Otro reportero asesinado: Van 79 homicidios contra periodistas desde 2000
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Otro reportero asesinado: Van 79 homicidios contra periodistas desde 2000

Octavio Rojas era el vocero del ayuntamiento de Cosolapa, Oaxaca, y corresponsal del periódico El Buen Tono, había publicado notas sobre robos de combustible cuyo responsable era el jefe de policía de su municipio. Con él ya se cuentan 79 periodistas asesinados por su profesión en los últimos 14 años.
Por Majo Siscar @majosiscar
13 de agosto, 2014
Comparte
 Foto: Diario El Buen Tono

Foto: Diario El Buen Tono

Octavio Rojas Hernández llegó a su casa este lunes 11 de agosto después de asistir a un evento del municipio de Cosolapa, Oaxaca, donde trabajaba de jefe de prensa, y se disponía a comer con su familia cuando un hombre llegó a preguntar interesado en comprarle su automóvil. Rojas salió de su domicilio y le dispararon al menos cuatro balazos. Eran apenas las dos de la tarde.

Rojas tenía 35 años y combinaba su trabajo en el Ayuntamiento con una corresponsalía para el diario El Buen Tono, editado en Córdoba, Veracruz. Cosolapa es el municipio más septentrional de Oaxaca, limítrofe con Veracruz, a poco más de 50 kilómetros de Córdoba y forma parte de la misma región de la Cuenca del Papaloapan que los municipios jarochos de Tezonapa y Omealca.

Cosolapa está en la ruta del migrante y bajo control del grupo criminal Los Zetas, por lo que sus colaboraciones eran casi siempre de nota policíaca ya que ¬–a decir del jefe de información de El Buen Tono, Miguel Ángel Contreras– es una región “muy caliente”.

El sábado 9 de agosto, El Buen Tono publicó la última nota de Rojas, sin firmar, sobre el aseguramiento de 16 mil litros de combustible robado de los ductos a Pemex en tres camionetas propiedad del director de la Policía municipal de Cosolapa, Fermín Vanegas, por parte del Ejército y la Policía Estatal. Es la última de una serie de notas sobre los “chupaductos”, como el periódico llamaba a los asaltantes de combustible y que un día antes reportaba la huida del mismo jefe de la Policía ante las averiguaciones previas en su contra. Rojas no firmaba sus notas , pero era el único corresponsal del diario en el municipio y en las últimas tres semanas había escrito cosas como “No hay ley en Cosolapa” o “en un nuevo acto de prepotencia y abuso de autoridad, y sin orden judicial de por medio, elementos de la Policía municipal dirigidos por el director Fermín Vanegas Hernández…”

Para el jefe de información de El Buen Tono, el asesinato tendría que ver directamente con esta notas y exige que la pesquisa policial considere esta línea de investigación. “Para nosotros, la familia e inclusive fuentes del ayuntamiento creen que es a causa de las notas. La Procuraduría debe profundizar por ahí, que se investigue bien y que se llegue a las últimas consecuencias”, declara Contreras.

“Hasta ahora la información preliminar nos indica que su asesinato podría estar relacionado con su información y por tanto es un ataque a la libertad de expresión”, ratifica Darío Ramírez, director de Artículo 19, la organización que vela por los derechos de los periodistas. Y exigen que la Procuraduría de Oaxaca y Veracruz, por la colindancia, trabajen de manera coordinada en buscar a los responsables.

Lo único que dijeron los vecinos y la familia es que por el sonido de los disparos el atacante traía un arma de grueso calibre y que salió huyendo a bordo de una camioneta Chevrolet verde. Cuando Miguel Ángel Contreras, jefe de información del periódico El Buen Tono, llegó el lunes a las 5 de la tarde junto a un redactor y un fotógrafo, los halcones –como se les llama a los informantes del crimen organizado– empezaron a aparecer. Les tomaron fotos a los tres y a las placas de su vehículo.

“Ahí está controlado por los Zetas y tanto funcionarios como la misma policía están implicados. Nosotros como diario muchas veces preferimos no manejar algunas cosas para proteger a los reporteros”, explica Contreras.

A un día y medio del asesinato de Rojas, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos en contra de la Libertad de Expresión (FEADLE) no se ha pronunciado pública ni directamente. Al periódico sólo habló la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Octavio Rojas es el periodista número 79 asesinado desde el año 2000 donde hay indicios que su homicidio puede estar relacionado con su actividad profesional, según los conteos de Artículo 19. El anterior fue hace apenas dos semanas en Zacatecas. El 29 de julio asesinaron al reportero y camarógrafo de Canal 9, Nolberto Herrera Rodríguez, en la capital zacatecana.

Del 1 de enero de 2007 al primer semestre de 2014, Artículo 19 ha recopilado por lo menos 139 agresiones a la prensa de Oaxaca, que la ubican como una de las tres entidades mexicanas con más agresiones a la prensa en siete años. Del total de agresiones, 75 ataques físicos, 27 amenazas, 13 actos de intimidación y seis detenciones arbitrarias, por mencionar algunas. En 58% de los casos, los presuntos responsables de las agresiones son funcionarios públicos. Desde el 2000 han matado a seis reporteros.

