Combate a la tortura y desapariciones forzadas entre las recomendaciones a México ante la ONU
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Combate a la tortura y desapariciones forzadas entre las recomendaciones a México ante la ONU

Le hacen a nuestro país 188 recomendaciones; México cuenta con unos meses para pronunciarse sobre ellas.
Por Dulce Ramos /Enviada
23 de octubre, 2013
Comparte
Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

En el segundo Examen Periódico Universal (EPU) que hace México ante la ONU en Ginebra, Suiza, el tema que predominó fue la implementación del Mecanismo de Protección a Periodistas y Derechos Humanos; países miembros de Naciones Unidas convocados pidieron a nuestro país reforzar la protección a defensores de esas garantías y a periodistas.

Naciones como Colombia, Suiza, República Checa, Finlandia, Francia, Alemania, Suecia, Hungría, Polonia, Portugal, España, Estados Unidos y Reino Unido, entre otros, alentaron al gobierno mexicano a incrementar los fondos económicos de este mecanismo y la cantidad y calidad de su personal.

Otro de los temas sobre los que varios países emitieron recomendaciones estuvo relacionado con las desapariciones forzadas y el contexto de impunidad que les rodea.

En este sentido Suiza recomendó que se investiguen todas las acusaciones de desapariciones forzadas, se castigue a los responsables y se compense a las víctimas.

Francia alentó al país  a hacer un registro de desaparecidos. Además, el tema del arraigo fue considerado por Bélgica y Alemania, como otro reto del Estado mexicano y le alentaron a abolir esta figura.

Por otra parte, de 188 recomendaciones que se hicieron a México, un gran porcentaje de países recomendó tomar medidas urgentes en cuanto al tema del feminicidio, desigualdad, violencia de género y discriminación de la mujer, especialmente de las indígenas.

Llamó la atención la observación de Holanda en cuanto a la legislación de algunos estados de la República en los que se protege la vida desde la concepción, lo que ha influido en la dificultad de las mujeres para poder recurrir al aborto en caso de violación o enfermedad.

Otros retos que enfrenta el país mencionados por los 89 oradores presentes al examen se refirieron al aumento de casos de tortura, los derechos de los migrantes, la desigualdad social, el fuero militar y el combate a la corrupción.

Las recomendaciones emitidas este día serán estudiadas por el gobierno de México y en marzo de 2014 deberá informar al Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre cuáles de ellas están dispuestos a aceptar para trabajar con el fin de darles cumplimiento.

Cada cuatro años y medio, desde 2008, los 193 estados países que forman parte de la Organización de las Naciones Unidas examinan el estado de los derechos humanos en sus territorios y quienes evalúan avances o retrocesos son los estados mismos en el (EPU).

Para la valoración de la situación de los derechos humanos en México, la ONU tomó en consideración tres informes: el elaborado por el gobierno mexicano y que fue enviado hace seis meses, el de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, y el de organizaciones civiles.

En el EPU de México participaron 89 delegaciones; todas coincidieron en que México ha registrado avances en la materia en los últimos años.

Durante más de tres horas, 40 funcionarios que conforman la delegación mexicana que viajó a Ginebra, Suiza, encabezados por el canciller José Antonio Meade enumeraron ante la ONU los avances que se han tenido en la promoción y defensa de estas garantías, y enfatizaron sobre la disminución de la violencia y la importante baja en las quejas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos contra miembros de las fuerzas armadas.

Como ejemplo,  Meade recordó que en enero pasado se publicó la Ley General de Víctimas. En el tema de Justicia Militar, que motivó recomendaciones en el examen anterior, reveló que se trabaja para redefinir la competencia de la justicia militar.

Adelantó que ya se elabora el Programa Nacional de Derechos Humanos. Ese documento, que se sustenta en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, “será fundamental para consolidar una política de Estado que involucre a todas las autoridades y a la sociedad civil para implementar la reforma constitucional en la materia”, aseguró.

Añadió que en 2012 se creó el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, así como líneas de cooperación con los gobiernos locales para la prevención y protección de la vida, integridad, libertad y seguridad de periodistas y defensores de derechos humanos.

