Asesinan en Mazatlán a líder comunero cuando trasmitía su programa de radio
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Asesinan en Mazatlán a líder comunero cuando trasmitía su programa de radio

El asesinato de Atilano Román se transmitió por radio. Dos hombres entraron a la cabina donde conducía el programa Aquí es mi tierra y le dieron varios tiros. Uno de ellos le pegó en la cara. Había otros tres conductores en la cabina, que salieron ilesos del ataque. Los oyentes solo escucharon sus gritos. “¡Lo mataron! ¡Lo mataron!”.
13 de octubre, 2014
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El líder comunero Atilano Román fue asesinado en las instalaciones de la estación de radio ABC en Mazatlán, desde donde transmitía su programa semanal. Román recibió entre ocho y diez disparos que lo dejaron muy mal herido. Falleció media hora después, mientras lo operaban, en el Hospital Sharp.

El asesinato de Atilano Román se transmitió por radio. Dos hombres entraron a la cabina donde conducía el programa Aquí es mi tierra y le dieron varios tiros. Uno de ellos le pegó en la cara. Había otros tres conductores en la cabina, que salieron ilesos del ataque. Los oyentes solo escucharon sus gritos. “¡Lo mataron! ¡Lo mataron!”.

El líder comunero fue llevado de urgencia a un hospital privado ubicado en la avenida Rafael Buelna, donde pese a los esfuerzos de los médicos, minutos después se informó al Ministerio Público que había fallecido.

En las imágenes difundidas por los medios locales se alcanza a ver la cabina de radio donde ocurrió el asesinato. Hay unos tres o cuatro periódicos esparcidos sobre una pequeña mesa azul, un micrófono blanco y un charco de sangre en una esquina.

Atilano Román era el líder de un movimiento de desplazados por la construcción de la presa de Picachos, emprendida por Vicente Fox en 2006 e inaugurada por Felipe Calderón en 2012. Su principal queja era que las autoridades estatales y federales habían incumplido las promesas a los habitantes de los pueblos que habían sido afectados por la construcción de la obra.

Los pobladores deberían de haber recibido beneficios con un valor de 70 millones de pesos (5,2 millones de dólares) traducidos en viviendas, carreteras y fuentes de empleo. Román representaba a un colectivo que denunciaba que, de esos 70 millones, apenas una décima parte (unos 704.000 pesos, 52.316 dólares) habían llegado a los afectados.

“Fue un ataque dirigido contra él, no contra el gremio de periodistas”, afirmó a la agencia France Presse el director de El Sol de Mazatlán, Sergio Ontiveros. “En esta ocasión no estaba haciendo fuertes críticas, hablaba de cuestiones agrarias”, añadió.

En los últimos meses, Atilano encabezó nuevas movilizaciones exigiendo permisos para explotar la pesca comercial en el vaso de la presa, lo que le había sido concedido hace apenas unos días, de nuevo en controversia con otro grupo de comuneros ubicados del lado del municipio de Concordia.

Román había denunciado el constante desvío de dinero federal enviado para los habitantes y había recibido numerosas amenazas. Llegó a bloquear las carreteras hacia Mazatlán, puerto turístico, en plena Semana Santa. En abril de 2012 un grupo guiado por él intentó hacer una protesta similar en Culiacán, la capital de Sinaloa, y entonces fue detenido por “delito de ataque a las vías generales de comunicación”. Salió libre 17 días después.

Era también un personaje controversial. Sus detractores le acusaron de favorecerse del movimiento, desviar dinero a su favor e incluso utilizarlo para hacerse una cirugía estética con él. Su propia hermana reconoció entonces. “Atilano sí se cirugió, pero no con dinero de la presa”.

La violencia no es asunto inusual en Sinaloa. Fue precisamente ahí, en Mazatlán, donde fue detenido en febrero Joaquín El Chapo Guzmán, en febrero de 2014, líder del cartel de Sinaloa (el más poderoso del país), y responsable directo de la muerte de al menos 2.000 personas.

Agentes investigadores, así como el Subprocurador de Justicia en la zona sur, Jesús Antonio Sánchez Solís, acudieron al diario local para realizar las indagatorias correspondientes, y tratar de dar con los responsables.

Con información de Noroeste y El País.

