Egipto y el verdadero poder del Ejército
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Egipto y el verdadero poder del Ejército

Se presentan como los guardianes de la paz y estabilidad nacional, pero muchos se preguntan si el verdadero objetivo de los militares egipcios es conservar los enormes privilegios de los que gozan en el país.
6 de julio, 2013
Comparte

Se dice que opera como un Estado dentro de un Estado, que goza de privilegios en todos los sectores de la sociedad y que sus miembros viven como una poderosa casta que permanece separada de los demás.

Lo que es un hecho es que las Fuerzas Armadas de Egipto son la entidad más poderosa del país, como quedó demostrado en los hechos más recientes que condujeron a la destitución del presidente democráticamente electo Mohamed Morsi.

Y han estado a cargo del país desde que derrocaron a la monarquía en 1952.

Desde entonces, cuatro de los últimos cinco mandatarios egipcios: Gammal Abdel Nasser, Anwar Sadat, Hosni Mubarak y Mohammed Hussein Tantawi, han sido miembros de las Fuerzas Armadas.

Su control no sólo se extiende al ámbito político: también juegan un papel clave en la economía egipcia.
Tal como explica Said Shehata, analista de la BBC, aunque muchos pensaban que desde hace dos años, cuando Mubarak fue despuesto, los militares habían quedado relegados, “los hechos recientes muestran que todavía mantienen un inmenso poder”.

Influencia “penetrante”

Cuando cayó Hosni Mubarak en 2011 se formó el Supremo Consejo de las Fuerzas Armadas (SCAF), el organismo de gobierno de las Fuerzas Armadas que dirigió al país hasta la elección del presidente Morsi en 2012.
“La intervención militar esta vez es muy diferente de la ocurrida tras la caída de Hosni Mubarak en febrero de 2011” explica Said Shehata.

“Cuando el SCAF mantuvo el poder como autoridad legislativa y ejecutiva, emitió declaraciones constitucionales y cometió errores” en particular errores que fueron ampliamente criticados por la oposición y la población, por ejemplo, al ordenar las polémicas “pruebas de virginidad” en mujeres detenidas en prisiones militares.

Ese período en el poder le brindó una útil lección a las Fuerzas Armadas: se dieron cuenta que era mejor estar tras de las bambalinas “dirigiendo la obra”, que en el escenario, donde podían mostrar sus vulnerabilidades y ser blancos de críticas.

Con un personal de más de 460.000 -y un millón de reservas- las fuerzas armadas poseen vastas tierras y propiedades, lo cual las hace mantener un papel social y económico activo ofreciendo empleo a muchos egipcios.
Sus empresas, además de la producción de la mayoría de sus armas y provisiones, también incluyen una amplia variedad de bienes de consumo.

Como los recursos de las Fuerzas Armadas son secreto de Estado, igual que su presupuesto, no se sabe con certeza cuál el valor de las industrias que poseen.

Los cálculos varían, pero se dice que éstas suman hasta 40% del Producto Nacional Bruto de Egipto.

“Estatus privilegiado”

Según un cable dado a conocer por WikiLeaks en 2008, filtrado de la embajada de Estados Unidos en El Cairo, las Fuerzas Armadas eran “una empresa casi comercial”.

“Los contactos nos dicen que las compañías que poseen los militares, que a menudo son dirigidas por generales retirados, son particularmente activas en las industrias de agua, aceite de oliva, cemento, construcción, hotelería y gasolina” decía el documento.

Según el cable de WikiLeaks, “el papel de las Fuerzas Armadas ha conducido a tensiones con líderes empresariales, pero los militares a menudo han comprometido ‘sus considerables recursos’ para producir pan, por ejemplo, durante un periodo de escasez que condujo a manifestaciones en 2008” señalaba el documento.

Y su influencia va más allá de sus instituciones y empresas: muchos de los gobernadores provinciales son oficiales retirados del ejército y hasta antes de la elección del presidente Morsi, muchas de las instituciones civiles y del sector público estaban dirigidas por exgenerales.

