Lo polémico y lo curioso de los Juegos de Sochi
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Lo polémico y lo curioso de los Juegos de Sochi

Estas Olimpiadas han estado en boca de todos por la polémica gay y la preocupación por la seguridad. Pero, ¿cuáles son los deportes y los equipos que hay que seguir? BBC Mundo se lo cuenta.
7 de febrero, 2014
Comparte

SOCHI-GOOGLE

Ante la (improbable) posibilidad de que entre el 7 y el 23 de febrero surja el tema de Sochi 2014 en la barra de su bar o en una reunión familiar, lea esta guía de BBC Mundo para no quedarse en blanco y sorprender a más de a uno.

El balneario ruso de Sochi, a orillas del Mar Negro, a los pies de la cordillera del Cáucaso y con un clima subtropical húmedo, recibe a 3.500 atletas de 88 países.

Se trata de la 22ª edición de los Juegos Olímpicos de Invierno, el hermano menos famoso pero –ahora– acaudalado de los otros Juegos, esos que no necesitan aclarar en qué momento del año se desarrollan.

Lea también: El “Príncipe Mariachi” que compite por México

El evento es venerado en algunas partes del mundo, pero para muchos es una rareza, plagado de deportes y disciplinas alejadas a lo que uno suele ver por televisión o practicar los fines de semana.

Acá no hay pelotas ni redes, hay esquíes, patines y piedras de granito de 20kg que se deslizan sobre una pista de hielo. Y jamaiquinos en bobsleigh.

Y en la previa, más que hablarse de deporte u olimpismo ha habido preocupación: por los derechos de los homosexuales, por la seguridad, por la falta de nieve, por los tubos de pasta dental, por la matanza de perros callejeros…

Bienvenidos a la fiesta del olimpismo invernal.

Los juegos de Putin

Vestido como si fuera un patinador artístico. Así las revistas The New Yorker y The Economist eligieron mostrar en las últimas semanas al presidente ruso Vladimir Putin en sus respectivas portadas.

En la tapa de la estadounidense, Putin no sólo es el competidor, sino el jurado –multiplicado por cinco– de su propia participación.

La publicación británica tituló “El triunfo de Vladimir Putin”: él con brazos en alto en pose artística, en el piso una patinadora con el uniforme ruso tras una caída.

Desde el comienzo Putin ha estado muy involucrado. Desde hacer lobby ante el Comité Olímpico Internacional hasta inspeccionar de cerca los sitios de construcción y probar las instalaciones deportivas.

“Sochi es su proyecto personal: para mostrar a Rusia como una gran potencia mundial y a sí mismo como un gran líder”, explica Steve Rosenberg, corresponsal de la BBC en Moscú.

“Ha sido un gran proyecto, la mayor obra del mundo”, dijo el mandatario esta semana.

Si piensa que exagera, debe saber que son los Juegos Olímpicos más costosos de la historia: US$50.000 millones, unos US$42.000 millones más que el presupuesto de la edición anterior, y el doble del costo previsto conjunto del Mundial Brasil 2014 y de los Juegos de Río de Janeiro 2016.

Se han construido, entre otras cosas, más de 300km de nuevas carreteras, 55 puentes, 22 túneles, 13 estaciones de tren, cinco escuelas y dos centrales termoeléctricas.

Ya se va haciendo una idea del porqué del costo, ¿verdad?

La polémica homosexual

“Aquí no hay gays”. Eso le dijo a la BBC el alcalde de Sochi, Anatoly Pakhomov. La polémica en torno a los Juegos ha estado presente desde que Rusia aprobó el año pasado una ley que condena la “propaganda homosexual”.

Hubo llamados a boicotear el evento y exhortaciones a que los patrocinadores cuestionen la controversial normativa.

Más de un jefe de Gobierno se abstendrá de participar en la ceremonia de apertura.

Como señal de desafío, Estados Unidos envía en su delegación a personajes abiertamente homosexuales.

Lea también: La ofensiva de Rusia contra los homosexuales

Juegos bajo amenaza

Expertos en seguridad han dicho que se trata de los Juegos más peligrosos jamás realizados, explica un artículo del diario estadounidense The New York Times.

