Partido Encuentro Social, a favor de las familias tradicionales y contra el aborto

Encuentro Social participa en las elecciones de Baja California desde 2007 donde ha ido en coalición con el PAN y el PRI indistintamente. Ahora el Instituto Nacional Electoral le dio el registro como partido político nacional en medio de la polémica por su influencia cristiana. Esta formación, como las otras dos nuevas, Morena y Partido Humanista, recibirán, para lo que queda del año, 36 millones 390 mil pesos cada una del erario público.

Partido Encuentro Social, a favor de las familias tradicionales y contra el aborto
Hugo Erick Flores, dirigente del nuevo partido Encuentro Social. Foto: Cuartoscuro.
Hugo Erick Flores, dirigente del nuevo partido Encuentro Social. Foto: Cuartoscuro.
Hugo Erick Flores, dirigente del nuevo partido Encuentro Social. Foto: Cuartoscuro.

–Bendiciones–, se despiden al otro lado de la línea telefónica.

Es la oficina de uno de los nuevos partidos políticos nacionales, el Partido Encuentro Social (PES), en Baja California, entidad en la que está registrado desde 2006 y donde tiene un diputado por el distrito de Tecate y cuatro regidores en el ayuntamiento de Tijuana.

Su líder y fundador es el doctor en Derecho Hugo Erick Flores, a quien los medios han acusado de ser pastor evangélico, algo que él niega tajantemente aunque reconoce que es cristiano y acude regularmente a una iglesia de corte neopentecostal, como muchos de sus compañeros militantes.

De hecho, el icono del PES de Baja California remite al ichtus o pez que representa al cristianismo primitivo. Este mismo símbolo se utilizó para la agrupación nacional, pero en los últimos meses se cambió a un juego de imágenes de círculos y líneas que apelan a tres siluetas reunidas.

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El pasado 9 de julio, el Instituto Nacional Electoral (INE) le dio el registro como partido político nacional, pero le anuló ocho asambleas –al reportarse que ofrecían dádivas para convocar a asistentes– y le abrió dos procedimientos oficiosos, uno por inscribir como delegados o presidentes de asambleas a siete ministros de culto o miembros de agrupaciones religiosas, y otro por recibir dinero en efectivo de tres de ellos, aunque el monto total no superaba los diez mil pesos.

Sobre el tema, la Comisión de Prerrogativas y Partidos del INE destacó que estas personas hicieron los depósitos de manera individual en el ejercicio de su derecho a asociación y que no son un factor que impida el registro del PES.

En cuanto a los ministros de culto, tendrá que ser la Secretaría de Gobernación (Segob) quien decida si vulnera los mandatos constitucionales que no permiten a las iglesias participar en política.

Flores se defiende: “Los casos son aislados y no son resultado de una asociación entre iglesias para formar un partido porque eso no aconteció. Yo quiero un estado laico pero no un estado jacobino donde hay señalamientos sin sustento. No vamos a negar que muchos de nosotros somos cristianos, pero a nadie se le preguntó al acercarse, así que hay de todo”.

Al revisar el ideario del PES se observa que concuerda con los valores cristiano-evangélicos. “La prioridad del PES es regresar a esquemas de políticas públicas que favorezcan la cohesión social a través de la unidad en la familia”, reza su página web.

El PES define el concepto de familia como la unión entre un hombre y una mujer y defiende la vida desde el momento de la concepción. En Baja California cabildearon la reforma constitucional de 2008 que establece la protección de la vida desde la fecundación.

Hugo Erick Flores dice que él, personalmente, no condena el aborto en las causales de violación, peligro para la vida de la madre o malformación congénita, pero propone “buscar medidas alternativas que dejen menos secuelas psicológicas, como la adopción”. De hecho, una de sus banderas de campaña es facilitarla.

Flores niega cualquier vínculo con organizaciones antiabortistas como PROVIDA. “Ni los conocemos, no nos interesa hacer campaña política contra el aborto”, alega.

