¿Por qué cuesta tanto el nuevo avión presidencial?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Por qué cuesta tanto el nuevo avión presidencial?

Cuánto mide, cuántos pasajeros puede llevar, cuántos kilómetros puede recorrer sin cargar combustible. Te damos todos los detalles
Por Daniel Casillas @daniel_casijazz
29 de agosto, 2012
Comparte

La posible compra  de un nuevo avión presidencial de más de 9 mil millones de pesos (750 millones de dólares) por parte del gobierno federal  ha causado controversia en las últimas semanas por el alto precio de la aeronave, cuyo mayor atributo es, al parecer, evitar escalas para recargar combustible en viajes largos.

Las cuestiones que más han generado controversia alrededor del que será el nuevo avión presidencial son los argumentos esgrimidos por la Sedena para adquirirlo y el sobreprecio al que sería comprado, debido a que el precio comercial del Boeing 787-8, de acuerdo con la página de la empresa, es de 206.8 millones de dólares,  mientras el proyecto del gobierno plantea adquirirlo a un costo de cerca de más de 667 millones de dólares más aproximadamente 83 millones de dólares de mantenimiento, que dan un total de 750 millones de dólares.

En un inicio, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) justificó su intención de comprar el avión trasatlántico argumentando que respondía al “cumplimiento de un exhorto del Congreso de la Unión” para “renovar la flota aérea a cargo de la Fuerza Aérea Mexicana”.

Sin embargo, en la justificación del Proyecto y Programa de Inversión (PPI), enviada a la Secretaría de  Hacienda el 4 de julio, la Sedena no habla de la petición parlamentaria ni de alternativas, sino de la decisión de adquirir “una aeronave nueva de transporte estratégico con capacidad de realizar vuelos de largo alcance (trasatlánticos) que cumple con los requerimientos y regulaciones de la normativa aeronáutica nacional e internacional”.

Pese a que la Sedena también dijo que la decisión de adquirir el nuevo avión presidencial será tomada por la próxima administración federal, hace unos días trascendió que el gobierno federal aprobó la compra de la aeronave destinada  para las giras internacionales del Presidente de la República, que tendrá un costo de 750 millones de dólares, casi 10 mil millones de pesos.

El secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, explicó en rueda de prensa que la compra del  nuevo avión presidencial tiene, antes que todo, “características de seguridad nacional”, y que si bien el proceso de adquisición del aparato recaerá en la próxima administración, el trabajo preparatorio, dijo, se ha realizado con “absoluta transparencia y claridad”.

¿Pero cuál es y qué características tiene el avión que se ha convertido en la manzana de la discordia?  Aquí te lo decimos:

Pasajeros

El que podría ser el nuevo avión presidencial es un Boeing 787-8, perteneciente a la línea 787, que, de acuerdo con la empresa fabricante, es una aeronave “supereficiente” que transporta  entre 210 y 250 pasajeros en rutas de entre 14 mil 200 kilómetros y 15 mil 200 kilómetros.

El Boeing 787 transporta entre 210 y 250 pasajeros. Foto: Boeing

Eficiencia en combustible

Una de las características más reconocidas del  Boeing 787 es su eficiencia en cuanto consumo de combustible, que le permite utilizar un 20% menos de combustible que cualquier otro avión de su tamaño en misiones similares.

Turbina del Boeing 787

Velocidad

El avión viaja a una velocidad parecida a la de los actuales aviones de fuselaje ancho más rápidos, es decir Mach 0.85 (912 Km. /h). Lo que permite a las aerolíneas  disponer de más ingresos por carga.

El Boeing 787 alcanza una velocidad Mach 0.85. Foto: Boeing

Dimensiones

El Boeing 787-8 tiene una envergadura de 60.1 metros, una longitud de 56.7 metros, una altura de 16.9 metros y tiene un alcance de entre 7 mil 650 y 8 mil 200 millas náuticas.

El Boeing 787-8 tiene una envergadura de 60.1 metros. Foto: Boeing

Interior

El Boeing 787 cuanta con un sistema de iluminación dinámico, grandes ventanas y una menor altura en la cabina que permite una mejor absorción de oxígeno.

Interior del que será el nuevo avión presidencial. Foto: Boeing

Aerolíneas que lo utilizan

Hasta el momento, el Boeing 787 es utilizado por un total de 46 aerolíneas, entre las que destacan All Nippon Airways, AirCanada, United Airlines, Virgin Atlantic, Saudi Arabian Airlines y Aeroméxico, quien a finales de julio encargó 90 aviones de un pasillo Boeing 787-9.