En el rubro de desapariciones forzadas citó las reformas al Código Penal Federal enviadas recientemente al Congreso, las cuales homologan a los estándares internacionales la definición de ese delito.

También recordó la propuesta del Ejecutivo al Senado de la República para el retiro de la reserva formulada a la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada.

“Se aprobó también en 2011 la Ley del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y Extraviadas que obliga al Gobierno Federal, en coordinación con las autoridades locales, a construir un registro de personas en esta situación “, abundó.

Sobre el temas de género, dijo que en México se ha desarrollado el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y no Discriminación contra las Mujeres 2013-2018, ya en operación y que por primera vez asume en la planeación del desarrollo nacional la perspectiva de género.

Al referirse a los migrantes citó las recientes acciones que incluyen la emisión de la Ley de Refugio y Protección Complementaria de 2010, y la Ley de Migración en 2011, así como programas de protección de niñas, niños y mujeres migrantes.

Ve aquí el video de la intervención íntegra de la delegación mexicana:

Recordemos que el arraigo y el fuero militar son dos temas que México rechazó analizar en febrero de 2009, cuando por primera vez se sometió al primer EPU.

En aquel entonces México recibió 91 recomendaciones, aceptó 83 y rechazó ocho. Todas en torno a los temas ya mencionados. Cuatro años después, el país volvió este miércoles 23 de octubre a la sede de las Naciones Unidas, en Ginebra, a someterse al EPU, y una vez más, las delegaciones lo confrontaron con los temas que en 2009 no abordó.

Ayer martes 22 de octubre por la tarde, el presidente Peña Nieto envió al Congreso cinco iniciativas en materia de derechos humanos que tocan algunos de los temas que, en los documentos que en la ONU servieron como guía para el EPU, aparecen como parte de la agenda que México requiere revisar en materia de derechos humanos.

En la sede de la ONU en Ginebra, previamente, la sociedad civil enlistó los asuntos que, a su parecer, merece la pena vigilar pese a las reformas constitucionales, como respeto a los derechos de las mujeres o la violencia contra defensores y periodistas.

“El discurso oficial está muy lejos de la realidad. Ha habido muchas promesas, muchas palabras sobre acciones que se van a tomar que realmente no se traducen en acciones concretas que puedan poner freno a estas violaciones graves de derechos humanos que hemos visto en los últimos años y empezar a redirigir el rumbo”, dijo el defensor de derechos humanos Daniel Joloy, tras un evento paralelo en la sede de la ONU en Ginebra, el que una veintena de organizaciones civiles abordaron las deficiencias de México en materia de Derechos Humanos.

¿Cómo está México en esos pendientes? Con los reportes de la sociedad civil, Animal Político explica los avances y retrocesos en los temas que hace cuatro años, los países le pusieron a México sobre la mesa.

Arraigo

Suiza y Nueva Zelanda son dos de los países que en 2009 le pidieron a México eliminar el arraigo de inmediato. El estado se negó a aceptar esa recomendación.

Un año después, en 2010, el Subcomité para la Prevención de la Tortura visitó México y documentó que la mitad de las personas bajo arraigo mostraban signos de haber sufrido violencia. Además, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) tiene documentado que entre 2008 y 2011 se presentaron 405 quejas por violaciones relacionadas a esta práctica que las organizaciones estiman violatoria de los derechos de la libertad personal, la legalidad, la presunción de inocencia y las garantías a un debido proceso.

Casi 8 mil 600 personas fueron arraigadas entre enero de 2008 y octubre de 2012 y de todas las solicitudes hechas, los jueces sólo se han negado a conceder la medida en 4.7% de las ocasiones. Si bien la Procuraduría General de la República argumenta que entre 90 y 95% de las personas arraigadas han sido consignadas, han omitido señalar que sólo 3% recibe sentencia condenatoria. Todos esos datos están compilados en el informe que preparó por el EPU la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos y el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia. El documento analiza el acceso a la justicia y la impunidad. La impunidad alcanza niveles superiores al 98%, de acuerdo con un informe de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos y el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia.

