Acusan que la CNDH violó los derechos humanos en el caso San Fernando
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Acusan que la CNDH violó los derechos humanos en el caso San Fernando

La recomendación emitida en la víspera de Navidad sobre la masacre de 72 migrantes no toma en cuenta el testimonio de las víctimas y omite una investigación real sobre los hechos, denuncia la Fundación para la Justicia.
Por Tania L. Montalvo
20 de enero, 2014
Comparte

 

San Fernando, Tamaulipas.// FOTO: AP

San Fernando, Tamaulipas.// FOTO: AP

Tres años y medio después de haber recibido la noticia de que su hija Glenda había muerto entre los 72 migrantes masacrados en el municipio de San Fernando, Tamaulipas, Mirna del Carmen Solórzano se pregunta por qué ninguna autoridad mexicana se ha acercado a ella para explicarle qué fue lo que pasó ese día de agosto de 2010 y por qué nadie le ha mostrado evidencia de cómo encontraron a su hija.

Las dudas de Mirna sobre la muerte de Glenda Yaneira—que a los 23 años partió de casa en El Salvador, rumbo a Estados Unidos un 10 de agosto de 2010— y el silencio de las autoridades mexicanas, la han llevado a unirse a un grupo de madres de migrantes desaparecidos que buscan a sus hijos por todo el país.

De visita en México, Mirna cuenta a Animal Político que nunca le han mostrado una sola prueba de que el cuerpo que le enviaron un 5 de septiembre de 2010 es el de Glenda y que,por más que ha pedido evidencias, fotografías o una descripción de cómo la hallaron o de lo que llevaba puesto, sólo se ha encontrado con autoridades que callan y la ignoran.

El testimonio de Mirna es sólo uno de los que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) omitió recabar en la recomendación 80/2013 que emitió el 23 de diciembre pasado sobre la masacre en San Fernando, lo que según la Fundación para la Justicia y el Estado democrático de Derecho implica una violación a los derechos humanos de las víctimas, cometido por la máxima instancia en el país encargado de protegerlos y hacerlos respetar; lo que los llevó a presentar un amparo en contra del documento ante un juez de distrito.

“Las cosas graves de la recomendación que nos orillan a acudir a un amparo en contra son que, en principio, no investigó la masacre. En la recomendación no entró al análisis de los hechos, no los estudió ni los investigó. Recordemos que la CNDH es el espacio institucional encargado de decirle a las víctimas y a la sociedad la verdad histórica de los hechos en materia de derechos humanos y no lo hizo. Esa verdad histórica no la tenemos”, dijo en entrevista Ana Lorena Delgadillo, directora de la Fundación para la Justicia y el Estado democrático de Derecho, autora del amparo.

“Otra parte grave es que no trae testimonios de los familiares. Las víctimas no son parte ni del procedimiento ni de la investigación. No tiene una parte fundamental que es la voz de las víctimas. La justicia es para las víctimas, la Corte Interamericana de Derechos Humanos señala que una resolución es el primer acto de reparación para las víctimas”.

El documento legal que fue entregado a un juez de distrito el pasado miércoles 15 de enero y que espera por ser admitido esta semana tiene como punto central que la CNDH está violando los derechos humanos de las familias y de la sociedad mexicana en general, al no investigar ni recurrir a las víctimas para emitir una recomendación sobre uno de los episodios más violentos en la historia del país.

“Si una comisión estatal viola derechos humanos o hace algo en contra de la víctima, la víctima tiene el recurso de venir con la CNDH pero, ¿y si lo hace la CNDH? ¿nos quedamos sentados? ¿Qué haces tú como persona cuando el órgano que se supone que va a velar por tus derechos los viola y cuando además no tienes el recurso para acudir ante alguna autoridad para decirle que están violando tus derechos? Este es el principal cuestionamiento de nuestro amparo”.

Pese a que Glenda Yaneira Medrano Solórzano está reconocida por autoridades de México y de El Salvador como una de los 72 migrantes asesinados y que su familia no lo reconoce como tal, la CNDH no acudió a Mirna para conocer su testimonio como víctima.

