close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Qué pasó con los Zetas, el cartel más temido?

Matanzas de inmigrantes, decapitaciones, operativos hechos con precisión militar. Hasta no hace mucho, el accionar de los Zetas parecía no abandonar las primeras planas de periódicos y revistas en México.
Por Juan Carlos Pérez Salazar / BBC Mundo
20 de mayo, 2014
Comparte
Decomiso de armas a Los Zetas, por parte de la Marina. Foto: Cuartoscuro.

Decomiso de armas a Los Zetas, por parte de la Marina. Foto: Cuartoscuro.

Matanzas de inmigrantes, decapitaciones, operativos hechos con precisión militar. Hasta no hace mucho, el accionar de los Zetas parecía no abandonar las primeras planas de periódicos y revistas en México.

Sin embargo, eso parece haber cambiado en los últimos meses.

Hace una semana se confirmó la muerte de Galindo Mellado Cruz, alias El Z9, al parecer uno de los fundadores del cartel de los Zetas. Esa muerte es vista por algunos como una muestra más de la erosión de los Zetas.

Lea: Confirman muerte de fundador de los Zetas

Sin embargo, tanto en esta historia como en mucho de lo que tiene que ver con “la última letra”, no todo es lo que parece.

El origen

El origen de los Zetas es conocido: surgieron de un núcleo original de entre 30 y 40 militares, desertores de las fuerzas especiales de México.

En 2010 -luego de la captura y extradición de Osiel Cárdenas a Estados Unidos- se constituyeron como organización independiente y empezaron a ganar terreno, en especial en el norte de México.

Esto se debió, en buena parte, a los crueles métodos que adoptaron: fueron los primeros en usar la decapitación para ejecutar a sus enemigos.

Al tiempo que crecían empezaron a absorber diversos grupos criminales en varias regiones y a ampliar su “portafolio” a una veintena de actividades criminales, que iban desde el contrabando de cigarrillos hasta la trata de personas, pasando por el narcotráfico.

Sin embargo también han sufrido duros golpes. Los otros carteles pronto aprendieron sus métodos y crearon grupos con experiencia militar. También empezaron a utilizar métodos cada vez más cruentos.

La guerra con el cartel del Golfo ha sido larga y desgastante. En blogs especializados en seguir al narco mexicano abundan los videos de ejecuciones -generalmente por decapitación- de integrantes de uno y otro bando.

Las autoridades también los han golpeado. En octubre de 2012 dieron muerte a su líder, Heriberto Lazcano Lazcano (alias El Lazca o Z3). Y en julio del año pasado capturaron a su reemplazo, Miguel Ángel Treviño Morales, alias Z40.

Desde entonces, la cabeza más visible de los Zetas es Omar Treviño -hermano menor de Miguel Ángel- de 40 años de edad y conocido como Z42.

Ahora

En septiembre del año pasado, en el sitio “Combatiendo el Terrorismo”, de la academia militar estadounidense de West Point, en un análisis sobre los carteles mexicanos, el periodista Malcom Beith escribió que, sin sus dos líderes más conocidos, lo más probable es que los Zetas se hayan convertido en una “operación dispar y desordenada (“ragtag operation“), resuelta a la violencia y dispuesta a entrar en cualquier actividad ilícita que le reporte ganancias, pero cada vez más desorganizada”.

Aunque sin ir tan lejos, el sitio de internet Insight Crime (que hace un detallado seguimiento de las organizaciones criminales de América Latina) tituló su información de Z9: “Matan en México a fundador de los Zetas mientras sigue el declive de ese cartel”.

En el texto, el analista Michael Lohmuller indica que el núcleo inicial de militares con el que se conformó a los Zetas se ha ido diluyendo y su “pérdida de liderazgo ha contribuido a la fragmentación del grupo en facciones aisladas, arraigadas a un territorio”.

A la hora de hablar de un supuesto declive de los Zetas, analistas de la consultora de seguridad Stratfor Global Intelligence se muestran más prudentes.

En un artículo titulado “Los Zetas aún no están terminados”, Scott Stewart y Tristan Reed argumentan que no hay señales de que otros líderes estén desafiando a Z42 por el control de los Zetas.

Allí reflexionan que, cuando Miguel Ángel Treviño tomó las riendas del poder, se notó un cambio en en esa organización, con menos acciones violentas y despliegue de cuerpos.

“Parece que han tomado la decisión consciente de reducir sus perfil público y en la prensa, con la esperanza de reducir la presión del gobierno sobre ellos”

De ser así, Z42 ha mantenido la política de su hermano.

Los analistas de Strafor también señalan que, si los Zetas estuvieran débiles, sus enemigos del cartel del Golfo ya habrían intentado arrebatarles la ciudad de Nuevo Laredo, la “joya de la corona” de los Zetas, mayor punto de ingreso terrestre de mercancía de México a Estados Unidos. Y eso no ha ocurrido.

