Las tres principales críticas que se le hacen al Watch de Apple
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Las tres principales críticas que se le hacen al Watch de Apple

Llega más bien tarde al terreno de los relojes de pulsera inteligentes, pero como ocurrió con sus productos anteriores, ¿logrará Apple redefinir esa categoría? Analizamos ventajas, reparos y dudas sobre el Watch.
10 de septiembre, 2014
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Apple WatchCuatro años detrás del iPad y después de mucha especulación sobre si Apple había perdido su capacidad de innovar, el gigante tecnológico presentó el martes un producto nuevo, el Watch.

Llega más bien tarde al terreno de los relojes de pulsera inteligentes. Pero como ocurrió con sus productos anteriores, ¿logrará Apple redefinir esa categoría?

Apple aprendió de los errores de las compañías rivales antes de presentarlo.

Le dio un buen aspecto y lo hizo personalizable. Los periodistas de moda elogiaron el hecho de que se pueda modificar de acuerdo a los gustos personales.

Habrá numerosas opciones de correas –de oro, de cuero, de plástico–, y tres estilos de reloj que incluyen una versión deportiva y otra clásica.

Precisamente, el aspecto tosco de muchos de los relojes inteligentes diseñados hasta ahora fue una de las razones por las que estos dispositivos no llegaron a alcanzar un gran éxito.

Otra de las principales innovaciones tecnológicas del Apple Watch es su sistema de navegación, bautizada como “Digital Crown”, con la que el usuario puede navegar por el reloj desde la rueda o corona lateral.

Y se combina con una pantalla “force touch”, sensible a diferentes niveles de presión.

Pero no todo han sido halagos.

A continuación, las tres principales críticas que los expertos le han hecho al Apple Watch.

1.- ¿Qué hace que no pueda hacer un teléfono?

En términos generales el Apple Watch no hace nada que un teléfono inteligente no pueda hacer.

Muchos analistas comentan que ninguna de las tecnologías integradas al reloj es particularmente revolucionaria.

La lectura del ritmo cardíaco que ofrece el Watch probablemente permita datos más precisos, pero ya existen aplicaciones parecidas que se pueden utilizar en el teléfono.

Del mismo modo, la capacidad de usar el nuevo sistema de pagos Apple Pay, replica una ventaja que muchos en Europa ya están disfrutando con sus tarjetas de crédito y débito.

Por otro lado, el Watch resulta más incómodo que un teléfono a la hora de enviar o leer mensajes de texto.

Pero para James McQuivey, analista de la compañía de investigación digital Forrester, más que un reloj el Watch es un “facilitador de un estilo de vida digital”, que no tiene por qué competir con los teléfonos inteligentes ni con los relojes tradicionales.

2.- Sólo se puede usar con un iPhone5 o modelo superior

El modelo más simple de Watch costará US$349. Es un precio más elevado que el del rival de Samsung, Galaxy Gear, de US$272, o los US$320 del Moto360 de Motorola.

Pero quizá la mayor limitación es que para poder utilizarlo el usuario deberá tener también un iPhone 5 o posterior.

En este sentido probablemente los más rápidos en adoptar esta tecnología pagarán el mayor precio.

“Pagan el precio más alto y obtienen la tecnología más rudimentaria, cuando poco después llega un producto que es más fino, con una batería más duradera y normalmente más barato”, comenta Tim Stevens, editor de la revista Cnet.

Los próximos modelos de Watch probablemente mejoren las desventajas del reloj actual, como su dependencia de un iPhone para funciones de GPS y de descarga de aplicaciones.

3.- Habrá que recargarlo a diario

Apple no dio detalles sobre la autonomía de su reloj inteligente, lo que algunos interpretan como una mala señal.

Los analistas coinciden en que probablemente habrá que recargar el Watch a diario, dadas las características de la pantalla.

Apple dijo que la batería debería durar todo el día, pero otros fabricantes hicieron promesas similares que en la práctica fueron difíciles de cumplir.

El Watch tampoco se podrá usar mientras se recarga, porque utiliza un sistema de inducción con imanes que se acoplan a la parte de atrás del reloj.

Y lo que aún no se sabe…

Por otro lado, sabemos que es resistente al agua pero no sumergible.

Hay quien se pregunta también si habrá una versión para zurdos.

Quedan aún muchas preguntas por responder de aquí a su salida a la venta en 2015.

Entretanto, Rory Cellan-Jones, periodista del equipo de tecnología de la BBC, se pregunta para qué sirve realmente el Watch y si pasaría lo que para él es una prueba clave: ¿darías la vuelta al darte cuenta de que te lo olvidaste en casa?

“Para la mayoría de nosotros ese es definitivamente el caso con un teléfono inteligente. Pero habiendo probado varios relojes inteligentes yo no tendría ningún problema en vivir sin él por un día”.