En Veracruz han asesinado a 10 periodistas en los tres años que lleva el gobierno de Javier Duarte y se han documentado 198 agresiones a periodistas y medios. De ese total, 85 son ataques físicos, mientras que 46% de los casos, se presume que servidores públicos son los responsables de las agresiones; en 21 casos los responsables son integrantes de organizaciones sociales o sindicatos.

Solo en cuatro casos de los 79, la justica ha encontrado presuntos responsables. “Mientras persistan las señales de impunidad seguirán asesinado, desapareciendo, amenazando o agrediendo periodistas. En 2010 se creó la Fiscalía para los delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), dependiente de la Procuraduría General de la República para que fuera esta quién atrajera los casos y no quedaran en procuradurías estatales, que pudieran estar viciadas. Sin embargo cuatro años después no hay resultados.

“La FEADLE ni siquiera se ha pronunciado y eso es parte de la simulación y del proceso de silenciamiento a las agresiones contra los periodistas. La PGR no está cumpliendo con su de capacidad de atracción, que es un mandato y estamos en el mismo lugar que hace cinco años”, espeta Ramírez.

Agresiones al diario Buen Tono

En el diario saben bien de qué se trata vivir bajo tensión. Esta es, al menos, la cuarta agresión que reciben. En 2011 hombres armados entraron en las oficinas, las rociaron de gasolina y les prendieron fuego. En los videos de las cámaras de seguridad aparecen los responsables del incendio pero la Procuraduría de Justicia de Veracruz no ha consignado a nadie. Tampoco la PGR ha atraído su caso.

Desde entonces varios de sus reporteros reciben amenazas. “Sí es peligroso hacer periodismo aquí, todo esta zona está bajo control de los criminales y si no, sufres agresiones de la misma Secretaría de Seguridad Pública. Hay zonas donde no se puede hablar, a veces nos limitamos porque los mismos reporteros nos dicen vamos a esperar a qué indicaciones nos dan ellos (los criminales) aunque uno que más quisiera que sacar la información”, cuenta Contreras.

En otra ocasión, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado intentaron sustraer a su jefa de información. Desde El Buen Tono lo han denunciado de diferentes maneras. Después de la presentación del Tercer Informe de Gobierno del gobernador, Javier Duarte, el diario publicó su portada en blanco en protesta.Este espacio lo habíamos destinado para publicar el tercer informe del Gobernador, pero como lo que informó no coincide con la realidad que vivimos los veracruzanos, decidimos no publicarle nada”, publicaron o en su edición del sábado 16 de octubre.

En el último año se implementó del Mando Único Policial y desde El Buen Tono aseguran que al menos la ciudad de Córdoba está tranquila porque “los delincuentes se fueron a las orillas”. Pero su línea crítica no solo les ha costado la supervivencia física, también la económica. El gobierno del Estado no les pone publicidad, tampoco el municipio de Córdoba, con la mengua de recursos que esto supone.

Para Ramírez, “el asesinato de Octavio Rojas es un triste recordatorio del latente peligro que corren quienes hacen periodismo en México. Si queremos una prensa libre y segura, lo primero que debemos de hacer es combatir la más lacerante señal de aliento para futuras agresiones: la impunidad”.

Mientras tanto, Rojas dejó esposa y dos hijos pequeños que seguirán cruzando a diario el umbral de la casa donde asesinaron a su padre.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Variante de COVID que llegó a Brasil por la Copa América, más transmisible y con una mutación inédita

Esta nueva versión del coronavirus fue detectada por primera vez en Colombia, donde ya es bastante común en algunas regiones del país, pero aún hay poca información sobre su impacto real en la pandemia.
14 de julio, 2021
Comparte

Detectada por primera vez en Colombia, la variante B.1.621 de coronavirus también llegó a Brasil, donde fue registrada en dos hombres que formaban parte de las delegaciones de Ecuador y Colombia que disputaron la Copa América en el país sudamericano.

Ambos casos fueron diagnosticados en Cuiabá, capital del estado de Mato Grosso.

La B.1.621 fue descrita por primera vez en enero de 2021 en Colombia. Desde entonces, se ha extendido a otros 19 países de América y Europa, según el sitio web Pango Lineages, que reúne a expertos en vigilancia genómica de diversas universidades y centros de investigación.

Por ahora, los lugares con más casos de covid-19 relacionados con esta variante son Estados Unidos, Colombia, España, México y Holanda.

¿Qué tiene de diferente esta variante y qué ya sabe la ciencia al respecto?

Actualmente, la B.1.621 forma parte de una “lista de alerta” de la Organización Mundial de la Salud junto con otras versiones virales que necesitan ser monitoreadas y estudiadas.

Como es relativamente nueva, aún no fue nombrada con una letra griega, como sucedió con la variante Alfa (Reino Unido), la Beta (Sudáfrica), la Gama (Brasil) y la Delta (India).