Desde México

Cuando habla con BBC Mundo, el periodista Diego Osorno acaba de salir de cubrir una reunión de alto nivel -que incluye al secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong- para hablar de la violencia en Tamaulipas

Parece que han tomado la decisión consciente de reducir sus perfil público y en la prensa, con la esperanza de reducir la presión del gobierno sobre ellos

Strafor Global Intelligence

Osorno escribió uno de los mejores libros publicado en México sobre la organización: La Guerra de los Zetas.

Tamaulipas es el último estado mexicano en estallar en llamas. Y al centro del problema está la confrontación entre Los Zetas y el Golfo, la cual se desborda a estados vecinos como Coahuila.

El periodista dice BBC Mundo que no se puede hablar de una desintegración o “balkanización” de los Zetas, pues nacieron así.

“Lo que hicieron los guardias originales fue crear cada uno sus propios grupos. Y luego una coalición. Esa fue la gran novedad de los Zetas, lo que ha impedido que entre a los acuerdos con los demás carteles. No se trata de una familia, o de un grupo de familias como el Cartel de Sinaloa”.

Es algo en lo que concuerda Ricardo Ravelo, director de a revista Variopinto y quien ha escrito abundantemente sobre los Zetas. “Este grupo es totalmente diferente a los carteles que conocemos. Opera con células, parecido a como lo hacen las Farc en Colombia. Tienen un liderazgo, una base contable y una estructura de sicariato. Son franquicias”.

Ravelo agrega que no cree que el grupo esté en declive, sino en reacomodo. “El hecho de que hayan caído sus líderes hacen que se recicle”. De hecho, indica, en el constante manejo interno de las crisis está una de las fortalezas de los Zetas.

De la Z al infinito

Incluso más en el centro del calor del conflicto se encuentran los administradores de Valor por Tamaulipas, una de las páginas de Facebook y cuentas de Twitter que han surgido en ese y otros estados para suplir la falta de información de los medios locales en temas de narcotráfico y violencia.

“Zonas de silencio” se les llama en este país a regiones como Coahuila y Tamaulipas.

Lea: Las “zonas de silencio” en la guerra contra el narco

En contacto con BBC Mundo, uno de los administradores del sitio dice que no cree que se pueda hablar de declive de los Zetas, aunque en estos momentos sí parece que la organización está a la defensiva.

“En comparación, el cartel del Golfo (CDG) ha recuperado fuerza en el terreno, y los Z realmente tiene mucho tiempo que no hacen incursiones a las áreas del CDG de Reynosa, Matamoros, Tampico”.

Pero tampoco cree que los de “la última letra” se estén desintegrando.

“Los Z siempre se han manejado de forma independiente, cada celula es como un minicartel. Lo que pasa es que el gobierno antes y hasta la fecha lo han vendido como otra estructura en la que detienen a un jefe, pero la organización en su todo no se ve afectada”.

“A ese grupo criminal le afectan más los eventos regionales que una jefatura desarticulada, detienen a uno y la cúpula de ese grupo sigue operando con normalidad. Sus jerarquias les permiten reacomodarse sin tanto problema”.

Es exactamente lo que piensa Diego Osorno, quien desde 2010, como una especie de deja-vu, viene oyendo hablar de una crisis definitiva dentro de los Zetas.

“Más que de un problema de números y bajas es un problema que tiene raíces políticas: mientras las redes políticas y económicas que los crearon sigan operando, lo que nosotros llamamos Zetas va a estarse mutando”.

Y remata: “Estamos en el Z42 y podemos llegar hasta Z infinito”.

Contenido relacionado

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Cómo te puede afectar la crisis mundial del café (y por qué está detrás de la oleada migratoria de Centroamérica)

A pesar de que en las cafeterías de las grandes ciudades se llega a pagar hasta US$5 por una taza de la humeante bebida, en mayo los precios del café cayeron a su punto más bajo en una década. Te contamos qué consecuencias tiene esto en cada eslabón de la cadena.
Getty Images
16 de julio, 2019
Comparte

Hoy el precio promedio de un café con leche en Estados Unidos es de unos US$5. Pero entonces ¿por qué los productores de café de diferentes partes del mundo están abandonando sus plantaciones por otros cultivos y trabajos, o incluso buscando asilo en otros países?

La industria mundial del café está en crisis. En mayo los precios del café cayeron a su punto más bajo en una década: US$0.88 por libra de café.

La caída se debe en gran parte a los dos años de excedentes por parte de Brasil, el mayor productor del mundo, lo cual tuvo un fuerte impacto en los cafetaleros de todo el mundo al introducir millones de kilogramos de granos en el mercado.

Los problemas económicos en regiones como Centroamérica y África también tienen algo que ver.