La principal preocupación es la amenaza de ataques por parte de insurgentes islamistas de la conflictiva región del Cáucaso Norte.

A fines del año pasado dos atentados en Volgogrado ocasionaron la muerte de 34 personas y pusieron a Rusia en alerta.

Habrá 40.000 agentes en el operativo de seguridad y Sochi es una ciudad sitiada: no se podrá acceder sin una entrada ni sin haberse registrado previamente.

Hasta los tubos de pasta dental en los vuelos son motivo de preocupación, advirtió el gobierno estadounidense.

Pero los que más han sufrido hasta el momento quizá sean los perros callejeros.

Ante la denuncia de una limpieza de la ciudad de cara a la inauguración, el Comité Olímpico Internacional tuvo que salir a aclarar que sólo los perros enfermos estaban siendo exterminados y que otros fueron “tomados bajo custodia”.

Construcción al estilo ruso

Tanto gasto y construcción pero en la semana previa a la inauguración Sochi dio muestras de que no todo estaba listo, y de que ir al baño en Rusia puede ser peligroso. O al menos generar una experiencia curiosa e incómoda.

El corresponsal de la BBC en Moscú, Steve Rosenberg, descubrió un baño en una de las instalaciones con dos inodoros juntos sin ninguna separación que ofrezca privacidad.

Los periodistas que empezaron a llegar esta semana a Sochi comenzaron experimentar cosas peculiares: una recepción de un hotel sin el piso pero con el retrato de Putin bien acomodado o la sugerencia a una reportera de que no use el agua del grifo en su cara porque contiene “algo peligroso”.

Lea también: Los dos inodoros que desataron una tormenta en Twitter

¿Qué hay que ver?

Porque no todo pasa por el doble inodoro, hablemos un poco de deporte. Serán 98 pruebas para 15 deportes.

No se pierda el curling. Una disciplina al estilo bochas o petanca donde los participantes deslizan ocho piedras de granito de 20 kg sobre una pista de hielo de 45,5 metros.

Las piedras provienen de una isla escocesa deshabitada, llamada Alisa Craig (roca de Elisabeth), fuente de un microgranito especial resistente al agua.

Apoye a Noruega (plata en Vancouver 2010), cuyos participantes le ponen color y calor al hielo con una indumentaria carnavalesca.

Los pantalones de los noruegos tienen su propia página de Facebook y casi 550.000 likes.

Sufra con la velocidad del bobsleigh, skeleton y luge, esas actividades donde hombres y mujeres en ajustados trajes se juegan la vida en un túnel de hielo a velocidades que pueden alcanzar los 150 km/h.

Todos los que nos emocionamos con la película Cool Runnings (“Jamaica bajo cero”), si usted no lo hizo es un insensible, vamos a estar apoyando al equipo jamaiquino de bobsleigh, cuyo debut en los Juegos de Calgary 1988 es el eje del filme.

Para hacerle honor a la leyenda, llegaron a Rusia sin su equipaje. Compiten a partir del 16 de febrero. Agéndelo.

En esquí está la variedad nórdica combinada, esquí alpino, esquí de fondo, esquí acrobático y saltos en esquí. También hay snowboard.

El patinaje es artístico, de velocidad y de velocidad en pista corta.

Vibre con el hockey sobre hielo.

Y hay biatlón, que combina el esquí de fondo y el tiro con rifle.

Los casos curiosos

Si los pantalones noruegos o el doble inodoro no es suficiente, hay más cuota de excentridad.

Países que uno no suele asociar con la nieve (como Dominica, Malta, Paraguay, Timor Oriental, Tonga, Togo y Zimbabue) harán su debut en unos Juegos de Invierno.

La esquiadora Julia Marino nació en Paraguay hace 21 años, a los ocho meses fue adoptada por una familia estadounidense y vivió toda su vida allí. Recién volvió al país el año pasado, donde escuchó el guaraní y probó el tereré (mate frío).

