¿Quiénes lo conforman y qué quiere el nuevo Partido Humanista?

Son agricultores que quieren apoyar al campo como motor de la economía mexicana, así lo aseveran sus dirigentes. Pese a ser el más desconocido de las tres nuevas organizaciones nacionales registradas por el INE, sus dos cabezas visibles son viejos lobos de la política y el agro mexicano. Uno del sindicalismo campesino del sur, que osciló entre el marxismo y el priismo, otro, productor norteño y panista histórico.

¿Quiénes lo conforman y qué quiere el nuevo Partido Humanista?
Ricardo Piñón Ruiz, Javier López Macías e Ignacio Irys Salomón ofrecieron conferencia de prensa para presentar el nuevo Partido Humanista, el cual recibió su registro por parte del Instituto Nacional Electoral. Foto: Cuartoscuro.
Ricardo Piñón Ruiz, Javier López Macías e Ignacio Irys Salomón ofrecieron conferencia de prensa para presentar el nuevo Partido Humanista, el cual recibió su registro por parte del Instituto Nacional Electoral.  Foto: Cuartoscuro.
Ricardo Piñón Ruiz, Javier López Macías e Ignacio Irys Salomón ofrecieron conferencia de prensa para presentar el nuevo Partido Humanista, el cual recibió su registro por parte del Instituto Nacional Electoral. Foto: Cuartoscuro.

Sombrero, bigote amarilleado por la nicotina y saco de cuadros. Así llegó Ignacio Irys Salomón a la conferencia de prensa convocada para presentar en sociedad el Partido Humanista, registrado oficialmente el miércoles 9 de julio por el Instituto Nacional Electoral. A su derecha, Javier Eduardo López, bien rasurado, camisa blanca, traje café. Son los dos brazos del campo al que dicen representar, el sindicalista campesino que fue comisario ejidal en Las Choapas, Veracruz, a sus 17 años, y el productor, líder de una agrupación de asociaciones de emprendedores agrícolas del norte del país que militó 30 años en el PAN. El primero de origen marxista, el segundo demócrata cristiano.

Una mescolanza ideológica que se cruza ahora en una nueva formación que levanta el apoyo al campo como bandera. “Queremos tener un partido para tener voz, el movimiento campesino está subordinado a la clase política y necesitamos un instrumento electoral; la partidocracia se reparte el presupuesto social en la cámara y no le queda nada al movimiento campesino”, explica Irys Salomón en entrevista. Para compatibilizar sus diferencias ideológicas se asumen como partido “programático, no ideológico” y que va más allá del espectro izquierda-derecha.

“Somos un partido plural, diferente, que nos regimos por causas, contra la desigualdad, contra la corrupción, por el pleno empleo, por un mercado interno que no esté deprimido. Ellos (el sector de Javier Eduardo López) defenderán sus propuestas y nosotras las nuestras y conformaremos un plataforma electoral que tendrá de todo”.

Este tipo de amalgamas no son extrañas en la trayectoria de Irys Salomón. De origen rural, pronto saltó del comisariado ejidal a la Confederación Nacional Campesina, sindicato agrario priista. De ahí deambuló por varias organizaciones y partidos de inspiración marxista como la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, brazo agrario del extinto Partido Socialista de los Trabajadores (PST). En 2005, cuando se asoció con Patricia Mercado para fundar el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina, al que repudiaría rápidamente para alinearse con Víctor González Torres, dueño de las farmacias del Dr. Simi. En 2009 intentó fundar otro partido sin éxito. Su aportación, la base campesina que ha acumulado en años y que vuelve a poner sobre la mesa ahora en el Partido Humanista. “Si algo tiene Irys es que es terco y tenaz”, subraya el analista y político Ricardo Pascoe, quien en su momento también simpatizó con los socialdemócratas y convivió de cerca con Irys Salomón. “Es un hombre muy pragmático, siempre está buscando construir alianzas que no tienen un sentido más allá del momento, no se basa en un acuerdo con una visión de país. Este nuevo partido puede cumplirle su aspiración de conseguir una diputación”. Pese a llevar 40 años en la política, Ignacio Yris Salomón nunca ha ocupado un cargo de representación popular.

Tampoco lo ha hecho Javier Eduardo López Macías, pese a haber militado 30 años en el Partido Acción Nacional (PAN). Este coahuilense es un productor agrícola asociado al Ejército Azul de María, una facción de la organización de extrema derecha conocida como el Yunque. Aunque él lo negó públicamente. “No he pertenecido al Yunque ni al Ku Kux Klan ni al Club de Tobi ni a nada de eso; no pertenezco a ninguna organización clandestina”, enfatizó en conferencia de prensa.

Como panista fue Secretario de Desarrollo Social del ayuntamiento de Torreón y luego aspiró a la presidencia municipal. Cuando perdió se incorporó al gobierno de Vicente Fox en el Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (FONAES). Antes de ocupar el cargo ya dirigía junto a su hermano Gabriel, una red de asociaciones de agricultores que bajaba fondos de FONAES para proyectos productivos y que en 2004 se convertiría en la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social (UNIMOSS), amadrinada por Josefina Vázquez Mota, que estuvo presente en el evento de fundación como titular de Sedesol. En el 2007, la organización se vio envuelta en un escándalo mediático por haber sido privilegiada durante 2005 y 2006 por el Gobierno Federal que presuntamente le habría entregado financiamiento público a través de programas sociales poco fiscalizables que acabarían redituándose en el PAN. López Macías ya lo negó en su momento y ahora lo volvió a negar.

