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Madres de desaparecidos inician huelga de hambre y campamento frente a PGR

El colectivo Madres de Hijos Desaparecidos denuncia que la administración del presidente Enrique Peña Nieto ofreció emprender diligencias específicas en cada uno de los casos de los desaparecidos. Hasta el momento, nada.
Por Paris Martínez
9 de mayo, 2013
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huelga hambre pgr

Foto: Omar Sánchez.

Una decena de madres de personas desaparecidas en Veracruz, Tamaulipas, Jalisco, Oaxaca, Estado de México y el Distrito Federal iniciaron una huelga de hambre frente a las oficinas centrales de la Procuraduría General de la República (PGR) –en Paseo de la Reforma– ante “la falta de interés demostrada por las nuevas autoridades federales para atender nuestros casos, y porque, a pesar de que en noviembre pasado realizamos un primer ayuno de diez días ante la Secretaría de Gobernación, ninguna de las promesas que nos hicieron a cambio de que levantáramos la protesta, orientadas a concretar la búsqueda de nuestros hijos e hijas, ha sido cumplida”, informó Margarita López, activista y mamá de Yahaira Guadalupe Bahena López, una joven de 19 años raptada en abril de 2011 por policías al servicio del crimen organizado.

La huelga de hambre es realizada por el colectivo Madres de Hijos Desaparecidos, conformado por las familias de 45 personas raptadas durante el sexenio pasado, a las cuales tanto la anterior administración federal (de extracción panista) como el equipo de transición del presidente Enrique Peña Nieto ofrecieron, en noviembre, emprender diligencias específicas en cada uno de sus casos, promesa que “simple y sencillamente no ha sido cumplida, no han hecho nada de entonces a la fecha, y lo peor es que nos han hecho venir cada semana desde nuestros distintos estados de origen, y siempre nos dicen que no hay presupuesto y que volvamos en siete días más… y ya estamos hartas de esa situación”.

La señora Margarita López, quien durante los diálogos entre candidatos presidenciales y el Movimiento por la Paz –de mayo de 2012– tuvo la encomienda de fijar la postura de las víctimas ante Josefina Vázquez Mota, informó ayer en entrevista telefónica que “ya nos cansamos de que nos estén dando atole con el dedo: nos han estado haciendo dar vueltas durante meses, de una dependencia a otra, de la oficina de derechos humanos de Gobernación a la oficina de derechos humanos de la PGR, y de ahí a la Policía Federal, donde lo único que han hecho es pedirnos los detalles de cada caso, o sea que ni siquiera se han tomado la molestia de ver los expedientes que ya han sido integrados”.

Además, denunció, “a los familiares de estas 45 personas desaparecidas nos están haciendo venir cada semana a la Ciudad de México y ni siquiera nos están apoyando con los gastos de traslado, pero sí quieren que vengamos cada vez sólo para decirnos que sigue sin haber recursos para iniciar las diligencias ministeriales, y lo cierto es que nuestra economía ya está por el suelo, ya no podemos continuar así, y necesitamos visibilizar que no sólo somos nosotras, sino que son miles los casos de madres y padres con la necesidad de encontrar a sus hijos desaparecidos. Ya nos cansamos de esperar y exigimos al presidente Enrique Peña Nieto que cumpla su palabra de buscar a nuestros hijos e hijas.”

En su caso, ejemplificó la señora Margarita, desde hace tres meses está pendiente realizar pesquisas en un predio identificado por los implicados en la desaparición de su hija como el lugar donde el cadáver de la joven fue sepultado, sin embargo, las autoridades “no lo han querido hacer porque no hay presupuesto y, aun cuando yo acepté aportar esa cantidad, porque así me lo sugirieron, luego salieron con que no lo podían permitir, así que, por una o por otra razón, el resultado es el mismo: no hacen nada, y esto es porque en realidad no tienen voluntad de trabajar, y mi caso es sólo uno entre miles.”

Ante esta situación, el colectivo Madres de Hijos Desaparecidos convocó a la ciudadanía a solidarizarse con sus demandas, así como a brindarles apoyo material para la realización de la huelga de hambre que iniciarán hoy, ya que “iniciaremos desde cero y cualquier ayuda será muy agradecida, y lo que se va a requerir son cobijas, agua y miel, así como alguna casa de campaña que nos puedan prestar, ya que instalaremos nuestro campamento sobre Reforma, además de que la presencia ciudadana es muy necesaria para impedir que la policía intente retirarnos.”

