Un tatuaje o una píldora para no olvidar las contraseñas
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Un tatuaje o una píldora para no olvidar las contraseñas

El enorme error informático Heartbleed, descubierto la semana pasada y que causa pánico entre los cibernautas, hace pensar si llegó la hora de replantearse el tema de las contraseñas.
Por BBC Mundo
15 de abril, 2014
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 //Foto: Lenovo

//Foto: Lenovo

El enorme error informático Heartbleed, descubierto la semana pasada y que causa pánico entre los cibernautas, hace pensar si llegó la hora de replantearse el tema de las contraseñas.

Existen varias tecnologías que buscan reemplazar la necesidad de crear y memorizar contraseñas. Entre las más revolucionarias figura una píldora electrónica que se traga.

Los días de memorizar sus contraseñas están contados. En algunos años podrá acceder a su cuenta bancaria en internet usando un tatuaje electrónico dibujado en su brazo o con una pastilla que, una vez digerida, difunde la contraseña a través de las paredes del estómago.

Ya existen prototipos funcionales de esos productos.

El tatuaje tiene componentes elásticos como sensores y una antena que se internalizan en la piel. La antena transmite la contraseña a un lector electrónico cuando uno entra en contacto con un teléfono o una computadora.

Y el ácido estomacal –en vez del ácido de las baterías- activa la píldora.

Este pequeño artefacto ha sido diseñado para que pulse un código que sería recogido por un sensor en un computador portátil poco después de que deje el esófago.

La motivación para desarrollar tecnologías tan extrañas viene de un problema creciente y generalizado a nivel mundial: los sistemas de autentificación existentes con los que se ingresa a servicios en línea se basan en contraseñas. Y las contraseñas no siempre están a la altura de las circunstancias.

Sin sentido

HeartbleedEl error de seguridad Heartbleed puso al descubierto la crisis de las contraseñas.

El error Heartbleed ha dejado en evidencia el problema de la inseguridad de las claves de internet.

Durante los últimos dos años, el fallo ha hecho posible que los criminales se apoderen de pequeños fragmentos de datos de muchos de los lugares que usamos comúnmente y que potencialmente contienen información de las contraseñas.

Varias empresas de tecnología están instando a los usuarios a cambiar todas sus contraseñas, sobre todo las del correo electrónico, almacenamiento de archivos y banca electrónica.

Las contraseñas también se pueden suplantar –”phishing”- , lo que ocurre cuando los usuarios son engañados para que las introduzcan en sitios falsos que parecen legítimos.

Cerca de 50.000 sitios únicos logran suplantar contraseñas cada mes, lo que lleva a robos en línea por un total estimado de US$ 1.500 millones cada año.

Fácil de recordar, fácil de adivinar

Las personas también tienden a elegir contraseñas fáciles de recordar. Es decir, fáciles de adivinar. De los 32 millones de contraseñas reveladas durante una violación de seguridad, más de 290.000 resultaron ser ‘123456’, de acuerdo con Imperva, una empresa de seguridad de California.

Una contraseña que contiene seis letras minúsculas puede ser interceptada en sólo una fracción de segundo. Pero una más larga y compleja, con 11 letras mayúsculas y minúsculas al azar, números y caracteres especiales, podría tomar cientos de años.

La regla de las contraseñas es simple: cuanto más compleja, más segura. Pero esperar que la gente recuerde combinaciones largas y sin sentido no es realista.

A menudo, los usuarios eligen la misma contraseña para diferentes servicios, lo que es poco aconsejable. Si se suscribe a una cuenta en un sitio web poco importante y el sitio web está pirateado, su contraseña podría terminar en las manos de criminales a quienes les sería fácil acceder a su cuenta bancaria en línea.

El problema es que las personas simplemente tienen demasiadas contraseñas que recordar, dice Michael Barrett, jefe de seguridad de la información de PayPal.

“Cuando hablé con los consumidores hace diez años, me decían que tenían cuatro o cinco nombres de usuario y contraseñas para recordar. Ahora me dicen que tienen 35 de esas malditas claves”, dice Barrett.