En cuanto a los derechos de las personas LGTB, Flores dice que es su derecho, pero que se quede en el ámbito de la “esfera privada”.

Viejo conocido de la política

La agenda que el PES maneja le hizo coincidir con el PAN, con quien se alió en las elecciones estatales de Baja California en 2007.

Además, Flores tuvo un acercamiento con el expresidente Felipe Calderón, quien le ofreció la Oficialía Mayor de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), donde sólo estuvo seis meses.

Después de varios desencuentros con el secretario de Medio Ambiente, a Flores lo procesaron por seis causas por irregularidades y corrupción, caso que al final ganó.

Con Marcelo Ebrard volvió a ser servidor público, ahora en el Gobierno del DF. Su biografía política señala que en los 90 fue priista, muy cercano a Liébano Sáenz, agente del expresidente Ernesto Zedillo. Un año después de la derrota del PRI en las elecciones presidenciales, fundó la agrupación que ahora es partido político.

En sus primeras elecciones en Baja California el PES ganó su primer diputado en el Congreso del Estado, una alcaldía en Tecate y algunas regidurías. Sin embargo, la alianza con el PAN local tampoco duró mucho. El blanquiazul no le dio la Dirección de Asuntos Religiosos, a la que habían condicionado una candidatura común.

En 2009, el PES apoyó la candidatura a gobernador del priista Fernando Castro Trenti. Volvió a ganar un diputado y aumentó a cuatro sus regidores en Tijuana, una de ellas expanista.

“Yo creo que fue una operación del PRI con quien hacían coalición para robarle cuadros y votos al PAN. Lo usaron como un partido de membrete. El PES tiene una base social muy definida, sí hay mucha gente que puede coincidir con nosotros, pero se fueron con el PRI que es más pragmático”, señala Cuauhtémoc Cardona, diputado panista en el congreso de Baja California.

“Nosotros queremos que éste sea un medio que usen los ciudadanos honestos para acceder al poder público. Estamos abriendo espacios y como partido pequeño no somos un partido satélite, sino que establecemos alianzas que nos permitan condicionar políticas en temas fundamentales para nosotros, como la familia”, explica por su lado Hugo Erick Flores.

Para el presidente de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas, el pastor Arturo Farela, quien en su despacho ostenta fotos con Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, “el sinsabor fundamental del PES radica en el manoseo o debilidad de sus bases ideológicas, no sólo por sus alianzas con partidos políticos tan distintos y distantes, sino porque sustancialmente el pensamiento protestante evangélico puede no estar de acuerdo con su cosmovisión”.

Ahora para las elecciones intermedias de 2015, los nuevos partidos políticos tienen que participar solos y acreditar el 3% del padrón electoral para mantener el registro.

El PES, enfocado en la política municipal, aspira a conseguir 500 regidores y que “de ahí se arrastren los diputados”. Por su componente conservador podría copar votos del blanquiazul en 2015.

Este partido asegura en su página web que busca al votante preocupado por “la descomposición económica, política, social y moral” del país.

Ahora Flores reconoce que “apoyar a Calderón fue un error, nunca pensamos que fuera a ser un gobierno tan inhumano”.

Controversia religiosa

El PES niega ser una formación cristiana e insiste en que es un partido liberal. Cambió su logo, Flores mide su lenguaje y en sus oficinas del DF no luce ningún símbolo religioso. En el centro de su despacho, una escultura de un pez con la boca abierta que remite más al nombre del partido que al pez o ictus cristiano. Sin embargo, entre la comunidad evangélica sí lo identifican como propio.

“Nadie puede negar que es un grupo político forjado en sus inicios en las bases laicas de la comunidad protestante cristiana evangélica. En México, por prejuicios decimonónicos es mal visto el ejercicio de derechos universales en materia política por parte de ministros de culto, cuestión que llevó a Flores a redefinir su estrategia y prescindir de los ministros de culto para que, en términos de ley, se fuera construyendo poco a poco con laicos de nuestra comunidad”, explica el pastor Farela.