Este viernes, además, mamás de personas desaparecidas en distintos puntos del país arribarán a la Ciudad de México, para conmemorar el Día de las Madres con la Segunda Marcha de la Dignidad Nacional: madres buscando a sus hijos e hijas desaparecidas y buscando justicia, que partirá a las 10:00 horas del Monumento a la Madre, rumbo al Ángel de la Independencia, donde permanecerán presentando sus casos ante la ciudadanía, durante el resto del día.

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Getty Images

Justin Trudeau: cómo pasó de ser "la esperanza joven" de la política a perder su popularidad en meses

Cuatro años después de su llegada al poder, la gran popularidad de Trudeau cayó en picada y hoy tiene una de las aceptaciones más bajas en la historia democrática canadiense. ¿Qué ocurrió para que buena parte de la población le diera la espalda?
Getty Images
20 de septiembre, 2019
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Hasta hace poco más de un año, era “la esperanza joven” de la política mundial.

Al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, lo llamaban el “Paris Hilton” de la política canadiense, la “mejor apuesta” del “mundo libre”, el “primer gobernante de la era de Instagram”…

Y en su país -sobra decirlo- era toda una sensación: el inteligente uso de su imagen y de las redes sociales no solo lo hizo uno de los políticos más populares de la historia de la nación, sino que comenzó a ser visto como una alternativa ante el ascenso global de la extrema derecha y el discurso de Donald Trump.

Pero cuatro años después de su llegada al poder, el “mito” en torno a Trudeau y su luna de miel con la política canadiense parece haber llegado a su fin.

Los escándalos de corrupción en su gobierno desde inicios de este año no solo mermaron notablemente su nivel de aceptación popular, sino que también le han puesto cada vez más difícil su intención de repetir mandato tras las elecciones del próximo 21 de octubre.

Y, por si fuera poco, ahora se vio envuelto por una nueva polémica.

Varias fotografías y videos publicadas esta semana y que lo muestran en su juventud con la cara y las manos pintadas de negro provocaron un gran revuelo en el país, donde ese tipo de disfraces es visto como un símbolo racista.

El primer ministro se disculpó públicamente y consideró un “error” haberlo hecho, pero no logró calmar los ánimos ni acallar las voces de políticos de la oposición que incluso pidieron su renuncia.

Sin embargo, no es la primera vez que Trudeau se ve envuelto en polémicas similares: durante su viaje a India el año pasado, el mandatario fue duramente criticado por utilizar vestimenta típica del país asiático y considerarlo como una falta de respeto a las tradiciones locales.

Pero ¿qué llevó a que la figura de Trudeau, uno de los políticos canadienses más populares de todos los tiempos, perdiera buena parte de su apoyo en cuestión de meses?

Los inicios

Trudeau llegó al poder en un momento en el que Canadá buscaba un cambio radical y un rostro joven al frente del país, luego de casi una década de gobierno del conservador Stephen Harper.

“Había un fuerte sentimiento de necesidad de cambio, de deshacerse de Harper, de los conservadores y salir adelante”, le dijo a la BBC la politóloga Laura Stephenson, profesora de la Universidad de Western en Canadá.

Según la experta, la primera campaña por el gobierno federal de Trudeau estuvo llena de promesas audaces: legalizar el cannabis recreativo, traer al país a 25.000 refugiados sirios, revisar el sistema electoral del país…

Y los votantes respondieron de forma positiva a su campaña y al profundo contraste que marcaba con la era de Harper.

Trudeau

Getty Images
Durante su visita a India, Trudeau fue duramente criticado por su vestimenta.

Muchas de sus promesas fueron cumplidas a los pocos años. Logró una reforma tributaria, aumentó los impuestos a quienes ganan más de US$150.000 y los redujo para la clase media y personas con menores ingresos.

Apostó por la defensa de los temas de género, impuso un impuesto al carbono, legalizó el suicidio asistido, aceptó refugiados sirios cuando otros países no lo hicieron, mantuvo el desempleo a un nivel bajo y manejó hábilmente la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte cuando el gobierno de Trump lo puso en riesgo.

