Inflación en 2013, la más alta en tres años
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Inflación en 2013, la más alta en tres años

La inflación al cierre de 2013, de 3.97 por ciento, fue mayor a la de 3.57 por ciento a diciembre de 2012, y se ubicó dentro del límite máximo del objetivo de inflación del Banco de México.
9 de enero, 2014
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Disminuye la inflación.

Disminuye la inflación.

Los precios al consumidor en diciembre pasado registraron un incremento mensual de 0.57 por ciento; con ello, la inflación general del país se situó en 3.97 por ciento al cierre de 2013, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

De esta forma, la inflación en diciembre estuvo por arriba del 0.45 por ciento, esperado por los analistas, y elevó la inflación a tasa anual a 3.97 por ciento en diciembre.

Este repunte anual es el más alto desde 2010, cuando registró una tasa de 4.40 por ciento; el incremento mensual de la inflación en el último mes del año pasado se debió al alza de precios de algunas frutas y verduras, así como al aumento en la tarifa del Metro o transporte eléctrico, entre otros.

La inflación al cierre de 2013 fue mayor a la de 3.57 por ciento a diciembre de 2012.

La inflación en 2013 fue la más alta desde 2011, cuando cerró en 3.82 por ciento, aunque, por tercer año, se ubicó dentro del objetivo inflacionario, luego que en 2010 rebasó el límite superior al finalizar en 4.40 por ciento.

En su reporte, el INEGI da a conocer que en diciembre pasado los productos con precios al alza en fueron jitomate, Metro o transporte eléctrico, servicios turísticos en paquete, gasolina de bajo octanaje, transporte aéreo, pollo, vivienda propia, carne de res, autobús foráneo y gas doméstico LP.

En contraste, añade, los productos con precios a la baja en el último mes de 2013 fueron cebolla, servicio de telefonía móvil, frijol, lociones y perfumes, papaya, lechuga y col, tomate verde, nopales, aguacate y artículos de maquillaje.

El organismo reporta que la inflación subyacente que elimina del índice general los bienes y servicios cuyos precios son más volátiles- tuvo un aumento mensual de 0.33 por ciento y de 2.78 por ciento a tasa anual en 2013, menor a la de 2.90 por ciento al cierre de 2012.

Al interior del índice de precios subyacente, el subíndice de precios de las mercancías presentó un crecimiento de 0.36 por ciento y en el de los servicios de 0.30 por ciento.

Respecto a la inflación no subyacente, menciona que ésta avanzó 1.35 por ciento, al alcanzar una tasa anual de 7.84 por ciento, por arriba del 5.74 por ciento reportado al cierre de 2012.

A su vez, añade, el subíndice de precios de los energéticos y tarifas autorizadas por distintos órdenes de gobierno mostró una variación mensual de 1.07 por ciento causada, entre otros factores, por el incremento en las tarifas del metro o transporte eléctrico, anotó.

Precisa que las localidades con inflación por arriba del promedio nacional en diciembre de año pasado fueron Tehuantepec, Tlaxcala, Matamoros, Área Metropolitana de la Ciudad de México, Villahermosa, Veracruz, San Andrés Tuxtla, Guadalajara, Puebla y Acapulco.

En tanto, anota, las localidades con variaciones por debajo del promedio nacional fueron Tepatitlán, Chetumal, Hermosillo, Fresnillo, Huatabampo, Chihuahua, Iguala, Jiménez, San Luis Potosí y Cortázar.

Ntx

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Los 'hijos de Chernóbil': qué revela el primer estudio genético de los descendientes afectados por el accidente nuclear

Una de las grandes interrogantes del mayor accidente nuclear de la historia se ha resuelto, 35 años después.
23 de abril, 2021
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Una de las grandes interrogantes del mayor accidente nuclear de la historia parece haber encontrado una respuesta, 35 años después.

Cuando el reactor número cuatro de la central de Chernóbil explotó en la madrugada del 26 de abril de 1986, la ciudad del norte de Ucrania se volvió un pueblo fantasma y la vida de decenas de miles de personas quedó marcada por el desastre atómico.

