Casi 10 mil niños migrantes fueron detenidos en México en 2013
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Casi 10 mil niños migrantes fueron detenidos en México en 2013

9 mil 893 menores de edad que cruzaban el país en dirección a Estados Unidos fueron detenidos el año pasado. 291 de ellos viajaban solos. Estas detenciones se han doblado en los últimos cuatro años.
Por Majo Siscar
2 de junio, 2014
Comparte
Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

La mayoría de los niños migrantes que son detenidos en México acaban encerrados en las Estaciones Migratorias del Instituto Nacional de Migración, sin las condiciones necesarias para garantizarles sus derechos como infantes. De acuerdo con la legislación mexicana, cualquier menor migrante detenido debe ser canalizado inmediatamente al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) mientras se resuelve su situación migratoria, y si de manera excepcional son alojados en estaciones migratorias, se les deberá asignar un lugar adecuado. En la práctica el año pasado 9 mil 893 menores de edad fueron retenidos en estaciones migratorias. Una cifra que dobla los 4043 niños detenidos en 2010, o los 4160 en 2011. En 2012 fueron 6107.

Estos datos, que reporta la organización Sin Fronteras, también revelan que cada vez son más los menores que emigran. La mayoría son centroamericanos, según explica la psicóloga del organismo, Carolina Carreño, quién asegura que en su monitoreo se han encontrado niños de 6 y 7 años que viajan solos y que acaban recluidos en las estaciones migratorias.

“Es verdaderamente alarmante, tiene que ver con la violencia que se vive en la casa, en la comunidad o relacionada con el crimen organizado. Muchas familias prefieren que el niño migre a dejarlos al amparo de las pandillas, que les recluten o los maten. O bien los niños deciden salirse o son niños que tienen familiares en los Estados Unidos y piden que se los lleven”, cuenta.

De los casi diez mil menores detenidos el año pasado, 7 mil 995 tenían entre 12 y 17 años, por lo que normalmente tienen áreas de adolescentes adjudicadas en las estaciones migratorias, pero mil 898 tenían menos de 12 años. 291 no iban acompañados.

El informe La ruta del encierro. Situación de las personas en detención en estaciones migratorias y estancias provisionales que presentará Sin Fronteras el  martes 3 de junio, cuenta el caso de una niña salvadoreña de 8 años y su hermano de 12, que viajaban a Estados Unidos para encontrarse con sus padres, a los cuales ya no recordaban porque desde muy pequeños se habían quedado al cuidado de su abuela. Viajaban solos en un autobús por Oaxaca cuando fueron detenidos por el Instituto Nacional de Migración, quién los llevó a la estancia provisional de San Pedro Tapanatepec.

La mañana siguiente fueron entrevistados por el equipo de Sin Fronteras. Ninguno de los dos sabía que iba a pasar con ellos pero todavía estaban tranquilos. Cinco días después los volvieron a encontrar en la estación migratoria de Oaxaca ciudad. Su talante había cambiado, se veían nerviosos, desaliñados, sombríos y tristes. La niña relató: “Es que mi hermanito llora todas las noches, porque ya quiere irse a nuestra casa”. El informe señala que “fue impactante su evidente afectación emocional, al recordar su imagen durante la primera visita a la Estancia Provisional en contraste con la segunda”.

Los testimonios de los migrantes detenidos en estancias migratorias relatan condiciones de encierro peores a las de una cárcel. El hacinamiento, la falta de espacios para la recreación, la mala comida, las condiciones insalubres, el aislamiento o incluso las celdas de castigo remiten más a un penal que a un centro transitorio de aseguramiento de migrantes cuyo único delito es cruzar México sin un documento que acredite su estancia legal en el país.

Pero estas condiciones empeoran para los menores por su mayor vulnerabilidad. Quiénes viajan con su familia deben poder acreditar una relación de parentesco, ya sea con un acta de nacimiento u otro documento que lo pruebe. Aún así, solo los niños muy pequeños pueden permanecer junto a sus padres, segregados por sexo. Las estaciones migratorias no cuentan con áreas familiares, sino que hay un área de mujeres, otra de hombres y otra para adolescentes mayores de 12 años. Sin embargo, frecuentemente los niños menores también son trasladados al área de adolescentes o en el caso de las niñas al área de mujeres. Si viajan solos, solo tienen derecho, como el resto de detenidos, a hacer una primera llamada para avisar a alguien.

