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Tras 13 años de fuga, cae Joaquín Guzmán Loera

22 de febrero, 2014
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Joaquin "El Chapo" Guzman

Joaquín “El Chapo” Guzmán es escoltado por infantes de la Marina de México en un hangar de la Armada, en Ciudad de México, el sábado 22 de febrero de 2014. (Foto AP/Eduardo Verdugo)

Alrededor de las 14:10 horas de este 22 de febrero, el procurador de la República, Jesús Murillo Karam, dio a conocer durante un mensaje a los medios en el hangar de la Marina en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que la detención de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, se llevó a cabo a las 6:40 horas de este 22 de febrero de 2014 por elementos de la Marina en Mazatlán, Sinaloa, sin un solo disparo.

Al momento de ser detenido, “El Chapo” se encontraba con un colaborador, de nombre Carlos Manuel Hoo Ramírez, quien estaría siendo interrogado en las instalaciones de la SEIDO.

El procurador señaló que con este operativo se detuvieron a 13 personas más y se aseguraron 97 armas largas, dos lanzagranadas, un lanzacohetes, 43 vehículos, 16 casas y 4 ranchos.

“El Chapo”, a quien se pudo ver en el hangar de la Marina mientras era trasladado a un helicóptero, fue trasladado al penal de máxima seguridad del Altiplano.

El procurador también refirió que con esta captura se logró uno mas de los 74 objetivos planteados por el gobierno de la República para lograr “la seguridad y la paz que los mexicanos estamos buscando”.

La operación, explicó Murillo Karam, tomó varios meses, se realizó en coordinación entre las instancias del gobierno federal y se llevó al cabo por elementos de la Secretaría de Marina.

Minutos antes del mensaje a los medios, el presidente Enrique Peña Nieto confirmó la detención en coordinación con la secretaría de Gobernación, la Marina, el Ejército, la Policía Federal y la Procuraduría General de la República.

A través de su cuenta en Twitter @EPN, el presidente informó:

 

 

El Chapo Guzmán, de 57 años de edad,  era el delincuente más buscado del mundo después de Osama bin Laden, cuya muerte se anunció 1 de mayo de 2011, cuando unidades de élite de las fuerzas militares de EU lo abatieron en el transcurso de un tiroteo en Abbottabad, Pakistán.

El presunto líder del Cartel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, fue capturado durante la madrugada de este 22 de febrero en el hotel Miramar en Mazatlán, Sinaloa, por autoridades de Estados Unidos y México.

Aunque no había sido confirmada, el expresidente de México, Felipe Calderón madrugó en felicitar al gobierno federal por la captura del capo a través de su cuenta en Twitter @FelipeCalderon

Momentos antes de la lectura a los medios, Calderón también tuiteó que la captura la había hecho la Marina:

 

La PGR ofrecía por él una recompensa de 30 millones de pesos.

La administración Obama ofrecía una recompensa del gobierno federal por cinco millones de dólares a cambio de información que condujera a la captura de Guzmán Loera.

Por separado, el Departamento del Tesoro estadunidense ha lanzado varias acciones contra las operaciones de “El Chapo” Guzmán.

Desde este 22 de febrero, en la página de la DEA ya no figura Guzmán Loera en la lista de los más buscados, como puede verse en este link.

El hijo del presunto narcotraficante, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, y su madre María Alejandrina Salazar Hernández, fueron incluidos en junio de 2012 en la lista de narcotraficantes sujetos a acciones de decomiso, aseguramiento y bloqueo de bienes.

En agosto de 2009, Guzmán Loera y su hijo fueron acusados de diversos cargos de narcotráfico en una corte federal del Distrito de Illinois en Chicago.

En 2001 y en 2009, “El Chapo” Guzmán fue designado por el gobierno estadounidense como un “significativo” traficante extranjero.

Apenas el año pasado, Guzmán Loera había sido designado como el “enemigo público número 1” de la ciudad de Chicago, el mismo título que recibió originalmente Al Capone en 1930.

La Comisión de Crimen de Chicago (CCC) y la DEA justificaron tal clasificación bajo el argumento de que Chicago es uno de los principales destinos de heroína, cocaína, marihuana y otras drogas contrabandeadas por el cártel de Sinaloa.