Gráfico de las 11 variantes del coronavirus

BBC

Una sopa de letras y números

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Europa señala que la B.1.621 trae al menos cinco mutaciones importantes en la proteína de espiga, la estructura que se encuentra en el exterior del coronavirus y es responsable de pegarse en los receptores de nuestras células y dar inicio a la infección.

Cuatro de estas alteraciones genéticas (E484K, N501Y, D614G y P681H) ya se habían observado en otras variantes más preocupantes, como Alfa, Beta, Gamma y Delta. Perola mutación R346K parece ser nueva y no se ha descrito en otras versiones del virus.

Estas modificaciones en el código genético pueden hacer que el agente infeccioso sea aún más transmisible, lo que representa un peligro para el control de la pandemia.

El CDC europeo también informó que esta variante podría tener algún impacto en la inmunidad obtenida después de haber pasado la covid-19 o por vacunación, pero esto aún debe estudiarse más a fondo.

Presencia en Colombia

En la práctica, esta versión del coronavirus parece haberse propagado con relativa facilidad a ciertos lugares.

Según información de Gisaid, una iniciativa de vigilancia genómica global, la variante representa el 24% de todas las muestras recolectadas y analizadas en Colombia.

En algunas localidades, como Córdoba, Bolívar, Atlántico y Chocó, ya está presente en más del 60% de todas las investigaciones genéticas realizadas desde principios de año.

La situación de la pandemia en Colombia, de hecho, es muy preocupante: el país latinoamericano tiene actualmente el tercer peor promedio móvil de muertes del mundo (solo por detrás de Namibia y Túnez).

Ataúdes en una sala en una ciudad próxima a Bogotá, en Colombia,

Getty Images
Colombia registra 4,5 millones de casos y 113.000 muertes por covid-19.

Pero, ¿esta variante tiene algo que ver? Se desconoce. Colombia no cuenta con un sistema bien estructurado de vigilancia genómica del coronavirus, que realice una gran cantidad de pruebas diarias. Por eso, no se puede conocer con exactitud la presencia y el impacto de las variantes en el país.

Aun así, la B.1.621 ha llamado la atención del Ministerio de Salud y del Instituto Nacional de Salud.

En un artículo publicado en mayo, muestran su preocupación por “el rápido aumento de la frecuencia” de esta variante “en poco tiempo”, especialmente en ciudades que “parecían estar cerca de una eventual inmunidad colectiva”.

La situación en Brasil

El virólogo Fernando Spilki, profesor de la Universidad Feevale de Rio Grande do Sul, señala que, por ahora, no hay razón para entrar en pánico con la variante B.1.621.

“Hay pocos casos reportados en Brasil. Está claro que hay que monitorearla, pero los datos de Colombia y otros países no indican mayor agresividad, a pesar del aumento de casos en algunas regiones”, evalúa.

“Tampoco tenemos datos sobre una posible resistencia de esta nueva variante a las vacunas ya disponibles”, agrega el especialista.

Según una nota difundida por el gobierno de Mato Grosso, los casos de covid-19 provocados por esta versión del coronavirus fueron detectados en dos hombres de 37 y 47 años, que formaban parte de las delegaciones de fútbol de Ecuador y Colombia, respectivamente.

El 13 de junio, los dos países se enfrentaron en la primera ronda de la fase de grupos de la Copa América. El partido se desarrolló en Cuiabá.

Arena Pantanal

Getty Images
El Arena Pantanal, en Cuiabá, Mato Grosso, uno de los estadios donde se jugó la Copa América.

La buena noticia, según información de las autoridades de Mato Grosso, es que los dos pacientes fueron aislados en un hotel luego de su diagnóstico y permanecieron en cuarentena hasta que recibieron un certificado que les permitía regresar a sus países de origen.

Pero aunque el protocolo posterior al diagnóstico se siguió estrictamente, no se sabe si los dos hombres tuvieron contacto con otras personas antes de someterse a los exámenes.

Por lo tanto, existe el riesgo de que hayan extendido la variante por todo el país, de ahí la necesidad de monitorear de cerca la situación y ver si la B.1.621 gana terreno en territorio brasileño o no.

Aún en el terreno de la incertidumbre, no es posible determinar si esta variante causará mayor daño en Brasil, donde están en circulación otras versiones del coronavirus que son bastante dominantes, como el caso de la Gama, detectada originalmente en Manaus).

Independientemente de las mutaciones en la espiga del virus o del mayor potencial de virulencia, una cosa es cierta: las medidas preventivas contra la covid-19 siguen siendo eficaces y necesarias.

Por ello, es importante reforzar la distancia física, el uso de mascarillas (preferiblemente la PFF2 o N95), la higiene de manos y la circulación del aire en las habitaciones. Otra medida esencial es tomar ambas dosis de la vacuna.

Las vacunas disponibles siguen siendo eficaces contra las variantes ya descubiertas y, con un buen número de personas vacunadas, consiguen evitar que otras versiones aún más peligrosas del coronavirus aparezcan en algún rincón del planeta.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PpkidolMaRw&t=8s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.