Cómo el ejército de EU lava su ropa sucia
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Cómo el ejército de EU lava su ropa sucia

La manera como el estamento militar maneja los casos de abuso sexual entre su tropa, así como el índice de suicidios y obesidad, delata una cultura hermética que algunos buscan reformar.
8 de julio, 2013
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Los recientes casos de ataques y abuso sexual -inclusive por parte de aquellos oficiales designados para controlar y prevenir dicha conducta- han sacudido al estamento militar y a la sociedad civil en Estados Unidos hasta el punto de que legisladores están poniendo presión sobre sus más altos comandantes para que aborden de manera efectiva el problema.

La imagen de quienes sirven en las fuerzas armadas -generalmente admirada por el pueblo en la última década tras los ataques de 11S y las intervenciones en Irak y Afganistán- se ha visto golpeada también por el alto índice de suicidios entre los reclutas y la obesidad que afecta a la tropa.

Toda esta crisis revela una estructura muy propia de las fuerzas armadas para lidiar con sus asuntos más íntimos mientras enfrentan la posibilidad de medidas y legislación que pueda transformar dramáticamente a la institución.

Algunos analistas señalan que la intensa actividad bélica de la última década contribuyó no solo a la racha de asaltos sexuales, la tasa de suicidios, pero también otros asuntos como la violencia intrafamiliar.

Institución hermética

El tema de abuso sexual en el ejército se está volviendo más grave cada año, según un estudio del Departamento de Defensa presentado en mayo sobre contacto sexual indeseado. En éste se estima que los incidentes -desde el toque indebido hasta la violación- subieron 37% en 2012.

Además de varios casos que fueron revelados, para colmo de la crisis, un oficial y un sargento específicamente designados para la prevención de abusos sexuales fueron acusados de asalto violento sexual de una civil y de contacto sexual indebido, respectivamente.

“En 2004, el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, abordó el tema y, nueve años después, nada a cambiado mucho”, dijo a BBC Mundo Lawrence Korb, analista del Centre for American Progress (CAP) y exsecretario asistente de Defensa. “Es algo que tiene que ser manejado con mayor decisión y rapidez de lo que ha estado sucediendo”.

Korb explica que el problema ha ido en aumento por una combinación de situaciones. Primero, las guerras en Irak y Afganistán concentraron mucha de la atención del comando militar en asuntos para los que no estaban preparados; los expuso a la reconstrucción de naciones, la insurgencia, las diferentes tácticas que el enemigo usaba.

En segundo lugar, para poder mantener el desplazamiento de tropas a Irak y Afganistán tuvieron que enviar individuos a las zonas de combate sin darles el tiempo suficiente de licencia en casa, enviándolos sin el entrenamiento adecuado. También tenían problema llenando las filas durante un período intenso de las guerras.

“Entre 2003 y 2007, el ejército y la marina tuvieron que otorgar 100.000 dispensas morales para nuevos reclutas. O sea, estaban reclutando gente que normalmente no dejarían entrar a las fuerzas armadas”.

El estamento militar es una sociedad muy cerrada, señaló el analista. Como representa una porción tan pequeña de toda la sociedad en general, de muchas maneras no refleja todos los valores de la sociedad en general y tampoco aborda todos los problemas de la misma forma.

Tiene su propio mecanismo interno que es difícil de entender para los civiles. Es un sistema de jerarquía en el que todos tienen que abordar y resolver los problemas de sus subordinados, desde el general hasta el sargento.

El poder del comandante

Igualmente tienen su propia manera de investigar y juzgar asuntos de tipo legal, como los asaltos sexuales. De una división llamada JAG Corps salen los propios abogados que cumplen muchas funciones jurídicas pero no son especialistas fiscales.

“Un día son abogados defensores, otro son fiscales y otro son asesores operacionales de algún comandante pero no tienen la oportunidad de desarrollar la experiencia necesaria para manejar crímenes difíciles y los casos sexuales caen dentro de ese ámbito”, expresó el exsubsecretario asistente de Defensa, Steven Bucci, y director del Centro de Estudios de Política Exterior de la Fundación Heritage.

El doctor Bucci considera que la situación se podría mejorar si el ejército se enfoca en buscar fiscales profesionales, que hayan recibido el entrenamiento especializado y hayan comprobado su destreza litigando otros crímenes.