Desde entonces, muchos de los sobrevivientes han tenido que lidiar con enfermedades vinculadas a la radiación a la que se vieron expuestos y con la incertidumbre de qué podría pasar con sus descendientes, los llamados “hijos de Chernóbil“.

Y es que una de las preguntas que ha inquietado por décadas tanto a científicos como a sobrevivientes es si los efectos de la radiación nuclear podría pasar a los descendientes.

Ahora, por primera vez, un estudio genético ofrece luces sobre el asunto y sus resultados acaban de ser publicados en la revista Science.

La investigación, dirigido por la profesora Meredith Yeager, del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de EE.UU., se centró en los hijos de los trabajadores que se alistaron para ayudar a limpiar la zona altamente contaminada alrededor de la planta de energía nuclear (los llamados liquidadores).

También fueron estudiados los descendientes de los evacuados de la ciudad abandonada de Pripyat y otros asentamientos en un radio de 70 km alrededor del reactor.

A los participantes, todos concebidos después del desastre y nacidos entre 1987 y 2002, se les examinó el genoma completo.

Y el resultado fue una sorpresa para muchos de los implicados.

Los resultados

El estudio no halló un “daño adicional al ADN” en los niños nacidos de padres que estuvieron expuestos a la radiación de la explosión de Chernóbil antes de ser concebidos.

“Incluso cuando las personas estuvieron expuestas a dosis relativamente altas de radiación, en comparación con la radiación de fondo, no tuvo ningún efecto en sus futuros hijos”, le explicó la profesora Gerry Thomas, del Imperial College de Londres, a la periodista de la BBC Victoria Gill.

Thomas, que ha pasado décadas estudiando la biología del cáncer, en particular los tumores que están relacionados con el daño de la radiación, explicó que este estudio fue el primero en demostrar que no existe un daño genético heredado tras la exposición a la radiación.

“Hay muchas personas que tenían miedo de tener hijos después de las bombas atómicas . Y también personas que tenían miedo de tener hijos después del accidente en Fukushima, porque pensaban que su hijo se vería afectado por la radiación a la que estaban expuestos”, recuerda.

"Liquidadores"

Getty Images
Los “liquidadores” eran personal llamado para ayudar con las operaciones de limpieza después del desastre.

“Es muy triste. Y si podemos demostrar que no hay ningún efecto, con suerte podemos aliviar ese miedo”, agrega.

Thomas no participó en el estudio, aunque ella y sus colegas han llevado a cabo otra investigación sobre los casos de cáncer relacionados con Chernóbil.

Su equipo ha estudiado el cáncer de tiroides, porque se sabe que el accidente nuclear causó unos 5.000 casos, la gran mayoría de los cuales fueron tratados y curados.

El estudio

Uno de los investigadores principales de la investigación, Stephen Chanock, también del NCI, le explicó a la BBC que el equipo de investigación reclutó familias enteras para que los científicos pudieran comparar el ADN de la madre, el padre y el niño o la niña.

“Aquí no estamos viendo lo que les sucedió a esos niños que estaban en el momento del accidente; estamos viendo algo llamado mutaciones de novo“.

Estas son nuevas mutaciones en el ADN: ocurren al azar en un óvulo o espermatozoide. Dependiendo de en qué parte del mapa genético de un bebé surja una mutación, podría no tener ningún impacto o podría ser la causa de una enfermedad genética.

“Hay entre 50 y 100 de estas mutaciones en cada generación y son aleatorias. De alguna manera, son los componentes básicos de la evolución. Así es como se introducen nuevos cambios en una población”, explica Chanock.

Escena de la serie

SKY UK LTD/HBO
En la ciudad de Pripyat vivían más de 50.000 personas.

“Observamos los genomas de las madres y los padres y luego al niño. Y pasamos nueve meses más buscando cualquier señal en el número de estas mutaciones que estuviera asociada con la exposición de los padres a la radiación. No encontramos nada”.

Esto significa, dicen los científicos, que el efecto de la radiación en el cuerpo de los padres no tiene ningún impacto en los hijos que conciban en el futuro.


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