Ideas para una nueva reforma electoral (por Luis Carlos Ugalde)
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Ideas para una nueva reforma electoral (por Luis Carlos Ugalde)

Para diagnosticar los problemas de la democracia mexicana, camino a una reforma a las disposiciones electorales, la consultora Integralia y el Centro de Estudios Espinosa Yglesias elaboraron el estudio Fortalezas y Debilidades del Sistema Electoral Mexicano (2000-2012). Ideas para una nueva reforma electoral . Luis Carlos Ugalde, director de Integralia, reflexiona sobre la materia.
Por Luis Carlos Ugalde
10 de junio, 2013
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El primer insumo de una reforma electoral debe ser un diagnóstico de las fortalezas y debilidades del sistema actual. Es difícil mejorar la realidad si se carece de una idea clara de los aciertos y problemas de la democracia electoral. No se puede recetar una buena medicina si se desconoce el nombre de la enfermedad.

Una vez más, la discusión de la reforma electoral ha iniciado con el planteamiento de recetas, sin que antes se cuente con un diagnóstico de los problemas que aquejan a nuestra democracia. Para contribuir con ese fin, Integralia y el Centro de Estudios Espinosa Yglesias elaboraron el estudio Fortalezas y Debilidades del Sistema Electoral Mexicano (2000-2012). Ideas para una nueva reforma electoral.

Para elaborar el diagnóstico se escogieron 13 temas que incluyen desde el costo de la democracia hasta la justicia electoral. Se elaboró una radiografía con datos oficiales del IFE y del Tribunal Electoral, información presupuestal, así como entrevistas a profundidad e investigación hemerográfica y documental.

Con el diagnóstico en mano, se convocó a un grupo de expertos en materia electoral y se elaboraron mesas de discusión de donde surgieron propuestas y reflexiones sobre el tipo de reformas que son necesarias para mejorar el sistema de regulación electoral.*

Tres problemas de la regulación electoral en México

1. Tenemos un sistema electoral sobre regulado: primero lo fue en el tema de la organización electoral para desterrar la desconfianza; ahora lo es en el tema de la regulación de las condiciones de la competencia. Muchas de las reglas electorales actuales incentivan la evasión de la norma, la simulación y el litigio electoral.

2. Enfoque punitivo o sancionador: se piensa que la realidad puede cambiarse a partir de castigos —sean amonestaciones, multas, procesos penales que nunca se ejercen o incluso amenazas mayores como la pérdida de registro  de un partido o la anulación de una elección. Por ejemplo, una solución común que se ha dado al tema de los gastos excesivos de campaña ha sido endurecer los castigos (anular la elección si se demuestra que un partido rebasa topes de gasto durante la campaña). No obstante, cuando lo más relevante es primero atacar las causas que motivan que las campañas sean cada vez más caras, y sólo después, establecer sanciones. 

3. No se atacan las causas de los problemas, sino las manifestaciones: por ejemplo, en 2007 se prohibió en la Constitución la denigración en la propaganda política para evitar las llamadas campañas negativas y fomentar un mejor debate. Pero las campañas negativas son sólo un instrumento que usan los partidos para ganar elecciones; la causa del bajo nivel de debate y de la poca calidad es otra. Por eso vemos que esa prohibición no ha transformado la calidad del debate público en México.

Según el estudio Fortalezas y Debilidades del Sistema Electoral Mexicano (2000-2012). Ideas para una nueva reforma electoral, las principales fortalezas del sistema electoral mexicano en el ámbito federal:

a)        La eficacia del Instituto Federal Electoral (IFE) para organizar las fases operativa y logística de las elecciones.

b)       La amplia participación de ciudadanos como funcionarios de casillas, cuya labor garantiza imparcialidad para recibir y contar los votos.

c)        La precisión de los instrumentos oficiales para estimar las tendencias del voto y llevar a cabo el cómputo de los mismos.

d)       La equidad en tiempos de cobertura noticiosa en radio y televisión que se ha dado en las elecciones federales de los últimos años.

e)        El sistema para emitir la credencial de elector y mantener una cartografía actualizada.  