“Durante décadas, sus decenas de miles de oficiales élite han vigilado celosamente su estatus privilegiado” dice Ben Hubbard, corresponsal en Medio Oriente del The New York Times.

“Viven como una clase aparte, son dueños de sus propios clubes sociales, hoteles, hospitales, parques y otros beneficios financiados por el Estado”.

“Muchos también se han enriquecido con contratos gubernamentales y acuerdos empresariales facilitados por sus puestos. Es, en ciertos aspectos, una casta Brahmán hereditaria, en la cual los hijos siguen las carreras de sus padres y todos viven dentro de un círculo social cerrado”.

Cuidando sus intereses

Durante mucho tiempo había sido criticada la penetrante influencia de los militares, pero ésta quedó de manifiesto durante el año que la SCAF mantuvo el poder.

Esta vez, sin embargo, la SCAF actuó de diferente forma, como señala Said Shehata de la BBC.

“Parece que ahora el Ejército aprendió su lección al orquestar una medida astuta: invitando a todas las facciones de la sociedad egipcia a participar en el gobierno, excepto a la Hermandad Musulmana y a los exmilitantes islamistas del grupo Gamma al-Islamiya, los cuales, se dice, rechazaron la invitación del Ejército” dice el analista.

Y aunque el ejército pudo haber mejorado su imagen ante los ojos de los egipcios que se manifestaron contra Morsi, muchos ven con sospecha el rol que podría jugar en el futuro.

Con la juramentación del presidente interino civil Adly Mansour, se informa que están regresando a sus cargos funcionarios que fungieron durante el régimen de Mubarak -y que fueron reemplazados por Morsi- como Abdel Meguid Mahmoud, el antiguo Fiscal General, y el ministro de Relaciones Exteriores que se desempeñó antes de Morsi, Mohamed Kamenl Amr.

Aunque los militares siempre se ha presentado como “los guardianes de la estabilidad y la paz nacional” muchos temen que su principal objetivo es proteger sus propios intereses y preservar sus privilegios dentro del Estado.

Desde 1952, dice el analista de la BBC Said Shehata, “el Ejército ha sido la institución más fuerte y más estable en Egipto”.

“La principal razón por la cual han jugado este rol son la frágil democracia y el debilitado aparato estatal”.

“Si se logra en el futuro fortalecer la democracia y establecer un firme aparato estatal, el ejército podría dejar de desempeñar ese papel tan prominente”, concluye el experto.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Ucrania: qué son y cómo funcionan los drones kamikaze (y qué papel están jugando en la guerra)

Se cree que Moscú comenzó a usar estos mortíferos drones en septiembre en ataques contra la región de Járkiv.
18 de octubre, 2022
Comparte

Rusia lanzó una nueva ola de ataques con drones en el centro de la capital, Kyiv, en un nuevo impulso de la campaña de Moscú contra la infraestructura de Ucrania.

Según informó el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, en el ataque usó los llamados drones kamikaze de fabricación iraní.

No es la primera vez que Rusia usa estos drones, llamados Shahed-136.

En septiembre el ejército ucraniano informó de varios ataques “devastadores” en la región de Járkiv con estas mismas armas.

Los Shahed-136, que Rusia llama Geranium-2, son sólo una clase de los miles de drones que ambas partes están usando en la guerra para detectar posiciones enemigas, lanzar misiles y disparar directamente la artillería.

Qué son los drones kamikaze

Los drones Shahed-136 están operativos desde el 2021 y fueron desarrollados por la empresa estatal iraní HESA.

Fueron diseñados esencialmente para neutralizar objetivos terrestres desde la distancia y su diseño les permite evadir las defensas aéreas.

Antes de ser utilizados por el ejército ruso en Ucrania, se les vio por primera vez desplegados activamente en áreas controladas por los hutiés en Yemen.

Aunque Irán no ha confirmado oficialmente haber enviado los Shahed-136 a Rusia, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, dijo que Moscú había comprado 2.400.

