Gobernación incumple con reparación a indígenas: ONG
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Gobernación incumple con reparación a indígenas: ONG

Segob reportó el cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso de Valentina Rosendo e Inés Fernández, violadas por militares; abogados acusan que faltan medidas transexenales.
Por Tania L. Montalvo
3 de julio, 2013
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Valentina Rosendo Cantú, indígena víctima de violación por parte de elementos del Ejército. //Foto: Cuartoscuro.

A casi tres años de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos fallara en contra del Estado mexicano en el caso de las indígenas violadas por miembros del ejército, Inés Fernández y Valentina Rosendo, la secretaría de Gobernación entregó a petición del Senado una lista de “reparaciones que ya han sido cumplidas”. Sin embargo, ésta no coincide con el seguimiento que han hecho las organizaciones civiles que han acompañado el caso.

La subsecretaría de Derechos Humanos de Gobernación, instancia a cargo de dar cumplimiento a la sentencia, informó a los legisladores el 13 de junio pasado que las reparaciones en los rubros de educación y salud, además de la indemnización a Inés y Valentina han sido cumplidas.

Aunque según el Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan,que ha encabezado la defensa del caso de las dos mujeres, en esos rubros todavía no existen medidas que puedan trascender ante un cambio de gobierno o de funcionarios.

“Lo que hemos tenido son medidas coyunturales que van cumpliendo año con año pero no hay nada que refleje una visión de asegurar que las medidas trasciendan ya no digamos de sexenio a sexenio, sino de cambio de funcionario a cambio de funcionario y que den garantías suficientes de certeza jurídica a las víctimas y que reflejen que el Estado está involucrado en el cumplimiento serio, pronto, efectivo y cabal de una sentencia internacional”, dijo en entrevista Santiago Aguirre, abogado de Tlachinollan.

Gobernación señala que la indemnización correspondiente se entregó a Inés Fernández y Valentina Rosendo en noviembre y julio de 2011, respectivamente; y que para indemnizar a sus hijos existe un fideicomiso que podrán tener cuando sean mayores de edad.

Al respecto, la defensa de las indígenas denuncia que ese fideicomiso “no se ha materializado” y hasta la fecha, ninguna de las dos conoce las características del mismo ni existe un “mecanismo de naturaleza transexenal” que garantice el acceso de los menores a la indemnización.

La sentencia de la Corte Interamericana publicada en octubre de 2010 señala que Noemí, Ana Luz, Nélida y Colosio, los cuatro hijos de Inés; y Yenis, la hija de Valentina, se convirtieron también en víctimas del Estado después de que sus madres fueron objeto de violaciones graves de derechos humanos cometidas por elementos del Ejército y de autoridades estatales y federales en el estado de Guerrero, en un contexto marcado por la pobreza, la discriminación y la “violencia institucional castrense”.

Ambas fueron violadas por militares en diferentes circunstancias durante el año 2002, a la edad de 25 y 17 años, respectivamente. Cuando presentaron denuncias ante el Ministerio Público, éste primero se negó a tomar la declaraciones porque estaban involucrados elementos del Ejército y una vez que se inició la averiguación previa, Valentina no contó con un intérprete a pesar de que no hablaba español y el expediente médico que probaba la violación de Inés se reportó como extraviado.

Inés Fernández, agredida por elementos de la Secretría de la Defensa Nacional en la montaña de Guerrero. //Foto: Cuartoscuro.

Inés Fernández, agredida por elementos de la Secretría de la Defensa Nacional en la montaña de Guerrero. //Foto: Cuartoscuro.


Educación y Salud

Las sentencias contra el Estado mexicano por la violación a los derechos humanos de Inés y Valentina contienen 17 y 16 medidas de reparación del daño, de carácter individual, familiar, colectivo, estructural y comunitario.

Santiago Aguirre dijo en entrevista que las dos mujeres reconocen que las sentencias “son largas y complejas” y que por ello han tenido la voluntad de dialogar con los gobiernos en turno para discutir como será la mejor manera de cumplir con los distintos puntos del fallo.

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan; la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa y el Centro para la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) enviaron este lunes 1 de julio un extrañamiento a la Secretaría de Gobernación por los avances que competen exclusivamente a esa instancia de gobierno y que se reportan como cumplidos pese a que la defensa de Inés y Valentina no coincide con ese estatus.

El extrañamiento surgió por el documento que entregó Lía Limón, titular de la subsecretaría de Derechos Humanos, al Senado en respuesta a un punto de Acuerdo aprobado el 9 de abril pasado en el que se solicitó un informe sobre el cumplimiento de las sentencias de la Corte Interamericana.

