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Celular llevó a arresto de "El Chapo" Guzmán

24 de febrero, 2014
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Culiacán, México (AP) — Luego de años de infructuosa búsqueda de uno de los principales jefes del narcotráfico del mundo, las autoridades finalmente lograron acercarse a Joaquín “El Chapo” Guzmán usando un celular hallado en una casa donde se almacenaban estupefacientes.

El teléfono perteneciente a un colaborador de Guzmán fue recuperado con las pistas producidas por una intervención telefónica de Estados Unidos y representó un avance crucial en la larga persecución de Guzmán, dijeron el domingo funcionarios federales de Estados Unidos a The Associated Press.

Otro gran paso se dio después que la policía analizó información de una escucha telefónica distinta que los condujo hacia un condominio playero donde el legendario líder del cártel de Sinaloa se escondía, de acuerdo con un funcionario del gobierno y un alto funcionario de una agencia de la ley.

Finalmente fue tomado bajo custodia junto con su esposa. Guzmán tenía un fusil de asalto en su habitación, pero no trató de tomarlo.

Un día después del arresto, aún no era claro qué pasaría con Guzmán, excepto que será el centro de un largo y complicado proceso legal para decidir qué país lo juzga primero.

El celular fue hallado el 16 de febrero en la casa que Guzmán había estado usando en Culiacán. Para la mañana del siguiente día, el ejército mexicano había capturado a uno de los principales mensajeros de Guzmán, quien rápidamente suministró detalles de las casas donde Guzmán y sus asociados se habían estado escondiendo, dijeron los funcionarios.

En cada una de esas casas, los soldados mexicanos hallaron elementos en común: puertas de acero reforzado y una portilla de escape debajo de las bañeras. Las portillas conducían a una serie de túneles interconectados con el sistema de drenaje de la ciudad.

Los funcionarios, que hablaron bajo la condición de mantener el anonimato porque no estaban autorizados a discutir públicamente cómo se localizó a Guzmán, dijeron que los efectivos que allanaron la casa de Guzmán en Culiacán lo persiguieron por los conductos del drenaje, pero que lo perdieron en el laberinto subterráneo.

Un día después, el 18 de febrero, fue arrestado un colaborador de Guzmán, Manuel López Osorio, quien dijo a los investigadores que recogió a Guzmán, al jefe de comunicaciones del cártel Carlos Manuel Ramírez y a una mujer en el alcantarillado y que los ayudó a huir a Mazatlán.

Cuando finalmente fue esposado, el hombre que había eludido a las autoridades mexicanas por más de una década se veía regordete, encorvado y desmejorado. Vestía una camisa blanca desabotonada y pantalones negros.

Guzmán, de 56 años, había eludido a las autoridades desde que escapó de prisión en 2001 en un camión de lavandería.

Ahora, seguramente enfrentará en México cargos relacionados con su papel como jefe del cártel de Sinaloa, el cual se presume vende cocaína, marihuana, heroína y metanfetaminas en 54 países.

También enfrentará diversas acusaciones en Estados Unidos, donde jurados investigadores en al menos siete cortes federales han iniciado procesos en su contra.

Las autoridades federales en Chicago fueron de las primeras en decir que querían enjuiciar a Guzmán, seguidos por los fiscales de Brooklyn, Nueva York.

En un correo fechado el domingo, el vicefiscal de Estados Unidos Steven Tiscione en Brooklyn dijo que corresponde a Washington tomar la decisión final.

Un funcionario del Departamento de Justicia, que habló bajo condición de anonimato porque se trata de un asunto diplomático delicado, dijo que no se han tomado decisiones respecto a la extradición.

Durante sus 13 años como prófugo, se rumoró que Guzmán vivía en diferentes lugares entre Argentina y el “triángulo dorado” de México, una región montañosa situada entre los estados norteños de Sinaloa, Durango y Chihuahua.

Bajo su liderazgo, el cártel fue haciéndose más poderoso y letal, y se apoderó de muchas de las lucrativas rutas de contrabando ubicadas lo largo de la frontera con Estados Unidos. Guzmán pudo ver desde las escarpadas montañas del oeste de México cómo las autoridades capturaban o mataban a los líderes de bandas que trataba de arrebatar al cártel de Sinaloa su prominencia en el narcotráfico mundial.

Guzmán, el corpulento hijo de un campesino, logró incluso ser incluido en la lista de multimillonarios de Forbes y llegó a ser popularmente considerado como demasiado poderoso para ser capturado.

Pero a finales de año, las autoridades comenzaron a cercarlo.

El hijo de Ismael “El Mayo” Zambada, uno de sus dos principales socios, fue arrestado en noviembre en un cruce fronterizo en Nogales, Arizona, como parte de una pesquisa amplia y compleja que involucró hasta 100 intervenciones telefónicas, de acuerdo con su abogado.