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BBC

Brexit: 3 aspectos que cambiarán en la vida de europeos y británicos tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea

Este 1 de enero acaba el llamado "periodo de transición" en el que Londres y Bruselas mantuvieron la mayoría de las leyes de la Unión mientras negociaban su nueva relación. ¿Qué pasa ahora?
BBC
1 de enero, 2021
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Reino Unido abandonó la Unión Europea (UE) el pasado 31 de enero de 2020, pero los cambios más visibles para ciudadanos europeos y británicos de a pie se notarán en 2021.

Este 1 de enero acaba el llamado “periodo de transición” en el que Londres y Bruselas mantuvieron la mayoría de las leyes de la Unión mientras negociaban su nueva relación.

Y el pasado 24 de diciembre, tras varios meses de intensas negociaciones y cuatro años de terremoto político originado por el referendo del Brexit, ambas partes sellaron el acuerdo que definirá su relación futura por décadas.

Aunque esto evita el llamado “Brexit duro” -una salida del bloque sin acuerdo- europeos y británicos ya no contarán con las mismas libertades que antes.

El Brexit supone, entre otros cambios, el fin del libre movimiento de personas, la imposición de controles aduaneros y la limitación de servicios que antes fluían de un lado a otro sin mayores restricciones.

Las nuevas regulaciones están contenidas en un documento de más de mil páginas donde se abordan, además, otros puntos como la cooperación climática, de seguridad y transporte.

No se descarta que en el futuro se restablezcan algunas facilidades que se perderán al efectuarse el Brexit, pero en BBC Mundo resumimos algunos de los aspectos principales que cambiarán para el ciudadano de a pie a partir de este 1 de enero.

https://www.youtube.com/watch?v=17IOYOyeNf0

Travel

BBC

1. Estancias limitadas

Durante años, británicos y europeos viajaban de un lado a otro del canal de la Mancha y podían elegir libremente donde vivir y trabajar.

Dichas facilidades llegaron a su fin y ahora se necesitará un visado para estancias largas y motivos de trabajo.

Para viajes de turismo, sin embargo, británicos y europeos seguirán sin necesitar visas y podrán usar sus permisos de conducción para manejar en cada país.

En el caso de los británicos, ahora solo pueden permanecer en territorio de la UE un máximo total de 90 días en un período de 180 días consecutivos. Para visitas a Bulgaria, Croacia, Chipre y Rumanía se aplican otras reglas. Si se viaja a estos países, las visitas a otros países de la UE no contarán para el total de 90 días.

Los británicos también deberán garantizar que sus pasaportes tienen al menos seis meses de validez (y no más de 10 años de haber sido expedidos) y pueden verse obligados a declarar ante las autoridades europeas cuestiones como el motivo de su visita y el pasaje de vuelta desde la UE.

Boris Johnson al anunciar el acuerdo.

Getty Images
Reino Unido y la Unión Europea alcanzaron un costoso acuerdo para definir su relación futura el pasado 24 de diciembre, a solo una semana del plazo final.

Es muy probable que más adelante los británicos deban utilizar y pagar el ETIAS (el sistema de registro electrónico de la UE para viajeros exentos de visado).

Además, al pasar por los controles migratorios, en principio ya no podrán utilizar la fila rápida reservada a los ciudadanos de la UE, el Área Económica Europea (Islandia, Liechtenstein y Noruega) y Suiza, lo que podría dilatar esperas en fronteras y aeropuertos.

Los europeos, por otra parte, pueden permanecer hasta seis meses en Reino Unido.

Si se viaja para recibir un tratamiento médico privado el permiso podría extenderse. Lo mismo si eres académico y cumples ciertos requisitos. En esos casos, la estancia puede ampliarse hasta 11 y 12 meses respectivamente.

Británicos en una cola en el aeropuerto.

Getty Images
Los británicos tendrán que tomar filas rápidas distintas cuando a partir de ahora aterricen en territorio europeo.

Además, ya no podrán entrar en Reino Unido con su tarjeta de identificación a partir de octubre de 2021, a menos que hayan oficializado su estatus como residente, en cuyo caso no habrá cambios hasta 2025. Los demás tendrán que presentar su pasaporte.

Por otra parte, europeos y británicos seguirán contando con asistencia médica de emergencia durante los viajes de turismo tanto en Reino Unido como la UE.

Actualmente, esta asistencia médica es facilitada por una tarjeta sanitaria común con la que cuentan tanto europeos y británicos. Reino Unido planea expedir una nueva tarjeta para sus ciudadanos, pero en principio tendrá una cobertura muy similar a su homóloga europea.

Sin embargo, el gobierno británico aconseja comprar un seguro de viaje con cobertura médica antes de irse de vacaciones, incluso a la UE.

