¿Cómo es estar a bordo de un auto sin conductor?
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¿Cómo es estar a bordo de un auto sin conductor?

Puede ser cuestión de un par de años, o a lo mejor un par de décadas, pero pocos expertos en el Salón del Automóvil que se realiza en estos días en Ginebra, Suiza, negarían que algún día estos aparatos que hoy son de ciencia ficción serán una realidad.
Por BBC Mundo
6 de marzo, 2014
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Autos autónomos, sin conductor, robóticos, incluso “coches drones”: llámelos como quiera, lo cierto es que los automóviles que se manejan solos están a la vuelta de la esquina.

Puede ser cuestión de un par de años, o a lo mejor un par de décadas, pero pocos expertos en el Salón del Automóvil que se realiza en estos días en Ginebra, Suiza, negarían que algún día estos aparatos que hoy son de ciencia ficción serán una realidad.

Sin embargo, mientras que empresas de la talla de Google, BMW, Ford e IBM trabajan en la tecnología, se le ha prestado menos atención a lo que todo esto significaría para los pasajeros.

El grupo de expertos de automóviles suizo Rinspeed ha tratado de dar una posible visión de ese futuro con su Xchange Concept Car, que se estrenó en Ginebra.

“Quería poner el énfasis en el pasajero, no en la tecnología de autoconducción”, dice el fundador y director ejecutivo de Rinspeed, Frank Rinderknecht.

“Viajar en un coche sin conductor ya no me obliga a mirar a la carretera y puedo usar el tiempo con más sentido”.

“La pregunta que surge entonces es ¿me gustaría trabajar, dormir, leer, hacer las actividades que podría hacer en un tren o un avión?”

Como un avión

Rinspeed tomó un sedán de cuatro plazas y le reformó el interior hasta convertirlo en un espacio que tranquilamente podría ser el interior de un pequeño jet privado.

Solo que -y este fue el verdadero reto- todo está dentro de un coche de tamaño estándar, en este caso un coche eléctrico Tesla Modelo S.

“Habría sido más fácil hacerlo en una furgoneta o una limusina, obviamente”, dice Frank Rinderknecht .

Los asientos se pueden girar, inclinar y colocar en 20 posiciones, lo que les permite a los pasajeros de parte delantera darse vuelta y enfrentar a los de la parte posterior, o descansar y ver una pantalla de 32 pulgadas.

La columna de dirección se puede mover hacia el centro para facilitar el uso de un sistema de información y entretenimiento que recorre todo el tablero.

Éste cuenta con dos pantallas LCD giratorios para navegar por internet, consultar el correo electrónico o realizar videoconferencias.

Todo está totalmente conectado al mundo exterior, con información y servicios “en la nube” en tiempo real.

Rinderknecht incluso ha logrado introducirle una máquina de café.

Alocado y caroAunque el Xchange es experimental, Rinspeed trabajó con subcontratistas ya establecidos para demostrar que el concepto es viable.

TRW Automotive fabricó el volante desplazable; Harman hizo el sistema de entretenimiento; Deutsche Telekom proporciona la conectividad y la empresa textil Straehle y Hess desarrolló el lujoso diseño interior azul y gris, pensado para darle al coche un ambiente marítimo y relajante.

Y, como estamos en Suiza, implantado en el centro de la columna de dirección se erige un reloj pulsera Carl F. Bucherer modelo Patravi TravelTec inmerso en un globo transparente y que gira cuando el coche se mueve.

“Alocado, juguetón, pero de alguna manera también ingenioso y demasiado caro”, dice Rinderknecht.

El techo de plexiglás marca Evonik tiene 358 luces LED (hay otras 98 en el tablero).

Pero no se trata sólo de sacarse los zapatos, apagar las luces y ver una película. Los coches sin conductor no significarán la muerte del conductor, dice Rinderknecht. Habrá momentos en los que el pasajero va a querer conducir.

“Más ágiles”

“Conducir casi siempre es aburrido porque simplemente hay que avanzar kilómetros y kilómetros. Si voy por la autopista, no es muy divertido. Sin embargo, si voy por un paso alpino quiero conducir yo, no quiero que lo haga la máquina”.