Algunas de las Aerolíneas que utilizan el Boeing 787. Foto: Boeing

Precio

El precio comercial del Boeing 787-8 es de 193.5 millones de dólares, de acuerdo con la página en internet de la empresa, aunque según el proyecto de la Sedena tendrá un costo de cerca de más de 667 millones de dólares, más alrededor de 83 millones de dólares de mantenimiento, que da un total de 750 millones de dólares.

Precios de los aviones Boeing. Foto: Boeing

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Elecciones en EU: los votantes a quienes no les gustan ni Trump ni Biden

A medida que aumentan los esfuerzos para convencer a los votantes indecisos, no todos están contentos con la opción que se les ofrece.
13 de septiembre, 2020
Comparte
Post it con caras tristes y una pregunta

Getty Images
No todos están contentos con los candidatos a las elecciones de Estados Unidos.

En la recta final de una elección polémica en Estados Unidos, los partidarios de Donald Trump y Joe Biden están haciendo un último esfuerzo para mostrar su respaldo y convencer a los votantes indecisos.

Pero no todo el mundo está contento con las alternativas que se les ofrecen.

A menos de dos meses para el final de la campaña, los dos partidos principales han promocionado la contienda de noviembre como “la elección más importante de nuestra vida” y anunciaron récords de recaudación de fondos en las últimas semanas.

Los observadores políticos predicen un gran aumento en la participación general, pero muchos votantes aún no están seguros de si votarán por el presidente en funciones Donald Trump, el candidato demócrata Joe Biden o por cualquier otra persona.

Estoy desilusionado con esta elección”, dice Samian Quazi, un enfermero psiquiátrico de 32 años de edad residente en Houston.

“Realmente no tenemos buenas opciones. Ninguno de los candidatos está abordando realmente ningún problema ni ofrece ninguna esperanza para que este país mejore la vida de las personas”, añade.

Imagen de promoción con Joe Biden y Donald Trump

BBC
Ni Joe Biden, ni Donald Trump

Quazi ha votado regularmente en elecciones anteriores. Dijo que lo hizo por los candidatos del Partido Demócrata en las elecciones presidenciales de 2016 y los comicios de mitad de período de 2018, pero se ha vuelto desconfiado después de ver perder a su candidato preferido, el izquierdista Bernie Sanders, en las primarias del Partido Demócrata a principios de este año.

“Fue un ejemplo de los poderes fácticos que controlan el acceso a los medios en este país sin querer ver amenazados sus intereses económicos”, analiza.

Me pregunto si Estados Unidos todavía está tratando de ser una democracia, cuando en realidad es una plutocracia”, dice Quazi.

“Cuando se trata de cambios económicos y estructurales reales que posiblemente podrían amenazar el control que tienen sobre nuestro país, hay una reacción dura y expulsan a cualquiera que materialmente pudiera cambiar nuestras vidas”, opina.

Poca participación

La desconexión política en Estados Unidos ha llevado a bajas tasas de participación de votantes en relación con el resto del mundo, en elecciones recientes en el rango del 50-60%.

Pegativas de Yo voté en inglés.

Reuters
La participación de la gente en las elecciones en Estados Unidos es baja en comparación con otros países.

La participación general de votantes entre los países de la OCDE es de aproximadamente el 70% e incluso muchos países en desarrollo tienden a ver tasas de participación más altas que las observadas en la mayoría de las elecciones estadounidenses.

Aproximadamente el 64% votó en las elecciones de 2008 entre Barack Obama y John McCain, pero la participación cayó a un mínimo de 20 años durante las elecciones de 2016 a solo el 55%.


Candidatos de otros partidos para las elecciones presidenciales de 2020

Jorgensen_Hawkins_West_De-La-Fuente_Blankenship

Getty/Reuters
  • Jo Jorgensen, Libertarian Party (Partido Libertario)
  • Howie Hawkins, Green Party (Partido Verde)
  • Kanye West, Birthday Party (Partido Fiesta de Cumpleaños)
  • Rocky De La Fuente, Alliance and Reform Parties (Partido Alianza y Reformas)
  • Don Blankenship, Constitution Party (Partido de la Constitución)

Según un estudio publicado en febrero por la organización sin fines de lucro Knight Foundation, de tendencia izquierdista, casi la mitad de los votantes elegibles, o cerca de 100 millones de personas, no participan en las elecciones.

“Es un grupo muy grande y es la mitad del país, por lo que es diverso”, dijo Eitan Hersh, profesor asociado de ciencias políticas en la Universidad de Tufts y asesor académico del informe de la Fundación Knight.

“La falta de compromiso tiene que ver con que la gente no se sienta conectada con el sistema electoral y no piensa que es importante“, agrega.

Algunos países con mayor participación, como Bélgica y Chile, implementaron alguna forma de voto obligatorio, que tuvo un impacto dramático en la participación.