La DEA encabezó la ofensiva contra las operaciones del cártel de Sinaloa en Chicago, a través de la llamada “Fuerza de Golpe Chicago”, compuesta por agentes federales, estatales y locales.

El más buscado del mundo

Joaquin Guzman Loera El Chapo

Foto sin fecha provista por las autoridades mexicanas el 31 de mayo de 1993, donde se ve a Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”. (Foto AP/Procuraduría General de la República, Archivo)

En más de una década de estar huyendo de la justicia, Guzmán llegó a ser de un capo de medio rango a ser el traficante de drogas más poderoso del mundo. Acumuló una fortuna superior a los mil millones de dólares, de acuerdo con la revista Forbes, que lo incluyó en su lista de las “Personas más Poderosas del Mundo” y lo colocó arriba de los presidentes de Francia y Venezuela.

Su Cártel de Sinaloa se volvió más sangriento y poderoso, controlando gran parte de las lucrativas rutas de tráfico a lo largo de la frontera con Estados Unidos, incluyendo ciudades estratégicas como Tijuana y Ciudad Juárez.

La lucha de poder de Guzmán contra cárteles locales causó baños de sangre en Tijuana e hizo de Juárez una de las ciudades más peligrosas del mundo. En poco más de un año, la mayor redada de la policía fue una carga de 134 toneladas de marihuana relacionada con el Cártel de Sinaloa, además de un laboratorio gigante de metanfetaminas en el oeste de México y cientos de toneladas de precursores químicos incautados en México y en Guatemala.

Los tentáculos de su cártel se extienden desde Argentina hasta Australia gracias a un sofisticado sistema de distribución internacional de cocaína y metanfetaminas.

Guzmán hizo todo eso con una recompensa de 7 millones de dólares sobre su cabeza y mientras evadía a miles de policías en Estados Unidos y otros países dedicados a su captura.

El éxito de Guzmán  superó al del colombiano Pablo Escobar, que fue acribillado por la policía en 1993 después de desencadenar un reino de terror de una década en su país con el asesinato de cientos de policías, jueces, periodistas y políticos.

De hogar pobre, Guzmán se vio atraído al dinero del negocio ilícito de las drogas en su estado de Sinaloa.

Se incorporó al cartel de Guadalajara, dirigido por el mexicano Miguel Angel Gallardo, y ascendió rápidamente en las filas como un empresario inescrupuloso y hábil negociador que estableció contactos vitales con políticos y policías para asegurarse de que sus embarques circularan sin problemas.

Después que Gallardo fue arrestado en 1989 la banda se dividió y Guzmán tomó control de las operaciones de Sinaloa.

*Con información de AP.

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¿Qué le pasa realmente a tu cuerpo cuando comes mucho?

Consumir comidas copiosas puede provocar cambios en nuestro sistema que nos darán más hambre, pero esto no significa que tu estómago se "estire".
27 de diciembre, 2019
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Estoy convencido de que puedo predecir cómo me sentiré después de las comidas con familia, amigos y/o compañeros durante la Navidad: perezoso, con sueño y muy lleno.

Pero también estoy convencido de que, a la hora del almuerzo al día siguiente de cualquiera de esos encuentros, encontraré espacio para otro asado.

Resulta extraño que el día después de una comida copiosa podamos comer exactamente la misma cantidad de nuevo.

¿No aprendimos la lección la primera vez?

¿Por qué todavía tenemos hambre después de cenas como la de Navidad? ¿Será que comer en exceso “estira” el estómago haciendo que tengamos más espacio para comer el día siguiente? Incluso pensar en eso ahora me da hambre.

La respuesta es que, para la mayoría de las personas, no es que te dé hambre pese a las enormes cantidades de alimentos consumidos, sino precisamente por culpa de ellos.

Para entenderlo, primero, cabe hacerse una pregunta: ¿qué es tener hambre?

Esa punzada que sientes en el estómago y que te incita a comer es el resultado de una serie de cambios fisiológicos dentro de tu cuerpo.

Mujer sonriendo durante la cena de Navidad.