Su última derrota electoral fue como diputado federal por Coahuila después de la cual se regresó al DF a trabajar para la campaña de Josefina Vázquez Mota. Después de las elecciones presidenciales abandonó el PAN. Asegura que es “idealista, si fuera pragmático me hubiera quedado allá”. Fuentes del Congreso de Coahuila aseveran que su gente perdió y en su entidad ya se había desarraigado, por lo que necesitaría otra cancha política desde la que lanzarse.

¿Alguien en la sombra?

En Coahuila son expertos en partidos pequeños. En las elecciones del domingo pasado 6 de julio se presentaron 14 formaciones políticas, siete de ellas sumadas en candidatura común con el PRI. Tanto López Macías como Irys Sandoval descartan que vayan a ser el ariete de ningún partido grande para restarle votos a otro ni que hayan recibido aportaciones de algún otro partido para conformarse.

En días pasados, en las redes sociales y algunos articulistas hablaban de que detrás del Partido Humanista se encontraban el expresidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala. Calderón lo desmintió desde Twitter esta semana y en rueda de prensa lo desmintieron los dirigentes humanistas. Lopez Macías incluso negó cualquier cercanía con Calderón cuando militaba en PAN: “Como presidente nunca recibió a la organización que dirijo, siquiera”, señaló. Y espetó que el rumor en las redes “fue un meme”. Al insistirle a Irys Salomón dijo que podría responder a “resabios de la lucha interna del PAN porque quieren esterilizar al partido, porque sin lugar a dudas habrá muchos exmilitantes del PAN que vean en nosotros una alternativa”.

Para Ricardo Pascoe, quien tiene experiencia en los cambios de militancia, la formación del Partido Humanista podría ser “un esfuerzo de algún sector del PRI, preocupado ante las elecciones intermedias de 2015, para mermarle fuerza al PAN”. Porque “no es una fuerza nacional como podría serlo Morena, e Irys Salomón no tiene la fuerza ni la capacidad de movilización ni económica per se para lograr un registro de partido, su estilo es jugar como actor para modular las fuerzas de otro actor”.

Sin embargo, Irys Salomón lo desmintió rápido: “Si para tener un sombrero hay que alquilar la cabeza, te regalo el sombrero”, subrayó al insinuarle si habían recibido dinero de otros partidos. Al preguntarle a López Macías si atraería militantes de Acción Nacional al Partido Humanista, recalcó que van convocar a “todos aquéllos que ya no ven representados sus intereses en los diferentes partidos, no sólo del PAN, también del PRI, del PRI, y todos los ciudadanos que no han tenido ninguna oportunidad de participar”.

La campaña para celebrar las asambleas necesarias para completar el registro, fiscalizada por el Instituto Nacional Electoral, costó 4.8 millones de pesos, según sus líderes y se habrían logrado con la aportación en “efectivo o especies” de sus militantes y coordinadores de asambleas. El INE les anuló cerca de 40 asambleas presentadas por varias irregularidades como la entrega de “dádivas” a participantes.

Respecto a futuras coaliciones, la ley no se las permite a los nuevos partidos en las próximas elecciones, las intermedias de 2015, porque deben acreditar por sí solos al menos el 3% de los votos para mantener su registro como su partido. Los líderes se mostraron convencidos de rebasar ese umbral y señalaron que son fuertes en estados del centro y norte del país como Coahuila, Estado de México, Durango, Aguascalientes o Jalisco.

De entrada, a partir del 1 de agosto, el Partido Humanista empezará a recibir prerrogativas del Estado, que en lo que queda del año ascenderían a cerca de 50 millones de pesos, que piensan invertir en el partido bajo el principio de “austeridad”.

Propuestas

El símbolo de este nuevo partido es un colibrí que vuela de derecha a izquierda y su lema el humanismo, es decir, poner a la dignidad humana por delante de otros intereses. En este sentido, no condenan el aborto, aunque no lo quisieron apoyar abiertamente y en sus estatutos contemplan Secretarías como la de Equidad, Género y Promoción de la Igualdad o la de Asuntos Campesinos junto a otras más técnicas como Acción Electoral o Administración y Finanzas.

En su plan de acción contemplan principios biensonantes como la democracia participativa, los derechos humanos o erradicar la corrupción. “Vamos a promover que todo funcionario público al que se le comprueben actos ilícitos se le inhabilite de por vida, y en el caso de ministerios públicos, agentes de seguridad pública o jueces ligados al crimen organizado que se les dicte cadena perpetua, como ejemplo serio de la impartición de justicia”, explica Irys Salomón en entrevista. Para fomentar el desarrollo económico proponen, entre otras cosas:

• Promoción de la economía social y solidaria que fomente e impulse a la micro, pequeña y mediana empresa.
• Favorecer el mercado interno con comercio justo y con políticas compensatorias, que prohíba la mano de obra infantil, mejore las condiciones de jornaleros y productores agrícolas.
• Promover la producción nacional y la economía artesanal y del tercer sector.
• Fomentar una cultura contributiva, de transparencia y rendición de cuentas, con reorientación productiva y social del gasto público.
• Excepciones fiscales para las familias con más de tres hijos, con ingresos bajos.
• Establecer impuestos al impacto negativo al medio ambiente.

De momento convocan a la ciudadanía a sumarse a un partido de “puertas abiertas o mejor sin puertas”, bromearon.

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