizar el acceso a la educación virtual.

Como resultado, los alumnos fueron promovidos automáticamente al curso siguiente, con un vacío de conocimiento que probablemente será difícil de recuperar.

En América Latina la pandemia de coronavirus provocó el cierre temporal de miles de colegios, afectando a 160 millones de estudiantes, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

La conectividad debería ser un derecho humano“, argumenta Claudia Uribe, directora de Educación para América Latina de la organización, en diálogo con BBC Mundo.

Pero mientras eso no ocurra, la región está expuesta a “enfrentar una catástrofe generacional” en educación, advierte.

Niñas mexicana estudiando en casa

Getty Images
En América Latina la pandemia de coronavirus provocó el cierre temporal de miles de colegios, afectando a 160 millones de estudiantes.

De hecho, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), calcula que cerca del 20% de la población latinoamericana no tiene acceso adecuado a internet móvil.

Y si no están conectados, la posibilidad de que las familias con hijos sigan las clases, es bastante baja.

Estos son seis efectos que ha provocado la pandemia a nivel educacional:

1. Interrupción del aprendizaje

El efecto más evidente del cierre de escuelas es la interrupción del aprendizaje. Aunque es un problema en todos los niveles educacionales, quienes más lo sufren son los pequeños que están iniciando el ciclo escolar y aquellos a punto de egresar.

Los más pequeños porque, si no adquieren las destrezas básicas como leer y escribir o sumar y restar, se enfrentan a un déficit esencial para avanzar hacia los cursos superiores.

Y los más grandes porque se hacen más difíciles sus perspectivas de ingreso a la educación superior o al mundo laboral.

2. Falta de alimentación

Gran parte de las escuelas públicas en Latinoamérica reparten alimentación gratuita a los niños que no tienen los recursos económicos para financiar el desayuno y el almuerzo.

3. Familias sin preparación para enseñar

Ya sea que los niños se conecten virtualmente o que reciban guías de trabajo en papel, muchos padres no están preparados para responder preguntas y para asistir todo el proceso de enseñanza.

Niño frente a computador en México

Getty Images
Las familias han tenido que adaptarse a las duras condiciones que imponen los confinamientos y en muchas ocasiones no tienen los conocimientos necesarios para apoyar a los estudiantes de primaria.

Durante la pandemia les ha caído esta gran responsabilidad que habitualmente se suma a las responsabilidades laborales.

4. Desigualdad en el acceso a las clases digitales

En muchas zonas de la región no hay señal de internet y la posibilidad de que algún día llegue es bastante remota.

Hay países en África donde empresas como Google han invertido en planes piloto como el envío de señal a través de globos aerostáticos, pero son iniciativas muy complejas de replicar a una escala más masiva, como le explica a BBC Mundo Valtencir Mendes, especialista en programas de educación e innovación de la Unesco.

“Es difícil implementar esas alternativas porque el costo es muy alto”, apunta.

Estudiantes en México

Getty Images
Cerca del 20% de la población latinoamericana no tiene acceso adecuado a internet móvil.

También hay casas donde sí tienen acceso a internet -a través de la compra de minutos de conexión- pero es un acceso limitado.

Hay padres que me dicen que tienen que elegir entre comprar minutos o comprar comida”, dice una profesora chilena que se enfrenta a este tipo de problemas trabajando en zonas vulnerables de Santiago.

Los expertos coinciden en que, si bien la brecha digital siempre ha existido, la pandemia ha puesto en evidencia las huellas que deja la desigualdad en el acceso tecnológico.

5. Aumento del abandono escolar

Aunque aún no hay cifras sobre el abandono escolar en Latinoamérica durante la pandemia, fuentes consultadas por BBC Mundo en escuelas y organizaciones que trabajan en barrios pobres o zonas alejadas, dicen que hay estudiantes que abandonaron las clases en los últimos meses a raíz de la pandemia.

Niña estudiando

Dalia Dávila
Aún no hay estadísticas regionales, pero los expertos estiman que durante la pandemia aumentará la tasa de abandono escolar.

“El mayor problema es que algunos de esos estudiantes no van a regresar”, dice Uribe, porque algunos se integran directamente al mercado laboral o las niñas se quedan en la casa ayudando a cuidar a los familiares que necesitan asistencia.

6. Violencia doméstica y embarazos prematuros

“Esta crisis ha afectado más a las niñas”, comenta Mendes, porque al permanecer en la casa quedan expuestas a situaciones de abusos o porque simplemente quedan relegadas a las labores del hogar.

La cara más dramática de esta situación es que han aumentado los embarazos prematuros y en algunos países, los matrimonios forzados.

“La mayoría de esas niñas no va a volver al sistema educativo”, agrega, y su vida cambiará para siempre.


Dado que el cierre de escuelas es una situación tan grave, han surgido algunas iniciativas de emergencia que tratan de mitigar en parte los efectos del cierre de las escuelas por parte de gobiernos, empresas o la propia comunidad.

1. Un modelo “modelo híbrido” durante la pandemia

En muchos países de la región, incluidos Brasil y México, los gobiernos centrales y locales han puesto en marcha programas de educación a través de la televisión y la radio, pensando precisamente en las familias sin acceso a internet.

