31 detenidos tras las protestas por Ayotzinapa en el DF; hay 20 estudiantes
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31 detenidos tras las protestas por Ayotzinapa en el DF; hay 20 estudiantes

16 personas fueron detenidas en los hechos violentos cerca del aeropuerto, previo a la marcha, y 15 durante los enfrentamientos al finalizar el mitin en el Zócalo.
Por Gonzalo Ortuño
21 de noviembre, 2014
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Foto: Manu Ureste

Foto: Manu Ureste

Al menos 31 personas –una de nacionalidad extranjera, una mujer y un menor de edad– fueron detenidas en los hechos violentos realizados este 20 de noviembre antes y al final de la marcha por Ayotzinapa en la Ciudad de México, donde convergieron las tres caravanas de normalistas y padres de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, que recorrieron el país desde el 15 de noviembre, informaron las autoridades.

De acuerdo con el diario Reforma, 20 de las personas detenidas son estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Iztapalapa, CCH Oriente, Azcapotzalco, Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), entre otras instituciones académicas, citando información de la Procuraduría de Justicia del DF.

Animal Político buscó confirmar esta información en la procuraduría del DF, pero un funcionario indicó que sólo tienen reporte sobre 16personas, y no tienen detalles sobre su ocupación.

El Comité Cerezo publicó una lista de los detenidos:

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Mientras en algunos estados y otros países se realizaban manifestaciones por Ayotzinapa, alrededor de mediodía un grupo de manifestantes con el rostro cubierto intentó llegar al Aeropuerto Internacional del Distrito Federal; sin embargo, al encontrar los caminos bloqueados, se enfrentaron contra el cuerpo de granaderos sobre la Calzada Ignacio Zaragoza, una de las principales vías cercanas a la terminal aérea.

En el hecho, 16 personas –una mujer y un menor– fueron detenidas y trasladadas al Ministerio Público para deslindar responsabilidades, y dos policías resultaron heridos, informó el jueves el gobierno del DF. Los delitos por los que los acusan son portación de objetos aptos para agredir, ultrajes a la autoridad y ataques a la paz pública, informó un funcionario de comunicación de la Procuraduría del DF.

El director de la Brigada Humanitaria de Paz Marabunta, Miguel Barrera, informó que 10 de sus compañeros atendieron a unos 5 jóvenes heridos, el más grave de ellos con una supuesta fractura en la rodilla, al caerle encima varias personas después de una pelea.

Al grupo de personas, las autoridades les encontraron y confiscaron bombas molotov, piedras, cohetones, petardos, palos, entre otros materiales.

De acuerdo con una lista elaborada por el Comité Cerezo México, los detenidos son: Alejandro Cabrera Ávila, Cuauhtémoc Navarro, Daniel Camacho Domínguez, David Nava Ocampo, Erick Martínez Cabello, Gibrán Lovani Méndez Urban, Horacio Antonio González Santander, Humberto Nava Ocampo, Jorge Alfredo Delgado Carreón, José Manuel Morales Ruiz, Miguel Ángel Lara Mosso, Missael Yáñez Aguilar, Óscar Iván Ramírez Sentellano, Ricardo Rojas Rivera y Samantha Iraís Buendía Hernández, la mayoría estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), son acusados de portación y fabricación de objetos para agredir y ataques a la paz pública.

Después de desarmar al contingente de manifestantes, vecinos de la zona salieron en defensa de los jóvenes y acordaron que un grupo de granaderos los escoltara hasta la plancha del Zócalo capitalino, donde se concentrarían con las caravanas informativas realizadas por compañeros normalistas de Ayotzinapa y padres de los jóvenes desaparecidos.

A pesar de que la marcha convocada en la Ciudad de México transcurrió sin incidentes, al llegar a la plancha del Zócalo un grupo de personas comenzó a enfrentarse con los granaderos que resguardaban en lugar, también lanzaron bombas molotov a la puerta del Palacio Nacional. Tras estos enfrentamientos, que ocurrieron luego de que los padres y compañeros de los normalistas terminaron un mitin, 15 personas fueron detenidas y remitidas a la Procuraduría General de la República (PGR), de acuerdo con el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

“Existen detenidos, hasta el momento tengo el reporte de 15, dentro de los cuales son tres mujeres, 12 hombres y llama la atención que dentro de ellos y de los que actuaron con mayor determinación en estos hechos violentos, es un extranjero”, dijo el funcionario federal.

