El hombre que fue vecino de Hitler
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

El hombre que fue vecino de Hitler

Aunque sólo tenía 5 años cuando el futuro führer se mudó, Feuchtwanger lo recuerda como si fuese ayer.
Por Mike Lanchin BBC
9 de noviembre, 2012
Comparte

La niñez de Edgar Feuchtwanger en un próspero suburbio de Múnich continuó casi igual después de que Adolfo Hitler se mudó a su cuadra, hasta la noche del 9 de noviembre de 1938, cuando comenzó la campaña contra los judíos alemanes.

Han pasado más de 80 años, pero Feuchtwanger todavía recuerda la primera vez que vio la inconfundible figura de Adolfo Hitler.

Eran los primeros años de la década de 1930, cuando el niño de 8 años, que estaba caminando con su niñera, vio al líder nazi, vestido en su emblemático impermeable con cinturón y con sombrero Trilby, saliendo de un gran edificio de apartamentos.

“Me miró a los ojos, no creo que sonriera”, rememora Feuchtwanger. Unas cuantas personas se detuvieron y exclamaron “Heil Hitler”. En respuesta, levantó el sombrero “como haría un político democrático” antes de irse en un auto que lo esperaba.

“Por supuesto sabía quién era, aunque fuera un niño”, dice. “Como canciller dominaba la política”.

Pero en esa etapa, verlo no daba miedo. “Quizás si hubiera pensado en eso me habría asustado, pero no hubiera sido bueno para mí”, afirma Feuchtwanger. “Sólo me inspiraba curiosidad verlo allí”.

Este hombre, ahora de 88 años, reconoce que parece raro hablar sobre el autor del Holocausto como cualquier vecino.

“Suena tan amistoso cuando hablo de cómo viví en la misma cuadra que Hitler, como si no fuera gran cosa”, agrega calmadamente. “Pero es muy difícil pensar que personas que viste casi a diario fueran responsables de poner al mundo de cabeza”.

Nada indica ahora que Adolfo Hitler vivió en este edificio de Prinzregentenplatz 16.

Aunque sólo tenía 5 años cuando el futuro führer se mudó, Feuchtwanger recuerda a su madre comentar que “no tenemos mucha leche hoy, porque el lechero dejó demasiadas botellas” en la residencia de Hitler.

Pasar frente al lujoso apartmento de Hitler en Prinzregentenplatz 16 se convirtió en parte de la rutina diaria del joven en su camino al colegio. Solía pararse a ver si estaba. Una vez se atrevió a acercarse a su puerta para ver si tenía el nombre de Hitler.

“Hitler venía a Múnich los fines de semana. Sabía que estaba en casa por los autos estacionados afuera”, expresa Feuchtwanger. Su llegada era anunciada por el chirrido de los neumáticos de una caravana de tres autos y “un pelotón de guardaespaldas”.

El sonido de botas repiqueteando en la acera llenaba el aire. Los transeúntes paraban a aclamarlo. El joven Edgar también se detenía a mirar.

“Se nos inculcaba toda la ideología nazi en la escuela”, explica. Uno de sus profesores les hizo dibujar una gran esvástica a lápiz en la primera página de su cuaderno de ejercicios. En otra página escribían una lista de los enemigos de Alemania, entre ellos Reino Unido, Rusia y Estados Unidos.

Ajenos a la amenaza nazi

Para mediados de la década, cuando ya estaba más claro el alcance del proyecto nazi, muchos judíos alemanes todavía no aceptaban estar bajo amenaza.

“Sabíamos que la llegada de Hitler al poder era peligrosa para nosotros”, dice Feuchtwanger, cuyo tío, Lion Feuchtwanger, era un renombrado dramaturgo antinazi. Su apartamento ya había sido saqueado en 1933, mientras estaba de viaje, y nunca regresó al país. Pero los padres de Edgar se aferraron a la idea de que no se habían percatado de su existencia.

Por orden de Hitler, otras familias judías se mudaron del vecindario para hacer lugar a sus sirvientes y guardaespaldas. Pero nadie tocó la puerta de los Feuchtwanger.

El 10 de noviembre de 1938, sin embargo, ese falso sentido de seguridad fue aplastado. Esa mañana, Edgar, ya de 14 años, escuchó a oficiales de la temida Gestapo llegar a su casa. La noche anterior se había dado la primera ola de violencia nazi organizada contra judíos en toda Alemania y partes de la ocupada Austria.