Sin embargo, expertos como Mendes de la Unesco, aseguran que los estudios han demostrado que las clases por televisión son una buena opción si van acompañadas de material impreso, tutorías por teléfono, o algún tipo de seguimiento a los alumnos.

Si son clases por televisión sin ningún otro complemento, no generan buenos resultados.

“Los más efectivos son los modelos híbridos”, plantea Mendes, y cita como ejemplo el plan que se está implementando en Sao Paulo, Brasil, donde combinan clases por televisión, recursos online y contenidos en papel.

Materiales escolares en una mesa

Getty Images
Expertos en educación recomiendan la aplicación de modelos híbridos de educación para enfrentar la emergencia.

Las clases en Sao Paulo se interrumpieron a mediados de marzo con el cierre de 5.400 escuelas y en septiembre han comenzado a reabrir sus puertas solo algunos establecimientos.

“Creamos una aplicación para celulares, negociada con operadores telefónicos, para ofrecer internet gratuito a los estudiantes más pobres y transmitimos clases en dos canales de televisión”, le explica a BBC Mundo Rossieli Soares da Silva , secretario de Educación del estado de Sao Paulo.

Y en México, desde fines de agosto los estudiantes comenzaron a tener clases por televisión tras un acuerdo del gobierno con las televisoras para impartir contenidos a distancia, dado que solo el 56% de los hogares tiene acceso a internet, según cifras oficiales.

Las autoridades esperan producir 4.550 programas de televisión y 640 de radio en español y en lenguas indígenas.

Niña mexicana estudiando en su casa

Getty Images
A fines de agosto el gobierno mexicano decidió impartir clases a través de la televisión.

Sin embargo, sindicatos de maestros han expresado reparos ante la iniciativa, argumentando que el aprendizaje no funciona con la observación de contenidos informativos, sino a través de la interacción con los alumnos.

2. Participación de empresas

Las alianzas entre empresas y gobiernos u organismos internacionales son uno de los caminos más utilizados para aumentar la conectividad. Este año, con la urgencia impuesta por la pandemia, surgieron nuevos proyectos o se expandieron aquellos que ya existían.

Por ejemplo, en Argentina, la empresa Telefónica hizo un acuerdo con el gobierno para dar acceso gratuito a sitios educativos de internet durante la pandemia a familias que no pueden pagar el servicio.

Y en Perú, la misma empresa junto a Facebook, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), crearon “Internet para Todos”, una firma que ofrece servicios a los operadores móviles locales para llegar a zonas remotas.

A escala más pequeña, hay organizaciones que reparten chips, celulares, paquetes con gigas y minutos de conexión, computadores y cualquier herramienta que ayude a mejorar el acceso a internet.

Niñas estudiando

Getty Images
Las alianzas entre empresas y gobierno ha sido esencial para facilitar el acceso a internet en algunas zonas de la región.

Y en las actuales circunstancias, en aquellas zonas donde las familias no tienen ninguna posibilidad de conectarse, hay organizaciones que reparten tinta para las impresoras en colegios, con el fin de que los padres lleven los deberes en papel a la casa.

También hay iniciativas para entrenar a los maestros en habilidades digitales básicas. Es el caso de Unicef y la empresa Tigo-Millicom que han entrenado a cerca de 130.000 docentes en Bolivia y Paraguay.

O lo que está haciendo Technovation Chile, con apoyo de la empresa telefónica Wom y otros fondos internacionales, al distribuir contenidos digitales -que también se pueden descargar e imprimir en papel- en colegios que entregan canastas de alimentos a sus alumnos.

3. Héroes anónimos de las propias comunidades

Aunque existen iniciativas del sector público y privado, lo cierto es que Latinoamérica está lleno de lugares donde los niños quedaron completamente excluidos del sistema escolar.

Mientras sigue propagándose la covid-19, hay ocasiones en que la única alternativa es la ayuda de los vecinos.

Dalia Dávila

Dalia Dávila
La mexicana Dalia Dávila comparte internet desde su tortillería a los niños del barrio.

Vecinos que se consiguen fotocopiadoras para compartir las lecciones, que hacen turnos para compartir los computadores o que se prestan internet.

Incluso hay personas que ayudan a los estudiantes desde su lugar de trabajo.

Eso hace Dalia Dávila, una mexicana de Tlalpan, que comparte el internet de su negocio, “Tortillerías La Abuela”, con los niños del barrio y les facilita un computador portátil, un celular y un televisor.

Para que no estuvieran sentados en el suelo, Dávila convirtió la cajuela de una camioneta en un lugar de aprendizaje. Y lo llamó “El rinconcito de la esperanza”.

Dalia Dávila

Dalia Dávila
Dávila comenzó habilitando la cajuela de una camioneta para que los niños del sector pudieran continuar aprendiendo.

Tanto éxito tuvo su iniciativa, que llegaron personas a ofrecer ayuda económica a través de un “apadrinamiento” a los niños y maestros voluntarios que refuerzan los contenidos que se transmiten por televisión.

“Me conseguí otros lugares cercanos a la tortillería donde los niños siguen aprendiendo”, le dice a BBC Mundo. Ahora tengo entre 50 y 60 niños que vienen a buscar ayuda.

“Estoy muy feliz“, dice emocionada. “Quisiera que todos los niños pudieran estudiar”.


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