Getty Images
Para la mayoría de las personas, no es que te dé hambre pese a las enormes cantidades de alimentos consumidos, sino precisamente por culpa de ellos.

Es cierto que tu estómago cambia de tamaño cuando tienes hambre o estás lleno.

El estómago se contrae a medida que se digiere una comida para ayudar a mover los alimentos hacia los intestinos. Ruge cuando el aire y la comida se mueven mientras la comida es empujada hacia abajo, un fenómeno llamado borborigmo, que frecuentemente es nuestra primera señal de que podríamos tener hambre porque es audible y físico.

Después de sonar, el estómago se expande nuevamente y se prepara para comer, en un proceso iniciado por las hormonas.

Pero lo que no es cierto es que comer estire el estómago.

Se trata de un órgano muy elástico, por lo que después de una comida copiosa, volverá a su capacidad de reposo (de 1 a 2 litros). De hecho, los estómagos de la mayoría de las personas son bastante similares en capacidad: no importa la altura ni el peso.

De lo que tal vez no somos conscientes es de la liberación de nuestras hormonas del hambre: el NPY y la AgRP del hipotálamo, y la grelina del estómago.

Esta última es liberada cuando el estómago está vacío y estimula la producción de NPY y AgRP en nuestro cerebro. Estas dos hormonas son responsables de crear la sensación de hambre y anular las hormonas que nos dan la percepción de estar satisfechos.

Amigas comiendo.

Getty Images
Incluso después de una gran comida en un día festivo, podemos encontrar fácilmente espacio para más al día siguiente.

Quizás en sentido contrario a la intuición, los niveles de grelina tienden a ser más altos en personas delgadas y más bajos en personas con obesidad.

Es de esperar que una hormona que estimula el hambre esté más presente en las personas que comen más, pero esta contradicción probablemente refleja lo complicado que es nuestro sistema endocrino.

Si bien solo tres hormonas son en gran parte responsables de generar la sensación de hambre, se requieren alrededor de una docena para hacernos sentir saciados.

Un par de ellas (GIP y GLP-1) son responsables de estimular la producción de insulina para regular el metabolismo de los carbohidratos. Otras hormonas están involucradas en desacelerar el movimiento de los alimentos a través de nuestro estómago, para darles a nuestros cuerpos tiempo para digerir los alimentos.

En aquellas personas con obesidad que tienen bajos niveles de grelina, podría ser que los altos niveles de insulina, necesarios para metabolizar una dieta alta en carbohidratos, inhiban la producción de grelina.

Dos son clave para reducir la sensación de hambre: la CKK y el péptido YY (PYY). En pacientes que tienen una banda gástrica ajustada, que reduce el tamaño del estómago, los niveles de PYY son particularmente altos, lo que contribuye a una pérdida del apetito.

El hambre, una sensación asociada a horas y momentos específicos

Cuatro chicas comiendo y bebiendo.

Getty Images
Diversos estudios han demostrado que las personas comen más cuando comparten una comida que cuando están solas.

Aunque tu estómago tiene un sistema hormonal que le informa al cerebro cuando está vacío, a menudo esta información se vuelve más frecuente debido a la asociación habitual entre la hora y la sensación de hambre.

Por consiguiente, incluso si has tenido un gran almuerzo, es posible que todavía tengas hambre en la cena.

“Si te acostumbras a tomar un trozo de chocolate o de papas fritas después de la cena cuando te sientas en el sofá para ver la televisión, tu cuerpo puede comenzar a asociar el sofá, la televisión y comer algo rico, y como resultado cuando vas al sofá tienes un antojo“, dice Karolien van den Akker, investigadora de Centerdata y anteriormente de la Universidad de Maastricht, en Países Bajos.

“Esto puede ocurrir incluso cuando estás saciado; cuando tus reservas de energía están llenas”.

Comer en exceso no es malo per se, asegura Van den Akker. A diferencia de una gran comilona, donde se consumen grandes cantidades de alimentos en un corto período de tiempo y que frecuentemente está asociada con sentimientos de disgusto, culpa o vergüenza, comer en exceso puede verse simplemente como un hábito que a muchos les gustaría romper.