Rinspeed tiene experiencia en llevar al límite el diseño de automóviles. Lo que Rinderknecht llama su “equipo suizo loco” está detrás de varios proyectos extremos, por ejemplo el coche subacuático Squba.

“Somos una empresa pequeña y podemos romper los moldes. No tenemos todas las restricciones de las grandes empresas, los procesos, la política. Podemos ser mucho más ágiles”.

Él eligió el Tesla, en parte porque los vehículos totalmente eléctricos e híbridos son el futuro, y también porque la configuración del coche era la más adecuada para los asientos de varias posiciones.

“La gente no va a querer asientos comunes en los coches autónomos. ¿Alguna vez ha tratado de reclinarse en su coche? La camisa se le sale fuera de los pantalones.

“Hemos tenido que rediseñar todo el esquema de asientos”.

Resolver el tema de la seguridad , la responsabilidad y las cuestiones reglamentarias será el gran desafío para los fabricantes de coches autónomos.

Las normas de seguridad de los asientos son uno de los asuntos más complejos – especialmente cuando los diseñadores quieren hacerlos horizontales.

“Nuestro punto de partida fue la cabina de un avión comercial”, dice Rinderknecht.

Cómodo

Y luego está el tema de la comodidad.

“Con todas las frenadas y baches se necesita un asiento que aún así permita relajarse”, dice.

Rinspeed desarrolló los asientos con el fabricante de prótesis médicas Otto Bock Mobility, de renombre mundial.

Una de las características notables del Xchange es la sensación de espacio. A pesar de estar repleto de accesorios y tecnología, es bastante amplio por dentro.

“Sabemos que nueve de cada diez accidentes aéreos se deben a un error del piloto”. Frank Rinderknecht, Rinspeed

Rinderknecht ya está pensando más allá de este coche conceptual.

“Llegará un momento en que estaremos viajando en un vehículo contenedor , sin airbags ni cinturones de seguridad, porque las probabilidades de un accidente serán muy bajas”.

Él ve la convergencia de la tecnología del automóvil y de inteligencia artificial como ” facilitadora para una nueva revolución industrial”.

Pero el verdadero reto puede no ser tecnológico o reglamentario , sino emocional.

Para convencer a la gente de viajar en un coche sin conductor hará falta un acto de fe.

“Sabemos que nueve de cada diez accidentes aéreos se deben a un error del piloto”, dice el fundador de Rinspeed.

“Pero, hipotéticamente, si usted va a un aeropuerto y tiene la opción de volar en un avión con dos pilotos o un avión sin piloto, ya sé en cuál va a confiar”.

Quizás haya que esperar a la próxima generación para que las personas se adapten pero esto sucederá, dice.

“Todo en la vida se está automatizado. Cuando empecé a trabajar tenía una máquina de escribir con una cinta de carbono.

“Cuando pienso en cómo eran las cosas, parece la Edad de Piedra”.

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Mutaciones del coronavirus: ¿cómo será su evolución?

Expertos explican la importancia de conocer las mutaciones del SARS-CoV-2 no sólo para hacer una vigilancia genómica de la pandemia, sino también para conocer el impacto que pueda tener la evolución del virus sobre ella.
19 de agosto, 2021
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Las mutaciones de los virus ocurren por errores al azar en la replicación de su genoma cuando se multiplican dentro de la célula. Esos errores generan la diversidad biológica necesaria para que sobre ella actúe la selección natural.

Los virus no tienen voluntad ni controlan sus mutaciones, pero el proceso evolutivo siempre da como resultado una mejor adaptación al medio. En este caso, a nosotros.

¿Cómo actúa la selección natural sobre el SARS-CoV-2? Básicamente de dos formas: o bien hace desaparecer mutaciones que son deletéreas o perjudiciales o bien selecciona mutaciones favorables porque tienen un valor adaptativo.

Conocer las mutaciones del coronavirus SARS-CoV-2 es interesante para realizar una vigilancia genómica de la pandemia, pero también para conocer el impacto que pueda tener la evolución del virus sobre ella.

