La heroína fue una epidemia salvaje que arrasó a mi generación: Javier Cercas
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La heroína fue una epidemia salvaje que arrasó a mi generación: Javier Cercas

Esta semana Animal Político entrevista al escritor español Javier Cercas sobre su última novela 'Las leyes de la frontera', donde refleja la trayectoria delincuencial de Antonio Gamallo alías el Zarco, su ascenso como el criminal más temido y su declive en la cárcel de Gerona.
Por Moisés Castillo
9 de febrero, 2013
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cercas2Mientras se documentaba para escribir Anatomía de un instante (Mondadori, 2009), el escritor Javier Cercas descubrió algo que parecía sepultado en su vida: las bandas de delincuentes juveniles que florecieron a finales de los 70 en España. Él no fue ajeno a ese fenómeno social porque era parte de su paisaje habitual. Estaban en todas partes: en los recreativos, en los autos de choque, en el colegio. Veía a aquellos jóvenes con miedo pero también con fascinación como lo hacía el país entero.

Eran años de incertidumbre y pobreza. Había muerto el dictador Francisco Franco y las historias de esas pandillas ganaban espacios importantes en las páginas de los diarios y en la televisión. Tenían una vida aparentemente libre, con dinero, autos y chicas guapas; todo lo que deseaba tener un joven. Había un grado de idealización tan enorme por esos “chavales” que se hicieron muchas películas, libros y hasta canciones que se convirtieron en un referente popular.

Cintas como las tres entregas de Perros callejeros, de José Antonio de la Loma, de Carlos Saura, de Eloy de la Iglesia; discos de Los Chunguitos y Los Chichos retrataron apenas un punto de ese agujero negro de la transición hacia la democracia. Los medios de comunicación ayudaron a crear mitos como el de Juan José Moreno Cuenca, “El Vaquilla”, delincuente barcelonés de gran notoriedad. Pero fue hasta que vio en Barcelona la exposición Quinquis de los 80 en 2009 que decidió escribir sobre esos ladrones juveniles que poco se ha documentado.

Esa expo exhibió discos de grupos de aquella época como The Police, Bob Marley, Bee Gees, Dire Straits, Donna Summer, Los Grecas, Los Amaya y hasta José Luis Perales. Javier no sabe si rejuveneció o envejeció al recordar aquellos años duros. Lo que le impactó fue una serie fotográfica de retratos en blanco y negro de esos chicos muertos por la violencia, la heroína o el sida. Se conmovió tanto que casi se puso a llorar. Jóvenes sin empleo y desarraigados. En ese momento se preguntó “¿por qué ellos y yo no?”.

“La inmensa mayoría de esos chavales murieron a causa de la violencia, pero sobretodo de la heroína que fue letal. Fue una epidemia salvaje que arrasó a mi generación, quizá hubo centenares de miles de muertos, no sabemos cuántos todavía. A los días siguientes me pregunté qué hubiera ocurrido si en vez de ser un adolescente timorato y felizmente pedante, hubiese un día cruzado la frontera que me separaba de ellos. Entonces empecé a escribir, a imaginar la historia”.

Precisamente, el autor oriundo de Ibahernando, Cáceres, reconstruye en Las leyes de la frontera (Mondadori, 2012) la trayectoria delincuencial de Antonio Gamallo alías el Zarco, su ascenso como el criminal más temido hasta su declive en la cárcel de Gerona. Pero también es la historia de amor y desamor de Ignacio Cañas “Gafitas” –un joven de 16 años- que se enamora perdidamente de Tere, integrante de la banda del Zarco.

Ese verano del 78 cambió radicalmente la vida de Gafitas: pasó de ser un estudiante de clase media a un miembro activo de esa mítica pandilla de ladrones. Una sombra que perduró más de dos décadas hasta que contó la verdadera historia del Zarco a un escritor que preparaba un libro sobre esa figura distorsionada de Robin Hood. Nunca había hablado del tema porque desconfiaba de los periodistas, sobre todo de los periodistas serios o supuestamente serios.

Las leyes de la frontera está dividida en dos grandes capítulos. “Más allá”: relata la etapa juvenil de Gafitas, su rebeldía efímera y la desintegración de la banda del Zarco; y “Más acá”: 21 años después el mismísimo Gafitas –ahora un abogado exitoso, divorciado y con una hija- se reencuentra con Tere y tratará de sacar de prisión a Antonio Gamallo.

Javier Cercas.

Javier Cercas.