“Tenía buenas chances de clasificar para el equipo olímpico estadounidense, pero sentía que esta era mi oportunidad para ser vista en un escenario mundial y me pareció que si iba en representación de Paraguay era una gran manera de devolverle algo al país donde nací”, le contó a BBC Mundo.

Competirá en esquí acrobático, en la modalidad slopestyle, en la que se encuentra entre las 15 primeras de la clasificación mundial.

Lea también: Paraguay debuta en las Olimpiadas de Invierno

Bruno Banani no sólo es una marca alemana de ropa interior. También es el nombre del primer participante de Tonga en unos Juegos Olímpicos de Invierno.

Y no es casualidad: fue una estrategia de marketing de la compañía quien reclutó en 2008 al estudiante Fuahea Semi para que aprenda la disciplina del luge.

El príncipe Hubertus von Hohenlohe representará a México en esquí alpino. Y lo hará en un traje cual si fuera un mariachi.

Descendiente de la familia real de Württemberg, este cantante, fotógrafo y empresario quien nació en Ciudad de México participa en sus sextos Juegos.

Con 55 años, será el segundo participante de mayor edad en unos Juegos Olímpicos de Invierno.

Lea también: El “Príncipe Mariachi” que compite por México

 Las estrellas

Conocido como el “El tomate volador”, el pelirrojo Shaun White (snowboarding, Estados Unidos) es una de las estrellas de los deportes de invierno.

Este californiano de 27 años tiene dos oros en Olímpicos, múltiples títulos en los X Games y millones y millones de dólares en el banco. Un personaje.

También esperen noticias de Ted Ligety (esquí alpino, EE.UU.), Merit Bjoergen (esquí de fondo, Noruega), Gregor Schlierenzauer (saltos de esquí, Austria), Marcel Hirscher (esqui alpino, Austria), Alex Ovechkin (hockey sobre hielo, Rusia), Julia Mancuso (esquí alpino, EE.UU.), Ole Einar Bjoerndalen (biatlón, Noruega), Patrick Chan (patinaje artístico, Canadá) y Sarah Takanashi (saltos de esquí, Japón).

Las cifras

Medallero histórico

  1. Noruega: 107 medallas de oro y 303 en total
  2. EE.UU.: 87 y 253
  3. Unión Soviética: 78 y 194
  4. Alemania: 70 y 190
  5. Austria: 55 y 201

Delegaciones

  • EE.UU.: 230 deportistas
  • Rusia: 225
  • Canadá: 221
  • Habrá 18 delegaciones de un solo atleta

La representación iberoamericana

  • España: 20
  • Brasil: 13
  • Argentina: 7
  • Chile: 6
  • Perú: 3
  • México: 1
  • Paraguay: 1
  • Venezuela: 1
Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo Islandia se convirtió en el primer país de Europa en deshacerse de la COVID-19

Islandia ha tenido un gran éxito conteniendo la pandemia del coronavirus, lo que le ha permitido reanudar sus actividades con bastante normalidad mientras muchos otros países de Europa siguen bajo confinamiento.
24 de marzo, 2021
Comparte

Sí, Islandia es una isla remota en el Atlántico Norte, con un solo aeropuerto internacional. Y sí, es el hogar de menos de medio millón de personas.

Por lo tanto, sería justo suponer que tiene que agradecer la suerte de poder convertirse en el primer país de Europa en deshacerse virtualmente del covid-19.

Pero diles eso a los islandeses y no harás muchos amigos. Porque cuando apartas la geografía y miras los detalles, hay más; y estos isleños están bastante orgullosos de su éxito.

Es jueves por la noche y los jóvenes acuden en masa a la noche de karaoke en el centro de Reikiavik, la capital, gritando en el micrófono interpretaciones de todos los clásicos. Se abrazan y se besan, mientras gotitas de saliva vuelan por el aire.

En Reikiavik ya disfrutan nuevamente de sus noches de karaoke.

BBC
En Reikiavik ya disfrutan nuevamente de sus noches de karaoke.

Las salidas nocturnas, los restaurantes, los conciertos y todo lo que el resto de Europa anhela están de vuelta aquí.