Evolución del SARS-CoV-2 a lo largo de la pandemia

Desde que el SARS-CoV-2 realizó el salto a nuestra especie ha acumulado más de 12.700 mutaciones. La mayoría no tienen consecuencias biológicas. Otras han dado lugar a nuevas variantes. Algunas de ellas se denominan variante de interés (VOI) o de preocupación (VOC).

  • Variante de interés (VOI): variante del SARS-CoV-2 que porta cambios genéticos que pueden causar una enfermedad más severa, escapar al sistema inmune, afectar al diagnóstico de la enfermedad o a su transmisibilidad, provocando transmisión comunitaria en varios países, aumentando su prevalencia con un impacto notable sobre la salud pública.
  • Variante de preocupación (VOC): es una VOI que haya demostrado una mayor transmisibilidad, peor pronóstico, mayor virulencia o una menor eficacia de las medidas de salud pública, incluidos los tratamientos conocidos y las vacunas.

Al inicio de la pandemia (antes de febrero de 2020), cuando todavía no se tenía un control sobre la transmisión comunitaria del virus, hubo un periodo de rápida diversificación genética del virus coincidente con su transmisión en cada región geográfica.

Ilustración de anticuerpos atacando el SARS CoV-2.

Science Photo Library
Ilustración de anticuerpos atacando el SARS CoV-2.

A partir de marzo de 2020, con la llegada de los confinamientos en casi todo el mundo, ocurrió una extinción masiva y una homogeneización de mutaciones (variantes). Los confinamientos frenaron la expansión de algunas variantes.

Tras la relajación de las restricciones, se produjo una nueva diversificación, esta vez de forma más progresiva. Esta fase de la evolución del coronavirus tuvo un importante componente geográfico, donde la aparición de mutaciones y variantes se agruparon por regiones geográficas.

¿Qué hubiese pasado sin confinamientos? No lo sabemos, pero posiblemente habría ocasionado una mayor y más rápida diversificación de las mutaciones.

Y, por tanto, la aparición de un mayor número de variantes. La evolución del virus se habría acelerado y con ella su adaptación al ser humano. Esto hubiera sucedido con un alto coste en vidas y pérdida de salud para millones de personas.

Selección convergente

Hasta la fecha han aparecido más de 100 mutaciones que dan lugar a cambios en la secuencia de aminoácidos de las proteínas del virus.

Científico

Getty Images

Algo a tener en cuenta es que algunas de estas mutaciones han surgido recurrentemente durante la pandemia en diferentes variantes o linajes a lo largo de todo el planeta de una manera completamente independiente.

Esto indica que hay una fuerte presión selectiva actuando sobre dichas posiciones: es lo que se conoce como convergencia evolutiva. El virus encuentra una y otra vez las mismas soluciones (mutaciones) para adaptarse mejor al ser humano y asegurar su supervivencia.

También pueden ocurrir mutaciones que suponen una desventaja para la supervivencia o replicación del virus. Esto es una selección purificante.

Por ejemplo, una mutación que sea reconocida por determinado tipo de anticuerpo muy prevalente en una población hará que esa variante desaparezca en favor de otras que no la tengan. Esos casos son difíciles de detectar sin una secuenciación de todos los casos de la población.

Hay tres posiciones en el genoma que han sufrido mutaciones claves en la evolución de la pandemia hasta la fecha. La primera es la mutación D614G en la proteína de la espícula. Las otras dos son la R203K y la G204R, que han ocurrido en la proteína de la nucleocápside del virus.

Mutaciones relevantes en la espícula

La espícula del virus es la llave que abre la entrada a la célula humana. Así que no es de extrañar que haya habido una selección positiva en el sitio de unión al receptor, favorecida por aquellas mutaciones que son más eficientes en la infección.

La mutación D614G apareció hacia febrero de 2020. Esta mutación se ha detectado en la variante alfa, contribuyendo a su expansión a otras zonas geográficas, principalmente europeas en su inicio. Pero también surgió en prácticamente todas las variantes de interés como la beta y la delta.