Un adulto típico entre 25 y 34 años de edad tiene 40 cuentas en línea, según un estudio de 2012 realizado por la empresa de comprobación de crédito Experian.

Datos al azar

“Los consumidores sólo quieren comprar cosas y esperan que la empresa se encargue de la seguridad” Michael Barrett, PayPal.

Una forma de evitar estos inconvenientes es reforzar los sistemas de autenticación basados en contraseñas existentes al proporcionar más de un obstáculo para saltar.

Esto ya sucede cuando se utiliza un aparato para generar un número de seguridad -“token”- o un número aleatorio que se envía a través de SMS a su teléfono.

PayPal ha ofrecido esta “autenticación de dos niveles” durante algunos años. Y hace poco, muchas otras compañías de internet de alto perfil como Google, Apple, Facebook, LinkedIn y Twitter las han incluido.

Algunas compañías están agregando datos biométricos como segundo factor de autenticación, aprovechando las cámaras y micrófonos en los teléfonos inteligentes para realizar un reconocimiento de cara o de voz, incluso exploraciones de iris.

Sin embargo, los datos biométricos tienen sus propios problemas. A diferencia de las contraseñas, que se pueden cambiar, las impresiones de rostro y voz no. Si los cibercriminales logran entrar a un sitio web y robar información biométrica, esta podría ser utilizada para siempre para entrar en otras cuentas que dependen de la autenticación biométrica.

En todo caso, esto es poco probable, porque los datos de huellas dactilares se combinan típicamente con datos aleatorios para crear un biométrico basado en su huella digital. Así que un pirata informático que tuvo acceso a un análisis de su huella digital no necesariamente será capaz de entrar en un sitio biométricamente asegurado.

Pero hay un problema, incluso con la autenticación de dos factores. Mientras les hace la vida más difícil a los criminales, a los usuarios no les gusta la molestia adicional.

“Los consumidores sólo quieren comprar cosas y esperan que la empresa se encargue de la seguridad”, dice Barrett.

Esta es una versión resumida y adaptada de un artículo publicado por BBC Future el 3 de julio de 2013.

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En nuestro mundo actual, es difícil imaginar un lugar que no podamos visitar, y que no esté incansablemente fotografiado, compartido y etiquetado en las redes sociales.

Pero existen todavía unos pocos que permanecen intactos a los turistas.

Si bien la mayoría de los rincones del planeta reciben visitantes, hay algunos cerrados herméticamente al público.

A menudo por razones de seguridad, legales o científicas, está estrictamente prohibido poner el pie en ellos.

Te invitamos a conocer cuatro de estos rincones aislados del mundo (sin el riesgo pisar las zonas restringidas).

1. La “bóveda del fin del mundo”

Entrada al Banco Mundial de Semillas de Svalbard

Arterra/Universal Images Group via Getty Images
Esta es la entrada a la “bóveda del fin del mundo”, el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, Noruega.

En una isla remota llamada Spitsbergen, en el archipiélago ártico de Svalbard, Noruega, una montaña de arenisca alberga a 120 metros su interior un lugar apocalíptico: el depósito de semillas más grande del mundo.

A unos 1.300 km del Polo Norte y a 130 metros sobre el nivel del mar, el espeso permafrost -la capa de hielo permanente congelada que rodea la bóveda- ayuda a preservar los cientos de miles de muestras de semillas almacenadas en su interior.

El lugar es también idóneo para esa tarea por su falta de actividad sísmica.

Sin embargo, aunque las semillas se almacenaron de la manera más segura posible desde que el búnker fue inaugurado en 2008, no existe manera humana de comprobarlo.

Gráfico del Banco Mundial de Semillas

BBC

La bóveda está fuertemente protegida a cal y canto, lo cual garantiza que las semillas que contiene puedan sobrevivir durante miles de años si fuera necesario.