“El contacto con el mundo exterior es fundamental para todas las personas detenidas, peroes especialmente delicado en los niños, niñas y adolescentes, para los cuales es fundamental asegurar el contacto con el exterior, las visitas y la realización de tantas llamadas como soliciten sin costo alguno”, señala el informe de Sin Fronteras.

Mientras los adultos permanecen una media de dos semanas antes de ser repatriados –a no ser que interpongan algún recurso legal– en el caso de los niños las estancias se alargan, aún cuando no hay programas para atenderlos.

“La detención en los niños es mucho más agravante. No hay un programa, calendarización de actividades, o talleres que les permitan estar activos o que tengan un espacio de contención. Hay un mayor impacto a nivel emocional, no saben que va a pasar y se encuentran con personas totalmente desconocidas, les impacta en su propia identidad, en el desarrollo emocional,… hay niños que incluso nos han manifestado sus ganas de morirse”, subraya la psicóloga Carolina Carreño y exige una atención diferenciada para ellos.

La proyección de las cifras no parece indicar que el fenómeno de la migración infantil vaya a descender, por lo que Sin Fronteras recomienda al Estado Mexicano “plantear alternativas a la detención que cumplan con las necesidades de este grupo específico. Más precisamente, se debe asegurar que exista lugar en el DIF para recibirlos o crear alianzas con otro tipo de albergues, y asegurar que las familias que viajan juntas puedan ser objeto de medidas alternativas a la detención migratoria”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Navidad: 5 personajes míticos que “aparecen” durante las fiestas en distintas partes el mundo

En algunos países del mundo, además de Papá Noel, otros personajes protagonizan las fiestas de fin de año (y no necesariamente para dar regalos).
20 de diciembre, 2021
Comparte

En las fiestas de fin de año, Papá Noel -o Santa Claus, San Nicolás, Viejo Pascuero, Father Christmas, Sinterklaas, Baba Nöel- es una figura dominante y casi omnipresente en decenas de países.

Pero hay lugares en los que otros personajes le roban protagonismo al anciano barrigón y bonachón que hace felices a los niños.

Mientras que algunas de estas criaturas alternativas alegran las celebraciones, otras no necesariamente reparten regalos ni buenas noticias.

Por el contrario, tienen la tarea de aterrorizar a los que se cruzan en su camino. Especialmente a los más pequeños.

Aquí te contamos cuáles son algunos de estos personajes.

1. Krampus

Esta especie de cabra-demonio que tiene una lengua muy larga y puntiaguda y colmillos “aparece” en Austria, Alemania, República Checa, Eslovenia, Suiza, Croacia, Hungría y algunas partes de Holanda, cada fin de año, pero no precisamente para dar saludos navideños.

Su función es más bien castigar y meter en un saco a los niños que se portaron mal durante el año, para golpearlos con ramas de árbol o para “comérselos”.

Es como la contraparte maléfica de Papá Noel.

Desfile de los Krampus en Austria

Getty Images
Aterrador el Krampus…

El nombre “Krampus” viene de la palabra del alemán antiguo “krampen” y significa garra.

El origen de esta temible criatura es casi tan viejo como las celebraciones de Navidad.

Según la mitología nórdica, el Krampus es hijo de Hel, diosa del inframundo, y su figura ya estaba presente en rituales paganos germánicos de hace más de 1.500 años, practicados para espantar a los “fantasmas de invierno”, según la revista Smithsonian.

Hoy en día el Krampus protagoniza los desfiles del Krampusnacht (Noche del Krampus), que se celebra la noche del 5 de diciembre en Austria, en la víspera del Día de San Nicolás.

Además, el personaje ya dio el salto al cine (y con él a otro continente), con el estreno de la película estadounidense “Krampus”, basada en esta criatura, en 2015.

2. Jólakötturinn

Jólakötturinn

Rán Flygenring
Asegúrate de ponerte algo nuevo esta Navidad, para que no te encuentres con el temible Jólakötturinn…

Conocido también como el “Yule Cat” (gato navideño) de Islandia, este felino es la “mascota” de los trolls islandeses conocidos como Grýla y Leppalúði, que son caníbales, y de sus 13 hijos, conocidos como “Yule Lads” (“muchachos de Navidad”).

