En el DF, el 44% de los reportados como desaparecidos no han vuelto a casa
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En el DF, el 44% de los reportados como desaparecidos no han vuelto a casa

En los últimos dos años, la Procuraduría local ha recibido el reporte de 3 mil 707 personas ausentes o extraviadas, pero casi la mitad continúan con ese estatus.
Por Tania L. Montalvo
24 de octubre, 2013
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Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

Hasta octubre de este año en el Distrito Federal suman mil 743 personas por las que se han impreso volantes con datos y señas particulares con la esperanza de que al ser reconocidos puedan volver a casa, pero el 44% no ha tenido esa suerte.

Las cifras del Centro de Apoyo a Personas Extraviadas y Ausentes (Capea) —dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF)— muestran que en los últimos dos años casi cuatro mil ciudadanos han sido reportados como desaparecidos, pero en promedio, sólo la mitad regresa con sus familiares.

Sobre la situación de los desaparecidos en la capital del país, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) emitió una recomendación este martes 22 de octubre  en la que comprobó “la falta de protocolos adecuados para la investigación (de desapariciones)” y para realizar “una búsqueda pronta con vida”.

El primo de Ofelia, por ejemplo, desapareció hace más de seis meses y desde entonces junto con su tía y otros familiares no han parado la búsqueda aunque las autoridades del DF les han dicho que no hay pistas.

La mujer de 47 años dice que todos los días “roba fuerza” para alimentar la fe que le permite seguir buscando a su primo.

“Hace poco nos llegó una esperanza, el 1 de octubre nos llamaron y nos dijeron que alguien lo había visto, que lo reconocieron por las hojitas con su foto y datos personales”. Sin embargo, según le informaron en Capea, le perdieron la pista.

“Aquí nos vamos a quedar hasta que vuelva. Él no va a ser uno de los que se quedan sólo en el papel que reparten como alguien que no está”, dice Ofelia conteniendo el llanto.

Según datos de la Procuraduría, en 2012 se localizó al 45.6% de los menores de edad y al 54.3% de los mayores de 18 años que fueron reportados como desaparecidos.

En lo que va de 2013, las cifras oficiales indican una tendencia similar pues de los mil 743 reportados como ausentes o extraviados, hasta el momento se ha encontrado solo al 55%.

capea

Protocolos de búsqueda

El “Protocolo para la Búsqueda Inmediata de Personas en Situación de Extravío o Ausencia” que se publicó en la Gaceta Oficial del Distrito Federal en octubre de 2012 —y que involucra a la Procuraduría General de Justicia del DF y a la Secretaría de Seguridad Pública local¬— enlista las acciones para la búsqueda de personas en la capital.

Según el acuerdo para la creación de ese protocolo que firmó el actual jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, en junio de 2010 —cuando era procurador—tras una denuncia de ausencia y extravío “el Ministerio Público deberá actuar de manera coordinada con la Policía de Investigación y los Servicios Periciales, de manera pronta, expedita y exhaustiva desde el momento en que tienen conocimiento de los hechos”. Sin embargo, en la capital del país no siempre es así pues todavía hay funcionarios que recomiendan esperar hasta 72 horas para hacer y aceptar la denuncia de la desaparición, lo que según estándares internacionales de búsqueda, complica el proceso.

La investigación de la CDHDF para la recomendación 19/2013 también demostró “que la falta de probidad y diligencia por parte de la PGJDF ha privado a las familias del derecho a conocer la verdad sobre lo ocurrido con sus familiares, incluyendo su paradero o suerte final, así como la identidad de las personas responsables de su desaparición”.

“A mí me pidieron que antes de venir a hacer la denuncia de que estaba desaparecido visitara los hospitales, viera albergues pero yo exigí que la cosa fuera al revés, que me dieran mi hoja con sus señales particulares y ya después yo voy con esa hoja a buscar a todas partes y eso es lo que he estado haciendo porque ellos no buscan cuando alguien se pierde, solo te dicen si alguien lo encontró, pero no buscan”, acusa Ofelia, por ejemplo.

En las cifras del Sistema del registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas que la Secretaría de Gobernación dio a conocer en febrero pasado, el Distrito Federal aparece con 7 mil 137 desaparecidos en el periodo de diciembre de 2006 al mismo año de 2012.

Con el 34.22% de las desapariciones ocurridas en el país, la Ciudad de México es la entidad con la cifra más alta.

Hasta ahora, el caso que más impacto ha tenido en la sociedad civil es el del grupo de 13 jóvenes que desaparecieron en mayo pasado del bar after Heaven, en la Zona Rosa, y cuyos cuerpos fueron encontrados por autoridades federales en una fosa clandestina ubicada en el Estado de México.