Virus

Getty Images
La mutación D614G se sitúa dentro de la proteína espiga, la que el virus utiliza para penetrar en nuestras células.

Curiosamente, este sitio es más propenso a cambios, y la mutación podría ser debida a múltiples ganancias del aminoácido ácido aspártico, para una posterior pérdida y substitución por la glicina.

Algunas regiones del genoma son más susceptibles a mutaciones que otras. Por ejemplo, en el sitio de unión de la espícula han aparecido otras 31 mutaciones.

Las diferentes variantes se determinan en función de estas mutaciones. Son una huella de selección que aparecen en los diferentes linajes del virus.

Otras mutaciones de la espícula que han aparecido en las VOC son la N501Y y la E484K, que se ha asociado con una disminución de la respuesta de los anticuerpos neutralizantes.

Estas mutaciones indican una rápida adaptación del virus a los humanos, permaneciendo aquellas que facilitan el contagio entre personas, y su entrada en las células humanas.

Mutaciones en la nucleocápside

Si la espícula es la llave de entrada a la célula, la nucleocápside es la armadura que protege su información dentro de la célula y asegura su transcripción.

La región que codifica para la proteína de la nucleocápside parece acumular la mayor proporción de mutaciones positivas en el genoma del SARS-CoV-2, como la R203K y la G204R. Las mutaciones que ayudan a proteger este material genético del virus proporcionan una ventaja evolutiva.

Aunque la nucleocápside ha recibido menos atención que la proteína de la espícula, parece desempeñar un papel fundamental en la evolución del virus y su adaptación para sobrevivir en las células humanas.

Es previsible que se sigan acumulando mutaciones en esta región del genoma a lo largo de la pandemia. Estas mutaciones tendrán como resultado una replicación más eficiente en nuestras células.

Futuro de la evolución del SARS-CoV-2

En el año y medio que ha pasado de pandemia, el SARS-CoV-2 está adaptándose a los humanos, así como a diferentes especies animales. Las principales mutaciones están favoreciendo la transmisibilidad, sobre todo en su rapidez (selección positiva). En menor medida están favoreciendo la resistencia a la inmunidad (selección negativa).

Científicas

Getty Images

La transmisibilidad del virus es alta en comparación con otros virus respiratorios, lo que juega a favor de su supervivencia, al igual que su ventana de contagio relativamente amplia en algunos infectados asintomáticos o presintomáticos. Aunque la mortalidad es relativamente baja en el conjunto global de la población, el virus es capaz de saturar el sistema sanitario y tener una alta letalidad en grupos de edades avanzadas.

Las tasas de letalidad globales del virus no son determinantes en la supervivencia del SARS-CoV-2, ya que las principales tasas de ataque ocurren en estadios menos graves de la enfermedad. Esta circunstancia hace que la evolución del coronavirus no esté determinada por lo que ocurre tras el proceso de infección, en el curso de la enfermedad y la subsiguiente convalecencia en el hospedador.

Por tanto, es poco probable que ocurran mutaciones en el virus que supongan un cambio drástico en su letalidad (mayor o menor). Será cuestión de azar que algunas mutaciones acaben siendo más o menos letales.

Sí que es esperable que surjan nuevas mutaciones que aumenten la capacidad de transmisión del virus. También son posibles las mutaciones que supongan una menor eficacia de las vacunas. Su éxito dependerá de lo rápido que se consiga inmunizar a un elevado porcentaje de la población mundial.

Cortar las cadenas de contagio con las medidas preventivas que conocemos y las vacunas siguen siendo las medidas principales para acabar con la pandemia.

Aunque es pronto para saberlo, no se puede descartar que haya que variar la composición de las vacunas en un futuro para incluir variantes nuevas que puedan inducir una respuesta inmune más eficaz.

*Óscar González-Recio es genetista e investigador Científico del INIA-CSIC, Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA)

María de Toro es responsable Plataforma de Genómica y Bioinformática, Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR)

Miguel Ángel Jiménez Clavero es virólogo y profesor de Investigación, Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA)

**Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons.Haz clic aquí para leer la versión original.


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