**Nota publicada el 12 de octubre de 2014.

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EPA

Qué dice el documento sobre la investigación del 11-S recién desclasificado por el FBI

El memorando enumera algunos contactos entre varios ciudadanos sauditas y los secuestradores de los aviones, pero no implica directamente al gobierno de Riad.
EPA
12 de septiembre, 2021
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En el vigésimo aniversario del atentado más mortífero en suelo estadounidense, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) publicó un documento que analiza las posibles conexiones entre varios ciudadanos sauditas en Estados Unidos y dos de los atacantes del 11 de septiembre de 2001.

Los familiares de las víctimas de los ataques de las Torres Gemelas llevaban años solicitando la divulgación de estos archivos clasificados, argumentando que los funcionarios sauditas habrían tenido conocimiento previo del atentado pero que no intentaron detenerlo.

15 de los 19 secuestradores de los aviones eran ciudadanos sauditas.

Sin embargo, el documento —el primero de varios que se espera que sean hechos públicos— no proporciona ninguna evidencia de que el gobierno saudita hubiera estado vinculado o tuviera conocimiento del complot contra las Torres Gemelas.

Antes de la desclasificación, la embajada saudita en Washington se mostró a favor de que los archivos se sacaran a la luz, y una vez más negó cualquier vínculo entre su país y los secuestradores, señalando que tales afirmaciones son “falsas y maliciosas”.

¿Qué dice el documento?

El documento del FBI de 16 páginas se basa en entrevistas con una fuente cuya identidad está clasificada (nombrada como PII) y describe los contactos entre varios ciudadanos sauditas y dos de los secuestradores, Nawaf al-Hazmi y Khalid al-Midhar.

Ambos se hicieron pasar por estudiantes para ingresar a Estados Unidos en el año 2000.

El memorando del FBI dice que luego recibieron un apoyo logístico significativo de Omar al-Bayoumi, quien, según testigos, era un visitante frecuente del Consulado de Arabia Saudita en Los Ángeles a pesar de que su estatus oficial en ese momento era el de estudiante.

Según la fuente del FBI, Bayoumi tenía “un estatus muy alto” en el consulado.

“La asistencia de Bayoumi a Hamzi y Midhar incluyó traducción, viajes, alojamiento y financiación”, dice el documento.

Ataque torres gemelas

Getty Images

Por otra parte, el archivo del FBI también asegura que hubo vínculos entre los dos secuestradores y Fahad al-Thumairy, un imán (líder musulmán) de la mezquita del rey Fahad en Los Ángeles, a quien las fuentes citadas describen como “de creencias extremistas”.

Tanto Bayoumi como Thumairy abandonaron Estados Unidos semanas antes de los ataques del 11 de septiembre, según la agencia de noticias AP.

La agencia también citó a Jim Kreindler, un abogado de los familiares de las víctimas del 11 de septiembre, diciendo que el documento publicado “valida los argumentos que presentados en el litigio sobre la responsabilidad del gobierno saudí en los ataques del 11 de septiembre”.

El mes pasado, una demanda iniciada por familiares llevó a que varios altos exfuncionarios sauditas fueran interrogados bajo juramento.

Joe Biden en el Pentágono

EPA
Las familias de algunas víctimas llevaban tiempo presionando al presidente Joe Biden para que desclasificara los documentos.

Las administraciones precedentes, las de George W. Bush, Barack Obama y Donald Trump,se negaron a desclasificar los documentos, citando como argumento la seguridad nacional.

Pero el actual presidente Joe Biden ordenó la semana pasada una revisión de los documentos y les pidió a los funcionarios que publicaran lo que pudieran durante los próximos seis meses.

Durante mucho tiempo se ha especulado sobre vínculos oficiales sauditas con el atentado, dado el número de ciudadanos de ese país involucrados y los antecedentes del líder de al Qaeda, Osama bin Laden.

El líder de al Qaeda, Osama Bin Laden.

Getty Images
El líder de al Qaeda, Osama Bin Laden.

Estados Unidos y Arabia Saudita han sido aliados durante mucho tiempo, aunque a veces la relación ha sido compleja.

El anterior presidente estadounidense, Donald Trump, fortaleció los lazos entre su país y la monarquía absoluta.

Pero Biden calificó a Arabia Saudita de “paria” después de que en febrero de este año un informe de inteligencia de Estados Unidos implica al príncipe heredero, Mohammed bin Salman, en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, ocurrido en 2018. Bin Salman niega haber ordenado el asesinato, que tuvo lugar en el consulado saudita en Estambul.

El corresponsal de seguridad de la BBC, Frank Gardner, afirma que desde entonces Biden ha suavizado su postura hacia el que es el hombre más poderoso de Arabia Saudita, reflejando la importancia de la alianza entre ambos países.


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