Navidad, la peor época para la ansiedad social
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Navidad, la peor época para la ansiedad social

Los síntomas físicos incluyen rubor, sudor excesivo y respiraciones cortas, pero los efectos más incapacitantes son causados por la fijación de los enfermos de percibir sus insuficiencias sociales
Por BBC Mundo
20 de diciembre, 2013
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En la medida que se acerca la Navidad, muchas personas experimentan una mezcla de entusiasmo y agitación. Pero para quienes padecen del trastorno de ansiedad social, esta puede ser la época más traumática del año.

En mayo de este año, el Instituto Nacional para la Excelencia de la Salud y Cuidados de Inglaterra (NICE, por sus siglas en inglés) publicó unas directrices clínicas en las que define esa afección como “miedo persistente o ansiedad desproporcionada en relación con una o más situaciones sociales”.

La temporada navideña ofrece una combinación única. Si bien es completamente racional sentir cierta preocupación por las finanzas, por los excesos de alcohol y la incomodidad de pasar tiempo con familiares que no se ven con frecuencia, quienes sufren de ansiedad social pueden obsesionarse tanto con estos aspectos hasta el punto que se convierten en un factor debilitante.

Los síntomas físicos incluyen rubor, sudor excesivo y respiraciones cortas, pero los efectos más incapacitantes son causados por la fijación de los enfermos de percibir sus insuficiencias sociales. Durante meses, las actividades potencialmente estresantes les consume el pensamiento; y los frecuentes desastres imaginados son analizados más tarde en detalle.

Cualquier cosa puede activar el sentido de amenaza, desde conocer a alguien hasta ser observado mientras come.

Y la Navidad plantea cuestiones particulares. La más obvia es la infinidad de compromisos sociales -y su naturaleza alcohólica-, aunque hay otras más sorprendentes que enfrentar. La británica Heather, de 38 años, empieza a preocuparse por las fiestas desde septiembre.

“Terminé la mayor parte de mi compra (navideña) en octubre para así evitar las multitudes”, explica.

La ansiedad de Heather aumenta con la llegada de la Navidad. Lo que le preocupa en particular es la fiesta del trabajo.

“La mayoría de los años compro la entrada de la fiesta, a pesar de que soy completamente consiente de que no iré. Lo hago para evitar que la gente piense que soy avara, o que odio la Navidad o que no me gusta su compañía”.

El constante temor de Heather de no estar a la altura de las expectativas la lleva incluso a comprarles regalos a sus colegas.

Para el amigo secreto, me gasto en el obsequio tres veces la cantidad acordada, para asegurarme de que será bien recibido por la persona. Me enfermo con sólo pensar en la idea de que lo rechace públicamente y que todo el mundo sepa que fui yo quien compró ese regalo inferior”.

No hay uno igual

Los factores desencadenantes que provocan la ansiedad social son tan variados que es difícil describir a un paciente “típico”, tanto en términos de síntomas como de personalidad. Si bien con frecuencia este trastorno se desarrolla a una temprana edad (NICE asegura que en promedio es a los 13 años) y muchos lo superan antes de llegar a la adultez, puede surgir a cualquier edad.

Según la doctora Gillian Butler, psicóloga clínica británicas y autora de Overcoming Social Anxiety and Shyness (“Superando la ansiedad social y latimidez”), también es “el único trastorno de ansiedad que afecta de la misma forma a hombres y mujeres”.

Incluso la gente que parece segura y extrovertida puede sufrir de este trastorno. Recientemente la ansiedad social ocupó los titulares cuando la actriz Jennifer Lawrence habló sobre su lucha.

Las distintas e impredecibles formas en que se manifiesta este tipo de ansiedad significa que mientras algunos -como Heather- evitan activamente situaciones como la fiesta de Navidad de la oficina, la ansiedad de otros puede radicar en el temor de que haya habladurías si no asiste, así que van a la fiesta a pesar de lo incómodos que se sienten en estas situaciones.

Incluso hay quienes, como el estudiante universitario Alex, de 20 años, que durante diez años han experimentado “paranoia, autoestima baja e inseguridad” y aun así esperan con entusiasmo estas fiestas. Hablan con emoción sobre “la atmósfera especial y el aumento general de felicidad que otros experimentan” en esta época del año.

La ansiedad social de Alex disminuye cuando está con su familia. Sin embargo, según Butler, para algunos, estar rodeado de los seres queridos puede ser un detonante de ansiedad.

“La gente puede sufrir de ansiedad social en la unidad familiar. Como adulto, te puedes sentir tonto hablando con los niños. Puede traer recuerdos de la adolescencia y de momentos vergonzosos del pasado”, explica la experta.

