Pemex y Banamex: radiografía de un escándalo financiero a gran escala
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Pemex y Banamex: radiografía de un escándalo financiero a gran escala

Una naviera con polémico historial, denuncias de tráfico de influencias y una investigación de lavado de dinero. Ingredientes del más reciente escándalo financiero que involucra al sector público y privado en México.
Por Alberto Nájar *BBC Mundo México
4 de marzo, 2014
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Plataforma de exploración y producción de Pemex en el Golfo de México. //Foto: Cuartoscuro.

Plataforma de exploración y producción de Pemex en el Golfo de México. //Foto: Cuartoscuro.

El Banco Nacional de México (Banamex) es la institución financiera más antigua del país. Y ahora es también el centro de una polémica por la investigación que iniciaron autoridades mexicanas y estadounidenses ante un presunto fraude y lavado de dinero.

Es un caso que va más allá de lo jurídico y que desnuda las prácticas de corrupción que existen en algunos sectores públicos de México, según especialistas.

En la trama participa la empresa naviera Oceanografía, una de las contratistas más importantes de la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), y que desde hace varios años ha sido señalada de operar irregularmente.

También se vinculan al caso una comisión legislativa que no pudo investigar denuncias de corrupción; un fiscal que cerró extrañamente una pesquisa judicial y familiares del expresidente Vicente Fox Quesada.

Se trata de uno de los escándalos financieros más importantes en los últimos años, y del que BBC Mundo le cuenta la historia:

Naviera bajo el agua

El centro de la polémica es la empresa mexicana Oceanografía que ofrece a Pemex Exploración y Producción –la principal subsidiaria de la paraestatal- servicios de instalación y mantenimiento de plataformas marinas, apoyo en la perforación de pozos, instalación de ductos submarinos así como transporte de personal y materiales diversos.

Entre 1999 y 2013 la empresa ganó unas 160 licitaciones públicas que le dejaron ganancias estimadas en 31.000 millones de pesos, unos US$2.300 millones.

La relación de la empresa y Pemex es polémica. Una comisión especial de la Cámara de Diputados estableció que en 2000 Oceanografía estaba virtualmente en quiebra pues debía 21 millones de pesos en impuestos. Incluso estuvo a punto de ser embargada por el Servicio de Administración Tributaria.

Al siguiente año, ya durante el gobierno del expresidente Vicente Fox, el adeudo fue condonado y a partir de ese momento la situación financiera de la empresa mejoró notablemente gracias a la asignación directa de contratos de Pemex lo cual se hizo de forma irregular, según detectó la comisión legislativa.

En su informe final, presentado en febrero de 2006, los diputados que investigaron el caso señalaron que dos hijos y un hermano de la esposa del presidente Fox, Marta Sahagún, fueron los responsables de gestionar la asignación de estos contratos a cambio del pago de una “jugosa” comisión.

Los señalados son Manuel y Jorge Alberto Bribiesca Sahagún, así como su tío Guillermo Sahagún. Oceanografía, el expresidente Fox y su esposa han negado que esa gestión hubiera existido.

El informe legislativo fue apoyado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que también encontró irregularidades en los contratos asignados a Oceanografía. Este organismo supervisa el gasto público en el país.

Tras las denuncias ese mismo 2006 la Secretaría de la Función Pública (SFP) inició una investigación, pues se encontró que Oceanografía violaba leyes de Obra Pública.

A pesar del escándalo durante el gobierno de Felipe Calderón se asignaron nuevos contratos a la empresa.

Los créditos de Banamex

El pasado 11 de febrero la SFP prohibió al gobierno federal establecer cualquier vínculo con Oceanografía, un procedimiento que se conoce como inhabilitación.

A partir de ese momento Banamex revisó los préstamos que había otorgado a la empresa y descubrió un probable fraude.

El banco estableció una línea de crédito por 7.650 millones de pesos, unos US$579 millones a través del sistema de descuentos por cobrar, es decir, que se liquidaría el adeudo una vez que Pemex pagara los servicios prestados por Oceanografía.

Pero su investigación encontró que muchos préstamos son incobrables pues menos de la mitad están avalados con contratos verdaderos ante la paraestatal.

La Procuraduría (fiscalía) General de la República intervino en el caso y descubrió que la empresa presentó a Banamex documentos falsamente respaldados por Pemex, por lo que determinó intervenir la contabilidad e instalaciones de la naviera.

