¿Cómo será la vida del Chapo en el Altiplano?

La cárcel donde está el Chapo es un lugar de claroscuros, pues tiene algunos de los mejores indicadores entre penales federales, pero no está libre de estadísticas malas, a lo que se debe sumar que convivirá aquí con algunos de sus peores enemigos en la guerra de cárteles.

¿Cómo será la vida del Chapo en el Altiplano?
Penal del Altiplano. Foto: Cuartoscuro.
Penal del Altiplano. Foto: Cuartoscuro.
Penal del Altiplano. Foto: Cuartoscuro.

La cárcel donde está el Chapo es un lugar de claroscuros, pues por un lado tiene los mejores indicadores entre los penales federales, de acuerdo con estudios, pero no está libre de malas estadísticas, a lo que se debe sumar que el líder del cártel de Sinaloa convivirá con algunos de sus peores enemigos de cárteles rivales.

Si bien se sabe que Joaquín “el Chapo” Guzmán no será tratado como un interno más y la autoridad está tratando de llevar el debido proceso de la mejor manera, el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, ha confirmado que en el corto plazo el líder del cártel de Sinaloa no será extraditado, por lo que al menos en el futuro cercano estará en el centro de reclusión de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México.

La vida en el penal del Altiplano

A mediados de 2012, el CIDE levantó la Primera encuesta realizada en los centros federales de readaptación social, el único estudio externo sobre estos penales y, de acuerdo con sus resultados, el penal del Altiplano es donde hay menos reos por celda y más bienes y servicios recibían los poco más de 8 mil internos del sistema penitenciario federal.

Aunque el Chapo lleva el inicio de su proceso legal apartado de otros internos, quizá pronto le toque compartir una celda con uno o dos de ellos, el promedio que registró el CIDE en este penal, muy lejos de las 22 ó 23 personas que comparten celdas en Islas Marías, por ejemplo.

Este penal, fundado en 1991, es donde más internos se sienten seguros (59%), en comparación, el penal de Islas Marías, donde sólo una tercera parte cree que está seguro. De hecho, en los penales federales 20% de los reos han sufrido robos al interior y 30% ha recibido golpes.

Por otra parte, la mitad de los presos en el Altiplano ha recibido malos tratos y 74% recibe castigos, tales como suspensión de visitas y llamadas familiares y aislamiento.

Probablemente, Guzmán Loera formará parte del 2% de los internos federales que compran todos sus bienes permitidos como sábanas, cobijas, zapatos y ropa, pero si quiere esconder su dinero podría recibir todos estos bienes de la institución, como lo hacen prácticamente todos los internos en este penal.

Lo que es un hecho es que el capo podrá recibir envíos de 638 pesos mesuales, pues es la forma de adquirir artículos básicos para el 93% de los internos en este centro.

Ficha de Joaquín Guzmán Loera. Foto: Cuartoscuro.
Ficha de Joaquín Guzmán Loera. Foto: Cuartoscuro.

Sin embargo, el líder de Sinaloa tendrá que comprar algunos de sus alimentos, pues muy bajos porcentajes de los reos federales creen que los penales proporcionan estos servicios en forma satisfactoria. Sin embargo, en el Altiplano, 97% de los presos recibieron agua potable, comparado con el 13% que la recibe en el penal federal Norponiente.

Por otra parte, los baños aquí son los de mayor privacidad y limpieza, de acuerdo con el estudio del CIDE, mientras que los alimentos son los de mejor calidad junto con los del penal Norponiente.

Sin embargo, uno de los puntos débiles de este penal lo constituyen los servicios médicos, pues 40% de los internos opinaron que son malos o muy malos y que tardan un mes o más en recibirlos.

Aunque el Chapo Guzmán podrá ver y hablar con su abogado y a su familia, ésta será la única forma de saber del exterior, pues en el Altiplano sólo 7% de los reos tienen una televisión, nadie tiene acceso a periódicos y sólo la mitad de los reos recibe revistas. Quizá, como el 90% de los internos en el penal, consiga algunos libros como alternativa.

Las autoridades encargadas de la seguridad del inmueble afirman que las transmisiones de teléfonos celulares están limitadas a 10 km. de la prisión, bloqueando toda comunicación entre los internos y sus cómplices.

Guzmán podrá ver a su familia y hablar con ella por teléfono una vez por semana, en comparación con el penal Norponiente, donde una cuarta parte de la población no puede recibir visitas ni puede hablar con familiares. Sin embargo, sólo 5% de los presos creen que su familia recibe un buen trato al visitar la prisión.

Finalmente, el Altiplano es el penal donde los internos reciben más visitas conyugales, pues una quinta parte de ellos tiene este privilegio alrededor de una vez al mes.

Los enemigos del Chapo, sus nuevos vecinos

Sumado a la condiciones de vida de los internos, Guzmán convivirá en las zonas comunes de la prisión con algunos de sus principales enemigos en la guerra por el territorio y el tráfico de drogas desde su escape del penal de Puente Grande en 2001. Estos serán algunos de sus enemigos que podría ver regularmente:

Los Zetas

Miguel Ángel Treviño Morales, “El Z-40”, quien fuera uno de los líderes de Los Zetas, se retó a muerte con el Chapo mediante mensajes en diversos momentos y se sabe que en el centro del país libró batallas en la zona de influencia de Sinaloa, durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón.

Jaime González Durán, “El Hummer”, considerado por la Procuraduría General de la República (PGR) como el tercer hombre en importancia del grupo de pistoleros y narcotraficantes conocido como Los Zetas, fue recluido en el Altiplano en 2008.

Los hermanos Arellano Félix

Teodoro García Simental, alias “El Teo”, Eduardo Arellano Félix, “El Doctor” y Francisco Javier Arellano, alias “el Tigrillo”, figuras principales del cártel de Tijuana, quienes libraron una guerra por el control de la frontera ante el cártel de Sinaloa, también están recluidos en el Altiplano.

Los cárteles no sólo tuvieron una división desde que se separara el cártel de Guadalajara, sino que incluso han trascendido intentos de los Arellano Félix para asesinar a Guzmán Loera.

Los Beltrán Leyva

Edgar Valdez Villarrea, la Barbie, fue trasladado al penal del Altiplano luego de su detención en 2010. Fue un operador principal del cártel que se enfrentó de forma más sangrienta con el Chapo, luego de acusar una traición que llevó a la detención de Alfredo Beltrán Leyva en 2008.

José Joaquín Balderas Garza, el JJ, el presunto agresor del futbolista Salvador Cabañas, fue el jefe de sicarios de los Beltrán Leyva y su ingreso al penal de alta seguridad está relacionado con sus presuntas operaciones en este cártel.

Gerardo Álvarez Vásquez, alias el Indio, fue recluido en El Altiplano en 2010 luego de haber sido considerado como uno de los principales colaboradores de la organización criminal de los Beltrán Leyva.

Close
Comentarios