Un mes después, uno de los principales lugartenientes del cártel de Sinaloa murió baleado desde helicópteros artillados en una ciudad turística a unas horas en auto hacia el este. Menos de dos semanas después, la policía del aeropuerto de Schipol, en Amsterdam, arrestó a uno de los principales sicarios del cártel, un hombre que operaba el transporte y la logística de Guzmán.

El cerco se fue cerrando este mes. Las fuerzas federales comenzaron a peinar Culiacán, la capital del estado de Sinaloa, en el litoral del Pacífico, donde cerraron calles, allanaron inmuebles, se incautaron armas automáticas, drogas y dinero, y arrestaron a varios hombres que las autoridades mexicanas describieron a los reporteros como colaboradores cercanos de Zambada.

El 13 de febrero, un hombre conocido como el “19”, a quien las autoridades tacharon de ser el nuevo jefe de sicarios de Zambada, fue arrestado junto con otros dos hombres en una autopista que conduce a la ciudad de Mazatlán.

Cuatro días después, un hombre descrito como un prominente miembro del cártel de Sinaloa fue detenido con 4.000 pepinos y bananas rellenos de cocaína. Luego, un hombre de 43 años conocido como el “20” y descrito como el jefe de seguridad de Zambada fue arrestado cuando transportaba más productos agrícolas rellenos de cocaína.

Para mediados de semana, al menos 10 hombres de confianza del cártel habían sido capturados. Y los agentes supieron que Guzmán viajaba desde su escondite en las aisladas montañas para disfrutar las virtudes de Culiacán y Mazatlán.

Los efectivos de la Marina de México cerraron la calle costera frente a los condominios Miramar, un edificio de 10 niveles de color blanco con una pequeña piscina al frente. Tras derribar la puerta de un austero apartamento en el cuarto piso, detuvieron a Guzmán poco después del amanecer.

Las fotos del apartamento publicadas por un periódico local mostraban muebles baratos y poca comida o bebidas alcohólicas; apenas un par de docenas de huevo en un anaquel. Se podía ver una bolsa de un supermercado en el piso.

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El lugar al que miles de personas iban de vacaciones para enfermarse

¿Te atraería la idea de ir voluntariamente a pasar tus vacaciones en un lugar en el que sabes que van a infectarte con un virus?
13 de julio, 2019
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Si bien es cierto que hay gente a la que le gustan las vacaciones con elementos de riesgo, es extraño pensar que hubo un momento en el que decenas de miles de británicos escogían pasarlas en un lugar en el que intencionalmente los iban a exponer a un virus.

Sin embargo, desde 1946 hasta 1990 eso fue precisamente lo que ocurrió en la Unidad del Resfriado Común (URC), una institución singular: el único lugar en el mundo donde seres humanos eran infectados regularmente con virus como parte de un programa de investigación a largo plazo sobre infecciones respiratorias agudas.

Pero había otra característica que la hacía especial.

“Lo que hacía única a la Unidad del Resfriado Común era que funcionaba con voluntarios“, le explicó al programa Witness de la BBC el eminente virólogo Nigel Dimmock.

“La gente venía a resfriarse… ¡es una locura, pero la gente lo hacía!”.

¿Por qué iban?

A los voluntarios no les pagaban pero recibían algo de dinero de bolsillo, el billete de tren y su manutención durante los aproximadamente 10 días que pasaban como conejillos de indias.

Para atraerlos, la URC promovía la experiencia como unas vacaciones económicas ideales, afirmando que era “el mejor paquete de vacaciones en cualquier lugar”.

Anuncios

BBC
Invitaban a la gente a pasar 10 días de vacaciones “en el sol” y, de paso, ayudar al avance de la ciencia.

Anuncios como “Vacaciones de otoño o invierno gratuitas de 10 días: quizás no te ganes un premio Nobel, pero podrías ayudar a encontrar una cura para el resfriado común” surtieron tanto efecto que a menudo los voluntarios hacían cola para participar en los experimentos.

Muchos de los voluntarios se prestaron a ser infectados más de una vez, y algunos incluso fueron de luna de miel al sitio, o aprovecharon la oportunidad para estudiar tranquilamente en la biblioteca de la URC.

“Todos tienen diferentes motivaciones: algunos vienen para descansar, algunos estudiantes vienen a estudiar y tenemos una gran cantidad de amas de casa que vienen a disfrutar de un descanso”, contaba un documental de la BBC de 1985.

“Es mi tercera visita, son unas vacaciones muy relajadas. La campiña es hermosa”, declaraba una de esas amas de casa.

En la campiña inglesa

La Unidad del Resfriado Común fue creada por el Consejo de Investigación Médica británico después de la Segunda Guerra Mundial por razones económicas: en términos de la productividad de la nación en su conjunto, preocupaba mucho la cantidad de horas de trabajo perdidas cuando la gente se resfriaba.