Uso extensivo del fuero militar

Una decena de países pidió en 2009, entre ellos Italia, Perú y Uruguay, pidieron a México investigaciones a fondo sobre las violaciones a derechos humanos cometidas por militares. A horas del EPU, la Comisión Mexicana cita una cifra de la Comisión Nacional de Derechos Humanos: las quejas recibidas por el organismo por violaciones cometidas por las fuerzas armadas se incrementaron 1000% en el último sexenio.

Según la Secretaría de la Defensa Nacional, 3 mil 612 elementos han sido sentenciados por la justicia militar, sin embargo, sólo 33 han recibido sentencia por violaciones a derechos humanos y todos están ligados a un mismo caso.

En octubre de 2010, el Presidente Felipe Calderón envió al Congreso una iniciativa para reformar el artículo 57 del Código de Justicia Militar, pero la reforma fue insuficiente. Con ella se excluía de la jurisdicción militar sólo la desaparición forzada, la tortura y la violación, por lo que quedaron fuera otras formas de atentar contra los derechos humanos como las detenciones arbitrarias, las ejecuciones o los allanamientos.

En la víspera del EPU, Peña ‘hace la tarea’

La tarde del martes, el presidente Enrique Peña Nieto envió al Congreso de la Unión iniciativas para la protección de los Derechos Humanos. La primera aborda los límites del estado en la suspensión de derechos y garantías. Con la segunda, el presidente propone acotar la actuación del estado sobre la expulsión de extranjeros, que garantiza su derecho de audiencia y el debido proceso.

La tercera pretende adecuar el delito de desaparición forzada a estándares internacionales. La cuarta busca proteger a los elementos de las fuerzas armadas que sean portadores del VIH y la quinta solicita retirar distintas reservas a tratados internacionales sobre derechos humanos.

El envío se hizo horas de que en Ginebra, México se sometiera al EPU.

Sobre los pendientes de México en materia de arraigo y fuero militar, Animal Político presenta completo el informe preparado por la CMDPDH y el IMDHD para el Examen Periódico Universal en materia de acceso a la justicia, así como el informe que mandó Artículo 19 para el EPU:

Acceso-a-la-Justicia-en-México by http://www.animalpolitico.com

Article 19 Upr17 Mex s Main by http://www.animalpolitico.com

*Con información de Ntx y MVS Noticias.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Así fue la vida del príncipe Felipe de Edimburgo: murió a los 99 años

El duque de Edimburgo se ganó el respeto de muchos británicos por su constante apoyo a la reina. BBC Mundo recuerda los principales hitos de su extensa vida.
9 de abril, 2021
Comparte

El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II y padre de sus cuatro hijos, estuvo casado con ella más de 73 años, y aunque como consorte de la soberana no tenía un rol constitucional, nadie fue tan importante como él en la vida de la monarca.

Felipe, que murió este viernes a los 99 años, asumió un rol extremadamente difícil para cualquiera, quizá más para un hombre acostumbrado al mando naval, que, además, tenía fuertes opiniones sobre una gran variedad de temas.

Pero tal vez fue esa misma fuerza de carácter lo que le permitió cumplir con sus responsabilidades y darle a la reina el apoyo que necesitaba.

Y, de paso, ganarse el afecto de buena parte del pueblo británico.

De Grecia a Inglaterra

Felipe de Grecia nació el 10 de junio de 1921 en la isla de Corfú, pero como el país no adaptaba todavía el calendario gregoriano su certificado de nacimiento dice que nació el 28 de mayo de ese mismo año.

La historia de su familia es bastante convulsionada.

Su padre fue el príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca, hijo menor de Jorge I, rey de los Helenos, y su madre, la princesa Alicia, hija mayor del príncipe Luis de Battenberg y bisnieta de la reina Victoria.

Tras un golpe de Estado en 1922, su padre fue desterrado de Grecia por un tribunal revolucionario.

