Cómo divorciarse de Google
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Cómo divorciarse de Google

Para deshacerse del buscador, uno debe renunciar a ciertos lujos de la red.
Por Kate Dailey BBC
10 de julio, 2012
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Los tentáculos de Google se extienden a lo largo y ancho de toda la internet ¿Es posible navegar sin que lo note el gigante buscador? Tres expertos en tecnología lo intentaron y explicaron a BBC sus experiencias.

Tom Henderson dice que pasa “demasiado tiempo conectado”. Director general de la compañía tecnológica Extreme Labs en Indiana, Estados Unidos, Henderson dice que a menudo se queda hasta tarde trabajando para sus clientes, pero también disfruta explorando la inmensidad de la red.

Sin embargo, cuando Google anunció a principios de este año que unificaría las políticas de privacidad de sus distintos productos (incluyendo YouTube, Blogger y Gmail), Henderson decidió hallar la forma de navegar sin depender del buscador.

Una vez tomada la decisión escribió un manifiesto llamado “Cómo me divorcié de Google” y se dispuso a iniciar su ruptura.

Pérdida de privacidad

Los términos de servicio de Google establecen que la información que recolecta se utiliza para mejorar la experiencia de búsqueda y la firma también promete compartir la información únicamente en determinadas circunstancias, a no ser que los usuarios den su consentimiento.

Sin embargo, Henderson no confía en que tal cantidad de información no termine cayendo en las manos equivocadas.

“Google no está sujeto a auditorías sobre sus prácticas”, explicó, “no están diciendo si venden esta información a las compañías de seguros o a gente que quiere venderte cosas o a gente que no te gusta nada en absoluto”.

Así que empezó a vivir una vida sin Google.

Aunque Henderson echó de menos YouTube, pidió a su hijo músico que pusiera sus videos en Vimeo. Utiliza MapQuest para encontrar direcciones en lugar de Google Maps y una plataforma llamada Duck Duck Go como motor de búsqueda, ya que este buscador fue diseñado precisamente para proteger la privacidad del usuario.

Misión imposible

Henderson no es la primera persona que intenta abandonar Google por el miedo a que se vea afectada su privacidad, pero sí es una de las personas que más ha durado en el intento.

“Después de un mes decidí que era una misión imposible”, cuenta por su parte Benjamin Ellis, experto en tecnología de Surrey, en Reino Unido.

En 2009 traté de dejar Google después de que un amigo alzara su teléfono Google para tomar una foto que probablemente terminaría en una página de Google, indexada por los robots del buscador de Google, publicada en blogs de Google, con publicidad de Google y vista con sistemas operativos probablemente desarrollados por Google”.

“Me di cuenta rápidamente de que tenías que irte a los extremos para evitar interactuar con Google”, explicó.

Descubrió que su divorcio iba bien cuando todo era cuestión de dejar de ver videos de Youtube o usar el buscador. Pero Google plantaba en su sistema “cookies” de seguimiento cada vez que visitaba páginas que usan el AdSense, un dispositivo desarrollado por el buscador que recopila sus preferencias personales para adaptar publicidad.

Ellis también estaba expuesto a los cookies vía Google SafeBrowsing, un producto que vigila a aquellas páginas sospechosas de tener códigos maliciosos. Este programa ahora se usa también en Safari y Firefox, así como Google Chrome.

“Fue difícil hallar algo que no usara nada de esto. Es un trozo enorme de la internet”, asegura.

Aunque Henderson usa bloqueadores para evitar que Google rastree sus búsquedas, Ellis decidió usar de nuevo los productos del buscador, eso sí, se ha vuelto más cuidadoso con su configuración de privacidad y los tipos de programa a los que permite entregar datos.

De anti-Google a Google-fanático

Sin embargo, en algunos casos, aquellos que tratan de divorciarse de Google terminan contrayendo segundas nupcias.

La empresa Google fue una de las que recientemente modificó sus políticas de privacidad.//FOTO: AP

Joe Wilcox, editor de la página de internet de tecnología BetaNews, empezó a preocuparse por su privacidad en 2011, así que trató de salirse de Google durante al menos una semana.

“Me fue tan mal que me fui al otro lado, ahora soy un fanático de Google”, explica.

Wilcox dice que el tamaño y el alcance de Google han contribuido a su innovación. “Están mejorando constantemente sus servicios y haciéndolos mejores. Me gusta este estilo de vida”, asegura.