Butler sugiere terapias cognitivo-conductuales (TCC) para tratar este trastorno. Estas terapias se basan en la premisa de que lo que se afrontan son los síntomas, en lugar de las causas subyacentes de la ansiedad, y si se puede cambiar los pensamientos negativos de una persona sobre su inadecuada percepción social. Con el tiempo, el comportamiento cambiará y la ansiedad se reducirá.

Aunque existen otros tratamientos disponibles, como fármacos, TCC es el método que más se utiliza para combatir el trastorno.

Síntomas y causas

No obstante, ello no quiere decir que esté libre de críticas. La terapia que se receta se suele hacer en bloques de 11 semanas, lo que algunos consideran muy breve para que tenga un impacto duradero.

El psicólogo clínico Oliver James cree que cualquier beneficio relacionado con TCC es temporal, pues un tratamiento efectivo debe lidiar tanto con las causas como con los síntomas de la ansiedad.

“(La TCC) anima a la gente a que se diga una historia sobre su ansiedad y no hace ningún intento por entender las causas”, afirma.

Debido a que muchos pacientes encuentran imposible hablar con una figura de autoridad, como lo sería un doctor, los tratamientos por internet son cada vez más populares; así como los cursos de TCC, los foros pueden ofrecer consuelo.

Tanto Alex como Heather son miembros de SAUK, un foro para personas con ansiedad social, que cuenta con más de 15.000 miembros (y regularmente experimenta una gran afluencia de registros durante las fiestas).

Una de las administradoras del sitio, Louisa Hatton, considera que SAUK ofrece ese tan necesitado sentimiento de comunidad.
“Debido a que parte de la ansiedad social es tratar de evitar que otros vean tus miedos, puede ser refrescante interactuar con otros que entienden esas preocupaciones y pueden sentir empatía. También empodera a las personas para que avancen en su propia recuperación, al dar acceso a información y experiencias de otros”.

Louisa es una prueba de que la ansiedad social se puede conquistar, tras haberse transformado a si misma de “estar esencialmente confinada a casa, a estar prácticamente libre de ansiedad”.

Su consejo para quienes se sienten angustiados en esta época del año es simple: “Primero, recuerda que si bien la ansiedad social es con frecuencia aislante, no estás completamente solo”.

“Segundo, se proactivo. Sólo con ver lo que es la ansiedad social ya es un gran primer paso para tomar el control de tus preocupaciones y temores”.

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Por qué Rusia no ha logrado controlar los cielos de Ucrania en 3 semanas de guerra

Cuando las tropas del Kremlin se aglomeraban alrededor de Ucrania en los meses pasados, la inteligencia occidental y expertos de todos lados coincidían en que sería cuestión de dos o tres días hasta que los aviones de guerra ruso impusieran su supremacía sobre el espacio aéreo del país vecino.
19 de marzo, 2022
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Más de tres semanas después del inicio de la invasión el 24 de febrero, Rusia no ha sido capaz de controlar los cielos del país vecino, pese a tener una de las fuerzas aéreas más grandes del mundo.

Ha ido contra todos los pronósticos: cuando las tropas del Kremlin se aglomeraban alrededor de Ucrania en los meses pasados, la inteligencia occidental y expertos de todos lados coincidían en que sería cuestión de dos o tres días hasta que los aviones de guerra ruso impusieran su supremacía sobre el espacio aéreo del país vecino.

“Es un hecho desconcertante desde el punto de vista de la estrategia militar”, le dice a BBC Mundo Walter Dorn, profesor de Estudios de Defensa del Royal Military College of Canada (RMC).

“Pese a tener una fuerza aérea en números de equipos y potencia de fuego notablemente inferior a la rusa, los ucranianos todavía están volando y sus defensas aéreas todavía se consideran viables”, agrega.

Y es que, de acuerdo con el experto, el control de los aires es una de las bases fundamentales de toda guerra moderna, dado que garantiza el avance de las tropas por tierra y limita fuertemente el movimiento de las fuerzas enemigas.

En un informe publicado la pasada semana, el Royal United Services Institute (RUSI), el principal grupo de expertos en defensa y seguridad de Reino Unido, señalaba que, tras el inicio de la invasión, destruir las defensas aéreas ucranianas era “el próximo paso lógico y ampliamente anticipado, como se ha visto en casi todos los conflictos militares desde 1938”.

Sin embargo, esto no ha ocurrido y el ejército ucraniano, aunque ha sufrido también numerosas pérdidas, ha anunciado que ha derribado numerosos aviones rusos a lo largo de los combates.