A la vez, un uso estratégico de sus políticas y las redes sociales lo volvieron un político conocido en todo el mundo, indica Stephenson.

Así, pronto se convirtió en el segundo político más popular de la historia canadiense y en un abanderado de las causas liberales.

Popularidad en picada

Según Stephenson, aunque Trudeau tiene un historial de logros que en principio le permitiría seguir en el poder -y es hábil a la hora de promocionar lo que conseguido por su gobierno- los resultados concretos de su gestión en cuatro años son mixtos.

Una encuesta realizada el pasado mes de agosto por el Instituto Angus Reid de Canadá indicó que aproximadamente el 60% de la población canadiense desaprueba su gestión, mientras que sus niveles de aceptación solo rondaban el 30%.

Esa última cifra es menos de la mitad de la que tenía su predecesor al final de su mandato y una de las más bajas en la historia democrática canadiense.

Trudeau

Getty Images
La popularidad de Trudeau fue en caída durante el último año.

Según Stephenson, varios factores conllevaron al creciente desencanto, entre ellos el propio “mito” creado en torno a su figura.

“En retrospectiva, parece predecible que una marca tan bien diseñada, tan simbólica y emotiva, fomente idealizaciones que en realidad ningún político pueda igualar“, escribió sobre Trudeau el diario británico The Guardian.

Pero, sin duda, el gran quiebre en su popularidad tuvo lugar en la primavera pasada.

Un escándalo de corrupción llevó a varios funcionarios de su gabinete a renunciar tras ser señalados de querer influir para entorpecer un juicio penal que enfrenta la firma ingeniería canadiense SNC-Lavalin, una de las más importantes del país.

De hecho, el mes pasado, una instancia de vigilancia ética consideró que el primer ministro había violado las reglas federales de conflicto de intereses al tratar de influir en la decisión sobre la realización del juicio.

SNC-Lavalin

Reuters
SNC-Lavalin tiene su sede central en Quebec.

Pero para muchos, según señala Stephenson, esto fue la gota que comenzó a desbordar la copa del desencanto, aunque no la única.

Para la analista, muchos de los proyectos de Trudeau se quedaron en palabras o no lograron estar al nivel de lo que prometió en su día, por ejemplo:

  • Legalizó la marihuana, pero rechazó la petición de eliminar las penas de los condenados por posesión simple.
  • Nombró un gabinete con equilibrio entre hombres y mujeres, pero se negó a reformar el sistema electoral del país, lo que habría permitido a más mujeres llegar al Congreso.
  • Prometió impulsar la lucha contra el cambio climático, pero apoyó la expansión del oleoducto Trans Mountain que lleva petróleo crudo y refinado desde Alberta hasta la costa de Columbia Británica y que es visto como una amenaza por varias comunidades originarias.

Además, Canadá tampoco está en camino de cumplir para el año 2030 su objetivo plasmado en el Acuerdo de París de reducir sus gases de efecto invernadero en un 30% por debajo de los niveles de 2005.

Para el líder opositor canadiense Jagmeet Singh, el gobierno de Trudeau ha estado lleno de “palabras bonitas y promesas vacías” y, al parecer, esto ha generado descontento y ha hecho que su popularidad caiga a más de la mitad de la que tenía en 2016.

El mayor enemigo de Trudeau

A un mes de las elecciones generales en el país muy pocos se aventuran a dar por seguro qué pasará el 21 de octubre.

Desde 1939, los primeros ministros canadienses han repetido generalmente en sus cargos por un segundo mandato.

Las posibilidades de Trudeau son inciertas, pero en los mejores escenarios los medios canadienses vaticinan que necesitará formar un gobierno de coalición.

Trudeau

AFP
El futuro político de Trudeau frente al gobierno de Canadá es incierto.

Las encuestas indican que los liberales siguen teniendo un liderazgo en regiones decisivas como Quebec y Ontario, dos provincias que representan 199 de los 338 escaños en la Cámara de los Comunes.

Pero de acuerdo con Stephenson no solo son los “débiles” resultados de su gestión los que ahora juegan en contra del primer ministro.

Los canadienses siguen esperando un cambio. Y, de acuerdo con la experta, el mayor enemigo que ahora tiene Trudeau es… el propio Trudeau.

“Ya no es más la nueva cara. No sabemos cómo va a saber jugar eso”, afirma.


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