Ese caso motivó la Recomendación 19/2013 de la CDHDF publicada el martes 22 de octubre en el que también señalaron que es necesario diseñar un mecanismo para estandarizar todos los protocolos, manuales, criterios ministeriales de investigación, servicios periciales y de impartición de justicia, utilizados para investigar todos los delitos que se relacionen con desapariciones en el Distrito Federal, para evitar diligencias y dar resultados en la búsqueda.

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Ómicron: 3 incógnitas y 3 cosas que sabemos sobre la nueva variante de COVID que preocupa al mundo

La variante más mutada del coronavirus hasta la fecha, ya ha provocado la vuelta de algunas restricciones y genera preocupación mundial.
30 de noviembre, 2021
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Ómicron, la última variante de SARS-CoV-2 en ser detectada y la más mutada hasta la fecha, es el foco de atención de autoridades sanitarias, gobiernos y población a nivel global.

Preocupa que, por ser tan diferente a la versión original identificada por primera vez en Wuhan, sea más contagiosa, letal o burle el efecto de vacunas y tratamientos.

Es muy pronto para saber hasta qué punto debemos preocuparnos, advierten los científicos, quienes piden prudencia mientras se conocen más detalles.

Distintas proyecciones apuntan a que en un período de dos semanas podríamos tener información más consistente sobre ella.

Te explicamos tres aspectos que ya conocemos sobre la nueva variante y lastres incógnitas que más preocupan a los expertos.

¿Qué sabemos?

1. Es la variante más mutada hasta la fecha

No caben dudas: lo que más alarma a las autoridades de salud es el alto número de mutaciones de ómicron.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha definido como “variante de preocupación”, la categoría del listado conocido de SARS-CoV-2 en que también se encuentran alpha, beta, gamma y delta.

A ella pertenecen las variantes del virus que se transmiten con más facilidad, que son más virulentas o disminuyen la eficacia de las medidas de protección o de las vacunas y tratamientos disponibles.

Tabla de principales variantes de Sars-CoV-2 monitoreadas por la OMS

BBC

El profesor Tulio de Oliveira, director del Centro de Innovación y Respuesta a Epidemias en Sudáfrica, país donde se detectó por primera vez, dijo que posee una “constelación inusual de mutaciones” y que es “muy diferente” a otras variantes que han circulado.

En total tiene más de 50 mutaciones, más que la delta, que hoy domina en el mundo.

“Pero no es el número de mutaciones lo que importa, sino la posición de esas mutaciones”, le advierte a BBC Mundo el virólogo Julian Tang, de la Universidad de Leicester, en Reino Unido.

La mayoría de las mutaciones de ómicron se encuentran en la proteína de espiga y el dominio de unión del receptor, dos zonas que intervienen en cómo el patógeno entra y se adhiere a nuestras células.

Los cambios son tan numerosos que entre los científicos existe el temor de que nuestros cuerpos no reconozcan al virus si entramos en contacto nuevamente con él, incluso estando vacunados.

2. Está más extendida de lo que se pensaba

La variante fue detectada por primera vez en Sudáfrica, lo cual no implica que surgiera allá.

Es uno de los países del continente que cuenta con mayor capacidad técnica para la detección de variantes.

Varias naciones han impuesto severas restricciones sobre este país y otros en el sur de África.

Pero a pesar de estas restricciones, ya se han registrado casos en varios de los países que horas antes habían cancelado vuelos o impuesto nuevas medidas de control a pasajeros procedentes de esta zona.

Bélgica, el primer país en Europa en descubrir un caso en su territorio, informó que se trataba de turista que llegó el 11 de noviembre procedente de Egipto.

Gráfico de la variante Ómicron

BBC

La variante fue identificada por primera vez el 9 de noviembre, apenas dos días antes.

En Reino Unido hay algunos casos registrados de los que no se conoce un historial de viaje en común, lo que podría ser indicio detransmisión comunitaria.

Aunque eso solo se podrá saber en vista de cómo evolucione la situación.

3. La necesidad de altas tasas de vacunación

Los científicos lo han advertido desde el principio: no dominaremos al virus si el mundo entero no marcha a la par en la carrera por la vacunación.

Hay mucha desigualdad en cuanto a las tasas de inmunización y los países africanos están a la cola, muy lejos de los países con más recursos.

Según Our World in Data, solo un 10% del total de población de África ha recibido al menos una dosis.

En Europa, Estados Unidos y Canadá, incluso en América Latina, este porcentaje supera el 60%.

Para hablar de niveles razonables de inmunidad, señalan los expertos, más de un 80% de la población mundial debe recibir la pauta completa.

Las vacunas han demostrado proteger no solo contra los cuadros más graves de la enfermedad, sino también tener un impacto importante en ralentizar la transmisión del patógeno.

Una persona vacunándose contra el coronavirus.

Getty Images

Una muestra grande de población sin vacunar, como sucede en la mayoría de países africanos, es caldo de cultivo para que el virus circule sin control, mute y aparezcan variantes como ómicron.

