La Asamblea del DF gasta mucho y sin transparencia: Integralia
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La Asamblea del DF gasta mucho y sin transparencia: Integralia

El congreso capitalino tiene el mayor presupuesto del país y ha incumplido reiteradamente sus obligaciones de transparencia.
Cuartoscuro
3 de diciembre, 2013
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ALDF

Legisladores capitalinos en sesión.

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) presenta graves deficiencias en su funcionamiento, entre ellos un gasto excesivo sin un debido contrapeso en transparencia y una preocupante opacidad de su labor legislativa, reporta la organización Integralia en su Reporte Legislativo de la VI Legislatura (septiembre 2012-abril 2013) de la ALDF.

El congreso capitalino es el que mayor presupuesto tiene en todo el país: en entre 2009 y 2013 se aprobaron 8 mil 163 millones de pesos, y entre 2009 y 2012 se gastaron 592 millones más.

El gasto de la Asamblea se divide en tres rubros: de operación (nóminas y prestaciones de personal de la Asamblea, materiales y servicios de oficina), legislativo (dietas de legisladores, prestaciones y salarios del personal de honorarios de las comisiones y grupos parlamentarios) y rescate, restauración y modernización de inmuebles (mantenimiento a los inmuebles y equipo informático).

Los dos primeros rubros utilizan, cada uno, 48% del gasto total aprobado. Una de las razones por las que estas cifras son tan elevadas son las subvenciones que se otorgan a los grupos parlamentarios, que cada mes reciben recursos dependiendo del número de diputados con que cuenten. Por cada uno se asignan 196 mil 801 pesos. Esto suma, con 66 diputados en total, 13 millones de pesos mensuales que son entregados a grupos parlamentarios por concepto de subvenciones.

Estas subvenciones se dividen, también, en tres rubros: apoyo para servicios extraordinarios, trabajo legislativo y apoyos extraordinarios de asesoría. Desde 2011, la Ley de Transparencia obliga a los grupos parlamentarios a reportar el destino de las subvenciones, pero los asambleístas del Distrito Federal han incumplido reiteradamente esta responsabilidad.

Los legisladores capitalinos están en el doceavo lugar en una lista de mayor a menor dieta mensual, con 68 mil 893 pesos mensuales, mientras que los legisladores en Guanajuato son los que más ganan: 138 mil 305 pesos mensuales.

Además, el reporte señala que la ALDF incurre en otras fallas graves en términos de transparencia, como una muy escasa información sobre el trabajo legislativo al interior de las comisiones, un rezago de tres meses en la actualización de actas de asistencia y votaciones en las sesiones, y la falta de comprobantes de gastos ejercidos por los diputados por el apoyo de 74 mil 027 pesos mensuales que reciben para la operación de módulos de atención.

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Rusia invade Ucrania: qué son los ‘bonos de guerra’ y cómo pueden ayudar a Kiev ante el ataque ruso

El gobierno ucraniano está recurriendo a este viejo ejercicio de recaudación para financiar las operaciones militares ante la ofensiva de Rusia.
2 de marzo, 2022
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A medida que avanza la invasión rusa sobre Ucrania, el gobierno de Volodymyr Zelensky está buscando a contrarreloj la forma de financiar a sus Fuerzas Armadas y la costosa defensa de su país.

El escenario es complejo: después de una importante inversión y modernización del poderío militar de Rusia, los ucranianos son superados en armas y en número de soldados, sin contar la capacidad aérea ucraniana, que es muchísimo menor a la rusa.

Además, su economía está paralizada por la guerra, con escasa capacidad de recaudación y precios disparados como el del petróleo.

En ese contexto, el Ministerio de Finanzas ucraniano anunció esta semana que recurrirán a un viejo instrumento financiero para apoyar a sus tropas: el llamado “bono de guerra”.

“En un momento de agresión militar de la Federación Rusa, el Ministerio de Finanzas ofrece a los ciudadanos, empresas e inversores extranjeros apoyar el presupuesto de Ucrania invirtiendo en bonos del gobierno militar”, explicó el ministerio a través de su cuenta de Twitter.

https://twitter.com/ua_minfin/status/1498319436633329666

Según especificó el gobierno de Zelensky, cada bono tendrá un valor nominal de 1.000 grivnas ucranianas (US$33) y la tasa de interés “se determinará en la subasta”.

