¿Cómo ser feliz?
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¿Cómo ser feliz?

La Base de Datos Mundial de la Felicidad dice que está en nuestras manos el ser más felices y no depende sólo de cambios externos como, por ejemplo, tener más dinero
7 de julio, 2013
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Felicidad BBC

Felicidad BBC

De acuerdo con estudios de diferentes partes del mundo, recopilados por la Base de Datos Mundial de la Felicidad, en Rotterdam, el secreto de la felicidad está en nuestras manos y no en los lugares en los que solemos buscarla.

El profesor Ruut Veenhoven, director de dicha base de datos y profesor emérito de las condiciones sociales para la felicidad humana de la Universidad Erasmus en Rotterdam, señala que su propio estudio encontró una ligera correlación negativa entre el número de veces que los participantes en el estudio espontáneamente relacionaron “objetivos” y “felicidad”.

“Aunque generalmente se asume que las metas son necesarias para llevar una vida feliz, la evidencia no es concluyente. La razón parece ser que la gente infeliz está más consciente de sus propios objetivos porque buscan mejorar sus vidas”.

Pese a que hay una correlación positiva entre darle un sentido a la vida y ser feliz, los estudios indican que no es una condición necesaria para ser feliz. De hecho, los estudios señalan que una vida activa tiene la correlación más fuerte con la felicidad.

“Para llevar una vida feliz, una vida satisfactoria, necesitas estar activo”, le dice Veenhoven a la BBC. “Participar (en actividades) es más importante que saber por qué lo estamos haciendo”.

Pero las mejores noticias que ofrece la Base de Datos Mundial de la Felicidad es que está en nuestras manos el ser más felices y no depende sólo de cambios externos como, por ejemplo, tener más dinero.

“La investigación ha mostrado que podemos hacernos más felices a nosotros mismos porque la felicidad cambia con el paso del tiempo”, señala el profesor Veenhoven, “y esos cambios no están sólo relacionados con mejores circunstancias sino con una mejor manera de lidiar con la vida. La gente mayor tiende a ser más sabia y, por esa razón, más feliz”.

¿Qué debemos hacer para ser más felices?

Es una pregunta muy ambiciosa y muy subjetiva, pero estudios recopilados por la base de datos señalan que las personas tienden a ser más felices si:

  • Están en una relación de largo plazo
  • Están activamente envueltos en política
  • Son activos en el trabajo y en su tiempo libre
  • Salen a cenar
  • Tienen amistades cercanas (aunque la felicidad no aumenta en relación con el número de amigos que se tienen)

Hay algunos hallazgos sorprendentes:

  • La gente que toma alcohol con moderación es más feliz que la gente que no toma en lo absoluto
  • Los hombres tienden a ser más felices en una sociedad en la que las mujeres disfrutan de mayor igualdad
  • Ser considerado atractivo físicamente aumenta la felicidad en los hombres mucho más que lo hace en las mujeres
  • Tiendes a ser más feliz si piensas que eres atractivo o atractiva, independientemente de si objetivamente lo eres
  • Tener hijos reduce los niveles de felicidad, pero tu felicidad aumenta cuando crecen y abandonan el hogar

La cola de cada día

Los estudios también advierten sobre los efectos de viajes largos y diarios hacia nuestros trabajos.

Un estudio alemán, realizado por Frey y Stutzer en 2004, halló una estrecha relación entre el tiempo que una persona pasa desplazándote hacia su trabajo con la satisfacción en la vida. Las personas que pasan una hora de camino hacia su trabajo son significativamente menos felices que aquellas que no tienen que hacer recorridos largos para llegar a sus sitios laborales.

El estudio añade que ni siquiera los salarios altos compensan la pérdida de tiempo en el ir y venir a la oficina.

El profesor Veenhoven y sus colegas ha intentado persuadir a las personas a llevar a cabo actividades que las hacen felices y a que las reporten en un diario en internet. El proyecto ha atraído a más de 20.000 usuarios.

Jana Koopman, una pensionada, asegura que esa propuesta ha cambiado su vida, no sólo porque le ayudó a identificar lo que la hace feliz y la motivó a tomar clases de pintura, sino porque le ha hecho reducir aquello que no la hace feliz.

“Puedes limpiar todo hoy y mañana volverá a estar sucio nuevamente. ¿Para qué hacerlo? o ¿por qué hacerlo con tanta frecuencia? Me gusta leer. Ahora, agarro un libro y dejo todo lo demás a un lado”.

Pero no se preocupe si no puede apagar el computador y tomar un libro o un pincel de inmediato. No podemos ser felices todo el tiempo.

La investigación demuestra que la tristeza es útil, pues actúa como la luz roja del semáforo que frena el comportamiento negativo.