“Nunca, con ninguna autoridad mexicana he hablado y nadie me ha buscado tampoco para saber qué pasó con nosotros tras la noticia de que según Glendita había muerto. Ese 5 de septiembre nos llevaron los de Cancillería en El Salvador y nos dijeron que las autoridades de México habían dicho que nadie podía abrir las cajas, yo preguntaba por qué y me dijeron que no porque era prohibido. Pero yo no hice caso”.

Cuando Mirna describe el momento en que abrió la caja con el cadáver que llegó desde México, sus mejillas abultadas, iluminadas por un tono rojizo provocado por el trabajo de cosecha de café bajo el sol, se ensanchan. La mujer salvadoreña sonríe y dice “la sorpresa grande que yo me llevé es que no hubo un impacto porque abrimos la caja y vimos que no era mi hija, no era Glendita, por eso yo la sigo buscando, aunque no haya autoridad que nos escuche ni me pregunté que ha pasado desde ese día”.

Una recomendación, más de tres años después

La CNDH reconoce que la masacre de San Fernando contra 72 personas, en la que dos más sobrevivieron, ocurrió el 22 de agosto de 2010 y más de tres años después emitió la recomendación el pasado 23 de diciembre para la Procuraduría General de la República y el estado de Tamaulipas por omisiones y negligencia en el manejo y conservación de cadáveres, en el procesamiento de indicios, cadena de custodia, preservación y conservación del lugar de los hechos, principalmente.

Para la Fundación, la tardanza de la Comisión y la forma de emitir la recomendación en la víspera de Navidad, minimizando los hechos, sin llamar a conferencia de prensa o publicar un comunicado “es una apuesta al olvido y a invisibilizar la memoria histórica y la dignidad de las personas migrantes”.

El amparo señala que la CNDH violó el principio pro persona contenido en el artículo 1 constitucional, violó la Ley General de Víctimas porque ni siquiera la contempló para emitir su recomendación, pero también señala violaciones a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, a la Convención de trabajadores migratorios y sus familias y al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Asimismo, se busca impugnar el artículo 47 de la Ley de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que dice que “en contra de las Recomendaciones, acuerdos o resoluciones definitivas de la Comisión Nacional, no procederá ningún recurso”.

La abogada Ana Lorena Delgadillo dice que actualmente los tribunales se enfrentan a un nuevo escenario en materia de derechos humanos, pues desde la reforma constitucional en junio de 2011 “se establece la obligación de protección más amplia para la persona y esa cubre a todos los servidores públicos”.

También argumentan que el artículo 47 de la Ley de la CNDH pone en situación de desigualdad a los órganos estatales y al federal, pues en caso de que los primeros cometan alguna violación existe un órgano superior —la misma Comisión Nacional— para su análisis, pero en caso de que sea ésta última la que viole algún derecho, no hay instancia que actúe en consecuencia.

“El primer reto es que los tribunales la admitan. Pero si no lo hace, habrá que decirlo abiertamente: si una persona se enfrenta ante una violación de derechos humanos de la CNDH, no pasa nada y no se puede hacer nada. Otro paso es acudir al Senado para que le pida cuentas a la CNDH por la recomendación de los 72. ¿Cómo es posible que una de las masacres más cruentas que se han documentado en el país —que es difícil que alguien en el ámbito internacional no la conozca— no esté clasificada como grave violación a derechos humanos, que no se hayan investigado los hechos de la masacre, que no se ha contemplado a las víctimas?”, cuestiona Ana Lorena Delgadillo.

La CNDH no clasificó la Recomendación 80/2013 sobre San Fernando en el rubro de “recomendaciones por violaciones graves”, lo que para la Fundación para la Justicia responde a que “no estudió los hechos de privación de la vida” y minimizó los hechos.

Otra omisión de la CNDH según la organización civil es que no incluyó la presunta responsabilidad del Estado mexicano en la masacre.

“No nos dijo si el Estado es responsable directamente por estar involucrado o indirectamente por actos de omisión, actuaciones de tolerancia, anuencia o aquerencia de grupos del crimen organizado que llevaron a cabo esto. El Estado tiene la obligación de garantizar y prevenir que a nadie se le prive de la vida y esos hechos no están investigados”.