Además del tema de indemnización, organizaciones civiles consideran que los rubros de educación y salud no se han cumplido a cabalidad como reporta Gobernación.

Segob informó al Senado que en octubre y noviembre de 2012 se firmaron convenios con las secretarías de Salud federal y la de Guerrero, así como con representantes de Valentina e Inés para garantizar la atención médica y psicológica de ambas y de sus familias.

“Se llegó a un acuerdo sobre una modalidad de acceso a los servicios públicos a través de un esquema similar al seguro popular pero con algunos añadidos. Pero en la práctica la atención no ha sido la óptima para ninguna de las dos y se les trata de atender mediante esquemas que no reflejan lo acordado ni lo respectivo a un mecanismo propio de un fallo internacional”, según el abogado de Tlachinollan.

En cuanto a educación, Gobernación dio información de acuerdos para que los hijos de Inés y Valentina cursen los ciclos escolares 2011-2012 y 2012- 2013; además de que indicó que hay un fideicomiso para cubrir los gastos de los siguientes periodos escolares.

Sobre este punto, Aguirre insiste en que las dos mujeres no tienen información de un fideicomiso y lo que se ha hecho es “negociar año con año” para cumplir lo establecido en la sentencia por periodo escolar y no con un mecanismo que asegure que habrá becas escolares hasta la universidad para los cinco menores involucrados.

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Coronavirus: qué es el cerebro pandémico y cómo nos afecta en el día a día

La exposición al estrés crónico que ha traído la pandemia está teniendo más consecuencias de las que imaginamos. Te contamos algunas y cómo contrarrestarlas.
26 de julio, 2021
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Me siento a escribir este texto. Arranco. Voy bien, llevo 100 palabras. Bueno, pienso que esta última línea quizás no se entiende. La borro. Lo borro todo. ¿Cómo retomo? Página en blanco. Mente en blanco. Pasan los minutos. Reviso el teléfono. ¡Es imposible concentrarse!

Es muy probable que en el último año y medio hayas sentido algo parecido ante cualquier actividad.

Si es así, no te preocupes. Muchos lo comparten. Tenemos cerebro pandémico.

No se trata de un término clínico, pero es así cómo algunos científicos denominan a la serie de dolencias que está sufriendo nuestro cerebro a raíz de la pandemia.

El estrés crónico y los largos ratos de confinamiento no solo han afectado nuestra capacidad de memoria y concentración.

Hay expertos que creen que también es posible que hayan reducido en tamaño algunas zonas de nuestro cerebro.

Pero, ¿nos quedaremos así para siempre?

Estrés prolongado

Los especialistas coinciden en que el principal responsable de los cambios en nuestra cabeza es la larga exposición al estrés durante tanto tiempo, el estrés crónico.

“Hay niveles de estrés ‘buenos’. Si necesitas culminar una tarea en un tiempo ajustado, una vez lo haces el estrés se va. Se acaba todo”, ejemplifica Michael Yassa, neurólogo del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria en California.

Mujer mirando a través de la ventana durante el confinamiento.

Getty Images
El aislamiento social provoca una exposición al estrés prolongado, impactando el volumen de varias zonas de nuestro cerebro involucradas en nuestras actividades diarias.

“Pero cuando el fin no está la vista y el estrés continúa por una sesión prolongada, entonces se vuelve problemático”, le explica Yassa a BBC Mundo.

Es lo que nos está sucediendo con la pandemia. Vivimos un estado dilatado de espera, de confinamientos y relajaciones, restricciones y medidas sin saber cuándo recuperaremos lo que ahora llamamos normalidad.

El estrés prolongado libera cortisol, y si tienes problemas continuos con esta hormona, puede llegar a afectar el volumen de algunas zonas del cerebro.

La neuropsicóloga Barbara Sahakian, de la Universidad de Cambridge en Reino Unido, ha estado analizando los efectos del distanciamiento social y la ansiedad por la pandemia en nuestra masa cerebral.

“A través de escáneres a personas socialmente aisladas hemos detectado cambios en el volumen de las regiones temporales, frontales, occipitales y subcorticales, así también como en el hipocampo y la amígdala”, le dice Sahakian a BBC Mundo.

“Ya en el pasado, altos y prolongados niveles de cortisol han sido asociados con disrupciones del humor y la reducción del hipocampo. Esto se observa sobre todo en pacientes con depresión”, añade.

En 2018, por ejemplo, un estudio publicado en la revista Neurology de la Academia Estadounidense de Neurología demostró que un alto nivel de cortisol en pacientes se asoció con una peor memoria y percepción visual, así como con volúmenes más bajos de materia gris total, occipital y lobar frontal.

Y esos cambios de volumen como los detectados por Sahakian pueden incidir directamente en las actividades que realizamos a diario.