Sin embargo, en los últimos años algunos científicos han mostrado preocupación por el aumento de las temperaturas, que han provocado un deshielo del permafrost.

En 2020, los investigadores locales documentaron el verano más cálido en Svalbard desde que hay registros.

“Vimos un derretimiento sin precedentes en los glaciares y el deshielo del permafrost”, dijo a la BBC el científico Kim Holmen, del Instituto Polar Noruego.

La situación comenzó a monitorearse hace algunos años.

Banco Mundial de Semillas de Svalbard

Tim E White/Getty Images
El permafrost permite preservar los cientos de miles de semillas almacenadas en el interior de la bóveda.

Este búnker de semillas puede ser vital para conservar, en caso de un gran desastre mundial, una reserva de cultivos que garantice la restauración de las especies, y que no nos falte alimento a los seres humanos.

Cada país guarda sus propias semillas vitales para su producción alimentaria, pero el Banco Mundial de Semillas de Svalbard es una suerte de respaldo global.

2. Ilha da Queimada Grande: una isla venenosa

Ilha da Queimada Grande, conocida como Ilha das Cobras (isla de las cobras), es una pequeña isla rocosa, agreste, sin playas y de difícil acceso, ubicada a 35 km de la costa de São Paulo.

La isla fue descubierta en 1532 por la expedición colonizadora de Martim Afonso de Souza.

Sin embargo, la historia de Ilha das Cobras es mucho más antigua. Se formó a finales de la última glaciación, hace unos 11.000 años, cuando subió el nivel del mar, separando el cerro (que formaba parte de la Serra do Mar) del continente y convirtiéndolo en una isla.

Ha llamado la atención en los últimos cinco siglos por una característica inusual: está habitada casi exclusivamente por serpientes: hay estimaciones que dicen que puede haber entre una y cinco serpientes por cada metro cuadrado de la isla.

Ilha da Queimada Grande

Marcelo Ribeiro Duarte
La cabeza de lanza dorada solo existe en esta isla frente a la costa de São Paulo, Brasil.

Es la segunda mayor concentración de serpientes por área en el mundo: alrededor de 45 por hectárea, aproximadamente equivalente al tamaño de una cancha de fútbol – una cifra solo superada por Isla Shedao, en China.

Pero en la isla brasileña una especie de serpiente altamente venenosa se diferenció de sus parientes terrestres y se transformó en la cabeza de lanza dorada (Bothrops insularis) una especie de víbora de pozo endémica de Queimada Grande.

Es tan mortal que una sola mordedura basta para evitar que las aves de las que se alimenta puedan vovler a emprender el vuelo.

“El veneno de la víbora es más tóxico para las aves que para los mamíferos”, explicó a BBC Brasil el biólogo Marcelo Ribeiro Duarte, del Laboratorio de Colecciones Zoológicas del Instituto Butantan. “Eso prueba la gran adaptabilidad de la especie”.

La Bothrops insularis mide entre medio metro y un metro, siendo las hembras un poco más grandes.

Jararaca-ilhoa

Marcelo Ribeiro Duarte
A diferencia de las especies continentales de Brasil, esta serpiente es más pequeña y menos pesada y tiene una piel más elástica.

“Como la fauna de la isla es muy escasa, sin roedores ni otros mamíferos (a excepción de los murciélagos), los adultos de la especie se alimentan de aves migratorias (las aves residentes no son depredadas)”, dijo a BBC Brasil el investigador y especialista en animales venenosos Vidal Haddad Júnior, de la Facultad de Medicina de Botucatu.

“Los ejemplares jóvenes comen lagartijas, anfibios y artrópodos, como ciempiés, por ejemplo”.

El gobierno brasileño prohibió a cualquier persona pisar la isla, como medida de precaución.

La única excepción a esta norma son algunos investigadores, que para poder visitarla deben estar acompañados en todo momento por un médico y seguir estrictos protocolos.

En cualquier caso, esta remota isla de 43 hectáreas frente a la costa paulista no parece precisamente el destino vacacional más apetecible.