De acuerdo con los estudios tomados en cuenta en la Base de Datos es bueno para todos estar tristes 10% del tiempo.

Veenhoven y sus colegas comenzaron a analizar la información recolectada en el diario digital para llevar a cabo más estudios sobre la felicidad.

Análisis enfocados en adictos al trabajo confesos muestran que hacer un poco de ejercicio para relajarse después de una jornada laboral -y no tomarse una cerveza en el sofá, por ejemplo- los hace más felices.

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La matanza de Tlatelolco: qué pasó el 2 de octubre de 1968 en México

Las protestas estudiantiles comenzaron a intensificarse conforme se aproximaban los Juegos Olímpicos y esa no era la imagen que el gobierno de México quería proyectar.
2 de octubre, 2020
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La historia que derivó en una masacre empezó con una pelea de estudiantes en el centro de Ciudad de México.

El grupo antimotines de la policía capitalina, conocido como Cuerpo de Granaderos, intervino para calmar la riña. Pero lo hizo de manera brutal.

Golpeó a decenas de estudiantes y testigos de la pelea. Persiguió a los jóvenes hasta las escuelas donde buscaron refugio y también allí agredió a alumnos y profesores que impartían clase.

Era el 23 de julio de 1968. En esa época la policía mexicana tenía fama de cometer abusos, pero la agresión a los estudiantes fue excesiva.

Cuatro días después, estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) organizaron una marcha contra la violencia policial.

Pero la caminata, a la que se sumaron miembros del Partido Comunista Mexicano, fue reprimida por los granaderos.

A partir de ese momento empezó un movimiento estudiantil que en pocas semanas creció rápidamente. La UNAM, el IPN y otras universidades del país se declararon en huelga.

Las autoridades reportaron autobuses quemados y el estallido de artefactos explosivos. Decenas de jóvenes fueron detenidos y en el Zócalo, la plaza central del país, se desplegaron tanquetas y decenas de militares.

Cientos de estudiantes fueron detenidos tras la masacre de Tlatelolco en 1968.

Colección Justina Lori
Cientos de estudiantes fueron detenidos tras la masacre de Tlatelolco en 1968.

El Ejército ocupó las instalaciones de la UNAM y el IPN, pero no logró contener el movimiento agrupado en el Consejo Nacional de Huelga (CNH).

El rector de la Universidad Nacional, Javier Barros Sierra, renunció en protesta por la invasión a la autonomía universitaria.

El movimiento sólo fue contenido hasta la tarde del 2 de octubre. Ese día se había convocado una nueva marcha de protesta que partiría de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.

Cientos de soldados rodearon el sitio. Cuando los estudiantes anunciaban que se cancelaba la caminata para evitar violencia, inició una balacera contra la multitud.

Cincuenta años después, aún no está claro dónde empezaron los disparos. Tampoco se sabe realmente cuántas personas murieron o fueron heridas.

Pero el ataque se convirtió en un parteaguas en la historia del país. Desde el 2 de octubre de 1968 México fue otro, social y políticamente distinto al del día anterior.

La década anterior

Plaza de las tres culturas

Getty Images
La masacre tuvo lugar en la Plaza de las Tres Culturas de la Ciudad de México

Esta es la historia que se recuerda cada año durante el aniversario de la masacre.

Pero se habla poco del entorno social y político que había en el país por esos años, que motivó el acelerado crecimiento del movimiento estudiantil de 1968.

Un momento que explica también la fuerte reacción del gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Desde los años 50 y en la siguiente década, en el país se registró una serie de movimiento de médicos, ferrocarrileros, electricistas, campesinos y estudiantes.

En todos los casos, las protestas fueron disueltas por policías y militares.

Los sobrevivientes de la masacre recuerdan al movimiento estudiantil como "alegre, creativo".

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
Los sobrevivientes de la masacre recuerdan al movimiento estudiantil como “alegre, creativo”.

Las movilizaciones estudiantiles de 1968 fueron consecuencia de ese largo proceso, explica Gilberto Guevara Niebla, uno de los fundadores del CNH.

“El movimiento de 68 no se comprendería si no se considera que en esa época existía un régimen autoritario y represivo”, le dice a BBC Mundo.

“Sobre todo en los años 60 hubo una sucesión de intervenciones militares en las universidades, que fue creando un ambiente de descontento y de malestar entre la juventud”.

Ese 1956, por ejemplo, los estudiantes del IPN protagonizaron una huelga que terminó con la ocupación militar de sus instalaciones. La vigilancia de los soldados permaneció durante un año.

Otro caso fue la huelga de 1963 en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, también disuelta por el Ejército.