Vladimir Putin

Reuters
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, conmemoró el viernes 18 de marzo el aniversario de la anexión de Crimea a su país.

De hecho, multitud de videos en redes sociales, cuya legitimidad ha sido confirmada por expertos militares, muestran cómo aviones de combate y helicópteros rusos caen a la deriva, envueltos en llamas.

La resistencia aérea de los ucranianos ha sido tan sorpresiva que ha llevado incluso a la creación de leyendas urbanas, como el llamado “fantasma de Kiev”, un supuesto piloto que ha derribado numerosas aeronaves rusas.

Pero ¿cómo se explica esta situación?

Superioridad aérea

De acuerdo con Dorn, la supremacía aérea “significa el control total de los cielos”, incluida la capacidad de volar en cualquier lugar, en cualquier momento, con poco o ningún riesgo de ser derribado.

“La supremacía del aire brinda el beneficio de una tercera dimensión del espacio. Y también niega ese beneficio al enemigo”, explica.

Los expertos militares coinciden en que Rusia tenía la capacidad militar de controlar rápidamente los cielos de Ucrania dado su poderío militar.

De acuerdo con datos de Global Firepower, la VKS -la fuerza aérea de Rusia- es la tercera más grande del mundo, solo superada por las de EE.UU. y China.

Al inicio del conflicto, Moscú contaba con 1.391 aviones de guerra (frente a 132 de Ucrania) y 948 helicópteros (los ucranianos solo tenían 55).

Mientras, el presupuesto general de defensa de Rusia, de US$45.800 millones, es casi 10 veces mayor que el del país vecino.

aviones

AFP

Según le explica a BBC Mundo Jennifer Cafarella, jefa de gabinete del Instituto para el Estudio de la Guerra, los rusos también han utilizado y entrenado sus fuerzas aéreas con anterioridad para el combate, como lo hicieron durante la guerra de Siria.

“La contribución central que hicieron los rusos al comienzo de la intervención en Siria fue la introducción de su poderío aéreo, que fue decisivo para habilitar un grupo de milicianos pro-Asad, incluidas las milicias sirias y los grupos de combatientes extranjeros proporcionados por Irán”, dice.

“El poder aéreo ruso fue suficiente para permitir que estos grupos lograran una gran victoria en el campo de batalla”, agrega.

Sin embargo, analistas militares y reportes de inteligencia sugieren que el Kremlin, por motivos que no están claros, decidió no desplegar una gran avanzada de su fuerza aérea en Ucrania.

“Parece bastante obvio ahora que Rusia creyó que podría tomar Ucrania mucho más fácilmente, que no iban a encontrar la resistencia que ha tenido”, señala Dorn.

“Esta suposición, al parecer, los llevó a no tener las fuerzas aéreas listas para ser desplegadas, aunque también hay reportes que indican que hay cierto temor entre los generales rusos de causar grandes pérdidas a su costosos aviones”, agrega.

Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania

EPA
El presidente ucraniano ha insistido en pedir a Occidente que declare una zona de exclusión aérea sobre Ucrania.

Falta de claridad

De acuerdo con Dorn, otro posible factor es que existe evidencia de que las tropas rusas no tenían claro el tipo de misión al que se enfrentaban.

“Todo indica que los rusos les dijeron a sus efectivos que iban a realizar ejercicios y luego se han visto por sorpresa en el fuego real. Esto tiene un impacto tanto psicológico como táctico, porque las fuerzas no estaban totalmente preparadas para hacer este tipo de cosas”, indica.

En ese sentido, Cafarella cree que el factor moral, un elemento decisivo en el campo de batalla, también puede estar jugando de forma diferente en los dos bandos.

“Parte de lo que estamos viendo en Ucrania es simplemente el factor desconocido de lo que sucede cuando dos países, dos fuerzas militares, van a la guerra”, considera.

“Al parecer, los rusos tienen un problema moral muy serio porque sus fuerzas no esperaban pelear esta guerra y no estaban mentalmente preparadas para la escala del combate que iban a enfrentar. Los ucranianos, en cambio, están luchando por su patria, por lo que la moral ucraniana es muy alta, dado que tienen una claridad de propósito”, agrega.

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Getty Images

El informe de RUSI indica que puede haber otra causa mayor, pese a la experiencia que ganó parte de la fuerza aérea rusa durante su incursión en la guerra en Siria.

