Cómo funciona la maquinaria de hacer santos en la Iglesia
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Cómo funciona la maquinaria de hacer santos en la Iglesia

Juan Pablo II llevó a cabo más de 480 canonizaciones en sus casi 27 años de papado. Francisco, en poco más de un año, ya ha realizado diez canonizaciones. Pero, ¿cómo es el proceso que lleva a la santidad en la Iglesia?
26 de abril, 2014
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En imagen del 22 de octubre de 1978, el papa Juan Pablo II se dirige a los fieles en la plaza de San Pedro desde un balcón del Vaticano después de haber sido nombrado Pontífice. Un funcionario del Vaticano dijo el martes 2 de julio de 2013 que la comisión que estudia la canonización de Juan Pablo II despejó el último obstáculo antes de que el fallecido papa pueda ser declarado santo. (Foto AP)

En imagen del 22 de octubre de 1978, el papa Juan Pablo II se dirige a los fieles en la plaza de San Pedro desde un balcón del Vaticano después de haber sido nombrado Pontífice. (Foto AP)

La canonización es un proceso para el que la Iglesia católica dispone de una maquinaria burocrática compleja, pero bien engrasada. Tanto, que algunos se refieren a ella como “una fábrica de santos”.

Por ese proceso pasó Juan Pablo II, Juan XXIII y -con variaciones en función de las épocas y los casos- los miles de santos reconocidos por el Vaticano.

La Congregación para las Causas de los Santos es la encargada de “regular el ejercicio del culto divino y de estudiar las causas de los santos”.

Por este “ministerio de la santidad” –dirigido por el cardenal Angelo Amato- pasan los candidatos a la canonización.

Sin embargo, es el Papa quien tiene la última palabra, el único con poder para decretar la santidad. Y en las últimas décadas, este poder se ha ejercido cada vez con mayor asiduidad.

Durante su pontificado, Juan Pablo II nombró a más 480 santos, más de cuatro veces los canonizados por el resto de pontífices del siglo XX juntos.

Aunque Benedicto XVI redujo ese ritmo -canonizó a 44 santos durante su papado-, Francisco lo retomó. Y en poco más de un año como Sumo Pontífice, el papa argentino ha realizado diez canonizaciones.

Esta proliferación de santos se debió, según los expertos, a que en las últimas décadas, el proceso de canonización se fue reformando. El mismo Wojtyla lo simplificó en 1983.

Mientras que algunos critican la multiplicación y la aceleración de las santificaciones al considerar que es una forma de devaluar el valor de la santidad, quienes defienden este cambio argumentan que la Iglesia busca así establecer “modelos de vida” cercanos a los cristianos contemporáneos.

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¿Quién puede ser santo?

Pero la santidad, como tantos otros temas relacionados con la religión, es una cuestión de fe. Y los no creyentes pueden verlo desde un punto de vista escéptico.

Quizá una de las preguntas más básicas en relación a este proceso es quién puede, a ojos de la Iglesia católica, aspirar a ser santo.

“Cualquiera puede aspirar a la canonización, sin importar su origen, condición social, raza… Sólo tiene que tener una vida de santidad o lo que llamamos el olor de santidad. Que haya fama de santidad, que haya vivido las virtudes cristianas de un modo heroico y que haya ausencia de obstáculos insuperables”, le comenta a BBC Mundo Santiago Blanco, obispo de Cruz del Eje y juez delegado de la Congregación para las Causas de los Santos en Argentina.

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Sin embargo, para que se inicie un proceso de canonización, el candidato debe ser propuesto a la diócesis, generalmente del lugar donde murió. Esto, en la práctica, supone un primer filtro.

“Todo cristiano puede proponer a alguien, pero generalmente prosperan aquellas causas que son propuestas por alguna diócesis, comunidades religiosas de hombres o mujeres o grupos de laicos”, le dice a BBC Mundo Gerardo Sánchez, juez delegado de las Causas de los Santos del arzobispado de Ciudad de México.

“Nihil obtat”

“Primero se recoge toda la historia, testimonios, la vida de este candidato y teniendo todo eso, el obispado pide el parecer a las otras diócesis del país para decidir si es oportuno abrir la causa. Y después de esto pasaría a Roma para que le den el ‘nihil obstat’, que no hay cosas insalvables que hacen imposible el comienzo de la causa”, agrega Blanco.

Obtenido el “nihil obstat”, se inicia la primera de las dos etapas del proceso de canonización, la fase diocesana, a la que, una vez superada, seguirá la llamada fase romana.

En la fase diocesana, el obispo constituye un tribunal o una comisión instructora que estudia pormenorizadamente la historia del individuo, su familia, el contexto en que vivió. El postulador será la persona encargada de llevar a cabo ese proceso de recopilación e investigación.

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“Después se citan testigos si es una causa actual, de 30 años para acá. Si es una causa histórica, el proceso se basa en documentos históricos. Después de este paso se pasa a la fase romana. Se transfiere la documentación y allí se hace la validación jurídica. Después de eso se nombra a un relator, que va a estudiar toda esa documentación y elaborará una positio, que es una especie de tesis doctoral en la que se exponen los argumentos que demuestran que esa persona vivió heroicamente las virtudes de la fe”, cuenta Sánchez.