Es una novela que reconstruye la vida del Zarco a partir de los testimonios de Ignacio Cañas –personaje principal-, del inspector Cuenca –quien desintegró a la banda-, y del director de la cárcel de Gerona. Pese a esto, en ciertos pasajes el punto de vista de los entrevistados no ofrece sorpresas, intrigas, episodios atractivos y se extiende demasiado en situaciones que al final no resultan trascendentes. Da la impresión que las casi 400 páginas no hacen honor a lo que el escritor contratado le dice a Gafitas: “yo soy de los que piensan que la ficción siempre supera a la realidad pero la realidad siempre es más rica que la ficción”.

-En notas del autor menciona el libro Vint-i-cinc anys i un dia, de Carles Monguilod, y otros más que fueron fundamentales para reconstruir la historia del Zarco. ¿Cómo definiría Las leyes de la frontera? ¿Es una novela de aventuras-policíaca?

Es una novela de jóvenes que se hacen adultos. A finales de los 70 yo tenía 16 años, la misma edad que Gafitas. En el momento en que se acaba la dictadura y comienza la transición hacia la democracia hay en España un fenómeno muy local y universal que es la aparición de bandas de delincuentes juveniles. Chicos de barriada, de arrabal, que como dice el verso de Bob Dylan “no tenían nada y por lo tanto no tenían nada que perder”. Y se lanzan a la delincuencia. Lo extraordinario es que estos chavales literalmente capturaron la imaginación del país. El país los mitificó, se convirtieron en una especie de avatar. Fueron los medios de comunicación quienes los idealizaron. Yo no era un “quinqui” ni un delincuente juvenil pero esos chicos estaban en todos lados. Lo cierto es que fue un fenómeno intenso pero efímero.

-En su reciente novela Emiliano Monge dice que “un hombre puede irse de su vida, pero no puede escaparse de su sombra”, ¿fue lo que le pasó a Ignacio Cañas, Gafitas?

Sí, claro. La primera parte retrata la vida de un adolescente que se hace mayor. Descubre las cosas esenciales de la vida, el sexo, el amor, se revela contra sus padres. Se hace un hombre maduro. La segunda parte cuenta varias cosas: la madurez que a veces no es más que una ilusión, llevamos casi siempre un adolescente adentro para bien y para mal. Por otro lado, cuenta cómo un hombre que tiene 40 años le ocurre lo que sucede a menudo: tienes la impresión a cierta a edad que te has equivocado de camino y que tomaste un desvío y vives una vida que es la que tu no querías vivir. Una vida impostada, prestada y ocurre que su pasado regresa. “El pasado nunca se muere, ni siquiera es pasado”, decía Faulkner. Y ese pasado regresa como una sombra, como una especie de deuda, pero también como una posibilidad de retomar la vida en el momento en que se equivocó de camino. Esa es la ilusión que tiene Gafitas y por eso recupera su relación con Tere. Casi todos los personajes de la novela lo que hacen fundamentalmente es lo que hacemos todos los seres humanos: engañarnos permanentemente sobre nosotros y los demás. Estamos viviendo en medio de la oscuridad, de las sombras.

Javier Cercas, hoy.

Javier Cercas, hoy.

-Gafitas ingresa a la banda del Zarco por la bellísima Tere, ¿por el amor de una mujer se puede hacer cualquier locura?

¿A ti que te parece? A los 16 años se hacen todas las locuras del mundo, hombre, por supuesto. A los 40 años es distinto. Este hombre no es que permanezca prendado de Tere toda su vida, él la olvida por completo. Reaparece Tere en su vida y lo seduce. Lo vuelve atrapar. ¿Por qué? No lo sabemos. Tengo mis teorías que lo hace porque quiere ayudar al Zarco, porque ve en él la alternativa de estar del otro lado de la frontera. Gafitas ve en ella la posibilidad de una mujer fantástica. Es una historia de amor-desamor donde el personaje más importante al final del libro e inesperado es Tere. Creo que es el personaje que encierra todos los secretos de la novela. El personaje que encarna los dilemas morales del libro, y seguramente el que más quiero.

-¿Cuál es la diferencia de aquellos chicos de la transición con los “indignados”? ¿Esa juventud tenía ideales y ahora sólo hay desencanto?

Comparar es difícil. Pero hagamos una comparación que es útil: compara a los “quinquis” de ese momento con los indignados de ahora. Pasaron más de 30 años, la diferencia es extraordinaria e ilustrativa. Los chavales de España de los 70 vivían en una país tercermundista literalmente, pobre, miserable, que apenas salía de una dictadura larga, oscurantista y cruel. De manera que esos chicos que estaban en la miseria absoluta sólo tuvieron un instrumento que fue la violencia, no tenían alternativas. En cambio, la realidad de estos indignados es infinitamente mejor que la transición. Es verdad que hay un 50 por ciento de paro juvenil en España pero la violencia es muda. Los indignados han tenido las palabras y sus detractores dicen que es un “movimiento antipolítico”, mentira, es un movimiento totalmente político y en mi opinión es lo más esperanzador que ha ocurrido en España en muchos años. Es gente que está huyendo del país porque no tiene donde trabajar pero es la mejor generación preparada de la historia. Así que la diferencia es abrumadora.