En caso de que el amparo no sea admitido, la Fundación interpondrá un recurso de impugnación, pues su fin último es que un juzgado restituya a las víctimas en los derechos que les han sido violados con esta recomendación y por lo tanto, se instruya a la CNDH a que realice una investigación, tome en cuenta los testimonios de las víctimas y se establezcan los lineamientos sobre la reparación del daño.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

'Hará más mal que bien’: los peligros de apresurar la vacuna contra la COVID

La FDA adelantó que podría aprobar el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID antes de que terminen los ensayos clínicos, pero varios expertos advierten que esto sería un "grave error".
Getty Images
4 de septiembre, 2020
Comparte

El jefe de la Administración de Alimentación y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), Stephen Hahn, adelantó que podría aprobar el uso de emergencia de una vacuna contra el coronavirus antes de que terminen los ensayos clínicos, algo sobre lo que varios expertos han advertido, tildándolo de “grave error”.

En una entrevista ofrecida al medio británico The Financial Times y publicada el domingo, Hahn insistió en que, de tomarse, la decisión será “científica, médica y basada en datos”, y no una respuesta política a las presiones del gobierno estadounidense para que se apruebe una vacuna.

A finales de agosto, el presidente Donald Trump acusó a la FDA de “retrasar” la aprobación de la vacuna hasta después del 3 de noviembre, fecha en la que los votantes acudirá a las urnas para decidir quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.

De darle luz verde antes de terminar la fase 3 de los ensayos clínicos, EE.UU. se convertirá en el tercer país en aplicar la polémica medida, después de que Rusia y China lo hicieran en agosto.

Cuando el 11 del pasado mes las autoridades rusas registraron su vacuna Sputnik V, asegurando que había demostrado ser “altamente efectiva y segura”, científicos en todo el mundo y la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) acogieron con escepticismo.

Días después, el 20 de agosto, Moscú anunció que iniciaría las pruebas clínicas en 40.000 voluntarios en distintos países.

Vacuna contra el coronavirus.

Getty Images
Rusia y China han aprobado vacunas contra el coronavirus sin culminar la fase 3 de los ensayos clínicos.

La fase 3 de los ensayos clínicos suele considerarse la más crucial, pues es la etapa en la que los investigadores tratan de ver cuán eficaz y segura es la vacuna probándola en decenas de miles de personas.

“En otras palabras, se busca la reducción real de los casos de la enfermedad en el número de personas que fueron vacunadas comparado con el mismo número de sujetos que no recibieron la vacuna”, le explicó hace semanas el doctor Ian Jones, profesor de Virología de la Universidad de Reading en Reino Unido, a BBC Mundo.

Si bien en las etapas previas también se evalúa el desempeño y la seguridad del producto, la fase 3 es la que “realmente te dice que la vacuna es capaz de prevenir que ocurra la infección”, según el virólogo británico.

“Falsas esperanzas”

Pero quizás el lado más peligroso de aprobar una vacuna antes de culminar todos los ensayos clínicos son sus posibles consecuencias.

Mijail Murashko.

Getty Images
El ministro de Salud ruso ha desestimado las preocupaciones y dudas que genera el programa de vacunas Sputnik V.

En conversación con BBC Mundo, Jones explica que hay varios problemas asociados con que la vacuna sea aprobada demasiado pronto.

Lo primero es que podría generar falsas esperanzas: puede que la gente se apresure a ponerse la vacuna “cuando en realidad tal vez no sea la mejor vacuna, sino la primera que está disponible“.

“Esto causaría decepción en los individuos que se inmunizaron”, añade.

Según el experto, una vacuna que no funcione tan bien como debería podría extender la idea de que (la vacuna en general, todas las que se están desarrollando contra la COVID-19) es ineficiente y suscitar desconfianza dentro de la población. “Al final, una vacuna apresurada hará más mal que bien”.