Dos milagros

A partir de ese momento, para avanzar canonización, es necesario que se demuestre, a juicio de la Iglesia, que se produjeron dos milagros por intercesión del candidato.

Sin embargo, el Papa puede dispensar al candidato de esta condición. Así sucedió, por ejemplo, con Juan XXIII, a quien Francisco nombró santo con sólo un milagro reconocido.

Y, apunta Blanco, también los “mártires”, aquellos a quienes la Iglesia considera que “murieron como consecuencia de su fe”, quedan eximidos de esa premisa.

La comprobación de un milagro es quizá uno de los puntos más complejos y controversiales y siguen un proceso aparte similar a las dos fases anteriores de la canonización, una en la diócesis y otra en Roma.

La fase romana incluye la revisión del caso por un tribunal médico y por otro de peritos teólogos antes de que una comisión de obispos y cardenales dé su dictamen.

“Si ese dictamen es favorable, solo queda que el Santo Padre firme el decreto de canonización”, apunta Blanco.

¿Qué significa ser santo?

Pero, ¿qué es ser santo para la Iglesia católica?

Una vez que alguien es canonizado es propuesto como modelo para la Iglesia Universal. Mientras que el culto de los beatos es local, el de los santos puede ejercerse desde cualquier lugar.

Desde un punto de vista práctico, convertirse en santo supone que el canonizado es inscrito en el calendario litúrgico, se puede celebrar su fiesta y se le pueden dedicar

“Teológicamente significa que podemos asegurar sin ningún riesgo a equivocarnos que esa persona está en el cielo”, le dice a BBC Mundo Fermín Labarga, profesor de derecho canónico de la Universidad de Navarra.

“Porque el Papa al canonizar ejerce su infalibilidad. No cabe duda de que eso es un hecho cierto desde la fe”, concluye Labarga.

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Los nonillizos de Mali celebran su primer cumpleaños; “Todos tienen caracteres diferentes”, dice su padre

Es el primer caso de tantos bebés nacidos en un mismo parto que han sobrevivido.
5 de mayo, 2022
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Los únicos bebés del mundo que son nonillizos nueve bebés nacidos al mismo tiempo cumplieron un año y están “en perfecto estado de salud”, dijo su padre a la BBC.

“Ya gatean todos. Algunos se sientan e incluso pueden caminar si se agarran a algo”, señaló Abdelkader Arby, un oficial del ejército de Mali.

Abdelkader Arby dijo que la madre, Halima Cissé, de 26 años, también está bien.

Todos están al cuidado de la clínica de Marruecos donde nacieron.

“No es fácil, pero es genial. Aunque a veces es agotador, cuando ves a todos los bebés en perfecto estado de salud, (alineados) de derecha a izquierda, nos sentimos aliviados. Nos olvidamos de todo”, declaró el oficial.

El padre acaba de regresar a Marruecos por primera vez en seis meses, junto con su hija mayor, Souda, de tres años.

“Estoy abrumado por reunirme con toda mi familia: mi mujer, los niños y yo”.

Récord y cumpleaños para el recuerdo

El señor Arby dijo que en la pequeña celebración de cumpleaños participaron las enfermeras y algunas personas de su edificio.

“Nada es mejor que el primer año. Recordaremos este gran momento”.

Familia de los nonillizos

Saloum Arby
Abdelkader Arby, Halima Cissé y su hija Souda se reunieron en Marruecos.

Los bebés han batido el récord mundial Guinness del mayor número de niños nacidos en un solo parto que han sobrevivido.

Antes del nacimiento, el 4 de mayo de 2021, la señora Cissé fue trasladada en avión a Marruecos por el gobierno de Mali para recibir atención especializada.

Los partos múltiples son arriesgados y a las madres con más de cuatro fetos a la vez se les aconseja interrumpir el embarazo en algunos países donde el aborto es legal.

También existe el riesgo de que los bebés desarrollen problemas de salud debido a su nacimiento prematuro, como sepsis y parálisis cerebral.

Popularidad

La madre y sus hijos viven actualmente en lo que su padre describió como un “piso medicalizado” que pertenece a los propietarios de la clínica Ain Borja de Casablanca, donde nacieron los bebés.

“Hay enfermeras que están aquí, además de mi mujer, que ayudan a cuidar a los niños”, dijo el padre.

“La clínica les ha dado un menú que dice lo que hay que darles de comer en todo momento, tanto de día como de noche”, agregó.

Clínica en Casablanca

EPA
La madre con sus niños viven en un departamento que parece una extensión del hospital donde nacieron.

Los bebés cinco niñas y cuatro niños nacieron de 30 semanas, por cesárea, y pesaron entre 500 gramos y un kilo.

Los niños se llaman Mohammed VI, Oumar, Elhadji y Bah, mientras que las niñas se llaman Kadidia, Fatouma, Hawa, Adama y Oumou.

Cada uno de ellos tiene una personalidad única, dijo su padre.

“Todos tienen caracteres diferentes. Algunos son tranquilos, mientras que otros hacen más ruido y lloran mucho. Algunos quieren que los tomen en brazos todo el tiempo. Todos son muy diferentes, lo cual es totalmente normal”.

Todavía no han estado en Mali, pero ya son muy populares en el país, concluyó el padre.


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