Las nuevas apps para leer más rápido
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Las nuevas apps para leer más rápido

¿Te imaginas poder leer un libro en un par de horas? ¿O toda la obra de tu autor favorito en unos pocos días? Nuevas aplicaciones permiten leer más rápido que el promedio normal, que es de unas 220 palabras por minuto en español.
Por Rosario Gabino / BBC Mundo
6 de mayo, 2014
Comparte

leer¿Te imaginas poder leer un libro en un par de horas? ¿O toda la obra de tu autor favorito en unos pocos días? Nuevas aplicaciones permiten leer más rápido que el promedio normal, que es de unas 220 palabras por minuto en español.

Todas ellas se basan en el mismo concepto: que al mover los ojos de una palabra a otra perdemos tiempo.

Por eso, presentan las palabras de a una por vez, siempre centradas en el mismo lugar llamado “punto de fijación” o “punto de reconocimiento óptimo” para que el ojo no tenga que moverse en absoluto.

Además, todas permiten regular la velocidad en la que aparecen las nuevas palabras, desafiando al lector a superarse a sí mismo.

Spritz

Spritz propone leer hasta 700 palabras por minuto en castellano.

Spritz propone leer hasta 700 palabras por minuto en castellano.

“Al leer, sólo usamos el 20% del tiempo en procesar el contenido. El otro 80% lo dedicamos a mover físicamente los ojos de palabra en palabra y buscar el próximo punto de reconocimiento óptimo”, le dicen a BBC Mundo los creadores de Spritz.

Esta tecnología que debutó en el Congreso Mundial de Móviles en Barcelona es gratuita y disponible en castellano para productos Android y Apple.

La pregunta es, ¿el contenido se retiene igual que si leyéramos sobre un papel? “Si encuentras la velocidad adecuada para ti, tendrás una mejor comprensión aún”, nos explica Mike Mauer, uno de los fundadores.

Sus desarrolladores le aclaran a BBC Mundo que no es una aplicación propiamente dicha sino que es una tecnología integrada a sitios de internet, apps y dispositivos móviles. “Más de 25.000 desarrolladores han solicitado incorporar Spritz a sus propios productos”. Es gratuita y disponible en castellano.

Sitio web de Spritz

Velocity

La tecnología se basa en poner las palabras de a una y centradas.

La tecnología se basa en poner las palabras de a una y centradas.

Como su nombre indica, esta app –solo disponible para productos Apple- permite aumentar la velocidad de lectura hasta leer hasta mil palabras por minuto en sitios web, artículos o nuestros propios textos.

Los expertos alaban su integración a los productos Apple y que permite incorporar herramientas “para leer después” Instapaper y Pocket.

Ofrece varios colores y formatos. El preferido hasta ahora, le dicen sus creadores a BBC Mundo, es el sepia.

“No podemos dar cifras exactas pero el mes pasado decenas de miles de personas la descargaron en la App Store”.

Sale US$2,99 y viene en varios idiomas, incluido español.

Sitio web de Velocity

Speed Reading Trainer

El formato es didáctico.

El formato es didáctico.

Como explica su creador, Erik Skantze, la idea que propone esta aplicación es leer hasta 500 palabras por minuto en dos semanas.

El entrenamiento va por etapas: en la primera, las palabras aparecen solas, cada vez menos tiempo. En una segunda etapa, la palabras aparecen de a dos o de a tres y el usuario debe leerlas de una “ojeada”, es decir sin mover los ojos. Luego aparecen renglones de texto, que van bajando en la pantalla.

“A menudo vemos mejoras de hasta 300 palabras por minuto en tan sólo dos semanas”.

La app está disponible en español en Android, iOS y plataformas web. Tienen dos millones de usuarios y la versión básica es gratis, con publicidad. La versión completa, que se integra a libros electrónicos y otros materiales de lectura, sale entre US$1,99 y US$2,99.

Sitio web Speed Reading Trainer

Acceleread

Gráficos, estrellas y trofeos: ideal para personas competitivas.

Gráficos, estrellas y trofeos: ideal para personas competitivas.

Sus creadores dicen que leemos a un tercio de la velocidad que potencialmente podríamos. Si leemos dos horas al día, perdemos 80 minutos al día, es decir, nueve horas por semana, dos días al mes y tres semanas al año. “Recupera esas tres semanas” , dicen sus creadores.

Al igual que la anterior, invita al usuario a competir consigo mismo y a comprender lo que lee. Al principio pide leer un texto y responder unas preguntas para calibrar nuestro nivel. Luego va avanzando en velocidad en tres cursos de diez minutos cada uno.

Es ideal para personas competitivas: ofrece un sistema de estrellas, trofeos y vistosos gráficos con estadísticas para evaluar nuestro rendimiento, velocidad promedio y mejor velocidad.