Su primo segundo, el rey británico Jorge V, envió un buque de guerra para rescatar a la familia, que se trasladó a Francia.

El pequeño Felipe hizo el viaje en una cuna hecha con una caja de naranjas.

El menor de la familia, y único hombre entre cinco hermanos, su primera infancia fue relativamente feliz. Pero venían tiempos difíciles.

A los 7 años, se mudó a Inglaterra para vivir con parientes.

Para entonces, su madre había sido diagnosticada con esquizofrenia y estaba un manicomio, por lo que tuvo poco contacto con ella.

Su formación estuvo marcada por el pionero educador judío Kurt Hahn, con quien estudió primero en Alemania y cuando este tuvo que huir de la persecución nazi. en Escocia.

Su método, con énfasis en la autoconfianza, resultó ideal para un adolescente que, separado de sus padres, pasaba mucho tiempo solo.

El primer encuentro

Al aproximarse la Segunda Guerra Mundial, Felipe decidió seguir una carrera militar.

Su primer deseo fue unirse a la Fuerza Aérea Real, pero terminó integrándose a la Marina por la tradición marinera de su familia materna.

El duque de Edimburgo y la reina

PA

En un recorrido por las instalaciones donde estudiaba que hacía el rey Jorge VI junto a su esposa y las princesas Isabel y Margarita, Felipe quedó a cargo de acompañar a las dos jóvenes.

Según testigos, el encuentro causó una profunda impresión en Isabel, de 13 años, cinco años menor que su futuro marido.

Muy pronto, el joven griego comenzó a mostrarse como un buen prospecto. y para fines de 1942 era uno de los más jóvenes primeros tenientes de la Marina.

“Rudo y maleducado”

El romance entre Isabel y Felipe se inició con un intercambio regular de cartas y continuó con invitaciones a compartir con la Familia Real.

Fue después de una de esas visitas que la heredera puso en su tocador una foto de Felipe vestido en su uniforme naval.

Isabel y Felipe el día de su boda

Getty Images
La boda entre Isabel y Felipe se celebró en noviembre de 1947.

Era toda una señal, y pese a que hubo oposición por parte de algunos cortesanos, uno de los cuales describió al futuro príncipe como “rudo y maleducado”, en el verano de 1946 Felipe le pidió oficialmente al rey la mano de Isabel.

Pero antes de que el compromiso pudiese ser anunciado, el novio necesitaba una nueva nacionalidad y un apellido. Fue entonces cuando renunció a su título griego, se hizo ciudadano británico y tomó el nombre de su familia materna, Mountbatten.

La boda se celebró en la Abadía de Westminster el 20 de noviembre de 1947. El entonces primer ministro Winston Churchill la describió como un “destello de color” en medio de la posguerra.

Desde ese día, Felipe fue reconocido como Su alteza real, duque de Edimburgo, conde de Merioneth y barón de Greenwich.

Felipe en 1953

Getty Images
El matrimonio eventualmente hizo que Felipe abandonara su carrera en la Marina.

El duque retomó su carrera naval y fue enviado a Malta, donde por un tiempo vivieron en relativa normalidad.

Un año después nació su hijo mayor, el príncipe Carlos, y en 1950 llegó la princesa Ana (los príncipes Andrés y Eduardo nacieron en 1960 y 1964, respectivamente).

La primera gran prueba que tuvo que enfrentar Felipe como marido de Isabel se produjo cuando la salud de Jorge VI comenzó a deteriorarse y ella debió asumir más responsabilidades reales.

Para poder estar a su lado, se tomó licencia de la Marina en julio de 1951. Nunca volvió a tener un papel activo.

Y pese a que no era un hombre de arrepentimientos, en una ocasión admitió que lamentaba no haber podido continuar su carrera naval.

La muerte del rey

La reina Isabel II y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, y dos de sus hijos.

Getty Images
La reina Isabel II y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, y dos de sus hijos.

En 1952, la pareja emprendió un viaje por África que originalmente harían el rey y la reina.

Estando en Kenia, llegó desde Inglaterra la noticia del fallecimiento de VI había por una trombosis coronaria.