Solo hay 20 casos confirmados de coronavirus al momento de escribir este artículo. Una persona está siendo tratada en el hospital e Islandia ha tenido un total de 29 muertes, lo que equivale a 8.5 por cada 100.000 personas.

“Me he estado preparando para esta pandemia durante 15 años”, dijo Thorolfur Gudnason, el epidemiólogo jefe de Islandia, cuando la BBC le preguntó exactamente cómo lo había manejado.

Gudnason fue puesto a cargo de la respuesta a la pandemia de Islandia desde el principio.

“Decidimos de inmediato lo que haríamos: realizar pruebas, rastrear contactos y aislar a todos los diagnosticados. Hicimos esto de manera agresiva, desde el primer día”, apuntó.

Su equipo de rastreo de contactos, integrado por detectives de la vida real, estaba en funcionamiento antes de que Islandia registrara su primer caso.

Cuando aparqué frente a un hotel feo en el centro de Reikiavik, un hombre alto y alegre retiró las barricadas de metal, bloqueando la puerta: “Bienvenido al hotel de aislamiento”, se rió entre dientes.

Gylfi Thor Thorsteinsson dejó un trabajo en marketing en marzo pasado para abrir el hotel, donde se envía a las personas diagnosticadas con el virus. “En mi primer día, la mayoría del personal del hotel simplemente se fue, se negaron a participar”, cuenta.

Gylfi Thorsteinsson.

BBC
Gylfi Thorsteinsson dejó su trabajo para abrir un hotel de aislamiento.

Poco a poco, los convenció de que regresaran y, durante el último año, han atendido a más pacientes que todos los hospitales de Islandia juntos.

Todos los días, Thorsteinsson se viste con equipo de protección personal completo para ir a sus habitaciones y hacerles compañía.

“Ha sido un viaje, sin saber nunca lo que traerá el día”, dice.

Ahora el hotel tiene solo un puñado de pacientes.

Pero Islandia ya ha estado aquí antes. Tuvo su primera ola bajo control rápidamente y, en mayo de 2020, la gente había comenzado a declarar al país libre de coronavirus.

Las cosas siguieron así por un tiempo, pero a fines del verano, Islandia fue golpeada inesperadamente por otra ola más feroz, después de que dos turistas que dieron positivo rompieron las reglas de su aislamiento.

Hotel de aislamiento.

BBC
El hotel de aislamiento llegó a cerrar pero debió ser reabierto cuando surgieron nuevos casos de coronavirus.

Thorsteinsson ya había cerrado y se había ido a casa. Incluso había organizado una gran fiesta para todo su personal para celebrar.

“Honestamente pensamos que habíamos ganado. Pero luego recibí la llamada: estaba de regreso. En media hora, había abierto de nuevo y la gente seguía viniendo y viniendo. Y todavía lo hacen”, señala.

Después de erradicar el virus de la sociedad, Islandia erigió fronteras de acero. Desde junio del año pasado, todos los pasajeros que llegan han sido puestos en cuarentena y hay pruebas obligatorias en el aeropuerto.

Las aguas termales de Islandia son un gran atractivo para los turistas.

BBC
Las aguas termales de Islandia son un gran atractivo para los turistas.

“Siguiente”, grita una enfermera antes de meter un hisopo en mi nariz y bajar por la garganta, todo antes del control de pasaportes.

Algo que algunos países tardaron casi un año en descifrar, Islandia lo descubrió en unos meses. Si la sociedad tenía alguna posibilidad de reabrirse, el virus tenía que ser contenido al entrar.

Cuando le pregunté a Thorsteinsson qué le había dado a Islandia esta ventaja, fue enfático: “han sido los científicos quienes han creado las reglas, no los políticos. Eso importa. Ellos saben de lo que están hablando, los políticos no”.

En cada paso, Islandia ha seguido la ciencia, liderada por el profesor Gudnason y su equipo, sin que los políticos participen en las reuniones informativas diarias.

Al reunirme después con la primera ministra de Islandia, Katrin Jakobsdottir, tenía curiosidad por saber por qué se había quedado en un segundo plano.

