Por qué sí legalizar la mariguana, según 4 exsecretarios
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Por qué sí legalizar la mariguana, según 4 exsecretarios

Pedro Aspe, Juan Ramón de la Fuente, Jorge Castañeda y Fernando Gómez Mont, quienes tuvieron a su cargo Hacienda, la secretaría de Salud, la cancillería y Gobernación, respectivamente, expusieron sus motivos para decir sí a la despenalización del consumo de mariguana.
Por Tania L. Montalvo
1 de agosto, 2013
Comparte
Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

¿El primer paso para lograr la despenalización de la mariguana en MéxicoQue cada estado legalice su consumo, con el objetivo de frenar la criminalización de los consumidores y comenzar a tratar el tema desde una perspectiva de salud pública, según cuatro exsecretarios de Estado, quienes presentaron su propuesta sobre una nueva política de drogas en el país.

Tras despenalizar el consumo de la mariguana en las legislaciones locales, el gobierno federal estaría obligado a tener una discusión más amplia que ya incluya la legalización de la producción y distribución de la droga. Así lo expusieron Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación en la administración de Felipe Calderón; Jorge Castañeda, canciller con Vicente Fox; Juan Ramón de la Fuente, secretario de Educación en el gobierno de Ernesto Zedillo; y Pedro Aspe, titular de Hacienda y Crédito Público en tiempos de Carlos Salinas de Gortari.

Los exsecretarios de Estado presentaron esta propuesta en la mesa redonda “Mariguana: ¿despenalizar su consumo?”, que organizó la Fundación Miguel Alemán en la Ciudad de México.

Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

Como moderador del foro, el periodista Héctor Aguilar Camín dijo que la idea es lograr una “despenalización efectiva” del consumo, pues aunque la portación de hasta cinco gramos de mariguana no está penado en México, la dosis permitida es “tan pequeña que muy pronto se pasa de ser consumidor a ser delincuente que está traficando”.

La propuesta -a la que también se sumó María Elena Morera- presidenta de la organización civil Causa en Común, tiene como base argumentos en temas de justicia, salud, economía, derecho internacional y seguridad ciudadana, según sus defensores.

Animal Político te presenta un resumen de lo que se discutió en este foro:

“Los criminales obtienen rentas extraordinarias”

Pedro Aspe

Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

-La prohibición genera incentivos económicos muy perversos. Lo primero que hace es que eleva el precio y al elevar el precio se genera utilidad o rentas extraordinarias.

-Para los dueños actuales del negocio, esas rentas extraordinarias sirven para defender el mercado: se contrata sicarios para defender el mercado; se pueden dar descuentos, alicientes, para lograr penetraciones claras en el mercado de gente más joven; y se tienen recursos para corromper a funcionarios públicos.

-El precio actual que hace más poderosos a los criminales provoca también que el estado tenga que distraer recursos de la prevención hacia el combate.

-Entre más punitiva la política, más sube el precio, hay más entrantes para el negocio y hay más renta para corromper.

“La prohibición aumenta el consumo”

Juan Ramón de la Fuente

Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

-La mariguana sí produce efectos nocivos a la salud pero el daño que produce está en función de tres variables fundamentales: la edad de inicio, la dosis y el tiempo de consumo.

-El riesgo de volverse adicto entre los usuarios de mariguana es de 9%, el riesgo de volverse adicto a las anfetaminas es del 11%, al alcohol es de 15%, a la cocaína es de 17% y al tabaco es de 32%.

-El mayor riesgo para un consumidor de mariguana está al conducir, debe estar prohibido. Los efectos tóxicos de alguien que ha consumido recientemente mariguana están en su coordinación motriz.

-Con la política prohibicionista que se ha seguido en relación a la mariguana lo único que se ha logrado es el aumento del consumo. Contrario a la política de tabaco que tiene una tasa de baja en el consumo en los últimos 10 años.

La despenalización, “sin obstáculos internacionales”

Jorge Castañeda

Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

-Se daba por sentado que no se pueden legalizar las drogas en México si no es parte de un proyecto internacional o al menos con Estados Unidos y otros países de tránsito en América Latina, pero la experiencia internacional muestra que no es así.

En Estados Unidos se han tomado decisiones locales, en el caso de Washington y Colorado se permite la mariguana para fines recreativos y en una veintena de estados más para fines médicos. Ello vulnera el argumento de que no se puede legalizar porque en ese país no se avanza en el mismo sentido.

“Cuestión de derecho”

Fernando Gómez Mont

Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

El consumo de sustancias estupefacientes debe ser tratado a partir de que toda persona mayor de edad tiene derecho a tomar disposiciones sobre sí mismo mientras no afecten a los demás.