Se les describe como drones “kamikaze” o “suicidas”, pero los expertos afirman que es mejor definirlos como pequeños misiles de crucero.

Forman parte de las llamadas municiones “loitering” o merodeadoras, que vuelan pasivamente sobre el área objetivo y atacan solo cuando encuentran el blanco.

Pero la táctica de ataque de los drones kamikaze, como lo indica su nombre coloquial, es explotar y destruirse sobre el blanco enemigo para causar máximo daño.

El alcalde Klitschko compartió en Telegram una foto de lo que dijo eran fragmentos de un dron kamikaze.

Telegram
El alcalde Klitschko compartió en Telegram una foto de lo que dijo eran fragmentos de un dron kamikaze.

Cómo funcionan

Los drones tienen unos 2.500 km de alcance por lo que pueden ejecutar ataques a larga distancia.

Llevan un pequeño motor de hélices en la parte trasera del fuselaje y su aerodinámica emplea el formato de ala delta.

Miden 3,5 metros de largo, una envergadura de 2,5 metros y pesan casi 200 kilogramos.

En el extremo delantero llevan una ojiva explosiva y el sistema de guiado funciona a través de un sensor óptico.

Pero tienen una capacidad destructiva relativamente limitada ya que sólo pueden llevar una carga útil de 50 kilos.

Los drones son lanzados desde plataformas que emplean un sistema de cohetes para impulsarlos en las primeras fases de vuelo.

La plataforma de despegue puede colocarse tanto en vehículos militares como civiles y cada lanzador puede albergar hasta cinco drones a la vez.

“Vuelan bajo y puedes enviarlos en oleadas. Estos enjambres de drones son mucho más difíciles de contrarrestar con defensas aéreas”, le dijo a la BBC el experto militar Justin Crump.

El Shahed-136 también es relativamente barato, con un costo de alrededor de US$20.000.

BBC

BBC

Justin Bronk, especialista en poder aéreo del Royal United Services Institute (Rusi), un centro de estudios basado en Londres, le dijo al diario The Guardian que los drones “son difíciles de interceptar de forma consistente”.

El experto explica que estos drones tienen una velocidad aerodinámica lenta, comparados con los misiles de crucero, lo que significa que las defensas aéreas siempre tendrán una oportunidad para interceptarlos.

“En última instancia, ofrecen una forma para que Rusia cause más bajas civiles y militares en Ucrania, pero no cambiará el rumbo de la guerra”, indica el analista.

Los equipos de defensa aérea ucranianos alrededor de Kyiv han estado utilizando misiles antiaéreos para intentar derribarlos.

A principios de octubre, las fuerzas armadas de Ucrania dijeron que estaban interceptando el 60% de todos los drones Shahed-136 entrantes.

¿Ucrania también ha utilizado drones kamikaze?

Ucrania también tiene drones kamikaze, incluido el modelo Switchblade fabricado por Estados Unidos.

Recientemente ha realizado ataques con estos drones contra una base militar rusa en Saky, en el oeste de Crimea, contra una base aérea cerca de Sebastopol y contra barcos rusos en el puerto de Sebastopol.

La doctora Marina Miron, investigadora de estudios de defensa del King’s College de Londres, le dijo a la BBC: “Si observas las explosiones en los ataques, son bastante pequeñas”.

“Sospecho que se trata de drones kamikaze caseros, a los que se les han atado explosivos”.

BBC

BBC

¿Qué otros drones tienen Ucrania y Rusia?

El principal dron militar de Ucrania es el Bayraktar TB2 de fabricación turca. Tiene aproximadamente el tamaño de un avión pequeño, lleva cámaras a bordo y puede armarse con bombas guiadas por láser.

Al comienzo de la guerra, Ucrania tenía una flota de “menos de 50” de estos, dice el doctor Jack Watling del grupo de expertos del Royal United Services Institute.

Rusia también usa el Orlan-10 “más pequeño y básico”, que tiene cámaras y puede transportar bombas pequeñas.

BBC

BBC

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.