¿Abandonó Australia a Julian Assange?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Abandonó Australia a Julian Assange?

Mientras el gobierno australiano asegura que le sigue prestando ayuda consular a Assange, él y sus defensores arguyen que su país en realidad no lo ha defendido
27 de agosto, 2012
Comparte

Julian Assange. Foto: AP

Para alguien en problemas, qué mejor que correr a casa. No es el caso de Julian Assange, el fundador de WikiLeaks requerido en Suecia por supuestos delitos sexuales, quien ha dicho que su país –Australia– lo “abandonó” y que por ello buscó refugio en la embajada de Ecuador en Londres.

Mientras el gobierno australiano asegura que le sigue prestando ayuda consular a Assange, él y sus defensores arguyen que su país en realidad no lo ha defendido.

Días después de solicitar el 19 de junio asilo en la embajada ecuatoriana, aseguró que su país había hecho una “declaración efectiva de abandono” al negarse a intervenir en la extradición prevista.

Él siempre ha mantenido que sufre una “persecución” y ha desestimado los cargos de la Justicia sueca.

Cuando salió al balcón de la embajada al cumplir dos meses en la embajada, no habló de las acusaciones que pesan en su contra pero sí denunció lo que calificó como una “caza de brujas” estadounidense en su contra.

Y días antes, cuando el gobierno de Rafael Correa le había concedido el estatus de asilado, Ecuador emitió una declaración en la que aseguró que el país había “constatado” que Assange “se encuentra sin la debida protección y auxilio que debía recibir de parte del Estado del cual es ciudadano”.

Assange ha acusado a la primera ministra, Julia Gillard, de usar “retórica falsa” y ha desestimado la postura australiana de que ha estado recibiendo asistencia consular.

¿Territorio inhóspito?

Sus partidarios argumentan que desde un principio Australia ha sido territorio inhóspito para Assange.

“Aunque al señor Assange le hayan retirado el pasaporte y es un refugiado en la embajada ecuatoriana, él es un ciudadano de Australia y por tanto tiene todos sus derechos”

Baltasar Garzón, abogado de Julian Assange

Australia no sólo tiene un tratado de extradición con Estados Unidos, país con el cual mantiene una estrecha relación, sino que a fines de 2010 el fiscal general del país dijo que la policía estaba investigando si las filtraciones de WikiLeaks habían violado la ley australiana y no descartó cancelar el pasaporte de Assange si se descubría que había cometido un crimen contra su país.

De acuerdo con el diario estadounidense The New York Times, un alto funcionario australiano le dijo a Assange que como él había jugado “por fuera de las reglas”, lo iban a tratar de la misma forma.

En aquel entonces, el propio canciller Kevin Rudd, criticó la actitud de su gobierno hacia EE.UU., “haciendo todo lo posible por asistir en una investigación que claramente está dirigida a tenderle una trampa a un ciudadano australiano”.

La primera ministra Gillard, con quien Rudd había perdido meses antes el liderazgo del partido laborista y por ende del gobierno, había “condenado absolutamente” las acciones de WikiLeaks y considerado que habían hecho algo “extremadamente irresponsable e ilegal”.

Gillard disparó un intenso debate en Australia y fue acusada desde algunos sectores de no haberle dado a Assange la presunción de inocencia.

Con el correr de los días, Gillard debió clarificar su mensaje: lo ilegal era el robo de los cables diplomáticos estadounidenses y el rol de Assange, “extremadamente irresponsable”, pero remarcó que el fundador de WikiLeaks recibiría asistencia consular.

Una investigación de la Policía Federal Australiana no pudo determinar que WikiLeaks hubiera violado alguna ley australiana al publicar los documentos secretos.

Legisladores australianos de izquierda pedían en ese entonces que el gobierno dejara de tratarlo como un criminal y protegiera sus derechos como ciudadano australiano.

Assange era muy crítico de la postura del gobierno australiano sobre la filtración de los cables. En un artículo de opinión en el diario The Australian, acusó a las autoridades de un “consentimiento vergonzoso” para con los estadounidenses y de poner los poderes del gobierno a la entera disposición de Estados Unidos.

En el artículo titulado “No maten al mensajero por revelar verdades incómodas”, aseguró que la fiscalía estaba haciendo “todo lo posible para ayudar a una investigación estadounidense claramente dirigida a incriminar a ciudadanos australianos y enviarlos a Estados Unidos”.