Sus desarrolladores le dicen a BBC Mundo que ya lo han descargado más de 500.000 veces.

La app es gratuita, pero ofrece una mejor versión para iPhone por US$4,99 para iPad por US$7,99 y para ambos por US$9,99.

Aun no está disponible en castellano pero nos aseguran que lo estará en la próxima actualización.

Sitio web Acceleread

**Nota publicada el 5 de mayo de 2014.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Migrantes en Texas: 'Estamos honrando a personas cuyas familias aún no saben que han muerto'

San Antonio, una ciudad del sur de Texas cercana a la frontera con México, la migración está muy presente. Y muchos sienten como propia la tragedia de las 53 personas que murieron de calor en el remolque de un camión abandonado.
30 de junio, 2022
Comparte

“Mírenme: ¿a ustedes les parezco estadounidense? ¿Saben la de veces que me llamaron come-frijoles en el colegio? ¿Cómo vi a mi madre esclavizarse para conseguir unos papeles? Y me preguntan por qué estoy tan afectada”.

En la vigilia para recordar a los migrantes hallados sin vida el lunes en un camión abandonado en el suroeste de San Antonio, Texas, y a los que fallecieron después en hospitales de la ciudad —40 hombres y 13 mujeres, 53 en total—, Wanda Pérez Torrescano no puede ocultar su enojo.

“Es que estamos honrando a personas cuyas familias aún no saben que han muerto, que siguen esperando esa llamada que diga: ‘Mami, llegué a la frontera, estoy bien'”, dice enérgica, micrófono en mano, ante las decenas de congregados este miércoles en el céntrico parque Travis.

“Y lo sé porque yo he estado del otro lado del teléfono”.

Nacida en Ciudad de México y criada en San Antonio, no es la única que siente como propia la mayor tragedia migratoria que se recuerde en suelo estadounidense.

En un acto solemne similar, el día anterior, la hondureña Jessica recordó cómo ella misma estuvo en su día en la piel de los migrantes que ahora dejaron sin agua ni aire acondicionado en un remolque con una temperatura exterior de 40 grados.

“Yo vine aquí a los 14 años, también en un tráiler (18 wheeler) y perdí el conocimiento por el calor”, dijo con emoción durante la vigilia. Preguntada después si quería contar su historia a BBC Mundo, contestó: “Me sigue desencadenando muchas emociones. Aún tengo mucho que procesar y no me siento preparada para dar detalles”.

Mujer sostiene cartel durante vigilia.

Getty Images

Mientras eso ocurría en el casco histórico de San Antonio, otros honraban a los muertos en el mismo lugar en el que fue hallado el camión: un polvoriento camino entre un almacén de madera y la vía del tren, en un paisaje salpicado de ventas de autopartes.

Las primeras dos cruces —bien coloridas— las colocaron allí el martes Angelita Olvera, hija de un potosino, y Debra Ponce, quien advierte que “hay que tener un ojo en Texas, porque se van a cambiar los derechos civiles tal como los conocemos”.

Desde entonces, aquella esquina desangelada se ha llenado de flores y velas, como las depositadas por la hondureña Gabriela y sus dos hijas, y de carteles llamando al respeto y a la solidaridad. El artista Roberto Márquez, quien él mismo cruzó desde Tijuana a EE.UU. hace ya 40 años, pinta un mural que se da cierto aire al Guernica de Picasso.

Y es que la migración está muy presente en esta ciudad situada a apenas 250 kilómetros al norte de la frontera con México.

Señalización en la calle que en la que se encontró el camión.

Getty Images
Señalización en la calle que en la que se encontró el camión.

Ciudad clave en el tránsito migratorio

Expertos y organizaciones que BBC Mundo consultó para este artículo y funcionarios que pidieron no publicar su nombre describen a la urbe de 2,5 millones de habitantes como un “centro de tránsito”, un lugar estratégico en el que confluyen varias rutas migrantes, rodeado de autopistas que cruzan el país de norte a sur y de este a oeste.

Edward Reyna, un empleado de seguridad de la empresa maderera situada a escasos metros de donde fue dejado el camión, ya perdió la cuenta de las veces que ha visto a mexicanos y centroamericanos, entre gente de otras nacionalidades, saltar del tren que pasa por ahí mismo.

“Ya sabía que tarde o temprano alguien saldría lastimado”, le dijo a la BBC. “A los carteles que los traen no les importan nada”.

Los que él se encuentra durante sus guardias son los que no han sido interceptados por las autoridades migratorias.

En mayo la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) registró casi 240.000 “encuentros”, un tercio más que el mismo mes el año anterior.