Aún así el proceso sigue dominado por la comandancia y sucede que un abogado que esté litigando un proceso de abuso sexual le puede estar prestando más atención a los intereses de un comandante que al individuo que hizo la denuncia. Como están las cosas, son los comandantes los que pueden tener la última palabra.

“Hemos visto casos en los que personas han sido juzgadas y sentenciadas por asalto sexual y los comandantes han derogado la condena”, aseguró Lawrence Korb de CAP. “Lo que ha pasado es que el liderazgo piensa que ellos lo pueden manejar todo cuando no es algo para lo que están capacitados y resolver con efectividad”.

Senadores en Estados Unidos, durante sus audiencias con los altos mandos, están proponiendo introducir propuestas de ley que limiten ese control central a los comandantes. Lawrence Korb sugiere además que se debería permitir la introducción de tribunales civiles en el ejército como lo hacen en otros países.

“Tienen que reconocer que hay cosas que pueden aprender del resto de la sociedad. Muchos de los problemas que las fuerzas armadas enfrentan ahora, la sociedad civil ya ha tenido que enfrentarlas y tienen cómo manejarlas”, declaró.

Pero Steven Bucci advirtió que la búsqueda de una solución efectiva no puede ser el resultado de un reflejo exabrupto. “Hay mucho de la cultura del ejército que los civiles nunca podrían entender”, expresó. “No debe haber tanto hermetismo que permita a los criminales esconderse detrás de éste, pero no se puede dejar entrar a un civil que no tiene idea de cómo funcionan las reglas militares ni cuál es su significado”.

La imagen y el estigma

Sin embargo, esa cultura hermética, esa disciplina especial de las fuerzas armadas podría ser la raíz de otro de los problemas internos que enfrentan: la alta tasa de suicidios.

Según las cifras confirmadas, más solados estadounidenses murieron por su propia mano que luchando en la guerra en Afganistán, en 2012. Los 349 suicidios fueron un nuevo récord y, en lo que va de 2013, esa cifra apenas si es menor en 2013, con un suicidio sucediendo cada 18 horas.

“Hemos visto casos en los que personas han sido juzgadas y sentenciadas por asalto sexual y los comandantes han derogado la condena”, aseguró Lawrence Korb de CAP. “Lo que ha pasado es que el liderazgo piensa que ellos lo pueden manejar todo cuando no es algo para lo que están capacitados y resolver con efectividad”.

Senadores en Estados Unidos, durante sus audiencias con los altos mandos, están proponiendo introducir propuestas de ley que limiten ese control central a los comandantes. Lawrence Korb sugiere además que se debería permitir la introducción de tribunales civiles en el ejército como lo hacen en otros países.

“Tienen que reconocer que hay cosas que pueden aprender del resto de la sociedad. Muchos de los problemas que las fuerzas armadas enfrentan ahora, la sociedad civil ya ha tenido que enfrentarlas y tienen cómo manejarlas”, declaró.

Pero Steven Bucci advirtió que la búsqueda de una solución efectiva no puede ser el resultado de un reflejo exabrupto. “Hay mucho de la cultura del ejército que los civiles nunca podrían entender”, expresó. “No debe haber tanto hermetismo que permita a los criminales esconderse detrás de éste, pero no se puede dejar entrar a un civil que no tiene idea de cómo funcionan las reglas militares ni cuál es su significado”.

La imagen y el estigma

Sin embargo, esa cultura hermética, esa disciplina especial de las fuerzas armadas podría ser la raíz de otro de los problemas internos que enfrentan: la alta tasa de suicidios.

Según las cifras confirmadas, más solados estadounidenses murieron por su propia mano que luchando en la guerra en Afganistán, en 2012. Los 349 suicidios fueron un nuevo récord y, en lo que va de 2013, esa cifra apenas si es menor en 2013, con un suicidio sucediendo cada 18 horas.

Las características de esos conflictos que enfrentan a los jóvenes reclutas a situaciones ambiguas y moralmente complejas también añaden al problema. Eso sin mencionar que muchos reclutas fueron desplegados hasta ocho veces con poco tiempo de licencia.

El ejército ha instituido varias prácticas para evaluar el equilibrio mental de los soldados tanto antes de ser desplegados, como cuando regresan del combate. “En cada región tienen que someterse a una serie de entrevistas. Antes de tomar su licencia, antes de ir a besar a sus familias, tienen que pasar por otras evaluaciones psicológicas y, luego, continúan las observaciones por seis meses para ver si hay problemas”, explicó Steven Bucci, cuyo propio hijo es capitán del ejército.