“Si bien el fracaso temprano de la VKS para establecer la superioridad aérea podría explicarse por la falta de alerta temprana, capacidad de coordinación y suficiente tiempo de planificación, el patrón continuo de actividad sugiere una conclusión más significativa: que la VKS carece de la capacidad institucional para planificar, informar y volar operaciones aéreas complejas a gran escala“, indica.

La respuesta de Ucrania

Los expertos militares coinciden en que más allá de los errores estratégicos que han cometido las fuerzas rusas, un factor fundamental que ha permitido a los ucranianos mantener el control sobre su espacio aéreo es la implementación de una táctica creativa, que se adapta a las limitaciones y circunstancias.

Al tener una fuerza aérea más pequeña, se han concentrado en ataques puntuales y no en grandes despliegues, lo que les ha servido para encauzar sus recursos.

“Aunque es mucho más pequeño, el ejército ucraniano es profesional y tiene muy buenas armas. También han recibido entrenamiento de las fuerzas de la OTAN, incluidos Canadá y Estados Unidos”, señala Dorn.

El analista militar apunta que otro factor fundamental es que, desde antes de que empezara el conflicto, países aliados comenzaron a enviar ayuda militar a Ucrania, incluidos misiles tierra-aire, que han ayudado a impedir que Rusia logre esta supremacía aérea.

aviones

Getty Images

El inicio de la invasión a Ucrania llevó también a que numerosos países de Occidente le enviaran apoyo militar a Kiev, incluso naciones que por años habían mantenido un estatus neutral, como Alemania.

Análisis militares muestran que los ucranianos han hecho un uso estratégico de los drones turcos TB-2 y de drones de reconocimiento Raven, que han servido no solo para ataques contra naves enemigas, sino también para fuerzas en tierra.

El miércoles pasado, el presidente de EE.UU., Joe Biden, anunció que su país destinará US$800 millones en ayuda militar a Ucrania, incluidos armamentos como drones que pueden convertirse en bombas voladoras y armas antiaéreas que pueden disparar a helicópteros desde el cielo.

Sin embargo, el control del espacio aéreo ha sido también un punto de tensiones entre Ucrania y Occidente.

Desde que comenzó la invasión, la demanda más frecuente del presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, a sus aliados occidentales ha sido la del establecimiento de una zona de exclusión área sobre su país, lo que implicaría que la OTAN tendría que derribar los aviones rusos que cruzaran su espacio aéreo.

La tentativa de Polonia de entregar aviones MIG-29 a Ucrania también generó roces entre Estados Unidos y la Unión Europea, ante el temor de que Rusia considerara que Occidente había ido muy lejos al donarle aviones a Kiev.

Joe Biden firmando el decreto de ayuda militar para Ucrania el 16 de marzo de 2022

Getty Images
Biden firmó un paquete de ayuda militar para Ucrania por US$800 millones el miércoles 16 de marzo.

Futuro incierto

Los analistas coinciden en que el hecho de que Rusia no haya logrado aún la supremacía aérea contra Ucrania no implica que no lo pueda conseguir en los próximos días o semanas.

“La VKS puede comenzar repentinamente a montar operaciones aéreas complejas a gran escala comparables a las que realizan rutinariamente los estados de la OTAN y otras fuerzas aéreas modernas, como Israel”, advierte el informe de RUSI.

Sin embargo, analistas como Dorn están más preocupados de que la falta de avances en el campo de batalla pueda llevar a Putin a tomar decisiones más desesperadas, incluido el uso de armamentos hasta ahora nunca utilizados.

https://twitter.com/RALee85/status/1502550038731497474

“Al comienzo de la campaña Rusia usó muchas bombas inteligentes (misiles guiados con precisión), pero ahora usa principalmente ´bombas tontas´, que son menos precisas y por tanto aumentan severamente las muertes de civiles (los llamados ‘daños colaterales’)”, dice.

“También vuela desde más alto en el aire, para protegerse contra el fuego terrestre, lo que significa que sus misiles y bombas son menos precisos”, agrega.

Pero, para el académico, uno de los mayores riesgos no está solo en estos elementos, sino en informes militares y videos y fotos que muestran lo que parece ser el uso de drones rusos con capacidades autónomas (es decir, que están diseñados para decidir por sí mismos sus objetivos de ataque).

“El mundo nunca antes había visto usar sistemas de armas autónomos en el campo de batalla. Esto es un avance tecnológico, pero un retroceso moral“, opina.

“Dar a las máquinas (drones) la capacidad de seleccionar objetivos significa la introducción de robots asesinos en el aire, algo que debe detenerse. Si permitimos que las computadoras y los robots tomen decisiones sobre la vida y la muerte, entonces la humanidad en su conjunto está dando un paso atrás”, lamenta.


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