Sin embargo la historia no termina aquí, pues según el procurador Jesús Murillo Karam en las pesquisas se encontraron indicios de lavado de dinero en las operaciones de Oceanografía.

Eso no significa que se vincule con el narcotráfico, aclaró el funcionario a medios locales, pues el delito inició cuando se obtuvieron recursos a través de un fraude.

“En el momento en que ese dinero después es utilizado de otra manera, se convierte en lavado de dinero”, explicó Murillo.

El caso ya trajo consecuencias. El banco estadounidense Citigroup, propietario de Banamex, bajó en US$235 millones su estimado de ganancias debido al presunto fraude de Oceanografía.

El consorcio también reconoció una investigación de la oficina del Procurador en Massachussets, sobre una posible violación al secreto bancario y las leyes contra el lavado de dinero.

Citigroup y Banamex han dicho que cooperan con las autoridades de México y Estados Unidos, y asegura que habrá sanciones a los empleados que hayan participado en el presunto fraude.

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'No me veo regresando a trabajar 5 días a la semana': los cambios de actitud laboral por la pandemia

La pandemia ha impulsado modalidades de trabajo flexibles que pueden hacer que los empresarios tengan que adaptarse a la situación.
1 de abril, 2021
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Lee Harman and family

Lee Harman
Lee y Louise esperan que al compartir el cuidado de los niños a partes iguales sean un buen modelo para sus hijos.

Cuando Lee Harman preguntó por primera vez si podía pasar de una semana laboral de cinco días a una de cuatro, estaba nervioso, preguntándose qué pensarían sus colegas.

“En la construcción predominan los hombres”, señala. “Trabajar a tiempo parcial es algo que simplemente no se hacía”.

Ahora pertenece al creciente número de profesionales que han reducido su horario.

Lee, 38 años, es ingeniero civil en la empresa Skanska Costain Strabag.

En el último año ha descubierto que una semana laboral más corta es una gran ventaja.

“Así puedo gestionar mejor mis niveles de energía”, dice este padre de tres hijos.

“Un puesto de alto nivel requiere cierto grado de contemplación y espacio para pensar. Me viene muy bien, y a todo el equipo también”.

No me veo volviendo a la forma en que trabajaba antes”, afirma.

Lee cree que, debido a la crisis de covid-19, mucha gente se ha dado cuenta de que las cosas se pueden hacer de otra manera.

Los colegas han empezado a preguntarle por su experiencia, planteándose si podrían hacer lo mismo.

Trabajadores desde casa

Getty Images
Encuestas y experimentos en distintas partes del mundo muestran que existe un anhelo por poder compaginar la vida personal y profesional de otro modo.

Tendencia a reducir las horas de trabajo

Puede que los altos cargos de Goldman Sachs sigan insistiendo en una semana de 95 horas, pero parece que cada vez están más lejos de la mayoría.

Encuestas y experimentos en distintas partes del mundo muestran que existe un anhelo anhelo por reducir la jornada laboral y la consideración de que trabajar a tiempo parcial no debe ser un obstáculo para hacer carrera. Un deseo que ya se percibía antes de la pandemia, pero que el modo de trabajar durante la misma ha impulsado considerablemente.

Por ejemplo, de los 2.300 trabajadores de Microsoft en Japón que en 2019 probaron a reducir su jornada semanal un día, el 92% aseguró sentirse más feliz y menos estresado con ese horario. Similares resultados mostró el experimento en Perpetual Guardian, una empresa neozelandesa.

Y una encuesta realizada por la consultora de recursos humanos Robert Half en EE.UU. mostró que el 66% de los trabajadores afirmaba querer trabajar menos de cinco días a la semana.

Otra encuesta realizada el mes pasado a 2.000 adultos de Reino Unido reveló que el 72% cree que los trabajadores a tiempo parcial deberían tener las mismas oportunidades de progresar en el trabajo que los trabajadores a tiempo completo.

Timewise, que encargó la investigación, explica que hace nueve años una encuesta similar reveló que el 72% creía que “no era posible” tener un trabajo de alto nivel a tiempo parcial.

¿Es un freno reducir la jornada?