-En esos años se festejaba: “la libertad del Zarco representa un triunfo de nuestros sistema penitenciario y un triunfo de nuestra democracia”, decía el director general de Instituciones penitenciarias, ¿cómo describiría el momento actual de España? ¿Es un país frustrado?

Hay una frustración grande y lógica. Más que una frustración –porque es una palabra suave- lo que hay es un enfado, una angustia, un cabreo. Pero creo que es una obligación moral ser optimista y hay razones para serlo. Porque como se dice en España “en peores plazas hemos toreado”. Es decir, la situación de los 70 era muchísimo más complicada, sé que esto no es ningún consuelo para los que no tienen empleo, pero es la verdad. Vivimos una dictadura del presente o sea vivimos en la ilusión que el presente sólo se entiende con el presente y es falso. Sin el pasado el presente no se entiende. El pasado es una dimensión del presente. Yo hablo sobre un presente ampliado. No podemos entender lo que pasa en España sin entender lo que pasó antes. Ahora tenemos instrumentos económicos, culturales, políticos mucho más fuertes para salir adelante. Lo peor ha pasado, sinceramente. Hay que destacar algo: esto no es sólo una crisis española, es una crisis europea. España es el epicentro de esta crisis como lo fue Grecia e Irlanda.

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BBC

Covid-19: cómo la falta de bolsas plásticas gigantes está demorando la fabricación de vacunas

Falta de componentes clave, así como problemas de comunicación y suministro ralentizan la campaña mundial de vacunación. Analizamos los factores en juego más importantes en este proceso.
BBC
8 de agosto, 2021
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Aunque la producción de la vacuna contra la covid-19 se ha incrementado de cero a miles de millones de dosis en un tiempo récord, la escasez de materias primas y equipos ha limitado la cantidad de dosis que se pueden fabricar.

A fin de resolver algunos de estos cuellos de botella, se ha creado un mercado, una especie de equivalente farmacéutico de eBay, para ayudar a los fabricantes y proveedores a ver que está disponible y permitirles comerciar en un solo lugar.

La plataforma ayudará a crear una conexión entre los materiales no utilizados y excedentes con las empresas que los necesitan, comenzando con las cosas que están en mayor demanda.

Aquí echamos un vistazo a algunos de los componentes clave que causan cuellos de botella, así como a problemas más amplios relacionados con el programa de vacunación, como la propiedad intelectual.

1. Bolsas plásticas gigantes

Fabricación de vacunas - ilustración

BBC

Uno de los problemas más urgentes ha sido la escasez de grandes bolsas de plástico estériles que se utilizan para cultivar células de vacunas dentro de grandes recipientes llamados biorreactores.

Se parecen un poco a las bolsas que se utilizan en el proceso de elaboración casera, dice Matthew Downham, director de fabricación sostenible de la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI), un organismo mundial que tiene como objetivo acelerar la producción de vacunas y una de las organizaciones líderes en el lanzamiento del mercado.

Las bolsas de plástico gigantes, que pueden contener hasta 2.000 litros, son necesarias en el proceso de elaboración de los cuatro tipos de vacunas que se fabrican actualmente.

2. Filtros y tubos de plásticos

Fabricación de vacunas - ilustración

BBC

También ha generado preocupación la disponibilidad de filtros y tubos de plástico, a veces denominados como “conjuntos de un solo uso”.

Ambos son, nuevamente, requeridos por los cuatro tipos de vacuna en producción.

Los tubos de plástico se utilizan en muchos procesos biológicos, pero solo se pueden utilizar una vez.

3. Materias primas

Los ingredientes esenciales para el desarrollo de cultivos celulares, que se utilizan para producir algunas de las sustancias farmacológicas, también han escaseado.

Fabricación de vacunas - ilustración

BBC

También ha habido problemas con un ingrediente especializado llamado nanopartículas lipídicas: partículas ultrapequeñas que son cruciales para las vacunas pioneras de ARNm producidas por BioNTech / Pfizer y Moderna.

Antes de la pandemia, estas nanopartículas -que se usaban para albergar la sustancia farmacológica para facilitar su administración en el cuerpo- solo se producían en pequeñas cantidades para la investigación clínica, por lo que su producción masiva ha sido un gran desafío.

4. Trabajadores capacitados

A medida que ha aumentado la fabricación de vacunas, también lo ha hecho la necesidad de personal capacitado.

Los involucrados en la industria dicen que algunos lugares han tenido dificultades para encontrar suficientes trabajadores capacitados para ocupar puestos especializados.