Este mismo pastor intentó en los 90 crear un partido con las comunidades evangélicas en Chiapas, un estado donde ya casi la mitad de los creyentes son cristianos. De hecho, Encuentro Social asegura que en el sureste mexicano es donde tiene más afiliados, pero afirma que el “caciquismo político” dificulta mucho más el proselitismo en la frontera sur que en la frontera norte, donde esperan los mejores resultados electorales en 2015. La última encuesta del INEGI sobre diversidad religiosa, realizada en 2010, revela que es en los estados fronterizos del sur y del norte donde hay más creyentes evangélicos.

Ante esta pluralidad religiosa, el pastor Farela concluye que “México requiere abandonar los tabúes decimonónicos y la pugna entre lo religioso y lo político”. Para él, desvinculado de la política partidaria, no solo es una restricción de derechos, sino “mera hipocresía, pues todo ministro de culto católico hace política municipal, estatal o nacional, según su rango”.

Propuestas

Animal Político solicitó los estatutos y el programa del PES, pero aún no los tienen. La página web se encuentra en construcción, pero en este video pueden ver algunas de sus líneas programáticas basadas en el apoyo a la familia, el trabajo comunitario y el combate a la pobreza y la marginación.

Financiamiento público

Los nuevos partidos políticos –Encuentro Social, Humanista y Morena- empezarán a recibir  financiamiento público a partir del 1º de agosto. Entre ese día y hasta fin de año, cada uno cobrará 36 millones 390 mil 144 pesos, tal como lo aprobó ayer lunes el INE.

Este dinero no supone un gasto extra para el erario, sino que se redistribuye de la bolsa de recursos monetarios asignada para los partidos este año.

El presupuesto federal para las actividades permanentes de las formaciones políticas es prácticamente de 3 mil 811 millones de pesos para el 2014. De estos, el 30% se repartía equitativamente entre los siete partidos nacionales existentes -hasta la semana pasada- y el otro 70% restante se adjudicaba proporcionalmente según los votos conseguidos en las últimas elecciones a diputados.

El dinero se reparte mensualmente, por lo que de agosto a diciembre faltaba adjudicar mil 587 millones 827 mil 539 pesos entre los siete partidos existentes previamente. Ahora a cada nuevo partido se le adjudica el 2% de esta cantidad, que equivale a 31 millones 756 mil 550 pesos para actividades permanentes durante los cinco meses que restan del año y que se descontarán de la bolsa de los otros.

Además, los otros partidos políticos perderán otro tanto de dinero para los cinco millones que se les dará a cada uno de los nuevos partidos para requerimientos específicos durante los meses que restan del año y que no pueden usar en otras cosas. Esto es:

  • 1 millón 429 mil 44 pesos para actividades específicas –como formación y capacitación o liderazgo de las mujeres–.
  • 3 millones 175 mil 655 pesos en franquicias postales.
  • 28 mil 895 pesos a franquicias telegráficas.

Si sumamos estos tres rubros que son iguales para todos, más el monto para el mantenimiento del partido que varía según el porcentaje de votación, el PRI pierde 27 millones 390 mil pesos de lo que se había asignado, el PAN poco más de 23 y el PRD prácticamente 17.85 millones de pesos. El Verde-Ecologista pierde más de 9 millones, Nueva Alianza 7.8 y si juntamos a PT y Movimiento Ciudadano perderán casi 16 millones de pesos.

En este sentido, el presidente del INE, Lorenzo Córdova, recalcó en entrevista que “el financiamiento público a los partidos políticos no va a crecer con la incorporación de tres nuevas opciones al sistema de partidos de nuestro país. La única diferencia es que ahora hay más partidos entre los cuales repartir ese monto”.

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