Felipe fue el encargado de decirle a Isabel que su padre había muerto y ella era la nueva monarca.

Un amigo contó que para el príncipe fue un gran golpe. Parecía como si la mitad del mundo le hubiese caído encima, recordó.

Fuera de la Marina, se veía obligado a crearse un nuevo rol. La pregunta era cuál.

A medida que la Coronación se acercaba, se comunicó que si bien Felipe tendría prioridad después de la reina en todas las ocasiones, nunca ostentaría una posición constitucional.

El duque estaba lleno de ideas sobre cómo modernizar la monarquía, pero terminó desilusionado por la férrea oposición de parte de la vieja guardia de palacio.

Las fiestas y la familia

Durante los primeros años del reinado de Isabel, Felipe canalizó parte de sus energías manteniendo una intensa vida social.

El duque en un evento con amigos en la década de 1950

BBC
En los 50, el príncipe participaba con frecuencia en eventos sociales

Todas las semanas se reunía con un grupo de amigos en cuartos privados de un restaurante de Soho, en barrio bohemio del centro de Londres.

Compartían opíparos almuerzos y visitaban clubes nocturnos, y solía ser fotografiado con glomorosos acompañantes.

Una de las pocas áreas en que el príncipe tenía libertad para ejercer su autoridad era la familia, aunque perdió la batalla por imponer qué apellido llevarían sus hijos.

Él quería que fuese Mountbatten, pero la reina eligió Windsor.

“Soy el único hombre en este país que no puede darle a sus hijos su nombre”, se quejó con sus amigos”. “No soy más que una ameba”.

Proyectos propios

Con el paso del tiempo, Felipe fue encontrando su camino en proyectos ligados al bienestar de los jóvenes, uno de los problemas sociales que más le interesaban.

En 1956 lanzó el exitoso Premio del Duque de Edimburgo, que permitió que alrededor de 6 millones de jóvenes de todo el mundo se retaran física, mental y emocionalmente en una variedad de actividades al aire libre diseñadas para promover el trabajo en equipo, el ingenio y el respeto por la naturaleza.

Felipe sentado en un elefante en un viaje con la reina a India

PA
El duque trabajó intensamente en proyectos de conservación de la naturaleza.

“Si puedes lograr que los jóvenes tengan éxito en cualquier actividad, esa sensación de éxito se extenderá a muchos otros”, le dijo el príncipe a la BBC.

También fue un gran defensor de la naturaleza y el medio ambiente, aunque estuvo envuelto en algunas controversias por su afición a la caza. Su decisión de dispararle a a un tigre durante un viaje a India en 1961 es una de las más recordadas.

Eso no le impidió, sin embargo, dedicar energías y usar su influencia para respaldar la fundación del Fondo Mundial para la Naturaleza.

Fue además un gran deportista. Practicó vela, cricket y polo y fue presidente de la Federación Ecuestre Internacional.

La relación con Carlos

Como padre, tuvo altibajos, como todos.

De acuerdo al biógrafo del príncipe Carlos, Jonathan Dimbleby, la relación entre ambos era especialmente compleja.

Cuando el heredero era adolescente, Felipe insistió en que asistiera a la misma escuela en la que él se había educado, motivado por la creencia de que su filosofía podía ayudar a contrarrestar la naturaleza más bien retraída de su hijo.

Pero Carlos odió el lugar, extrañaba su casa y fue víctima constante de bullying.

Carlos llegando a Gordonstoun con su padre

Getty Images
Su insistencia en que el príncipe Carlos asistiera a la escuela de Gordonstoun provocó tensiones entre padre e hijo.

A su padre le costaba entenderlo, y más de una vez redujo al joven a lágrimas con sus reprimendas públicas.

Probablemente, su actitud reflejaba las dificultades de su, a veces solitaria, propia niñez.

Tuvo que desarrollar su independencia a muy temprana edad y podía costarle entender que no todo el mundo compartía su fuerte carácter.