“Simplemente le quitaría valor a todas las demás vacunas. Y le daría alas al lobby antivacunas, que se aprovechará de cualquier desliz. Es perjudicial para todo el mundo“.

Más difícil ponerle fin a la pandemia

Este lunes, la científica en jefa de la OMS, Soumya Swaminathan, se unió a las advertencias de la comunidad de expertos y aseguró que autorizar una vacuna demasiado pronto y con pocos datos podría tener una variedad de consecuencias negativas.

Vacuna contra el coronavirus.

Reuters
La fase 3 de los ensayos clínicos es frecuentemente considerada como la más crucial, pero la Administración de Alimentación y Medicamentos de Estados Unidos está considerando saltársela.

“En primer lugar, hará que sea muy difícil continuar con los ensayos clínicos aleatorios”, dijo.

“Y en segundo lugar, existe el riesgo de que se introduzca una vacuna que no se haya estudiado de manera adecuada y que podría resultar que es poco eficaz y no cumple con el trabajo de ponerle fin a esta pandemia o, peor aún, que tenga un perfil de seguridad inaceptable”.

Para que una vacuna sea aprobada por la FDA, se debe haber demostrado que es segura y eficaz en función de los datos recopilados tras ser probada en miles de voluntarios.

Es un proceso de verificación que puede durar meses.

Swaminathan agregó que la aprobación del uso de emergencia de una vacuna debe realizarse “con mucha seriedad”, particularmente porque se trata de una decisión que “podría provocar efectos secundarios adversos” en algunas partes de la población.

Un pequeño riesgo de mutación

La confianza de la gente en una campaña de vacunación es crucial, por lo que aprobar una vacuna antes de que culminen todos los ensayos clínicos podría además limitar el número de personas que se dejarían inyectar.

Una niña recibiendo una vacuna.

Getty Images
Ian Jones, profesor de Virología de la Universidad de Reading, dice el objetivo es tener una vacuna que nos inmunice completamente y no una que funcione a medias.

“Se trata de una preocupación muy seria, subraya.

“Si la gente piensa que la primera vacuna en ser lanzada lo ha sido por el simple hecho de ser la primera (en desarrollarse), pero no es necesariamente la mejor, podrían considerar que no vale la pena aplicársela, lo que llevaría a no querer ser inmunizados”, prosigue.

“Pero el peligro es que no querrían inmunizarse con una vacuna que funcione mejor y que podría venir después, y eso haría que el virus siga circulando”.

Jones considera poco probable que la vacuna no funcione del todo debido a las pruebas que ya se han hecho.

Pero otro riesgo, según explica, es que el virus podría transformarse y evitar la respuesta inmune generada por la vacuna aprobada con apuro, mutar en una forma ligeramente diferente, que ninguna de las vacunas podría combatir.

“No queremos una vacuna que funcione a medias”

Sin embargo, él no cree que las preocupaciones deban centrarse en cuán segura es la vacuna, sino en su eficacia.

El virus junto a una inyección.

Getty Images
Soumya Swaminathan advierte que aprobar una vacuna sin finalizar todos los ensayos clínicos podría provocar efectos secundarios adversos en algunas partes de la población.

“No queremos una vacuna que funcione a medias, queremos una que nos inmunice completamente”.

“En realidad, pienso que todas las vacunas que están siendo probadas en la actualidad son bastante seguras y probablemente no le causarán ningún daño a quien las reciba. Pero cuando apruebas una vacuna que funciona mal, estás fijando expectativas sumamente bajas, y lo que venga después no tendrá la obligación de ser mejor”.

“Estarías abriéndole paso a una serie de genéricos que también van a funcionar mal“.

Para este virólogo británico esto es algo que se debe evitar, y para hacerlo la fase 3 del proceso debe ser culminada, probando la vacuna “en tanta gente como sea posible, para así conocer su resultado habitual con una dosis habitual“.

“Tomar atajos para lograr vacunas no es exactamente una buena idea. Sería un grave error”, concluye.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=zdkwo02LwCs

https://www.youtube.com/watch?v=FkdL3esx7t0&t=14s

https://www.youtube.com/watch?v=Fq8jbuaUW0M

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.