“De hecho, esta no tiene por qué ser la última variante que veremos, aunque tampoco quiere decir que cada nueva variante implique ser más o menos peligrosa que las anteriores”, contextualiza para BBC Mundo el biólogo José Manuel Bautista, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.

Entonces ¿cuáles son las 3 principales incógnitas?

1. ¿Será esta variante la más peligrosa de todas?

La OMS advirtió este lunes que el riesgo que plantea ómicron podría ser “muy alto”.

Para saber si es más peligrosa habría que ratificar los análisis preliminares del organismo, que apuntan a que conlleva un mayor riesgo de reinfección y transmisión.

Pero esto no implica que sea más peligrosa. Para comprobarlo será necesario que inevitablemente más gente se infecte y seguir su evolución.

En Sudáfrica, la doctora Angelique Coetzee, que fue la que descubrió la nueva variante, le dijo a la BBC que los pacientes a los que ha tratado presentan síntomas muy leves y que hasta ahora no han requerido hospitalización.

La doctora Angelique Coetzee.

BBC
La doctora Angelique Coetzee habló con la BBC desde Pretoria, capital ejecutiva de Sudáfrica.

Pero el virus puede comportarse distinto según la demografía.

“Las poblaciones de África y países europeos o norteamericanos son diferentes. Por ejemplo, en África hay mayores porcentajes de enfermedades endémicas como el VIH y eso puede tener una incidencia en la gravedad o en la transmisión del virus”, explica Tang.

“Los primeros reportes desde África indican síntomas más leves y no hay reportes de daños neurológicos como pérdida de sentido u olfato”, dice Tang.

“Una nueva variante más adaptada a los humanos podría perder todas estas complicaciones que hemos visto con otras mutaciones y parecerse más a las cepas de resfriados comunes que vemos cada temporada”, continúa.

“Pero como sucede con las vacunas, no todos somos iguales. Hay mucha heterogeneidad y el virus afecta de forma distinta a las personas”, completa Bautista.

2. ¿Burlará el efecto de las vacunas y la respuesta inmunitaria?

Con las vacunaciones avanzadas en varios países y con muchos otros aún pendientes de ponerse al día, es una de las incógnitas más preocupantes.

“La combinación de mutaciones de ómicron sugieren que hay una evolución selectiva y una presión por escapar del efecto de las vacunas, pero esto no es algo sorprendente”, dice Tang.

Prueba de coronavirus en el aeropuerto de Sídney, Australia.

Getty Images
En Australia han empezado a hacer más pruebas en los aeropuertos para identificar y aislar los casos infectados con la nueva variante de coronavirus.

El virólogo explica que escapar de la respuesta inmunitaria natural o de las vacunas es una especie de evolución lógica de cualquier patógeno.

En este caso se abrirían dos escenarios hipotéticos.

¿El más pesimista? Que sea necesaria una nueva vacuna. Desarrollarla tomaría menos tiempo que cuando se creó una desde cero al comienzo de la pandemia, pero implicaría algunos meses.

Un escenario más optimista es que, aunque nuestros cuerpos vacunados no reconozcan igual de bien al virus por sus distintas mutaciones, éste sea más leve y no tenga consecuencias graves.

“Si la vacuna no protegiera contra la nueva variante, pero esta no causara una mayor gravedad, realmente no sería tan importante que las vacunas funcionaran peor”, explica Tang.

3. ¿Se volverá la variante dominante?

Todas las variantes compiten por ser dominantes. Es el comportamiento natural de los virus.

Y para dominar, los expertos coinciden en que el virus debe ser muy efectivo al transmitirse. “Pero aún no estamos seguros si será así o no”, aclara Tang.

Es por ello que los expertos subrayan que las dos semanas que siguen seráncruciales para saber qué rumbo podría tomar esta nueva variante.

Hasta el momento, las dos variantes que han sido más eficientes en esta carrera han sido alpha y delta.

Si ómicron terminará por dominar el panorama o no, habrá que esperar para verlo. Como también para saber si será o no más leve.

Pasajeros con y sin mascarilla en el metro de Londres.

Getty Images
Las variantes compiten de forma natural por convertirse en dominantes.

Bautista advierte que si es más transmisible y no menos leve que las anteriores, al contagiar a muchas más personas el porcentaje de fallecidos o ingresados podría ser mayor.

Tang insiste en que si es más infeccioso pero menos peligroso, podría ser hasta una buena noticia: que el virus finalmente esté convirtiéndose en uno de los coronavirus comunes, como el de la gripe o el resfriado, que nos afectan cada temporada.

Se trata de un escenario que los científicos han barajado desde el comienzo de la pandemia.

Sea como fuera, Bautista concluye que “la principal advertencia que nos deja esta situación es que hay vacunar lo más posible, mantener el uso de las mascarillas, la distancia y la ventilación”.

“Mientras no sepamos en qué se va a convertir el patógeno, hay que impedir que circule libremente”.


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