-Al estado le está vedado ese terreno de la intimidad, le está vedado discutir las preferencias y orientaciones de las personas, por lo que las elecciones de consumo caen en el terreno de las decisiones legítimas de todas las personas mayores de edad.

El estado debe reconocer sus obligaciones y generar suficiente información para que éstas decisiones sean racionales y razonables sobre cuáles son los daños reales y potenciales que generan determinados consumos.

-El consumo de la marihuana por sí sola no es una actividad violenta, pero el entorno de ilegalidad en el que se desarrolla acerca a muchos jóvenes a las organizaciones criminales, los marginaliza y criminaliza cuando se trata de gente con problemas de salud y restringe opciones que legítimamente corresponde a cada persona.

“El Estado manda a la cárcel a los consumidores”

María Elena Morera

Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

-El tema de las drogas debe ser un tema de salud y no de seguridad. Sólo se ha logrado hacer mucho más frágil a quien consume.

-No se castiga a los productores sino que el Estado criminaliza y manda a la cárcel a miles de ciudadanos simplemente por ser consumidores de droga.

Lo que queremos es que los montos permisivos de consumo sean suficientes para que no se criminalice a quien consume.

-Debemos separar del sistema criminal o del sistema penal a quienes consumen drogas en el país para atender el tema desde una óptica de salud pública.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué las fechas de vencimiento de la comida no tienen mucho de ciencia (y pueden ser culpables del desperdicio)

Un sistema de datación de productos más basado en la investigación podría facilitar que las personas diferencien los alimentos que pueden comer de manera segura de aquellos que podrían ser peligrosos.
23 de julio, 2022
Comparte

Un brote de listeria en Florida, Estados Unidos, provocó desde enero hasta ahora al menos una muerte, 22 hospitalizaciones y el retiro de una partida de helados.

Los humanos se enferman con infecciones de listeria, o listeriosis, por comer alimentos contaminados con tierra, carne poco cocida o productos lácteos crudos o sin pasteurizar.

La listeria puede causar convulsiones, coma, aborto espontáneo y defectos de nacimiento. Y es la tercera causa principal de muertes por intoxicación alimentaria en EE.UU.

Evitar los peligros ocultos de los alimentos es la razón por la que las personas suelen comprobar las fechas en los envases de los alimentos.

Impreso con el mes y el año, se presenta a menudo de una vertiginosa variedad de frases: “mejor antes de”, “usar antes de”, “usar preferentemente antes de”, “garantizado fresco hasta”, “congelar antes de” e incluso una etiqueta de “nacida en” utilizada en algunas cervezas.

Moho en la mermelada del desayuno.

Getty Images

La gente piensa en ellas como fechas de vencimiento, o la fecha en la que un alimento debe ir a la basura.

Pero las fechas tienen poco que ver con la caducidad de los alimentos o cuándo se vuelven menos seguros para comer.

Soy microbióloga e investigadora en salud pública y he utilizado la epidemiología molecular para estudiar la propagación de bacterias en los alimentos.

Un sistema de datación de productos más basado en la ciencia podría facilitar que las personas diferencien los alimentos que pueden comer de manera segura de aquellos que podrían ser peligrosos.

Confusión costosa

El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por su sigla en inglés) informa que en 2020 el hogar estadounidense promedio gastó el 12% de sus ingresos en alimentos.

Pero mucha comida simplemente se tira, a pesar de que es perfectamente segura para comer.

El Centro de Investigación Económica del USDA informa que casi el 31% de todos los alimentos disponibles nunca se consumen.

Los precios históricamente altos de los alimentos hacen que el problema del desperdicio parezca aún más alarmante.

Producto lácteo con fecha de vencimiento.

Getty Images

El actual sistema de etiquetado de alimentos puede ser el culpable de gran parte del desperdicio.

La FDA informa que la confusión de los consumidores sobre las etiquetas de fecha de los productos probablemente sea responsable de alrededor del 20% de los alimentos que se desperdician en el hogar, con un costo estimado de US$161.000 millones por año.

Es lógico creer que las etiquetas de fecha están ahí por razones de seguridad, ya que el gobierno hace cumplir las reglas para incluir información sobre nutrición e ingredientes en las etiquetas de los alimentos.

Aprobada en 1938 y continuamente modificada desde entonces, la ley de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos exige que las etiquetas informen a los consumidores sobre la nutrición y los ingredientes de los alimentos envasados, incluida la cantidad de sal, azúcar y grasa que contienen.