En el transcurso del pogrom, conocido como Kristallnacht o Noche de los Cristales Rotos, mataron a 91 judíos, miles más fueron arrestados, y sus casas, negocios y sinagogas fueron destruidos.

EDGAR FEUCHTWANGER

Feuchtwanger recuerda observar, aterrado e indefenso, cómo se llevaban a su padre. “No lo maltrataron”, acota. “Mi madre fue muy valiente”.

Posteriormente, la Gestapo volvió con camiones y cajas de mudanza para llevarse los libros más valiosos de su notable biblioteca. “Decían que era para ‘asegurar los libros'”, expresa.

Fue un momento crucial para el jovencito y su familia. Ya no podía ir al colegio y pasaba los días acurrucado con su madre y otros parientes en la casa, sin atreverse a salir. “Nos sentíamos tan indefensos, con temor a que alguien nos matara y nadie hiciera nada”.

Durante seis semanas la familia esperó recibir noticias, temiendo lo peor. Sólo sabían que el padre de Edgar y uno de sus tíos habían sido trasladados a Dachau, el infame campo de trabajo en las afueras de Múnich. Entonces, inesperadamente, su padre quedó libre. Exhausto, enfermo y congelado, pero vivo.

Después le dijo a su hijo que la única forma de sobrevivir el severo régimen del campamento fue “no llamar la atención”. El momento en que no pudieras seguir trabajando o te desmayabas por falta de alimento, añadió, era tu fin.

Para cuando volvió, la familia estaba convencida de que tenían que abandonar la Alemania nazi. Con la ayuda de parientes que ya estaban en el exterior, consiguieron visas para viajar a Reino Unido.

En febrero de 1939, Edgar abordó un tren hacia Londres. Su padre lo acompañó hasta la frontera con Holanda y regresó a Alemania a terminar los planes para ir con su esposa. En mayo de ese año, la familia se reunió en Inglaterra.

Como familia jamás volvieron a su vieja casa en Mnich, aunque Feuchtwanger hizo una primera visita en la década de 1950, tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Fue a echar una mirada a la antigua residencia de Hitler en el segundo piso. Seguía en pie, afirma. Pero hoy nada indica que el hombre que tuvo tanto impacto en la historia del mundo hubiera vivido allí.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Roe vs Wade: Qué cambia realmente (y qué no) con la prohibición del aborto en EU

La Corte Suprema de EU anuló el derecho constitucional federal al aborto después de casi 50 años de haber sido aprobado.
24 de junio, 2022
Comparte

Tras casi medio siglo en vigor, la Corte Suprema de Estados Unidos revocó este viernes la protección constitucional al derecho al aborto.

Lo hizo al anular la histórica sentencia de 1973 conocida como Roe vs. Wade, un precedente legal que lo garantizaba.

A través de estas cinco preguntas te contamos qué es lo que ha decidido en concreto el tribunal de mayoría conservadora, qué es lo que cambia y qué consecuencias tiene para millones de mujeres en EE.UU.

Lee: Roe vs. Wade: el mapa que muestra dónde estará prohibido o restringido abortar en Estados Unidos

1. ¿Qué decretó exactamente la Corte Suprema de EU?

Con la decisión respaldada por la mayoría de jueces conservadores del tribunal, con 6 votos frente a 3, queda anulado el precedente legal que imposibilitaba a los estados prohibir el procedimiento mientras el feto no fuera viable fuera del útero (lo que hoy se considera ocurre alrededor de la semana 23 de embarazo).

“Lo que hace esta decisión es eliminar el aborto como un derecho constitucional“, le explica a BBC Mundo Grace Howard, experta en criminalización del embarazo de la Universidad Estatal de San José en California.

Dicha protección se remontaba a 1973, cuando una mayoría de jueces nombrados por presidentes republicanos interpretaron que en la 14 Enmienda de la Constitución, que reconoce el derecho a la privacidad, estaba recogido también el derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo.

La nueva decisión revierte este criterio y devuelve a las autoridades de los estados la decisión de prohibir o permitir el aborto.

Carteles Roe vs. Wade

Getty Images

“Significa que ya no existe un umbral de protección federal sobre cómo los estados pueden regular o prohibir el aborto. Ahora los estados pueden hacer lo que quieran en cuanto al tema del aborto”, explica Howard.