No le preocupa el cache de datos que Google recopila porque, según él, “no hay evidencias de que están abusando de tu privacidad” y añade que servicios como el sistema predictivo Google Now facilitan la navegación.

Google Now usa datos personales e información GPS para determinar las rutinas y preferencias del usuario. Así los usuarios de teléfonos Android pueden obtener actualizaciones de tráfico, alertas sobre el tiempo y recomendaciones de restaurantes.

“No toma tu información y la usa de mala forma, la toma y hace que tu experiencia sea mejor”, insiste Wilcox.

En la era digital, apunta, hay muy poca privacidad. Esto significa, dice Wilcox, que prefiere lidiar con una gran y visible compañía como Google que otras entidades desconocidas.

Finalmente, en un comunicado un portavoz de Google dijo: “no vendemos la información personal de Google. No es así como funcionamos”.

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Muere Ruth Bader Ginsburg: quién fue y por qué es pionera de la igualdad de género

Conocida por sus iniciales, RGB, la jueza Ruth Bader Ginsburg falleció a los 87 años luego de dos décadas de padecer cáncer. Su vida y decisiones la convirtieron en un pilar de la política liberal de Estados Unidos.
18 de septiembre, 2020
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La segunda mujer en ocupar el cargo de jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos falleció este viernes.

Ruth Bader Ginsburg murió a la edad 87 años en su casa de Washington D. C. luego de una batalla de dos décadas contra el cáncer.

Para el ala más liberal del país, la noticia es devastadora, pues RGB, como era conocida, era un ícono del pensamiento más progresista de Estados Unidos.

Y su fallecimiento abre la posibilidad al presidente Donald Trump de nombrar un reemplazo y reforzar la mayoría conservadora de 5 a 4 que hasta ahora había en la Corte Suprema.

Los miembros de la Corte Suprema de EE.UU.

Reuters
En la Corte Suprema hay una mayoría de jueces conservadores en la actualidad.

Sobre Ginsburg se han hecho libros y películas biográficas y su imagen aparece en camisetas y tazas de café hasta disfraces de Halloween.

“Creo que personas de todas las edades están emocionadas de ver a una mujer en la vida pública que ha demostrado que, incluso a los 85 años, puede ser inquebrantable en su compromiso con la igualdad y la justicia”, dijo hace un par de años Irin Carmon, una de las autoras de Notorious RBG, un libro sobre la vida de la jueza.

Famosa por su diminuta estatura, su actitud seria y sus largas pausas en las conversaciones, de ella se decía que no tenía paciencia para hablar de tonterías.

Pero ¿cómo pasó RBG a convertirse en un símbolo?

Feminismo y leyes

Joan Ruth Bader nació en el barrio de Flatbush en Brooklyn, Nueva York, en 1933, de padres inmigrantes judíos.

Después de graduarse de la Universidad de Cornell en 1954, se casó con Marty Ginsburg y poco después, tuvo su primer hijo.

Mientras Ginsburg estaba embarazada, fue “descendida” en su trabajo en una oficina de seguridad social (la discriminación contra las mujeres embarazadas aún era legal en la década de 1950) y esa experiencia la llevó a ocultar su segundo embarazo años más tarde.

Ginsburg in 1977

Bettmann
Ginsburg en 1977.

En 1956, se convirtió en una de las nueve mujeres que se inscribieron en la Escuela de Derecho de Harvard, en la que el decano obligó a sus estudiantes a decirle cómo podían justificar que ocuparan el lugar de un hombre en su escuela.

Más tarde se trasladó a la Escuela de Derecho de Columbia, en Nueva York, y se convirtió en la primera mujer en trabajar en las revisiones de leyes de ambos colegios.

Sin embargo, pese a haberse graduado en esas universidades, Ginsburg batalló por encontrar trabajo.

Finalmente, se convirtió en profesora en la Universidad Rutgers en 1963, donde enseñó algunas de las primeras clases de mujeres y Derecho, y fue cofundadora del Proyecto de Derechos de la Mujer en la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos.

RBG

AFP
Los guantes de seda eran uno de los elementos distintivos de RBG.

En 1973, se convirtió en la asesora general de esa última organización, lo que dio inicio a una era prolífica para argumentar casos de discriminación de género, seis de los cuales la llevaron ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos.

Ganó cinco de ellos, incluido el de un hombre que reclamaba la pensión de su esposa fallecida después del parto.

También fue durante este tiempo cuando discutió en nombre de una capitana de la Fuerza Aérea que había quedado embarazada y a quien le pedían que abortara al bebé para que no perdiera su trabajo.

rbg

Getty Images
RBG con una bolsa con su imagen.