“Ese conjunto de dolencias que afectan a la salud mental y nos generan depresión y ansiedad, es lo que coloquialmente estamos llamando cerebro pandémico”, apunta Yassa.

¿Cómo nos afecta el cerebro pandémico en el día a día?

La doctora Sahakian pone un ejemplo muy común.

“Aparcas tu auto en un estacionamiento público de múltiples niveles de un centro comercial. Regresas después de varias horas. Por un momento te pierdes y no recuerdas dónde dejaste tu auto. Pues bien, el hipocampo es la zona del cerebro responsable de aplicar esa memoria, precisamente una de las zonas más afectadas por los efectos de la pandemia”.

Aparcamiento en Santa Mónica, Los Ángeles, Estados Unidos.

Getty Images
Los efectos del llamado cerebro pandémico pueden notarse si tenemos dificultades para reencontrar nuestra plaza de aparcamiento.

El hipocampo también está involucrado en los procesos de aprendizaje. Además, es una zona que normalmente se deteriora con la edad.

“Es por ello que los ancianos pueden ser más vulnerables, aunque también hemos detectado que los niños pueden experimentar retrasos en su desarrollo social y del lenguaje”, argumenta Sahakian.

Pero los efectos del llamado cerebro pandémico van mucho más allá de una afectación leve de la memoria o un retroceso de la capacidad de aprendizaje.

Son muchos los receptores que son sensibles al cortisol, así que varias redes neuronales quedan afectadas, notándose en nuestros posibles cambios de humor frecuentes, sentimientos de miedo o la incapacidad para concentrarnos, realizar varias tareas a la vez o tomar decisiones sin titubear.

Esto se debe a su impacto en el sistema límbico y la amígdala, esta última encargada de hacernos sentir emociones.

“Muchos pacientes describen un sentimiento de “neblina mental” y se quejan de que ya no toman decisiones de la misma forma que lo hacían antes”, explica Yassa.

Por supuesto, esta carga psicológica también viene acompañada de irremediables consecuencias fisiológicas.

“La depresión y la ansiedad nos afectan el sueño, cambian el apetito y producen fatiga”, añade el neurólogo.

Escáner de cerebro.

Getty Images
Sahakian y su equipo han estado investigando las variaciones en nuestro cerebro que provoca la pandemia.

No afecta a todos por igual

Como en todo, el cerebro pandémico lastra más a unos que otros. En esto entra en juego la resiliencia individual y el nivel de estrés al que estemos sometido.

No sufren lo mismo quienes han padecido el aislamiento social que aquellos que perdieron un familiar o conocido, se quedaron desempleados o estuvieron infectados.

En estos casos, además del estrés crónico, también puede aparecer el estrés postraumático, incrementando la inestabilidad de la salud mental, la depresión, el dolor y la ansiedad.

Algunos hemos mostrado más resiliencia y creamos estrategias durante los confinamientos para mantenernos sanos, como seguir una rutina de ejercicio físico, pero para los más afectados este tipo de actividades puede ser más difícil de seguir”, diferencia Sahakian.

“La autogestión del estrés es algo personal que no todos logramos de la misma manera. Todos hemos tenido estrés en nuestra vida. Si logramos superarlo, este estrés hasta puede ser bueno en cierto punto” añade.

¿Es posible recuperarse?

El doctor Yassa quiere pensar que sí es posible superar los cambios sufridos, pero reconoce que no será de la noche a la mañana y que tomará tiempo.

“La gente se sobrepone a desastres naturales o la pérdida de seres queridos, así que de esto también deberíamos superarlo. Pero primero debe desaparecer la causa”, aclara.

“Según se vayan recuperando las libertades y la gente retome el contacto social, todos mejoraremos”, amplía Sahakian.

Persona llorando en una tumba en Indonesia en plena ola de coronavirus.

Getty Images
Las personas que han sufrido un ser querido pueden tardar más en recuperarse de los efectos psicológicos de la pandemia.

Mientras esperamos por la vuelta a la normalidad, los expertos igualmente aconsejan aplicar técnicas para traer de vuelta nuestras funciones cognitivas.

“Debemos retarnos con juegos de memoria para recuperarla, así también como ponernos a aprender cosas nuevas”, recomienda la doctora.

Yassa opina que debemos enfocarnos en crear una especie de armonía de ritmos.

“Levantarnos a la misma hora, comer regularmente y hacer ejercicio físico da mejores oportunidades al cerebro para recuperarse“.

Pero si bien estas actividades pueden ser suficientes para muchos, Sahakian reconoce que algunos podemos necesitar la ayuda de profesionales.


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https://www.youtube.com/watch?v=WhrDWNcNQEM

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