“Si los estados individuales desean anular los derechos de la persona que estaba embarazada, pueden hacerlo. Si lo desean, pueden hacer que el aborto sea completamente ilegal en todas las circunstancias, pero también pueden hacer que el aborto sea gratuito y esté disponible para los pacientes que lo deseen”, agrega la autora de The Pregnancy Police: Conceiving Crime, Arresting Personhood.

2. ¿Qué cambia ahora con esta decisión? ¿Se convierte el aborto ilegal en Estados Unidos?

La decisión no implica que el aborto se convierta, de por sí, en “legal” o “ilegal” en Estados Unidos como nación.

“Al ser EE.UU. una federación, cada estado tiene la potestad de decidir sobre aquellos asuntos que no se consideren como derechos o deberes protegidos por la Constitución del país”, explica Howard.

Para la experta, los cambios que puede implicar la decisión pueden conllevar desde factores políticos hasta sociales e incluso económicos:

  • “Es previsible un aumento de la tasa de mortalidad materna de 21% en los Estados Unidos, que ya es el país industrializado con mayor número de muertes maternas”.
  • “Las personas en muchos estados no podrán acceder al aborto legal, por lo que seguirán practicándose abortos ilegales, con todos los riesgos que esto implica”.
  • “Los estudios que hemos hecho anticipan que muchas mujeres morirá porque se verán obligadas a dar a luz y no están preparadas o no desean hacerlo, aumentando también la carga sobre el estado con mayor número de niños dados en adopción”.
  • “También podemos anticipar muchos arrestos: tanto de mujeres como de otras personas que las ayuden o, incluso, de pacientes que se presenten en los hospitales tras tener un aborto ilegal”.
  • “Muchos médicos podrían verse obligados legalmente a denunciar a una paciente embarazada que hace algo que podría tener un impacto negativo en un embarazo”.
  • “Los estudios muestran que muchas familias se ven sumidas en la pobreza al dar a luz a niños que no desean y que a veces no tienen cómo mantener. Y esto afecta también a los hijos que ya tienen”.
  • “Será un problema también para las mujeres que tengan abortos espontáneos. Muchas se verán sometidas a investigaciones para probar que el aborto no fue provocado y si la encuentran culpable, podríamos ver escenarios en los que las condenen a 10 o 20 años de cárcel”.
  • “Muchas mujeres podrían también ser condenadas por utilizar medicamentos u otros métodos para facilitar el aborto”.

3. ¿Qué estados ya prohibieron el aborto, cuáles se prevé que lo harán y cuáles no?

Misuri y Texas han sido los primeros en restringir el aborto inmediatamente después de conocerse la decisión del Supremo.

Lo han hecho por medio de sendas leyes desencadenantes, también conocidas como de activación o “gatillo”, diseñadas para entrar en vigencia automáticamente o mediante una acción estatal rápida una vez eliminada la protección constitucional.

Hay otros 11 estados que tienen leyes de ese tipo preparados para limitar la interrupción del embarazo.

Mientras, 16 estados, entre ellos Nueva York, California y Washington, las autoridades han aprobado “trigger laws” para proteger el derecho al aborto.

Los límites al aborto que se impondrán también dependerán de los estados: mientras algunos permitirán algunas condicionantes (como los casos en que peligre la vida de la madre) en otros, como en Ohio, estará prohibido incluso si el embarazo es resultado de una violación.

carteles pro aborto en Washington

Getty Images

De acuerdo con el Instituto Guttmacher algunos estados como Alabama, Arizona y Arkansas, lo prohibirán desde el inicio del estado de gestación. Otros como Georgia, Idaho, Iowa y Kentucky lo harán a partir de las seis semanas de embarazo.

Aunque todavía no se han pronunciado oficialmente al respecto, el Instituto Guttmacher pronostica que los Congresos de Florida, Indiana, Montana y Nebraska también se sumarán a las prohibiciones.

4. ¿Entonces irán a la cárcel las mujeres? ¿Cómo se penalizará el aborto en los estados donde se prohíba?

Muchos estados han aprobado ya leyes que penalizan a los médicos y las clínicas que practiquen los abortos, con condenas que van desde la suspensión de las licencias para ejercer hasta la cárcel.