Los principales problemas del sistema electoral:

a)           El costo creciente de las campañas, cuyo financiamiento requiere sumas cuantiosas de recursos líquidos que la mayor parte de las veces no se reporta a las autoridades electorales.

b)          La corrupción que se detona por el intercambio de quienes dan dinero a campañas a cambio de un pago futuro (por ejemplo, contratos de obra pública y permisos de construcción).

c)           El desvío de recursos públicos en algunos gobiernos locales para apoyar campañas políticas.

d)          Las prácticas tradicionales, pero crecientes, de clientelismo electoral—intentos de compra del voto, movilización de votantes y condicionamiento de programas sociales.

e)           El pago de cobertura informativa en algunos medios impresos y electrónicos que ha contribuido a una relación corrupta entre algunos gobiernos y medios de comunicación.

f)            La creciente litigiosidad del sistema electoral que ha estimulado una industria de la queja y la denuncia entre partidos: entre 2000 y 2012 el número de procesos sancionadores aumentó 338%.

Dos reflexiones finales

Para diseñar una nueva reforma electoral se requiere, primero, de una radiografía que identifique los principales problemas del sistema. Segundo, los objetivos y metas de la reforma electoral y, finalmente, los instrumentos adecuados para alcanzar los objetivos planteados.

Es necesario “despartidizar” los problemas que afectan al sistema electoral. La mayoría de éstos son deficiencias sistémicas que derivan de una regulación defectuosa o bien de problemas de legalidad, de cultura democrática e incluso socioculturales (como el clientelismo electoral). Todos los partidos, en mayor o menor medida, abusan del sistema: gastan sumas cuantiosas de recursos, fondean sus campañas con recursos ilegales, practican la movilización de votantes y la compra del voto. A la vez, acusan a sus adversarios de ser responsables de las debilidades del sistema. Es necesario asumir la naturaleza sistémica de los problemas electorales y no caer en la retórica de que son causados por unos u otros.

Aquí puedes consultar el informe íntegro o un resumen ejecutivo.

Documento Integralia by http://www.animalpolitico.com

* En el panel de expertos participaron: Francisco Abundis Luna, Fernando Agíss Bitar, José Alberto Aguilar Iñárritu, Javier Aparicio, Marco Baños Martínez, Ulises Beltrán Ugarte, Jaime Cárdenas García, María Amparo Casar, Hugo Concha, Ana Cristina Covarrubias, Luis Estrada Straffon, Flavio Galván, Eduardo R. Huchim May, Mauricio López Velázquez, Irma Méndez de Hoyos, Daniel Moreno, Benito Nacif Hernández, Salvador Nava Gomar, Jesús Ortega Martínez, Francisco Paoli Bolio, Juan Ricardo Pérez Escamilla, Gustavo Rivera Loret de Mola, Arturo Sánchez Gutiérrez y Luis Carlos Ugalde.

 

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El país donde las mujeres deben pedir permiso a los hombres para tomar pastilla para abortar

Históricamente Japón ha sido extremadamente lento en autorizar drogas y tratamientos para la salud reproductiva de las mujeres.
31 de agosto, 2022
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El aborto vuelve a estar en el centro del debate público. Pero mientras en Estados Unidos parece estar en retroceso, debido a la sentencia de la Corte Suprema de ese país que dejó de considerarlo como un “derecho constitucional”, en Japón avanza, aunque de una manera peculiar.

En mayo, desde el Ministerio de Salud dijeron al Parlamento que estaban listos para aprobar una píldora para abortar fabricada por la compañía farmacéutica británica Linepharma International.

Sin embargo, aclararon que las mujeres aún necesitarán “obtener el consentimiento de su pareja” antes de que se puedan administrar las píldoras, un requisito que los activistas a favor de la interrupción del embarazo han calificado de patriarcal y obsoleto.

Los abortos médicos, utilizando píldoras en lugar de cirugía, se legalizaron en Francia hace 34 años. En Reino Unido en 1991 y Estados Unidos en 2000.

En muchos países europeos, esta es ahora la forma más común de interrumpir un embarazo. Las píldoras representan más del 90% de los abortos en Suecia y alrededor del 70% en Escocia.

Un récord contradictorio

Japón, por su parte, no solo tiene un historial pobre en materia igualdad de género, sino que ha sido extremadamente lento a la hora de aprobar medicamentos relacionados con la salud reproductiva de las mujeres.

Una protesta a favor del aborto en EEUU

EPA
La decisión de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos de dejar de considerar al aborto como un “derecho constitucional” ha colocado el tema de la interrupción del embarazo en el debate público.

Los activistas nipones bromean diciendo que el país tardó 30 años en aprobar la píldora anticonceptiva, pero solo seis meses en aprobar el Viagra para la impotencia masculina. Ambos estuvieron disponibles en 1999, pero el último llegó primero.

Y si como la demora no fuera suficiente, la píldora anticonceptiva viene con restricciones, lo que la hace costosa y difícil de usar.