Karen Mattison, cofundadora de Timewise, una organización que hace campaña a favor de un trabajo más flexible, asegura que el año pasado se demostró que la gente puede trabajar de forma diferente y que era hora de que los empresarios lo reflejaran en la forma de diseñar y anunciar los puestos de trabajo.

“Durante mucho tiempo hemos visto una disculpa ante el término tiempo parcial: ‘sólo estoy a tiempo parcial’. Ahora sabemos que la inmensa mayoría de la gente en Reino Unido no ve ninguna razón para que los trabajadores a tiempo parcial se vean impedidos de progresar en sus carreras”, explica.

Los trabajadores a tiempo parcial representan ya una cuarta parte de la población activa del país. Pero a menudo existe una compensación entre negociar un horario más corto y tener oportunidades profesionales.

Las madres, en particular, se han dado cuenta de que compaginar el trabajo con las exigencias del cuidado de los hijos ha supuesto un estancamiento en sus carreras, lo que ha socavado los esfuerzos por lograr la igualdad de género en los altos cargos.

Gemma Fleuren

Gemma Fleuren
Gemma Fleuren ha perseguido sus ambiciones profesionales a la vez de las familiares trabajando cuatro días a la semana.

Pero no para Gemma Fleuren.

Su actual trabajo como directora comercial en una empresa de veta de chocolate es el tercero en el que ha negociado una semana laboral de cuatro días.

Y, lejos de ver su carrera frenada, ahora es responsable de un equipo de personas y de una serie de tareas de logística, previsión de ventas y asignación de stock.

El marido de Gemma es bombero y trabaja a turnos los viernes y los fines de semana, por lo que ella se toma los viernes libres para estar con sus tres hijos.

“En puestos anteriores, me dijeron que retirara las fotos de mis hijos de mi mesa, por si enviaban un mensaje a los jefes de que no me tomaba en serio mi carrera”, explica.

Pero cuando la entrevistaron para su actual trabajo, dejó claro que aceptaría el puesto cuatro días a la semana y su empresa la ha apoyado totalmente.

“No hay preguntas sobre cómo organizas tus horas. Te juzgan por lo que consigues”, cuenta.

“El trabajo flexible es para todo el mundo, ya sea porque tienes hijos, un padre anciano que necesita tu ayuda ¡o incluso un pez dorado que necesita de cuidados especiales! El motivo es irrelevante, lo que se espera es que sea para todos”.

Incluso en períodos de mucho trabajo, como el que precede a la Semana Santa, se las arregla para mantener sus días libres.

Pero asegura que es necesario ser disciplinado para decir que no se está disponible en determinados momentos. Y no está segura de poder desempeñar su función con menos de cuatro días.

Una forma de atraer talento

Aunque algunos empresarios están dando ejemplos positivos, muchos todavía no han aceptado que ofrecer flexibilidad ayudará a atraer a los mejores talentos, afirma Timewise.

Un estudio anterior de Timewise reveló que, incluso antes de la pandemia, nueve de cada diez personas querían más flexibilidad en su próximo trabajo.

Sin embargo, en 2020 sólo el 8% de las ofertas de empleo en Reino Unido ofrecían opciones a tiempo parcial.

Mientras tanto, otros países ya están explorando la idea de reducir las semanas de trabajo.

Ardern

Getty Images
La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, sugirió a los empresarios que consideraran la opción de una semana de cuatro días.

El año pasado, la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, sugirió a los empresarios que consideraran la opción de una semana de cuatro días porque ayudaría a conciliar la vida laboral y familiar, pero también porque podría impulsar el turismo interno.

España está planeando un proyecto piloto de semana laboral de cuatro días, en parte debido a los retos de la automatización.

Y Suecia ha experimentado con jornadas de seis horas.

Gemma opina que cualquiera que desee trabajar a tiempo parcial debe ser sincero con los posibles empleadores, especialmente si los cazatalentos o los reclutadores no lo apoyan.

“He tenido reclutadores que me han dicho que no están dispuestos a plantear mi patrón deseado de trabajo a su cliente, dejando que mantenga la conversación yo misma o sugiriendo que ceda en mis requisitos para asegurarme una oferta de trabajo”, dice.

“Si el reclutador no quiere tener la conversación, yo me dirigiría directamente al posible empleador para que puedas exponer tu posición con claridad”.

*Todo el contenido del texto es de la autora, excepto los datos de encuestas y experimentos referidos a países distintos del Reino Unido.


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