Sin embargo, las fechas en esos paquetes de alimentos no están reguladas por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por su sigla en inglés). Más bien, provienen de los productores de alimentos.

Y es posible que no se basen en la ciencia de la seguridad alimentaria.

Un hombre revisa la etiqueta de un producto en el supermercado.

Getty Images

Por ejemplo, un productor de alimentos puede encuestar a los consumidores en un focus group para elegir una fecha de caducidad que sea seis meses después de que se elaboró porque al 60% del grupo ya no le gustó el sabor.

Los fabricantes más pequeños de un alimento similar podrían imitar y poner la misma fecha en su producto.

Más interpretaciones

Un grupo de la industria, el Food Marketing Institute y la Grocery Manufacturers Association, sugieren que sus miembros marquen los alimentos como “mejor usar antes de” para indicar cuánto tiempo es seguro comerlos y “usar antes de” para indicar cuándo los alimentos se vuelven inseguros.

Pero el uso de estas leyendas más matizadas es voluntario. Y aunque la recomendación está motivada por el deseo de reducir el desperdicio de alimentos, aún no está claro si este cambio recomendado ha tenido algún impacto.

Lata de comida con fecha de vencimiento.

Getty Images

Un estudio conjunto de la Harvard Food Law and Policy Clinic y el National Resources Defense Council recomienda la eliminación de las fechas dirigidas a los consumidores, citando posibles confusiones y desperdicios.

En cambio, la investigación sugiere que los fabricantes y distribuidores utilicen fechas de “producción” o “empaque”, junto con fechas de “caducidad” dirigidas a los supermercados y otros minoristas.

Las fechas indicarían a los minoristas la cantidad de tiempo que un producto permanecerá en alta calidad.

La FDA considera que algunos productos son “alimentos potencialmente peligrosos” si tienen características que permiten que los microbios prosperen, como la humedad y una gran cantidad de nutrientes que los alimentan.

Estos comestibles incluyen pollo, leche y tomates en rodajas, todos los cuales se han relacionado con brotes graves de enfermedades transmitidas por los alimentos.

Pero actualmente no hay diferencia entre el etiquetado de fecha que se usa en ellos y el de alimentos más estables.

Fórmula científica

La leche de fórmula es el único producto alimenticio con una fecha de caducidad que está regulada por el gobierno en EE.UU. y determinada científicamente.

Se somete a pruebas de laboratorio de forma rutinaria para detectar contaminación. Pero la fórmula también se somete a pruebas de nutrición para determinar cuánto tardan los nutrientes, en particular las proteínas, en descomponerse.

Para prevenir la desnutrición en los bebés, la fecha de caducidad de la leche de fórmula indica cuándo ya no es nutritiva.

Los nutrientes en los alimentos son relativamente fáciles de medir y la FDA lo hace regularmente.

La agencia emite advertencias a los productores de alimentos cuando los contenidos de nutrientes que figuran en sus etiquetas no coinciden con lo que encuentra el laboratorio de la FDA.

Una mujer mira un producto que saca del refrigerador.

Getty Images

Los estudios microbianos, como en los que trabajamos los investigadores de seguridad alimentaria, también son un enfoque científico para el etiquetado significativo de la fecha en los alimentos.

En nuestro laboratorio, un estudio microbiano podría implicar dejar un alimento perecedero para que se eche a perder y medir la cantidad de bacterias que crecen en él con el tiempo.

Los científicos también realizan otro tipo de estudio microbiano observando cuánto tardan los microbios como la listeria en crecer hasta niveles peligrosos después de agregar intencionalmente los microbios a los alimentos para observar lo que hacen.

Se observan detalles tales como el crecimiento de la cantidad de bacterias con el tiempo y cuándo hay suficientes como para causar una enfermedad.

Consumidores por su cuenta

Determinar la vida útil de los alimentos con datos científicos sobre su nutrición y seguridad podría reducir drásticamente el desperdicio y ahorrar dinero a medida que los alimentos se vuelven más caros.

Pero en ausencia de un sistema uniforme de fechado de alimentos, los consumidores pueden confiar en sus ojos y narices, decidiendo descartar el pan peludo, el queso verde o la bolsa de ensalada con mal olor.

Las personas también podrían prestar mucha atención a las fechas de los alimentos más perecederos, como los fiambres, en los que los microbios crecen fácilmente.

*Jill Roberts es profesora asociada de salud global en la University of South Florida.

*Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation y está reproducido bajo la licencia de Creative Commons. Haga clic aquí para leer el artículo original.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=n1K5b93F7Dg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.