A mediados de julio, los precios de mercado llegaron a US$1, pero siguen siendo los más bajos que ha visto la industria en 10 años.

Sin embargo, en años recientes, los consumidores de Estados Unidos, Reino Unido y otros países occidentales han tenido que asumir un alza constante en el precio de la taza de café, incluso aunque los agricultores reciban menos del 2% de esos beneficios.

Granos de café en Estados Unidos.

Getty Images

Así es cómo se está desarrollando la crisis en cada eslabón de la cadena de la producción y venta de café.

Para los agricultores

En todo el mundo, más de 21 millones de familias viven del café. Las plantaciones normalmente tienen una gran cosecha al año, por lo que se esperan ciclos altos y bajos, pero la producción entre 2018 y 2019 cayó a mínimos históricos, dificultando aún más la vida de los agricultores.

Solamente para cubrir gastos, la mayoría de los agricultores deben vender una libra de café por más de US$1.

café - gráfico

BBC

En octubre, varios agricultores centroamericanos que viajaban en una caravana de migrantes les dijeron a periodistas de la BBC que la crisis del café les había obligado a abandonar sus cultivos y a tratar de buscar asilo en Estados Unidos.

En la última década, más del 60% de los agricultores de café en Guatemala, Nicaragua, El Salvador y México han denunciado inseguridad alimentaria durante el ciclo de cosecha, según la Asociación de Especializados en Cafés de América (SCAA, por sus siglas en inglés).

José Sette, director ejecutivo de la Organización Internacional del Café (OIC) —que fue fundada en 1963 con apoyo de las Naciones Unidas para abordar la sostenibilidad del mercado de los productos del café— le dijo a la BBC que su actual ciclo bajo era tan preocupante para toda la industria porque tiene efectos “dramáticos” incluso en los agricultores.

Carro en Colombia transportando café.

RAUL ARBOLEDA/AFP/Getty Images
Colombia es el tercer exportador de café en el mundo.

“Si los agricultores están desmoralizados y no están cultivando ni cuidando sus plantaciones… Eso no augura nada bueno para el futuro, pues la demanda está aumentando en torno al 2% cada año”, dice Sette. “Eso son 3 millones de bolsas más que necesitaremos cada año para satisfacer la demanda”.

Sette añade que aunque la industria mundial del café tienen unos ingresos anuales de más de US$200.000 millones, solo US$20.000 millones llegan a los países productores y, en última instancia, menos del 10% a sus agricultores.

café - gráfico

BBC

“Cuando llegamos al nivel de precios que estamos viendo hoy, la industria necesita observarse a sí misma y, en un ejercicio de responsabilidad compartida, tratar de encontrar métodos para mejorar la situación de los cafetaleros, especialmente de las fincas más pequeñas”.

En el continente africano, donde la producción consiste mayoritariamente en pequeñas parcelas de agricultura de subsistencia, este ciclo está resultando excepcionalmente desafiante.

“En África es probable que veamos mucho más sufrimiento que en cualquier otra parte del mundo (por la crisis del café), porque nuestra producción es bastante baja”, le dijo a la BBC Fred Kawuma, Secretario General de la Organización Interafricana del Café (IACO).

“La cantidad de café que obtiene de su granja un agricultor es muy limitada en comparación con, por ejemplo, la de un cultivador de café en India o Vietnam”.

Café en Etiopía

Getty Images
El café de Etiopía es uno de los más famosos del mundo.

Esto significa que cuando los precios del café caen, también lo hace el ya pequeño margen de beneficio del agricultor, a quien le resulta imposible pagar por necesidades domésticas como la escuela de los niños o la sanidad.

Este año, Kawuma dice que su organización ha visto a muchos agricultores en dificultades abandonando el café por otros cultivos más lucrativos.

Costa de Marfil es uno de los países que ahora mismo está sufriendo consecuencias graves. Los agricultores no están contentos”, dice. “A Togo, a pequeños productores como Liberia, Sierra Leona —y a todos los países más pequeños— les está yendo muy mal y no están seguros de si realmente pueden continuar con la producción”.

Para tostadores y cafeterías

Chuck Jones conoce las dos caras de la industria.

Tiene una empresa tostadora de café y varias cafeterías en Pasadena, California, EE.UU., pero casi la mitad de sus granos provienen de las plantaciones de su familia en Guatemala. Una es suya y dos de sus primos.

Aunque teme que uno de sus familiares pierda su plantación a finales de julio.

“El exportador, con quien tiene una deuda por cubrir dos cosechas, se está haciendo cargo de la finca porque no le pagó”, dice Jones.

Agricultor de café Andrés Fahsan

Courtesía de Chuck Jones
El primo de Chuck Jones, Andrés Fahsen, en su plantación en Guatemala.