La mujer, de 44 años de edad, ha dirigido el gobierno verde de izquierda del país desde 2017.

Para ella, pandemia y política son dos palabras que no van de la mano.

Ella me dijo lo emocionada que estaba por impulsar la realización rigurosa de pruebas, rastreando y aislando a los posibles contagiados, con la esperanza de evitar que el país sufriera bloqueos drásticos, algo que, en general, consiguió.

Pero pasar a un segundo plano no significó tomárselo con calma: “Esta pandemia me ha mantenido despierta durante todo un año. Solo desearía que todo terminara y pudiera volver a hablar de política de nuevo”, señala.

Alguna ayuda inesperada obtuvo desde el principio. Reikiavik es el hogar de una de las principales empresas de genética humana del mundo, dirigida por Kari Stefansson, un hombre animado de unos 70 años de edad que ha alcanzado el estatus de celebridad en Islandia.

A los pocos días de la llegada del virus a la isla, Stefansson acordó poner en manos de los científicos sus laboratorios de última generación para rastrear la propagación.

“Al principio, esto parecía la extinción de la humanidad, así que nos lanzamos con toda nuestra fuerza”, me dijo Stefansson mientras recorríamos los laboratorios.

“Somos una pequeña comunidad. Todos sabían que podíamos hacer esto, así que estaba claro que teníamos que hacerlo”.

Desde entonces, sus equipos han secuenciado cada caso positivo para comprender cómo se está propagando y cambiando. Señala que como el virus muta con cada cuarta transmisión, el 25% de las veces, ellos pueden averiguar quién se lo ha transmitido a quién. “¿Se lo transmitió Juan a Pedro o Pedro a Juan?”, explica.

Vida nocturna en Reikiavik.

BBC
El eficaz mecanismo de rastreo de contactos de Islandia es considerado como una de las claves para poder reanudar las actividades de ocio nocturno.

No tiene ninguna duda de que esto ha ayudado a Islandia a mantenerse por delante. “Para mí, ha sido un momento divertido. Me siento un poco culpable de admitirlo, pero ha sido emocionante”, apunta.

Durante meses, Islandia ha logrado evitar que la variante británica ingrese al país al contener los casos en la frontera.

Pero mientras estuve allí, el equipo de Kari Stefansson notó que el primer caso se había filtrado y había contagiado a otra persona.

Esa persona había ido a trabajar a un hospital y, luego, a un concierto con otras 800 personas en el que habían socializado en el bar durante el intermedio.

Parecía un desastre. Pero aquí, fui testigo de toda la fuerza del poderoso sistema de rastreo de contactos de Islandia en acción.

En cuestión de horas, todos habían sido contactados y en unos días más de 1.000 personas habían sido evaluadas. Se identificaron dos casos más y todos los infectados fueron trasladados al hotel de aislamiento.

Sorprendentemente, la variante estaba contenida, incapaz de causar el caos visto en otras partes de Europa en este momento.

“Normalmente somos una nación bastante rebelde, pero prosperamos en una crisis”, señaló Stefansson con orgullo.

Dejando la ciencia a un lado, es imposible ignorar el papel que la geografía única de Islandia ha jugado en su éxito. Esta isla volcánica, con todas sus erupciones y avalanchas, está acostumbrada a lidiar con desastres.

Islandia

BBC
Islandia tiene mucha experiencia lidiando con desastres.

Durante semanas, Islandia ha experimentado un serie de miles de terremotos al día y ha quedado claro que la pandemia es solo otra catástrofe que manejar. La primera ministra incluso admitió que tenía los mismos equipos trabajando en ambos.

Gylfi Thor Thorsteinsson está de buen humor en el hotel de aislamiento a pesar de sus nuevos pacientes.

“Tenemos el control”, sonríe desafiante. “Este es el espíritu que mantenemos. Estamos ganando”.

Pero aún no está listo para celebrar: “No más fiestas de despedida de covid. Todavía no”.

Kate Vandy contribuyó con esta nota.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=8fj-C_xCda8&t=3s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.