Pero, igualmente, eso todo está sujeto a la cadena de comando. Es el superior el que debe detectar cambios en sus subalternos, abordarlos y luego referirlos a los profesionales de la salud. La dificultad sigue siendo poder identificar los problemas emocionales cuando puede todavía son considerados como un estigma en una institución que se jacta de la fortaleza de sus reclutas.

“Aunque el ejército ha tratado de comunicar que no se verán perjudicados si piden ayuda, este sigue siendo un mundo de individuos que tienen que portar el uniforme con fortaleza y eso afecta tanto a hombres como mujeres”, indicó Bucci.

Pasados de kilos

Esa imagen del militar estoico, impávido y físicamente imponente también se está viendo cuestionada con el número de reclutas que ingresan a pesar del sobrepeso.

La obesidad es una de las principales causas de inelegibilidad para las personas que quieren formar parte del ejército. El número de miembros activos que han sido diagnosticados con sobrepeso u obesidad se triplicó entre 1998 y 2010, según el Centro de Vigilancia de Salud en las Fuerzas Armadas.

“El problema que tenemos es de los reclutas, que muchos de los que quieren entrar son ya obesos”, expresó Steven Bucci.

Normalmente no se hubiera permitido la entrada de estos hombres y mujeres al ejército, pero la necesidad de llenar las filas durante los años más intensos de las guerras redujo las exigencias.

“Las fuerzas armadas reconocieron haber otorgado lo que llamaron 100.000 dispensas morales a nuevos reclutas y entraron todo tipo de personas”, afirmó Lawrence Korb del Centre for American Progress. “Lo que pasó es que bajaron los estándares con respecto a la gente que reclutan. Estaban interesados en los números y no en los problemas que traían”.

Pero, después del fin de la guerra en Irak y a medida que concluye el conflicto en Afganistán, la necesidad de tropas se ha reducido y los requisitos se han vuelto más estrictos.

“Los que están en servicio activo están bajo control. Si no pasan las pruebas de peso versus estatura, el comandante los puede obligar a ponerse a dieta o forzarlos a hacer un programa de ejercicios”, dijo Steven Bucci. “No toman más reclutas con sobrepeso. Si están físicamente mal, ese es un problema de la sociedad no del ejército”.

Durante la primera década del siglo XXI, por las dos guerras en las que participó Estados Unidos y por el sacrificio de los soldados, la estima de quien portaba el uniforme era muy alta y merecedora de los elogios del resto de la sociedad.

Lawrence Korb consideró que. a medida que concluyen las guerras y se hace más público lo que ha estado pasando dentro de la institución, esa apreciación no será la misma.

“Los líderes políticos y la sociedad en general estarán más dispuestos a cuestionar y desafiarlos en muchas de estas áreas. Antes, lo que dijeran era lo que tenía que aceptarse, pero hay que reconocer que es una institución que no ha estado reflejando los valores a los que se supone se debe adherir”, concluyó.

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¿Cómo va la vacunación contra la COVID en mi país?

Agathe Demarais, directora de pronóstico global de la Unidad de Inteligencia del Economist, realizó una de las investigaciones más completas sobre el acceso a las vacunas contra la COVID-19 a nivel mundial.
12 de febrero, 2021
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En lo que respecta a la distribución de vacunas, hay una pregunta que la mayoría de la gente se hace: ¿cuándo me la ofrecerán? Un puñado de países se han fijado objetivos muy específicos, pero para el resto del mundo el panorama es mucho menos claro. ¿Qué se sabe actualmente?

Vacunar al mundo contra el COVID-19 es una cuestión de vida o muerte.

Implica procesos científicos complicados, corporaciones multinacionales, muchas promesas gubernamentales en conflicto y una gran dosis de burocracia y regulación, por lo que determinar cuándo y cómo se administrarán las vacunas en todo el mundo no es fácil.

Agathe Demarais, directora de pronóstico global de la Unidad de Inteligencia del Economist, Economist Intelligence Unit (EIU), realizó una de las investigaciones más completas sobre el tema.

La EIU analizó la capacidad de producción mundial y la infraestructura de atención médica necesaria para que estas vacunas lleguen a los brazos de las personas, el tamaño de la población de cada país y, por supuesto, lo que cada nación puede pagar.

Gran parte de los resultados de la investigación parecen enmarcarse en parámetros predecibles de ricos versus pobres.