“Los ingresos de los bonos se utilizarán para satisfacer las necesidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania”, agregó.

En una reunión con inversionistas extranjeros, la cartera de finanzas también dio señales de tranquilidad al mercado, asegurando que no incumplirán con sus deudas existentes.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky.

Getty Images

Y es que a los inversionistas les preocupa que la invasión por parte de Rusia empuje a Kiev a dejar de pagar su deuda. Por lo mismo, en los últimos días ha habido una fuerte caída en los precios de los bonos de circulación de Ucrania.

Ante esta difícil situación, los “bonos de guerra” parecen ser una buena salida (o, al menos, un respiro) para financiar su defensa. La recaudación —que comenzó este martes—logró recaudar en un día aproximadamente U$270 millones.

Pero ¿qué son realmente estos bonos y cuándo se ha recurrido a ellos en la historia reciente?

¿Qué són?

Los bonos de guerra —similar a otros instrumentos de deuda—, son deudas que un determinado Estado adquiere con inversionistas (particular o institucionales), la cual se compromete a devolverle en un plazo determinado con los intereses correspondientes.

En estos casos, el dinero se emplea específicamente para financiar las operaciones militares durante un período de conflicto bélico.

Los "bonos de guerra" son para financiar las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Getty Images
Los “bonos de guerra” son para financiar a las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Normalmente, este ejercicio de recaudación ofrece un tipo de rendimiento por debajo de la media y con un alto porcentaje de riesgo pues, si se pierde la guerra, es posible que también el dinero invertido.

Así, se suele atraer a los inversionistas apelando al patriotismo y a las emociones de los ciudadanos que quieran ayudar en la defensa de un país.

Ucrania, por ejemplo, ha llamado a apoyar a su nación “en tiempos difíciles”.

Los bonos de guerra también son un medio para controlar la inflación al sacar dinero de circulación de una economía estimulada en medio de los conflictos bélicos.

¿En qué otros momentos de la historia se ha recurrido a ellos?

Esta no es la primera vez en la historia que se recurre a este instrumento financiero para apoyar a las Fuerzas Armadas de un determinado país en momentos de guerra.

Estados Unidos también emitió este tipo de bonos para financiar parte del gasto en su defensa durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

Propaganda estadounidense 1917.

Getty Images

Entre 1917 y 1918, el gobierno estadounidense emitió los llamados “Liberty Bonds”, creando una campaña masiva con el fin de popularizar los bonos a través de llamados patrióticos. En la campaña incluso participaron artistas famosos, entre ellos, Charles Chaplin y la actriz Ethel Barrymore.

Hoy se cree que esta herramienta de financiamiento fue vital para la recaudación de fondos en la defensa del país.

Luego, en 1940, se repitió la historia.

A pesar de que se evaluó la posibilidad de cobrar impuestos para el financiamiento de las Fuerzas Armadas, finalmente se recurrió nuevamente a los bonos —esta vez se les llamó “War Bonds” o “Victory Bonds”— tras el ataque japonés a Pearl Habour en 1941.

Un llamado a comprar bonos de guerra en Times Square, en la ciudad de Nueva York, en 1940.

Getty Images
Un llamado a comprar bonos de guerra en Times Square, en la ciudad de Nueva York, en 1940.

Reino Unido también emitió bonos de guerra en 1917.

La frase propagandística para atraer este tipo de inversión decía: “Si no puede luchar, puede ayudar a su país invirtiendo todo lo que pueda en Bonos del Tesoro Público al 5%… A diferencia del soldado, el inversionista no corre ningún riesgo”.

Los medios de comunicación de ese país también se unieron a las peticiones de recaudación.

En su momento, la revista política británica The Spectator, escribió: “Es el pueblo de Gran Bretaña quien debe proporcionar el efectivo para financiar la guerra”.

Propaganda estadounidense de 1943.

Getty Images
Propaganda estadounidense de 1943.

Canadá también adoptó los bonos de guerra como una forma de inyectarle recursos a su defensa durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

El país logró involucrar a millones de canadienses a través de agresivas campañas con voluntarios que ofrecían los llamados “bonos de la victoria” de puerta en puerta y a corporaciones privadas.

“Los bonos de la victoria ayudarán a detener esto” o “trae a casa con el bono de la victoria” eran algunos de los sloganes de la época.


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