A los “Lads” les gusta comer mucho, hacerles bromas a la gente y les dejan regalos a los niños dentro de zapatos. Si se han portado mal, les dejan una papa, asegura James Cooper, autor del blog Why Christmas, sobre tradiciones de Navidad en todo el mundo.

Pero el Jólakötturinn es menos simpático. Esta fiera se come a las personas que no se ponen o no reciben ropa nueva para Navidad.

El temible gato ronda por los techos de las casas y se asoma por las ventanas para verificar quiénes han recibido prendas nuevas y quiénes no.

Gracias a esta función, varios autores lo describen como una especie de “policía de la moda”, pero el más despiadado que puedas imaginar.

https://www.facebook.com/thorewingbooks/photos/a.411488722395258/411488749061922/?type=3&theater

Jóhannes úr Kötlum, uno de los poetas más populares del siglo XX en Islandia, ayudó a difundir la imagen aterradora del gato.

En unos versos sobre la bestia, Kötlum dice que “abría los ojos de par en par / y ambos brillaban intensamente / no era para los débiles de corazón / enfrentar esta vista repugnante”.

“Sus bigotes eran afilados como anzuelos / su lomo, crispado en forma de arco / y las garras en sus patas peludas / eran aterradoras como para espiarlas”, describe el autor.

“Eran hombres los que cazaba, no ratones / de eso no había ninguna duda”, agrega.

El animal es tan “popular” que, además de inspirar este poema, la conocida artista islandesa Björk le dedica una canción con algunos de los versos de Kötlum.

3. Hoteiosho

A diferencia de las criaturas anteriores, Hoteiosho no es un personaje vengativo, sino que es uno de los dioses japoneses de la fortuna.

Aunque según algunas creencias, tiene ojos en la espalda con los que observa a los niños sin que estos se den cuenta, para que se porten bien.

Hoteiosho es representado como un monje budista con el vientre abultado, que va vestido con una especie de bata roja, abierta, que le deja el pecho descubierto.

“Según la leyenda, Hoteiosho fue monje budista real o sacerdote zen, llamado Kaishi, entre los siglos VIII y IX”, dice Cooper, de Why Christmas, a BBC Mundo.

Ahora es como un Papá Noel en la isla y entrega regalos en Año Nuevo (ya que en Japón no se celebra la Navidad oficialmente).

4. Tió de Nadal

En Cataluña y algunas zonas de Aragón, en el noreste de España, la tradición dice que los regalos para los niños salen de un tronco.

Tió de Nadal

Getty Images
Al Tió de Nadal hay que golpearlo para que suelte los regalos.

Este tronco es conocido como Tió de Nadal (Tronco de Navidad en catalán) en Cataluña y Tronca de Nadal en Aragón.

Las familias suelen colocar el tronco en casa a principios de diciembre, lo cubren con una manta, le dibujan un rostro y lo van alimentando con dulces hasta el día de Navidad.

En esta fecha, los niños le cantan canciones y le pegan con palos para que expulse los regalos (práctica que se conoce como “fer cagar el tió” o hacer cagar al tronco).

El ritual del tronco es una tradición pagana muy antigua, de hace más de cuatro siglos.

Se creía que el Tió representaba a la naturaleza dormida en invierno y que en su interior albergaba la abundancia. Golpearlo era una forma de despertar a la naturaleza generosa.

5. Olentzero

En el País Vasco, quien reparte los regalos es el Olentzero, un carbonero que lleva el traje tradicional vasco.

Olentzero

Getty Images
El Olentzero es un carbonero vasco que reparte regalos a los niños.

Generalmente se le representa como un hombre viejo o adulto mayor, barrigón y bonachón.

Se cree que el Olentzero es originario de Lesaka, un pueblo del norte de Navarra, y que se relaciona con rituales para celebrar el solsticio de invierno en la región, antes de la llegada del cristianismo a esta zona de Europa.

Según la Sociedad de Estudios Vascos (SEV), la leyenda cuenta que hace cientos de años, una tribu de “gigantes” vascos estaba celebrando el solsticio de invierno cuando una nube empezó a tapar el la luz del Sol, como anuncio del nacimiento de Jesús.

Esta nube mató a todos, menos al Olentzero, que se convirtió en una especie de “mensajero de la llegada de Cristo”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://youtu.be/Xa9EnGqaT0s

https://www.youtube.com/watch?v=NphJULxY5ng

https://www.youtube.com/watch?v=dDLDuv7LH48

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.