En la biografía de Dimbleby también se dice que el duque de Edimburgo empujó más tarde a su hijo a casarse con Lady Diana Spencer.

Sin embargo, Felipe fue más especialmente diligente con sus hijos durante los difíciles años de sus crisis matrimoniales.

Tomó la iniciativa para intentar comprender los problemas, impulsado quizás por sus propios recuerdos de las dificultades de casarse con un miembro de la familia real.

Y aunque la ruptura de los matrimonios de tres de sus cuatro hijos -la princesa Ana y los príncipes Andrés y Carlos- le causaron una gran tristeza, siempre se negó a hablar de problemas personales.

Comentarios inoportunos

Si bien a lo largo de los años fue criticado en algunos sectores por comentarios que realizó que algunos consideraban inoportunos, muchos vieron sus gafes como un intento de aligerar el ambiente.

Príncipe Felipe, duque de Edimburgo

Getty Images
Su franqueza puso en aprietos a la familia real en numerosas ocasiones.

Hizo uno de sus comentarios más recordados mientras acompañaba a la reina en una visita de Estado a China en 1986, al hacer una mención en privado sobre los “ojos rasgados”.

Y en un viaje a Australia en 2002 le preguntó a un aborigen si “todavía se arrojaban lanzas los unos a los otros”.

Esa brusquedad que se le atribuía se suavizó un poco en los últimos años, en parte por la actitud a veces hostil del público hacia la familia real tras la muerte de Diana, la princesa de Gales, en 1997.

Una década después, en 2007, se publicaron cartas entre el duque y Diana, en un intento por refutar las afirmaciones de que Felipe había sido hostil con su nuera.

Mostraban que de hecho había sido una fuente de gran apoyo para la princesa, un hecho subrayado por el tono cálido en el que ella le escribía.

“Hice lo que creo que fue lo mejor que pude”

Felipe fue un hombre con un temperamento combativo que con frecuencia se sentía incómodo con el tacto que requería su posición.

No puedo cambiar de repente mi manera de hacer las cosas, no puedo cambiar mis intereses o la forma en que reacciono a las cosas. Ese es solo mi estilo”, le dijo una vez a la BBC.

La reina Isabel II, el príncipe Felipe, duque de Edimburgo; y Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, y el príncipe Guillermo, con los hijos de ambos.

Getty Images
A Felipe se le atribuye haber encontrado discretas maneras de actualizar a la monarquía con los nuevos tiempos (aquí aparece con Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, el príncipe William, y los hijos de ambos).

Esto fue reconocido por el entonces primer ministro David Cameron cuando rindió homenaje a Felipe por su 90º cumpleaños en 2011: “Siempre ha hecho las cosas a su manera inimitable, con un enfoque realista y sensato que los británicos, creo, encuentran entrañable”.

Retiro de la vida pública

Después de décadas viajando junto con la reina en visitas de Estado al extranjero o para atender a eventos de las organizaciones que presidía, el duque de Edimburgo se retiró de la vida pública en agosto de 2017.

En enero de 2019, sobrevivió a un accidente de coche mientras conducía cerca de Sandringham, en el que dos mujeres que iban en el otro vehículo implicado resultaron heridas. Tras el incidente, entregó voluntariamente su licencia de conducir.

Buckingham Palace calculó que, desde 1952, el príncipe atendió 22.219 compromisos en solitario.

Felipe jugó un rol importante ayudando a la monarquía a aceptar los cambios en las actitudes sociales a lo largo de los años.

Felipe e Isabel II en 2007

PA

Pero su mayor logro fue, sin duda, la constancia de su apoyo a la reina.

Él creía que su trabajo era, como le dijo a su biógrafo, “asegurar que la reina pudiera reinar”.

En un discurso pronunciado en una celebración para conmemorar el aniversario de bodas de oro de la pareja, Isabel II le rindió homenaje.

“Es alguien que no se toma fácilmente los cumplidos, pero simplemente ha sido mi fortaleza y se ha quedado todos estos años. Yo, su familia y este y muchos otros países le debemos muchos de lo que él admitiría y de lo que nunca sabremos”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.