Él dice que los ciclos de auge y caída del precio del café perjudican injustamente a agricultores como su primo, quienes logran hacer dinero unas veces contadas, especialmente dado el acceso a opciones más baratas en el mercado de productos primarios.

“Como comprador puedo fácilmente reemplazar ese café”, añade. “Pero duele porque se trata de mi primo y él está perdiendo su fuente de ingresos. Es de mediana edad y vive de la plantación”.

“A pesar de que mi primo es un productor de café de alta cualidad, va a perder la finca por los sistemas establecidos que le impiden que tenga éxito”.

Jones dice que los líderes de la industria han estado advirtiendo que quienes se dedican al tueste deberían pagar más. Pero Jones, quien lleva un negocio en una ciudad con un alto costo de vida y en el que la mano de obra es cara —con un salario mínimo de US$15 por hora— dice que “no hay un claro ganador en la cadena”.

Los US$10 que se pagan al por mayor por el café tostado incluyen los gastos de envío y el almacenamiento continuo del producto, así como la mano de obra, el mantenimiento de las máquinas y otros costos de financiamiento.

plantación de la familia de Chuck

Cortesía de Chuck Jones
Esta es una de las plantaciones de la familia de Chuck Jones en Guatemala.

Para los consumidores

Pero ¿cómo se desglosa exactamente el precio que los consumidores pagan por una taza de café?

Sette, de la OIC, explica que el precio del café al por menor “no está muy vinculado al precio de los agricultores”.

Al agricultor apenas le llega el 1 o 2%, y una gran parte del costo final responde a la mano de obra, el alquiler o el marketing”.

Jones desglosó el precio de su café al por menor en sus cafeterías de Pasadena, y de los US$4 que cobra por un latte (café con leche) solo el 10% está bajo su control: el costo del café. La leche orgánica, la mano de obra, las tazas, las tapas de plástico, las mangas (fundas aislantes) y los condimentos son factores importantes en el precio final.

“No creo que nadie se esté llenando los bolsillos”, dice.

café - gráfico

BBC

La cadena de cafeterías Think Coffee se extiende por todo Nueva York. El director de la cadena, Enrique Hernández, le dijo a la BBC que producir un café con leche pequeño le cuesta a la empresa US$0.28, y se vende por US$4.25 para poder pagar los costos no relacionados con el café.

El precio subirá a US$4.50 este año. Hernández dice que se debe a mayores gastos de alquiler y salarios.

En busca de soluciones

La OIC y otras organizaciones de la industria están trabajando en cambios como la diversificación de los ingresos de las pequeñas plantaciones, la enseñanza en gestión de riesgos, la racionalización de las cadenas de producción y la lucha contra el cambio climático mediante la adopción de una agricultura climáticamente inteligente.

“También necesitamos promocionar el consumo de café en los países productores, donde suele ser bajo”, agrega Sette. “Un enfoque prometedor para, al menos, el sector del café especializado es fomentar las relaciones directas entre los productores y los tostadores”.

café

Getty Images
Fomentar las relaciones entre varios actores de la industria es importante.

Compañías de café de categoría como Think Coffee e Intelligentsia son ejemplos de esa asociación.

Hernández visita una de las plantaciones de las que Think Coffee compra café cada tres meses. Dice que la empresa se enfoca en buscar cultivos “vulnerables” en lugar de comprar solamente a los propietarios que más dinero tienen, y en invertir en crear mejores condiciones de vida para las familias de agricultores con las que trabajan.

Intelligentsia, que cuenta con cafeterías por todo Estados Unidos, tiene prácticas similares para mejorar la sostenibilidad, incluyendo el abastecimiento directo de semillas desde Centroamérica, Sudamérica y África, y la realización de talleres para agricultores.

Otras firmas en la industria han hecho llamamientos a grandes compradores como Nestlé para que paguen precios más justos y no inunden el mercado con café barato de baja calidad. Nestlé declinó hacer comentarios para la BBC.

En una conferencia durante el Foro Mundial de Productores de Café 2019, celebrada en Brasil la semana pasada, Jeffey Sach, economista de la Universidad de Columbia, Nueva York, EE.UU., pidió a Naciones Unidas crear un fondo global y anual para el café de US$10.000 millones.

Es una petición considerable, teniendo en cuenta que el fondo global destinado a combatir el sida fue de poco más de US$7.000 millones en contribuciones de 2017 y 2019.

Pero como los cafetaleros se ven obligados a sopesar otras opciones simplemente para sobrevivir, la amenaza de las plantaciones abandonadas en todo el mundo podría ser suficiente para motivar nuevos cambios.

Tal y como dice Sette, “si no invertimos hoy, puede que mañana no tengamos suficiente café”.

Con contribuciones de Kelly Rissman, BBC News


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=S7CVPFbVMLg

https://www.youtube.com/watch?v=SZ4KLIapfTw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.