Extraditar o no extraditar

La semana pasada el canciller australiano, Bob Carr, aseguró que Assange no corre peligro de ser extraditado a Estados Unidos si esto supone un juicio militar o enfrentarse a una posible pena de muerte.

¿Extradición a EE.UU.?

El equipo legal de Julian Assange teme que su defendido termine siendo extraditado a Estados Unidos. Pero, ¿hay algo que puede hacer Australia en este momento para evitarlo? De acuerdo a Charles Crawford, quien fue embajador británico en Sarajevo, Belgrado y Polonia entre 1996 y 2007, señala que aunque la defensa de Assange crea que el gobierno de su país debería estar haciendo todo lo posible para evitarlo, “eso sería una mala práctica diplomática, y molesta para otros gobiernos, de estar perdiendo el tiempo haciendo lobby sobre la base de situaciones puramente hipotéticas o de miedos extremos”.

Al mismo tiempo, su gobierno reconocía que la embajada australiana en Washington había puesto en marcha “planes de contingencia” en caso de que la extradición tuviera lugar.

El ministro aseguró que antes de que Ecuador le diera el asilo diplomático, funcionarios consulares australianos hablaron ocho veces con el personal de la embajada ecuatoriana, que a su vez le transmitía los mensajes a Assange.

Esto fue confirmado a BBC Mundo por funcionarios de la embajada, quienes reconocieron que “el propio Julian” había “desestimado” la asistencia. El fundador de WikiLeaks, intentó, a través de la embajada ecuatoriana, conseguir un pasaporte australiano, pero desde el consulado australiano dijeron que no podía hacerlo a través de otra personas sin que ésta tuviera un poder.

Carr aseguró que Australia sólo puede prestar a Assange ayuda consular, ya que el caso judicial está fuera de su jurisdicción.

Sin embargo, el líder de su equipo legal, el exjuez español Baltasar Garzón, criticó a las autoridades australianas por desestimar los pedidos de Assange para recibir asistencia diplomática.

“La respuesta fue enteramente negativa a cada una y a todas las peticiones. Aunque al señor Assange le hayan retirado el pasaporte y es un refugiado en la embajada ecuatoriana, él es un ciudadano de Australia y por tanto tiene todos sus derechos”, aseguró.

En una carta hecha pública por defensores de Assange, el cónsul australiano en Londres, Ken Pascoe, aseguró al responder a sus abogados que los servicios consulares “en los casos en que los australianos están enfrentando procesos judiciales en el extranjero en general comprenden asistencia para su bienestar y los esfuerzos para asegurar que reciban el debido proceso legal”.

Pascoe estableció, en la misiva fechada el 19 de julio, que su gobierno no puede representar a un ciudadano ni intervenir en los procedimientos legales extranjeros pero que continuaban ofreciendo asistencia consultar y que “continuarán vigilando de cerca su situación y abogando en su nombre para asegurarse de que se conceda un procedimiento justo y ajustado al debido proceso”.

BBC Mundo se comunicó con la embajada australiana en Londres para conocer la postura del gobierno pero dijeron no estar autorizados a hablar sobre el caso.

Los defensores de Assange aseguran que ha sido abandonado por Australia.

El exabogado del gobierno británico y profesor universitario Carl Gardner, quien ha seguido de cerca el caso Assange, le dice a BBC Mundo que “lo normal en un caso como éste es no hacer nada. No creo que Australia tenga algún motivo para pensar que (Assange) está siendo maltratado. Sería diferente si, por ejemplo, estuviera siendo torturado, incomunidado, o maltratado de alguna manera”.

Charles Crawford, quien fue embajador británico en Sarajevo, Belgrado y Polonia entre 1996 y 2007, hace hincapié en que ningún país puede “intervenir fácilmente ni correctamente en los procesos de otro país”.

“Ruidosos intentos de alto perfil para hacerlo son normalmente ignorados y/o pueden empeorar las cosas para la persona involucrada. Además, un país debe considerar si intervenir para protestar en nombre de una persona, no sienta un precedente para intervenir en nombre de todos sus ciudadanos cuando se meten en problemas”, le dice Crawford a BBC Mundo.

“Assange –agrega el exdiplomático– se encuentra en una situación jurídica compleja en Europa por sus propias acciones. Su comportamiento en el extranjero no es un problema del gobierno ni de los contribuyentes australianos. Sin embargo, tiene derecho a recibir un justo apoyo consular y por lo que sé lo está recibiendo”.

Por su parte, Javier Roldán Barbero, catedrático de Derecho internacional público y Relaciones internacionales de la Universidad de Granada, cuestiona el papel de las autoridades australianas.