Eso a pesar de que el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, lanzara en marzo de 2021 la Operación Lone Star y ese mayo emitiera una “declaración de desastre” que le permite desplegar la Guardia Nacional en la frontera y ahora cubre 53 condados. Todo ello para tratar de frenar el aumento de los cruces fronterizos, que él atribuye a las políticas migratorias del presidente Joe Biden.

La policía investiga un camión en el que fueron hallados 46 personas muertas.

Getty Images
San Antonio queda aproxidamente a 250 km de la frontera con México.

Pero los migrantes siguen llegando y transitando por el estado, algunos ocultos en camiones, un modus operandi muy específico —aunque no exclusivo— de esta zona fronteriza, le dice a BBC Mundo Guadalupe Correa-Cabrera.

Profesora de la Universidad George Mason de Faixfax, Correra-Cabrera lleva años estudiando las rutas migratorias, incluida la que transita desde Nuevo Laredo, en México, hasta Laredo, en EE.UU., a través de la aduana terrestre para mercancías más importante del hemisferio.

Eso mismo hace que sea imposible revisar toda la carga que cruza a diario por ese puente, explica la experta. “No hay cifras oficiales, pero se calcula que es menos del 5% lo que se llega a verificar”.

Aunque aclara que el tráfico de migrantes en tráilers no necesariamente arranca en México. En base a testimonios recopilados por ella misma, cuenta que en algunos casos los traficantes los recogen en camiones ya del lado texano.

Es lo que los investigadores del Departamento de Seguridad Nacional que lideran las indagatorias creen que ocurrió en el caso del camión abandonado el lunes, según le dijo a la agencia AP el congresista Henry Cuellar.

Niña deja flores en el lugar en el que se encontró el camión.

Getty Images

Los que se van, los que quedan

Vengan por la vía que vengan, por el medio de transporte que sea, gran parte de los migrantes que llegan a San Antonio suelen estar de paso, le confirman a BBC Mundo las autoridades migratorias. Suelen hacer noche en un espacio facilitado por distintas organizaciones que los apoyan o en el aeropuerto o la estación de autobuses.

Aunque hay quienes se quedan, como Lemi, un cubano que llegó hace cuatro años y trabaja de taxista en la ciudad. Su plan es, en algún momento del año que viene, irse con su mujer y su hijo de 11 meses a Florida.

O su compatriota Jose, quien tras pasar penurias en la selva del Darién, en Ecuador y otros países por los que transitó, cruzó a EE.UU. y se entregó a Migración el 25 de mayo, al día siguiente del tiroteo que dejó 21 muertos en una escuela primaria de Uvalde —una localidad a poco más de hora y media por carretera de la frontera—.

Nada más ser liberado se subió a un bus de la empresa Greyhound —en el que me contó su historia— dirección a la estación de San Antonio.

También se quedó en la ciudad, al menos de momento, Carlos, un emigrante venezolano de 34 años que, tras atravesar varios países, cuando llegó a la frontera sur de México decidió que la mejor manera de dirigirse al norte era en moto.

“En Monclova (en el estado norteño de Coahuila, que limita con EE.UU.) tuve un accidente, me operaron y ahora llevo una placa aquí”, dice señalando el muslo izquierdo.

Mientras recupera fuerzas en la pierna para poder trabajar, aguarda en la Posada Guadalupe, que gestiona el padre Phil Ley.

Originario de Indiana, instaló el primer albergue para migrantes en San Antonio hace 16 años. “Empecé a recibir a personas enviadas de hospitales, porque estaban lesionadas o eran diabéticas y necesitaban diálisis. Hasta que un abogado (especializado en migración) me pidió permiso para albergar a un cliente que acababa de cumplir los 18 años y ya no podía estar en el Centro de Detención para menores del ICE”, recuerda para BBC Mundo.

“Así se corrió la voz entre otros abogados”, dice, y el suyo terminó siendo una casa de acogida especialmente para migrantes jóvenes. Este miércoles tenía a 21. “Mañana llega otro, y el sábado uno más”, cuenta.

Preguntado por lo ocurrido con el camión abandonado con los migrantes dentro, dice que es una desgracia que lo “entristece y enfurece al mismo tiempo”.

Son los mismos sentimientos que compartía Wanda Pérez con los asistentes a la vigilia este miércoles, los que sienten la tragedia como propia, los que expresaron todos aquellos que hablaron con BBC Mundo para este reportaje y describieron el suceso como un “asesinato en masa”.

“Tragedias como esta visibilizan el problema, mientras nos hacen pensar en cuán sofisticadas son estas redes, cuánta gente y dinero mueven, y qué poco sabemos de ellas”, cierra la investigadora Correra-Cabrera.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Iw8YMJx_rSM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.