El Reino Unido y Estados Unidos están bien provistos de vacunas en este momento, porque pudieron invertir mucho dinero en el desarrollo de vacunas.

Otros países ricos como Canadá y el bloque de la Unión Europea (UE) van un poco más atrás.

La mayoría de los países de bajos ingresos aún no han comenzado a vacunar, pero en este grupo hay algunas sorpresas, especialmente en el medio.

Aquí puedes explorar cómo se está desarrollando el programa de vacunación en todo el mundo y en tu país.

 

Gráfico que muestra las dosis de vacunas administradas cada 100 habitantes

BBC

Canadá enfrentó críticas a fines del año pasado por comprar cinco veces el suministro que el país necesita para cubrir su población. Pero aún así este país no parece estar bien posicionado en materia de entregas prioritarias.

Y esto se debe a que Canadá decidió invertir en vacunas de fábricas europeas, ante el temor de que Estados Unidos bajo Donald Trump emitiera prohibiciones de exportación. No fue una buena apuesta.

Las fábricas europeas han tenido problemas de suministro y recientemente fue la UE, no Estados Unidos, la que amenazó con prohibir exportaciones.

“Mientras el mercado europeo no tenga suficientes vacunas, creo que las grandes importaciones de Canadá no se concretarán”, señaló Agathe Demarais.

Pero también hay algunos países a los que les está yendo mejor de lo esperado.

Al momento de escribir esta nota, Serbia ocupaba el octavo lugar en el mundo en cuanto al porcentaje de población vacunada, por delante de cualquier país de la UE.

El éxito de Serbia se debe en parte a un plan eficiente de vacunación. Pero este país también se ha beneficiado de la llamada “diplomacia de las vacunas”, la puja entre Rusia y China por influencia en Europa del Este.

Serbia es uno de los pocos países donde la vacuna rusa, Sputnik V, y la vacuna china SinoPharm ya están disponibles.

Los serbios pueden elegir en teoría qué vacuna preferirían recibir: Pfizer, Sputnik o SinoPharm.

En la realidad, la mayoría de las personas han sido vacunadas con SinoPharm.

Es factible que los países que usan una primera y segunda dosis de SinoPharm también busquen dosis de refuerzo de China, si son necesarias en el futuro.

Los Emiratos Árabes Unidos, EAU, también dependen en gran medida de la vacuna SinoPharm, que representa el 80% de las dosis administradas en este país hasta el momento.

Los EAU también están construyendo una planta de producción de SinoPharm.

“China viene con instalaciones para producción y trabajadores capacitados, por lo que es probable que su influencia sea a largo”, afirmó Agathe Demarais.

Será muy difícil para los gobiernos receptores decir no a China en el futuro“.

Sin embargo, ser una superpotencia mundial de vacunas no significa que la población en estas naciones será inoculada primero.

La investigación de la EIU predice que dos de las potencias de producción de vacunas del mundo, China e India, pueden no haber vacunado a toda su población sino hasta fines de 2022.

Esto se debe a que ambos países tienen que lidiar con una enorme población y escasez de trabajadores de la salud.

Proyecciones de la cobertura de vacunación hasta 2023

BBC

La investigación de la Unidad de Inteligencia del Economist tuvo en cuenta la oferta de vacunas, el tamaño de la población de cada país, la disponibilidad de trabajadores de la salud, la logística y la financiación.

El éxito de India como productor de vacunas para combatir el COVID se debe en parte a un hombre, Adar Poonawalla.

Su compañía, el Instituto Serum de India, es la mayor fabricante de vacunas del mundo.

Pero a mediados del año pasado su familia empezó a dudar de su instinto empresarial.

Poonawalla estaba apostando cientos de millones de dólares de su propio dinero en vacunas sin saber si algún día serían efectivas.

En enero, la primera de esas vacunas, desarrollada por Oxford y AstraZeneca, se puso a disposición de India. La empresa de Poonawalla produce actualmente 2,4 millones de dosis de la vacuna de Oxford al día.

Su compañía es uno de los dos principales proveedores de la India y también suministra vacunas a Brasil, Marruecos, Bangladesh y Sudáfrica.

“Pensé que toda la locura en torno a la oferta de vacunas terminaría cuando comenzáramos la etapa de producción”, señaló.