Tlateloco

Colección Justina Lori
El rector de la UNAM en 1968, Javier Barrios Sierra.

Dos años más tarde, hubo una serie de paros y marchas de médicos y enfermeras en demanda de mejor salario. A las protestas se sumaron también estudiantes de la carrera de medicina.

Esos acontecimientos estaban muy presentes en el ánimo de los estudiantes en 1968, recuerda Rolando Cordera quien fue consejero por la Escuela de Economía ante el CNH.

Tlateloco

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
La UNAM, el IPN y otras universidades del país se declararon en huelga.

“En algunos que se convirtieron en dirigentes de la movilización existía algún tipo de memoria”, le dice a BBC Mundo.

“Antes de nosotros hubo otros mexicanos que habían reclamado más o menos lo mismo: cumplimiento de la ley, respeto a los derechos y la Constitución”.

“Vivíamos un mar de estímulos”

Pero el enojo por las intervenciones militares y la decisión de las autoridades para disolver las protestas son una parte de la historia tras el movimiento de 1968.

Ese año en Europa ocurrió una serie de protestas estudiantiles, sobre todo en Francia. Un elemento que influyó en México, pero su impacto fue menor a lo que sucedía en Estados Unidos, recuerda Guevara Niebla.

En ese país había una intensa oleada de protestas contra la guerra en Vietnam, la lucha por los derechos civiles de algunas minorías así como un creciente proceso de liberalización sexual y feminismo.

“Coincidieron muchos factores”, recuerda el fundador del CNH. “A través de la televisión sabíamos lo que ocurría en Estados Unidos y con los jóvenes de Francia”.

Manifestación de estudiantes en julio de 1968.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM.
“Los estudiantes del 68 en México se unieron a un reclamo internacional frente al orden existente en aquel tiempo”, dijo Rolando Cordera.

“Los estudiantes de México vivíamos en un mar de estímulos que jugaron un papel decisivo para explicar la revuelta estudiantil”.

Rolando Cordera recuerda. “Los estudiantes del 68 en México se unieron a un reclamo internacional frente al orden existente en aquel tiempo”.

“En el caso nuestro era un orden muy autoritario, que no respetaba las movilizaciones de reclamo social”.

Con tal escenario el movimiento estudiantil creció en poco tiempo. A las primeras manifestaciones, en julio de ese año, acudieron cientos de jóvenes.

Al paso de los meses aumentó el número de asistentes. En la llamada Marcha del Silencio, el 13 de septiembre, participaron más de 150.000 personas.

Tlatelolco

Getty Images
La matanza fue un parteaguas en la historia de México.

No todos eran estudiantes. El movimiento logró el respaldo de sindicatos, grupos de vecinos y hasta amas de casa. Las protestas se extendieron por varias ciudades del país.

Las demandas del CNH también cambiaron. Al inicio era la disolución del cuerpo de granaderos, eliminar de las leyes el delito de disolución social y castigo a los responsables de agredir estudiantes.

Luego el pliego petitorio incluyó la liberación de todos los presos políticos, y un diálogo público y abierto del Consejo Nacional con el gobierno federal.

Juegos Olímpicos

Más allá de la creciente inconformidad, ¿por qué ocurrió la masacre en Tlatelolco?

Hubo varios elementos, coinciden algunos historiadores. Ese 1968 México era sede de los Juegos de la XIX Olimpiada, programada para empezar el 12 de octubre de ese año.

Semanas antes del evento llegaron periodistas enviados por medios internacionales. Además sería la primera vez que los Juegos Olímpicos se transmitirían por satélite a todo el mundo.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
Las protestas estudiantiles comenzaron a intensificarse conforme se aproximaban los Juegos Olímpicos y esa no era la imagen que el gobierno de México quería proyectar.

Para ese momento, las protestas estudiantiles eran más intensas. Muchos periodistas empezaron a cubrir las movilizaciones.

No era la imagen de país que pretendía enviar el gobierno de Díaz Ordaz. Además, el presidente estaba convencido que los estudiantes formaban parte de una especie de conjura comunista en contra de los juegos.

La decisión fue enviar un mensaje contundente para terminar con la rebeldía de varios años, señala Guevara Niebla.

“Después de 1968, Díaz Ordaz declaró que al enfrentar el conflicto se habían agotado los recursos políticos y se tuvo que acudir a la fuerza”, recuerda.

“Lo que se quería era destruir de un solo golpe el movimiento estudiantil para dar paso a las Olimpiadas. La represión tuvo lugar diez días antes de que empezaran, estaban obligados a sofocar las protestas, pero lo hicieron de una manera brutal”.

Soldados en la UNAM.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM.
La represión fue brutal.

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