3. Lascaux: la cueva francesa que encierra de arte valioso

Réplica de Lascaux en Montignac, 2012

PHILIPPE LOPEZ/Getty Images
Esta cueva en Montignac, en el suroeste de Francia, es una réplica de Lascaux. La original se cerró al público en 1963.

Cuatro adolescentes en busca de un perro que había desaparecido por un agujero en la tierra descubrieron esta maravillosa cueva en el sur de Francia en 1940.

En el más sorprendente de los accidentes, su perro los llevó hasta una cueva cubierta de pinturas murales que retratan animales, como caballos y ciervos.

Con una antigüedad de unos 17.000 años, fue uno de los ejemplos de arte prehistórico mejor conservados jamás descubiertos, con alrededor de 600 pinturas y 1.000 grabados en total.

Lascaux - pinturas

Universal History Archive/Getty Images
Las pinturas de Lascaux son fascinantes.

Cuando se hizo el descubrimiento, la Segunda Guerra Mundial estaba en sus albores.

Ocho años más tarde, la cueva de Lascaux se abrió al público curioso que quería ver de cerca la obra de sus antepasados.

En 1963 se suspendieron las visitas al público. Había brotado moho en las paredes de la cueva que amenazaba la preservación de la obra de arte que había existido en condiciones herméticas antes de su descubrimiento.

Casi 60 años después, la cueva todavía está en gran parte fuera del alcance del público, aunque se construyó una réplica muy cerca para que puedan visitarla los turistas.

Visitantes en Lascaux, 1983.

Pierre VAUTHEY/Getty Images
La réplica de Lascaux fue inaugurada en 1983, año en que se tomó esta fotografía.

4. Uluru: el “ombligo del mundo”

Uluru, antes conocida como Ayers Rock, fue una atracción turística durante muchos años, pero se sumó recientemente a la lista de lugares que el público no puede visitar.

También llamado el “ombligo del mundo”, es uno de los monolitos más grandes del planeta.

Anteriormente, los visitantes podían intentar el ascenso de 348 metros a la cumbre, aunque eso significaba enfrentar un calor extremo, con temperaturas en verano de alrededor de 47 grados centígrados.

La escarpada subida a la cima también podía causar dificultades. Pero, para muchos, la belleza del lugar lo compensaba.

Uluru en 2013.

Mark Kolbe/Getty Images
Uluru en 2013.

Uluru es un sitio sagrado para los aborígenes indígenas anangu que son los custodios de la roca y deseaban que los visitantes dejaran de escalarla por respeto a sus tradiciones.

Ese deseo fue respaldado unánimemente por una petición de la junta del Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta, que tomó la decisión de impedir que la gente pusiera el pie en Uluru en 2017.

El 25 de octubre de 2019 fue el último día en que se permitió a las personas escalar la roca antes de que la prohibición entrara en vigor. Se formaron largas colas de turistas.

Uluru se cerró permanentemente a los escaladores el 25 de octubre de 2019, aborígenes consideran sagrado el monolito rojo

SAEED KHAN/Getty Images
Para los aborígenes locales (y habitantes tradicionales), el monolito rojo de Uluru es un lugar sagrado.

En la cultura anangu, Uluru es evidencia de que los seres celestiales llegaron a la Tierra cuando aún estaba sin forma y sin vida. Viajaron a través de ella, creando especies y formas vivas, como Uluru, en el camino.

Los visitantes aún pueden visitar el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta. Pero la roca sagrada yasolo se puede observar, nunca pisar ni escalar.

Muchos turistas no reprimen la oportunidad de tomar la instantánea desde el aire.

Pasajeros a bordo de un vuelo QF787 de Qantas, un avión Boeing 787 Dreamliner mientras vuela cerca de Uluru en el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta, Territorios del Norte el 10 de octubre de 2020 en Uluru, Australia.

James D. Morgan/Getty Images
Algunos aviones sobrevuelan cerca del Uluru en el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta.

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