Su sede fue un hospital de guerra que había servido como centro de transfusión de sangre para las tropas aliadas en Europa, que fue donado por la Universidad de Harvard de Estados Unidos.

Hospital desde el aire

BBC
El hospital había quedado en desuso al terminar la Segunda Guerra Mundial.

Estaba situado en la campiña que rodea la sureña ciudad inglesa de Salisbury, famosa por su espléndida catedral gótica, cercana al famoso monumento de Stonehenge.

Era un lugar aislado, ideal para realizar investigaciones pues los científicos podían poner a los voluntarios en cuarentena, observarlos de cerca y monitorear el efecto de los resfriados.

A pesar de la distancia

“Cuando llegaban, los dividíamos en dos grupos: los que estaban infectados y los que recibían placebo”, explicó Nigel Dimmock a la BBC.

“Si haces las cuentas, no era tan mal negocio pues las posibilidades de contraer un resfriado eran bajas.

“Y, con gripe o sin ella, podían pasar el tiempo leyendo, jugando ajedrez, estudiando flores silvestres, practicando el violín, escribiendo sus novelas… y creerme que la gente hizo todas esas cosas y muchas otras más extrañas“.

Dos voluntarios acostados

BBC
Cuando los voluntarios llegaban, los dividían en grupos, y los acostaban en unas camas…
Nariz de voluntario

BBC
…para aplicarles la primera dosis del virus o el placebo por la nariz.

Los voluntarios se mantenían en estricto aislamiento del mundo exterior y de otros que participaban en las pruebas.

Pero, según aseguraba un comunicado de prensa de la URC, “el aislamiento no es tan malo como parece”.

“Todos los apartamentos tienen teléfono para que puedas hablar con esa rubia sensacional que está en otro piso”.

“La gente se conocía, se hacían amigos y hubo algunas encantadoras historias de romances“, contó Dimmock.

Romances como el de un voluntario que tocaba la guitarra y cortejó a una oboista y acabaron haciendo duetos a distancia.

En la variedad está el problema

Unos 20.000 voluntarios pasaron temporadas en la unidad, algunos varias veces, aunque la cura para la gripe siguió eludiendo a los investigadores.

Detalle de escritorio de madera con grafiti

© The Board of Trustees of the Science Museum
En un escritorio de madera de uno de los apartamentos, los voluntarios fueron dejando notas.

Resultó ser mucho más difícil de lo que pensábamos“, declaró en 1985 David Tyrrell, director de la Unidad del Resfriado Común.

“¿Por qué -preguntará la gente-, en esta era de la ciencia avanzada, parece que no hemos logrado nada en la lucha contra esta aflicción tan antigua?”, escribió más tarde Tyrrell.

“La verdad es que hemos hecho enormes progresos (…) Conocer sus causas, la mecánica de su propagación y su variedad de formas es un avance muy significativo. Pero precisamente esa variedad es el meollo del problema”.

La verdad siempre ayuda

Efectivamente, cuando el grupo descubrió que no había un virus de la gripe sino alrededor de 100 serotipos de rinovirus diferentes, y que nuestros cuerpos veían a cada uno de esos virus como si fueran totalmente diferente a los demás, comprendió que sería imposible encontrar una sola vacuna para todos ellos.

Equipos de la URC

© The Board of Trustees of the Science Museum
La investigación estableció que no era uno sino al menos 100 serotipos de rinovirus distintos los que causaban gripe.

Aunque eso se podría interpretar como un fracaso, fue un logro establecer que así era, pues de otra manera los investigadores habrían seguido por el camino errado.

Y varios otros hallazgos de la investigación de la Unidad del Resfriado Común fueron valiosos, como el aislamiento de algunos de los primeros rinovirus, coronovirus y virus de parainfluenza.

Además, se pusieron a prueba ciertos mitos, entre ellos, si salir cuando llueve y hace frío te predispone a resfriarte. No hallaron ninguna evidencia de que enfriarse o mojarse afectara la incidencia de los resfriados.

“Vandalismo científico”

Al final, la Unidad del Resfriado Común fue cerrada por razones económicas hace 40 años.

“Creo que fue una gran pérdida científicamente hablando debido a que funcionaba con voluntarios. Ese tipo de organizaciones son muy valiosas y hay muy pocas de ellas”, opinó Dimmock.

voluntaria estornudando

PATHÉ
Las vacaciones gratis con gripe voluntaria se terminaron.

Para el epidemiólogo Tom Jefferson, la clausura de la Unidad “fue vandalismo científico”.

¿Y qué pasó con la cura para el resfriado común?

“Hay científicos que todavía la están buscando. Comercialmente sigue siendo una propuesta muy atractiva. Nadie ha logrado encontrar una. Pero seguimos siendo optimistas“, concluyó el virólogo Nigel Dimmock.


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