Fabricación de vacunas - ilustración

BBC

Downham dice que a las empresas les resulta difícil trasladar a su personal entre sus propios sitios, pero que es “incluso más complicado” cuando se transfiere personal a otra empresa contratada para realizar la fabricación.

Para ayudar a resolver el problema, la industria farmacéutica quiere que los trabajadores puedan viajar entre sitios internacionales con mayor facilidad.

5. Propiedad intelectual

Que la propiedad intelectual y la protección de patentes se consideren como algo que bloquea el despliegue global actual depende en gran medida de a quién le pregunte.

La propiedad intelectual (PI) se refiere a las creaciones o invenciones protegidas por la ley mediante patentes, derechos de autor y marcas comerciales.

Su objetivo es garantizar que el creador sea recompensado con ganancias y que su invención conserve su calidad e integridad.

Estados Unidos ha apoyado una medida en la Organización Mundial del Comercio (OMC) -un organismo intergubernamental que promueve el comercio mundial- para levantar temporalmente dicha protección de patentes para las vacunas contra el coronavirus.

Esto se hizo tras una campaña de India y Sudáfrica y un grupo de unos 60 países que argumentan que la renuncia a las protecciones de propiedad intelectual permitirá que los conocimientos de fabricación se transmitan más fácilmente.

Pero los fabricantes de vacunas dicen que incluso si se libera la propiedad intelectual de una vacuna patentada, las nuevas empresas no podrían empezar repentinamente a hacer vacunas.

Fabricación de vacunas - ilustración

BBC

Todavía necesitarían las instalaciones y los conocimientos especializados y competirían por el mismo número limitado materiales y personal capacitado.

Albert Bourla, director ejecutivo de Pfizer, sostiene que una exención podría en realidad “descarrilar el progreso” en el programa de vacunación global.

Liz Breen, especializada en operaciones de servicios de salud de la Universidad de Bradford, en Reino Unido, está de acuerdo en que liberar la producción intelectual no es una solución instantánea.

“Es solo una parte del rompecabezas”, dice.

¿Qué tan mala es la situación y qué se está haciendo al respecto?

Los fabricantes tienen como objetivo suministrar al mundo un estimado de 11 mil millones de dosis de vacunas contra el coronavirus para fines de 2021, un aumento masivo en la capacidad, triplicando la producción anual anterior de vacunas.

Pero la industria dice que solo puede cumplir con estos compromisos si la escasez actual de materiales y componentes se aborda junto con medidas que permitan el libre flujo de trabajadores en todo el mundo.

El Banco Mundial ha dicho incluso que las demoras resultantes podrían retrasar la fecha de inmunidad colectiva mundial, que había predicho que podría alcanzarse para marzo de 2022.

Matthew Downham, de CEPI, dice que “hay una gran cantidad de actividad en marcha” para tratar de aliviar las presiones sobre los componentes y materiales clave, para que se produzcan y envíen a los fabricantes de vacunas lo más rápido posible.

Se ha creado un grupo de trabajo de fabricación global -una rama del esquema Covax que tiene como objetivo garantizar que las vacunas estén disponibles en todo el mundo- para tratar de abordar la escasez.

Y ahora se ha lanzado Covax Marketplace, una plataforma segura que permitirá a los fabricantes y proveedores comprar y vender productos en un solo lugar, lo que ayudará a aumentar la visibilidad de qué está disponible en determinado momento.

Inicialmente se centrará en seis categorías de suministros: bolsas de biorreactor, conjuntos de un solo uso, filtros, cultivos celulares, lípidos, viales de vidrio y tapones.

Sin embargo, dice Downham, también es necesario trabajar para garantizar que los fabricantes de vacunas estén utilizando toda su capacidad en todo momento.

Por ejemplo, si los servicios de “llenado y acabado” de un fabricante -que es cuando las vacunas se envasan y empaquetan- no están disponibles, es necesario que haya formas de utilizar otras instalaciones para garantizar que la fabricación no se ralentice ni se detenga.

A largo plazo, el grupo de trabajo de fabricación tiene como objetivo desarrollar la capacidad de producción (fábricas, personal y experiencia) en todo el mundo, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos.

Pero ahora que la demanda mundial de dosis supera ampliamente la oferta, dado los devastadores niveles de covid-19 en lugares como India y Brasil, la presión para encontrar soluciones rápidas nunca ha sido mayor.

Thomas Cueni, de la Federación Internacional de Fabricantes de Productos Farmacéuticos, se mostró intransigente en una sesión informativa de la industria sobre cuál sería el resultado si no se satisfacía esa demanda.

“Le fallaríamos al mundo”, dijo.

Diseño e ilustraciones Zoe Bartholomew.


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https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8

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