Todo se remonta a la forma en que se legalizó el aborto en Japón.

Pese a que Japón en 1948 se convirtió en uno de los primeros países en el mundo en aprobar una ley que despenalizaba la interrupción del embarazo, la normativa era parte de la Ley de Protección de la Eugenesia.

La decisión no tenía nada que ver con dar a las mujeres más control sobre su salud reproductiva. Más bien, se trataba de prevenir el nacimiento de personas “inferiores”.

El artículo 1 de la ley estipula que el objetivo de la misma era “impedir el nacimiento de descendientes inferiores desde el punto de vista eugenésico y proteger también la vida y la salud de la madre”.

El instrumento fue reformado en 1996 y rebautizado como Ley de Protección de la Salud Materna.

Pero muchos aspectos de la antigua ley sobrevivieron. Así, hasta el día de hoy, las mujeres que desean abortar deben obtener un permiso por escrito de su esposo o, en algunos casos, de su novio.

Historias reales

Ota Minami quedó embarazada después de que su novio se negara a usar condón durante las relaciones sexuales. Los condones siguen siendo la principal forma de control de la natalidad en Japón.

Una mujer sosteniendo una píldora en una mano y un vaso de agua en otra

Getty Images
Japón se alista a aprobar una píldora abortiva desarrollada por una empresa británica, pero para usarla las mujeres en ese país deberán solicitarle un permiso por escrito a sus esposos o novios

Sin embargo, luego se negó a firmar el documento que le permitiría abortar.

“Es extraño, tuve que pedirle que usara anticonceptivos”, relató a la BBC. “Y cuando decidió que no quería usar condón, necesité su permiso para abortar“.

Ota prosiguió diciendo: “El embarazo me pasó a mí y a mi cuerpo, pero necesité del permiso de otra persona. Me hizo sentir impotente. No podía tomar una decisión sobre mi propio cuerpo y mi futuro”.

Las opiniones japonesas sobre el aborto suelen estar influenciadas, más que por ideas religiosas, por una larga historia de patriarcado y puntos de vista profundamente tradicionales sobre el papel de la mujer y la maternidad.

“Es muy profundo”, admitió Ota. “Cuando una mujer queda embarazada en Japón, se convierte en madre, ya no es mujer. Una vez que eres madre, se supone que debes dejarlo todo por tu hijo. Se supone que es algo maravilloso. Es tu cuerpo, pero una vez que estás embarazada, ya no es tu cuerpo”.

Por las nubes

Conseguir una píldora abortiva también puede resultar difícil y costoso, se estima que su precio puede llegar hasta los US$700, ya que es probable que implique ser admitido en un hospital o una clínica, bajo el motivo de proteger la salud de las mujeres.

Retrato de Asuka Someya en una calle japonesa

BBC
La activista Asuka Someya considera que mayor educación y permitirle a las mujeres hacerse con anticonceptivos ahorraran muchos problemas y sobre todo sufrimiento a las japonesas.

“En Japón, después de tomar la píldora abortiva, la mujer tiene que permanecer en el hospital para que podamos monitorearla. Tomará más tiempo que un aborto quirúrgico tradicional”, reconoció a la BBC el doctor Tsugio Maeda, subdirector de la Asociación Ginecológica de Japón.

Las activistas de la salud sexual femenina sostienen que esto no tiene base científica y que persigue proteger un lucrativo negocio.

“Creo que muchas decisiones las toman hombres mayores que nunca tendrán un hijo”, dijo la activista Asuka Someya, quien dirigente una organización favorable al aborto.

Asuka sostiene que todavía hay una gran resistencia en la sociedad japonesa para facilitar el aborto.

El argumento es que si facilita a las mujeres abortar, aumentará el número de quienes lo hagan. Entonces, hacen que sea un proceso difícil y costoso.

Una familia japonesa

Getty Images
La sociedad japonesa es muy conservadora y cuando las mujeres se embarazan se espera que su rol de madre se anteponga no solo a sus carreras profesionales, sino incluso a su condición de mujeres.

Pero, como muestra la evidencia de otros países, limitar las opciones de las mujeres solo aumentará su sufrimiento y no impedirá la interrupción de embarazos no deseados.

La activista aboga por una mejor educación sexual y en que las mujeres japonesas tomen el control de la anticoncepción, en lugar de depender de los hombres para usar condones.

En Europa, la píldora anticonceptiva es la forma más común de control de la natalidad. En Japón, solo lo usa el 3% de las mujeres.

“Quiero que se elaboren más políticas escuchando las voces de las niñas y las mujeres“, concluyó.


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