Además de estas consideraciones, también se impondrán límites a los artículos que cada ciudadano lleve consigo de un lado a otro y los pasaportes de mascotas europeos dejarán de ser válidos en Reino Unido.

2. Visados especiales para trabajar

Los europeos que quieran trabajar en Reino Unido tendrán que aplicar en línea para una visa y se les pedirá una oferta de trabajo, suficiente nivel de inglés y un salario de al menos 25.600 libras al año (US$34.189), entre otros requerimientos que juntos conforman un sistema basado en puntos.

Y los ciudadanos británicos que quieran vivir y trabajar en algún país del bloque deberán cumplir los requisitos del sistema migratorio de donde quieran establecerse.

Vista de la zona financiera de Londres este diciembre.

Getty Images
Trabajar en Reino Unido no será tan sencillo como antes para los europeos, quienes deberán solicitar una visa con varios requerimientos.

Así también, algunas profesiones ya no serán homologadas de forma automática como antes, por ejemplo la arquitectura, la medicina o la enfermería.

Sin embargo, aquellos ciudadanos que ya vivían en Reino Unido y la UE antes del final de 2020 tienen sus derechos garantizados y solo necesitan formalizar su estatus como residentes.

Las nuevas regulaciones no aplican en el caso de Irlanda, que en materia de viajes y migración tiene una serie de arreglos con Reino Unido que son anteriores a la entrada de ambos en la Unión Europea, la llamada Área de Viaje Común (Common Travel Area o CTA).

Principales consecuencias tras el Brexit, en cuatro puntos

  • Fin de la libertad de movimiento: Se puede seguir viajando sin visa, pero solo para estancias cortas.
  • Visados para trabajar: Reino Unido implantará un nuevo sistema basado en puntos y la UE aplicará las reglas para terceros países.
  • Salida del mercado único: No habrá tarifas adicionales entre exportaciones e importaciones, pero se impondrán controles de seguridad en aduanas que podrían dilatar el intercambio fluido de bienes.
  • Excepciones: Las consideraciones anteriores no aplican para Irlanda del Norte ni europeos ni británicos con residencia oficial y regularizada en Reino Unido y la UE.
Short presentational grey line

BBC

Fin del programa Erasmus

El nuevo acuerdo de libre comercio entre Londres y Bruselas no impidió la ruptura del programa Erasmus para los estudiantes universitarios.

Reino Unido no participará más en este esquema en que se facilitaba que los universitarios europeos estudiaran durante un semestre o año fuera de sus países de origen en otro Estado miembro.

Boris Johnson anunció en su lugar otra alternativa para los estudiantes británicos, aunque aún no se han revelado suficientes detalles.

Los estudiantes en Irlanda del Norte sí continuarán en dicho programa como parte de un pacto con el gobierno de la República de Irlanda.

Trade

BBC

3. Bienes y servicios

En este aspecto, el haber conseguido un acuerdo ha salvado a muchos de un aumento considerable de precios en muchos productos que Reino Unido importa desde la UE y viceversa.

Y es que ambas partes acordaron no imponer tarifas ni costos adicionales al flujo de bienes, lo que en principio beneficia tanto a exportadores como importadores a ambos lados del canal.

Camionero en Dover, Reino Unido.

Getty Images
A pesar del acuerdo de libre comercio entre Londres y Bruselas, se introducirán controles migratorios y aduaneros que obstaculizarán el fácil flujo de antes.

Sin embargo, serán necesarios nuevos controles fronterizos y trámites burocráticos antes no existentes, lo que podría provocar demoras y disrupciones en las cadenas de suministro.

Esos controles, sin embargo, no se impondrán en Irlanda del Norte. Esto es porque comparte frontera terrestre con la República de Irlanda, miembro de la UE, y permanecerá de forma efectiva dentro del mercado único europeo.

Por otra parte, los proveedores de servicios británicos tendrán que adecuarse a las reglas de cada Estado miembro o relocalizarse en la UE si desean continuar operando como hoy.

Otro aspecto en que se insiste que tanto europeos como británicos deben estar alertas es el posible cambio en las tarifas de roaming para celulares.

Mujer hablando por teléfono en Roma.

Getty Images
Los ciudadanos tendrán que estar atentos a lo que dicten los proveedores de internet en materia de roaming.

Antes, un británico o europeo podía disfrutar de la misma tarifa contratada en su país de origen en cualquier Estado miembro de la UE.

Reino Unido y la UE han dicho que cooperarán en “justas y transparentes tarifas para el roaming internacional”, pero nada detiene que viajeros británicos y europeos no sean cobrados por usar su teléfono en uno u otro territorio.

De cualquier forma, las compañías proveedoras serán las encargadas de mantener las mismas condiciones o de lo contrario fijar nuevas tarifas.


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