“Australia ha desistido formalmente de hacerlo (de defender a Assange). Puede alegar una doctrina discutida que es la de “manos limpias” (clean hands), según la cual el Estado no tendría que proteger a su nacional cuando éste hubiera actuado incorrecta o ilegalmente”.

“En todo caso, se trataría de una cuestión doméstica australiana que Garzón no podría reclamar en el plano internacional”, agrega Roldán Barbero.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Haití: terremoto de magnitud 7.2 deja al menos 227 muertos

Las autoridades dieron el primer reporte oficial de personas que murieron debido al fuerte sismo, pero aclaran que podrían ser muchos más.
14 de agosto, 2021
Comparte

Este sábado se registró un terremoto en el sur de Haití de una magnitud de 7.2, de acuerdo al Servicio Geológico de EE.UU. (USGS, por sus siglas en inglés), que dejó al menos 227 muertos y decenas de personas heridas.

El número de fallecidos fue confirmado por Protección Civil de Haití en las primeras horas de la tarde del sábado.

En un primer comunicado, Jerry Chandler, director de esa oficina, dijo que la cifra de muertos era de 29.

El terremoto ocurre pocos días antes del posible arribo de la tormenta tropical Grace.

Según el reporte del USGS, el epicentro del sismo se ubicó a unos 12 kilómetros al noreste de la ciudad de Saint-Louis du Sud.

Las autoridades locales reportaron daños estructurales en la ciudad de Jérémie y Les Cayes, además de la capital, Puerto Príncipe.

Terremoto en Haití

Edificios destruidos en la localidad de Jérémie, en el sur de Haití, tras el fuerte terremoto.

Por su parte, el primer ministro del país, Ariel Henry, señaló que la situación del país por el sismo es “dramática” y añadió que este había provocado “varias pérdidas de vidas humanas y materiales” en varios departamentos del país.

También declaró el estado de emergencia de un mes.

En su cuenta de Twitter, el primer ministro hizo un llamado a “al espíritu de solidaridad y compromiso de todos los haitianos” para afrontar “esta dramática situación que vivimos actualmente” a causa del terremoto que se registró este sábado.

De acuerdo a la agencia de noticias AFP, en redes sociales las personas comenzaron a compartir imágenes de edificios afectados por el sismo en la región norte del país.

“Muchas casas están destruidas, personas muertas y algunas en el hospital”, dijo Christella Saint Hilaire, que vive cerca del epicentro a esta agencia de noticias.

La agencia Reuters reportó que la situación más difícil en la ciudad de Les Cayes, donde residen 129.000 personas. Allí varios testigos señalaron el colapso de varios edificios, entre ellos un hotel.

“Igual o peor que 2010”

Milford Milo, habitante de Puerto Príncipe, le dijo a BBC Mundo, que la zona más afectada era sin duda el sur del país.

“En la capital no se presentaron daños, aunque hubo una ola de pánico que hizo que muchas personas salieran a las calles debido a lo que pasó hace 11 años”, anotó Milo.

En 2010 Haití fue víctima de un feroz terremoto que dejó cerca de 200.000 muertos y más de 300.000 heridos.

Y para Milo, este terremoto podría tener una dimensión similar.

“Lo que me cuentan las personas que viven allá es que hay muchos edificios colapsados y mucho caos. Estas son provincias donde las construcciones son mucho más frágiles que las que hay o habían en la capital en 2010”, señaló.

Poco después del reporte del terremoto, la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de EE.UU. (NOAA) emitió este sábado una alerta de tsunami en algunas costas de Haití debido al fuerte sismo.

“Olas de tsunami que pueden llegar a uno o tres metros sobre el nivel de la marea son posibles en algunas costas de Haití”, indicó la NOAA, sin precisar zonas concretas del país.

Este sismo se produce cuando Haití ya está sumido en crisis políticas, humanitarias y de seguridad.

Ocurre además un mes después del asesinato del presidente Jovenel Moise, mientras que franjas del país se enfrenta a un hambre creciente y los servicios de salud están colapsados por la pandemia del covid-19.

“¡Este país nunca encuentra un descanso! Cada año de la mala gestión no dolió, pero los efectos acumulativos nos hicieron vulnerable a todo “, dijo el empresario haitiano Marc Alain Boucicault en Twitter.

“Va a llevar años arreglar las cosas y ni siquiera hemos ¡empezado!”

Línea

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.