Pero los antojos de comida aprendidos pueden hacer que sea muy difícil seguir una dieta con éxito.

Familia compartiendo comida durante la cena navideña.

Getty Images
El ambiente de la temporada festiva puede condicionarnos a esperar grandes cantidades de comida.

Cuando aprendemos a asociar las propiedades gratificantes de los alimentos, en particular los que contienen un alto contenido de azúcar, con tiempos, olores, imágenes y comportamientos específicos, el recuerdo de esa sensación se activa y nuestro cuerpo comienza a desearlos.

Esto desencadena no solo respuestas psicológicas sino fisiológicas, como la salivación.

Es fácil adquirir antojos, pero difícil deshacerse de ellos

Es posible que estés familiarizado con el perro de Pavlov, un experimento en el que se toca una campana a la hora de las comidas para que un perro lo asocie con la hora de comer.

Finalmente, el perro saliva con el simple sonido de la campana. Los humanos no son mucho más sofisticados que los perros en este aspecto.

En otro experimento, a un grupo de personas les mostraron formas simples: círculos y cuadrados. Cuando veían los cuadrados, se les daba un trozo de chocolate y, a partir de entonces, comenzaron a desear chocolates cada vez que se veían los cuadrados.

Al igual que los perros, los humanos pueden resultar condicionados para que esperen alimentos con señales simples.

“Estas asociaciones se desarrollan rápidamente e incluso con pequeñas cantidades de chocolate como 1 ó 2 gramos”, explica Van den Akker.

“Parece bastante fácil adquirir estos antojos, pero es difícil deshacerse de ellos. Tu cuerpo recuerda que en un momento específico comió chocolate. El deseo puede convertirse fácilmente en un antojo diario, incluso después de solo cuatro días de repetición”.

Hombre de mal humor.

Getty Images
Muchas personas admiten que tienen menos autocontrol si están de mal humor o cansadas.

A veces, incluso nuestro estado de ánimo puede convertirse en el desencadenante. Las personas afirman habitualmente que tienen menos autocontrol si están de mal humor o cansados.

“En ese caso, las emociones pueden asociarse directamente con la comida, por lo que una determinada emoción podría desencadenar el antojo”, dice Van den Akker.

En principio, cualquier estado de ánimo, incluso uno positivo, puede convertirse en un desencadenante de un antojo, siempre que sea seguido de manera constante por la comida.

Se suele comer más en situaciones sociales

Y se ha demostrado repetidamente que comemos más cuando estamos en compañía de amigos. Las ocasiones especiales, el tiempo que pasas en la mesa y muchos otros factores, influyen en la cantidad de comida que ingerimos cuando estamos socializando.

Quizás porque el placer de la compañía que nos rodea hace que sea más difícil concentrarse en el control de las porciones.

Incluso las personas que se sientan en un laboratorio a comer un plato de pasta comerán más si tienen un amigo con quien hablar.

Esto también tiene implicaciones cuando se trata de romper con malos hábitos alimenticios.

“Cuando intentamos ayudar a las personas a comer menos, nos centramos en ‘desaprender’ sus deseos alimenticios aprendidos. También tratamos de asegurarnos de que aprendan que comer algo bueno una vez no significa que tengan querepetirlo en los próximos días“, opina Van den Akker.

Esto es importante porque otros estudios han demostrado que romper un buen hábito alimenticio una vez puede ser suficiente para recaer en uno malo.

Quizás entonces no sea una sorpresa el hambre que sentimos después de una gran comida con familiares y amigos. Todavía tenemos hambre al día siguiente, o incluso más tarde el mismo día, no porque nuestro estómago se haya estirado, sino porque nos hemos acostumbrado a comer en exceso en ocasiones especiales.

Si nuestros cerebros notan todas las señales -los olores, los lugares, los sonidos- asociados con una gran comida el día después de una fiesta como la de Navidad, entonces comenzarán a prepararnos para la segunda ronda.


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https://www.youtube.com/watch?v=JpWiPF_rmY0&t=62s

https://www.youtube.com/watch?v=ElxR2is1_bk&t=88s

https://www.youtube.com/watch?v=WTuw_gfggKo

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