“Calculaba que habría muchos otros fabricantes para satisfacer la demanda a nivel mundial. Pero lamentablemente, en el primer trimestre, y quizás incluso en el segundo trimestre de 2021, no vamos a ver un aumento sustancial de la oferta”.

Gráfico que muestra las vacunas más utilizadas a nivel global

BBC

Uno de los grandes problemas según Poonawalla es que la producción no puede incrementarse de la noche a la mañana.

“Se necesita tiempo”, aseguró. “La gente piensa que el Instituto Serum puede lograr lo que sea. Sí, somos buenos en lo que hacemos, pero no tenemos una varita mágica”.

El Instituto Serum tiene una ventaja, porque comenzó a construir instalaciones en marzo del año pasado y a almacenar insumos como productos químicos y viales de vidrio.

La cantidad de vacuna que se elabora puede variar mucho durante el proceso de producción y hay varias etapas en las que las cosas pueden salir mal.

“Producir vacunas es tanto un arte como una ciencia“, señaló Agathe Demarais.

A los fabricantes que comienzan ahora todo el proceso les llevará meses producir vacunas.

Y lo mismo se aplica a refuerzos que podrían ser necesarios para combatir nuevas variantes.

Poonawalla dijo que está comprometido a abastecer a India primero y luego a África a través de un plan llamado Covax.

Covax es una iniciativa liderada por la Organización Mundial de la Salud, Gavi (la Alianza para las Vacunas) y CEPI, la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias.

Su objetivo es que todos los países del mundo puedan acceder a vacunas.

Las naciones que no pueden pagar las vacunas las obtendrán gratis a través de un fondo especial. El resto pagará, pero la teoría es que obtendrán un mejor precio negociando a través del bloque de Covax que si lo hicieran por su cuenta.

Covax planea comenzar a entregar vacunas a fines de febrero.

Mientras tanto, un desafío a los planes de Covax es que muchos países de bajos recursos también están negociando sus propios acuerdos.

Adar Poonawalla señaló que casi todos los líderes africanos del continente se han puesto en contacto con él para acceder a las vacunas de forma independiente.

La semana pasada, Uganda anunció que había obtenido 18 millones de dosis del Instituto Serum a un precio de 7 dólares la dosis, un monto mucho mayor que los 4 dólares que paga Covax.

Mujer siendo vacunada en India

EPA
Incluso si todo sale según lo planeado, Covax solo apunta a cubrir este año entre el 20 y el 27% de la población de cada país de bajos recursos.

Covax instó a los países desarrollados a donar más fondos a su programa de vacunación.

El Instituto Serum Institute afirmó que está en conversaciones con Uganda, pero negó haber firmado un acuerdo.

Poonawalla suministrará 200 millones de dosis de la vacuna de Oxford/Astra Zeneca a Covax tan pronto como obtenga la aprobación de la OMS.

El Instituto Serum también prometió a Covax 900 millones de dosis más, aunque no confirmó cuándo se entregarán.

Aunque está comprometido con el plan, Poonawalla cree que la iniciativa global enfrenta problemas.

Covax está lidiando con demasiados productores de vacunas diferentes, señaló, y cada uno ofrece diferentes precios y plazos de entrega.

Agathe Demarais y la EIU tampoco son demasiado optimistas sobre lo que la iniciativa puede lograr.

Incluso si todo sale según lo planeado, Covax solo apunta a cubrir este año entre el 20% y el 27% de la población de cada país.

“Covax va a tener un impacto marginal, no cambiará sustancialmente el panorama”, dijo Demarais.

De acuerdo a su análisis para la Unidad de Inteligencia del Economist, es posible que algunos países no estén completamente vacunados antes de 2023, o nunca.

La vacunación puede no ser una prioridad para todos los países, especialmente aquellos que tienen una población joven y no han experimentado gran número de casos graves.

El problema con ese escenario es que mientras el virus pueda prosperar en algún lugar, podrá mutar y migrar a otras partes del mundo.

Sin embargo, no todo son malas noticias. Las vacunas se están produciendo más rápido que nunca, aunque la magnitud del desafío (inocular a 7,700 millones de personas) es enorme y se trata de algo que nunca antes se había intentado.

Demarais cree que los gobiernos deben ser honestos con su población sobre lo que es posible: “Es muy difícil para un gobierno decir, ‘No, no vamos a lograr una cobertura de inmunización generalizada durante varios años”. Nadie quiere decir eso “.

Periodismo de datos de Becky Dale y Nassos Stylianou.


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