En estados como Texas, los médicos que practiquen un aborto podrían ser condenados a cadena perpetua.

Sin embargo, un hecho poco conocido es que, incluso con Roe vs. Wade, muchas mujeres han ido a la cárcel en Estados Unidos por la práctica de abortos.

De acuerdo con datos de la Universidad de Fordham, al menos 413fueron encarceladas entre 1973 y 2005 por este motivo.

Howard teme que a raíz de la actual decisión de la Corte Suprema el número se pueda incrementar.

“Hemos visto, incluso con Roe vs. Wade, mujeres acusadas de delitos contra sus propios embarazos por cosas como el autocontrol del aborto o dar positivo por drogas durante sus embarazos. Incluso por cosas como sobrevivir a un intento de suicidio mientras están embarazadas”, explica la experta.

“Entonces, si este es cosas suceden con Roe vs. Wade, que establece explícitamente que una persona embarazada tiene derechos, cuando eso desaparezca, creo que solo podemos esperar ver mucho más de esto”, señala.

5. ¿Cómo era hasta ahora? ¿En qué consistía Roe vs. Wade?

En 1969, una mujer soltera de 25 años, Norma McCorvey, bajo el seudónimo de “Jane Roe”, desafió las leyes del aborto en Texas, donde estaba prohibido, excepto en los casos en que la vida de la madre estuviera en peligro.

En 1973, su apelación llegó a la Corte Suprema, quien fallaría a favor de ella al interpretar que el derecho al aborto estaba protegido por la Constitución.

Afuera de Planned Parenthood Reproductive Health Services Center en St. Louis, Missouri

Getty Images

La decisión creó el sistema de “trimestre” que otorgaba a las mujeres estadounidenses el derecho absoluto a un aborto en los primeros tres meses del embarazo, permitía algunos tipos de regulación gubernamental en el segundo trimestre del embarazo y daba a los estados el derecho a restringir o prohibir los abortos en el último trimestre.

“Hay que decir que Roe vs. Wade se volvió con el tiempo un listón muy bajo: en las últimas décadas se ha ido restringiendo progresivamente el derecho al aborto en casi la mitad de EE.UU.”, señala Howard.

Desde la década de 1990, numerosos estados han estado implementando restricciones al derecho constitucional al aborto y en algunos como Texas ya era prácticamente imposible realizarse uno incluso antes de la decisión de la Corte Suprema.

En otros, como Misisipi, solo existía una clínica que facilitaba el aborto en funcionamiento para todo el estado.

En más de una veintena de estados existen requisitos, como que las mujeres jóvenes embarazadas involucren a sus padres o a un juez en su decisión de aborto. Otros han introducido períodos de espera entre el momento en que una mujer visita por primera vez una clínica de aborto y el procedimiento en sí.

“Como resultado, muchas mujeres ya tenían que viajar más lejos y pagar más y esto hace que las mujeres más pobres y las mujeres afroestadounidenses se vuelvan las más afectadas”, señala Howard.

Según el Instituto Guttmacher, una ONG que apoya el derecho al aborto, más de 4.000 mujeres cada año no pueden realizarse abortos en EE.UU. como resultados de las restricciones ya existentes.

6. ¿Puede el Congreso legalizar el aborto en EE.UU?

Por casi 50 años, la decisión de Roe vs. Wade marcó la práctica del aborto en Estados Unidos y no se consideró necesario convertirlo en una ley federal que aplicara para todo el país.

El Congreso de Estados Unidos podría aprobar una ley que garantice el derecho al aborto en el país y las autoridades de los estados tendrían que igualmente seguirlas independientemente de su orientación política.

Sin embargo, dado que se trata de un tema altamente politizado es improbable que una legislación al respecto sea aprobada por una mayoría en el Senado. Para ello se necesitarían al menos 60 votos y los demócratas cuentan actualmente con 50 (más el de la vicepresidenta Kamala Harris).

Howard, por su parte, ve un escenario más probable.

“Si en las próximas elecciones los republicanos ganan el Senado por una supermayoría, ciertamente podemos anticipar que se presente un proyecto de ley sobre la ´personalidad fetal´ a nivel federal (considerar el feto como persona humana). Y, si eso pasa, no hay límite para lo que eso podría significar, incluso para lugares donde sea legal el aborto, como California o Nueva York”, dice.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=R6tfdLm0XAI&feature=emb_logo

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.