Un hombre con mascarilla inserta su voto en un buzón del correo para las elecciones en Estados Unidos.

Reuters
Existen varios factores que hacen que la gente vote menos en Estados Unidos.

Otros, como Australia y Alemania, han conquistado a nuevos votantes mediante el registro automático de votantes u otro tipo de iniciativas.

En Estados Unidos, sin embargo, votar y registrarse para votar son más una responsabilidad individual.

Durante las últimas décadas, muchos estados han dado prioridad a mejorar el acceso a las urnas, lo que incluye permitir el registro de votantes el mismo día, mantener abiertos los lugares de votación por más tiempo y ampliar las opciones de votación anticipada o por correo.

¿Por qué la gente no va a votar?

Según Hersh, la enorme importancia que se le da a mejorar el acceso de los votantes y a eliminar otras barreras estructurales no tiene un impacto significativo en la participación de los votantes.

Las razones de por qué hay bajas tasas de participación “tiene mucho más que ver con lo que le importa a la gente y lo que los motiva”.

Él predice que, a medida que la política en Estados Unidos se vuelve más nacionalizada y partidista, más personas pueden desvincularse del proceso político.

“Solía ocurrir que los votos para una legislatura estatal no estaban muy correlacionados con los votos para presidente, porque son temas diferentes”, describe.

Partidarios de Trump y Biden.

Reuters
Hay estadounidenses a quienes no les gustan ni Trump ni Biden.

“En esta era votar por alguien que se postule para el concejo municipal podría ser un referéndum sobre Trump en la cabeza de la gente”, opina.

Señala que hacer de la política una lucha entre el bien y el mal está desvinculado de la realidad de dirigir un gobierno.

Mucha gente simplemente no está interesada. Al igual que en cualquier deporte, cuanto más se centra en una rivalidad, más divertido es para las personas a las que les gusta ese deporte, pero a otros les parece una parte extraña de la vida que no es para ellos”, compara.

“Votar de buena fe”

Hrant Papazian, de 52 años, es una de esas personas a quienes no le interesa ir a votar

Como inmigrante armenio que creció en el Líbano durante una guerra civil que duró tres décadas, Papazian cumplió 18 años en California y ha vivido allí desde entonces, pero nunca ha votado.

Afirma que votar puede hacerte sentir bien y empoderado, pero cree que el status quo siempre permanecerá intacto.

“No tengo ganas de seguirle el juego. No creo que alguna vez se nos ofrezcan candidatos que estén interesados en la salud de la sociedad. No puedo imaginar que el sistema produzca políticos por los que yo pueda votar de buena fe”, afirma.

Hrant Papazian

Courtesía Hrant Papazian
Hrant Papazian no confía en el sistema político.

Papazian, que trabaja como profesor de informática de secundaria, sabe que su opinión sobre la votación suena radical, pero se mantiene firme en su resistencia a un sistema político que, según él, está en declive.

Se supone que la democracia mejorará, pero creo que es lo contrario, empeora con el tiempo. Y cuanto más grande es el país, más heterogéneo es, menos sostenible es. Nos estamos dividiendo en tribus más pequeñas y eso hace nos sea más fácil de controlar y mantenernos en este camino que va cuesta abajo lentamente”, analiza.

“La única forma de lograr un cambio real es que boicoteemos”, sugiere.

“No habrá grandes cambios”

Algunos votantes primerizos ya están desilusionados con el sistema.

Grace Link, de 20 años, es una estudiante universitaria de Wisconsin. Quiere votar en su primera elección presidencial, pero no está contenta con sus opciones.

“Es muy fácil ver cuando el dinero y el poder dentro de un partido entran en juego para callar a los jóvenes”, advierte.

“Básicamente, nos sentimos culpables de votar por Joe Biden y por quien elija el Partido Demócrata cuando, durante la temporada de primarias, los jóvenes fueron ignorados de manera abrumadora“, asegura.

Grace Link

Courtesía Grace Link
Grace Link dice que no hay representación para los jóvenes.

Link argumenta que la nominación de Joe Biden refleja un sistema que prioriza las necesidades de los votantes blancos de clase alta por sobre otros, incluidos los votantes jóvenes con una creciente deuda de préstamos estudiantiles como ella.

“Gran parte de su discurso, especialmente hacia los jóvenes, es que pueden empujar (a Biden) más a la izquierda, mientras que con Trump no pueden hacerlo. En el corto plazo, los próximos cuatro años pueden ser mejores, pero en el largo plazo, no habrá grandes cambios“, concluye.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=QkzsUZOK6-0

https://www.youtube.com/watch?v=qBLdD0RsGHI

https://www.youtube.com/watch?v=2FoZyNJjVEg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.