En 1973, el caso Roe vs. Wade decidió la legalización del aborto, pero Ginsburg notó que, dado que el fallo dependía del derecho a la privacidad y no del de la protección igualitaria, estaba abierto a un ataque legal.

“La Corte se aventuró demasiado lejos en el cambio que ordenó y presentó una justificación incompleta de su acción”, contó en una conferencia de 1984.

La segunda mujer en la Corte Suprema

En 1980, el presidente Jimmy Carter nominó a Ginsburg a la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Distrito de Columbia.

Se ganó una reputación de centrista, votando con los conservadores muchas veces.

Por ejemplo, cuando rechazó de escuchar el caso de discriminación de un soldado que dijo que había sido dado de baja de la Armada por ser gay.

Justice Ginsburg is sworn in, with her husband Martin holding the bible

Mark Reinstein
Clinton la nominó a la Corte Suprema en 1993.

El presidente Bill Clinton la nominó a la Corte Suprema en 1993, después de una prolongada búsqueda.

Ginsburg se convirtió en la segunda mujer en ser juez del más alto tribunal de Estados Unidos.

La disidente ardiente

Uno de sus casos más importantes y tempranos en la Corte fue el llamado Estados Unidos vs. Virginia, que anuló la política de admisión de solo hombres en el Instituto Militar de Virginia.

Al explicar su decisión, Ginsburg alegó que ninguna ley o política debería negar a las mujeres “la plena ciudadanía, la misma oportunidad de aspirar, lograr, participar y contribuir a la sociedad en función de sus talentos y capacidades individuales”.

Ruth Bader Ginsburg

AFP
RBG se negó reiteradamente al retiro.

A medida que la Corte se ha vuelto más conservadora, Ginsburg movió cada vez más hacia la izquierda y se hizo famosa por sus ardientes disensiones del resto de los jueces.

Ha sido una posición que la volvió tan conocida que una joven estudiante de Derecho llamada Shana Knizhnik creó una cuenta en Tumblr dedicada a Ginsburg llamada Notorious RBG, una referencia al difunto rapero The Notorious BIG.

La cuenta reintrodujo a Ginsburg a una nueva generación de jóvenes feministas y se hizo tan popular que Knizhnik y su coautora Carmon convirtieron el blog en un libro del mismo nombre, que devino un éxito de ventas.

“Creo que en realidad es algo que Ginsburg realmente ha disfrutado en estos últimos años”, opinó Schiff Berman, quien trabajara para la jueza.

“Para ella es muy emocionante sentir que su legado puede inspirar a una nueva generación de mujeres, jóvenes en particular “, agregó.

Un icono pop

Muchos aspectos de la vida de Ginsburg se han convertido en un tema de fascinación en internet. RGB ha sido celebrada por su estilo de moda, desde su afición por los guantes de encaje hasta sus elaborados jabots, los cuellos que lleva sobre sus túnicas, o su famoso “collar disidente”.

Sin embargo, la jueza no fue inmune a la crítica… ni al error.

RBG

AFP
Los jabots sobre la túnica fueron otro de los elementos que popularizó RBG.

Durante las elecciones de 2016, llamó “farsante” al entonces candidato Donald Trump y dijo que no podía imaginar un mundo con él como presidente de Estados Unidos.

“Dice lo que se le ocurra en el momento. Realmente es un egocéntrico”, le dijo a CNN.

Sus declaraciones fueron criticadas tanto por la derecha como por la izquierda, que alegaron que esos comentarios podrían socavar su imparcialidad y autoridad de la corte.

RGB finalmente se disculpó.

Negativa de retiro

Durante los dos mandatos del presidente Barack Obama, algunos expertos se preguntaron en voz alta si no era hora de que Ginsburg se retirara en ese momento, con un demócrata en el cargo, lo que permitiría el paso de otro juez liberal para la corte.

Pero esos llamados fueron recibidos por Ginsburg con cierta irritación.

“Muchas personas me han preguntado: ‘¿Cuándo va a renunciar?’, pero mientras pueda seguir haciendo mi trabajo a todo vapor, seguiré aquí”, dijo en una entrevista.

Su muerte abre la posibilidad al presidente Trump de nombrar a un conservador más en el máximo tribunal de Estados Unidos.

*Este artículo es una versión de un perfil publicado originalmente en BBC Mundo en noviembre de 2018 y fue actualizado con la noticia su fallecimiento.


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