La documentación del Comité Cerezo México menciona que los detenidos después de los enfrentamientos con granaderos en el Zócalo son: Alejandro Cruz Delgadillo, profesor de natación de 29 años, Atzin Andrade González, Jesús Palma, Hugo Bautista Hernández, Tania Damián Rojas, Elid Elías Mondragón Romero, Liliana Garduño Ortega, José Alberto Casimiro Sánchez, Lorence Masdwell y Lavaca, Juan Daniel López Ávila, Ramón Domínguez Ayala, Roberto César Jasso del Ángel, Luis Cardo Pichardo, Hillary Analí González Holguin y José Arturo Barrera Romero.

 

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Qué revelan las máquinas tragamonedas sobre el poderoso negocio de la adicción

Son una de las herramientas más rentables del sector del juego, pero muchos jugadores dicen que ganar no es el objetivo. Entonces, ¿por qué no pueden parar de jugar?
6 de septiembre, 2020
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máquina tragamonedas

Getty Images
La idea es ganar… ¿no?

El primer trabajo de Mollie, cuando era una joven adolescente, fue distribuir cambio para máquinas tragamonedas en una base militar. Para cuando llegó a la madurez, Mollie ya no ganaba su salario con las máquinas tragamonedas, sino que se gastaba todo su cheque de pago en atracones de dos días en ellas.

“Incluso cambié mi seguro de vida por dinero para jugar”, le dijo a Natasha Dow Schüll en una habitación de hotel en lo alto del Strip de Las Vegas. Schüll es una antropóloga que ha estado estudiando el mundo de las máquinas tragamonedas durante dos décadas.

Quizás fue apropiado que la conversación haya tenido lugar entre dos mujeres. Los sociólogos a menudo han descrito el juego como una prueba de hombría, desde un James Bond con esmoquin que demuestra sus nervios de acero en la ruleta de alto riesgo y su habilidad en el póquer, hasta los jugadores de peleas de gallos de Bali analizados por el antropólogo Clifford Geertz en la década de 1970.

Las máquinas tragamonedas, sin embargo, no parecen encajar en absoluto. No requieren habilidad ni nervios de acero. Geertz argumentó que eran una distracción para “mujeres, niños, adolescentes… los extremadamente pobres, los socialmente despreciados y los personalmente idiosincrásicos”.

Pero las máquinas tragamonedas no son un juguete. Son fantásticamente rentables y han crecido como una especie invasora.

Protagonistas

Las encontré en masa en 2005, cuando viajé a Las Vegas para escribir sobre teoría del juego en la Serie Mundial de póquer.

Detalle de carnet del mundial de póker 2005

Getty Images
El póker resultó no ser la principal atracción.

Decenas de periodistas se apresuraron a entrevistar a jugadores estrella. Las máquinas tragamonedas parecían un telón de fondo decorativo deprimente pero colorido, que acogían a jugadores obesos y ancianos que las montaban como sillas de ruedas motorizadas.

Fue solo más tarde que me di cuenta de que realmente el Mundial de Póquer era el telón de fondo decorativo. En lo que respecta a los casinos, las máquinas tragamonedas se habían convertido en el evento principal.

No solo en los casinos: la industria del juego de Reino Unido, una vez dominada por las apuestas en las carreras de caballos, se ha vuelto dependiente de una especie de máquina tragamonedas llamada Terminal de apuestas de probabilidades fijas. Cuando el gobierno anunció en 2018 que se reducirían los tamaños máximos de las apuestas, una casa de apuestas respondió diciendo que tendría que cerrar casi 1.000 sedes.

Ganar no importa

Mollie gasta tanto en las máquinas tragamonedas que un hotel de Las Vegas la ha invitado a quedarse allí de forma gratuita. ¿Espera una gran victoria?, pregunta Natasha Dow Schüll. No. Ella sabe que no hay posibilidad de eso.

“Lo que la gente nunca entiende es que no estoy jugando para ganar”.

¿Un jugador al que no le importa ganar? Eso no parece correcto.

máquina tragamonedas

Getty Images
El botín, para jugadores como Mollie, es irrelevante…

Pero durante mucho tiempo hemos intentado entender qué son realmente las máquinas tragamonedas y la lección que tienen que enseñarnos sobre la economía moderna.

La historia

Generalmente se cuenta que las máquinas tragamonedas comenzaron en Estados Unidos alrededor de 1890.

La Compañía de Juguetes Ideal de Chicago fabricó una con cinco tambores giratorios, cada uno con diez naipes. Si, tras insertar una moneda cinco cartas se alineaban en una mano de póker decente, un asistente te daba un premio. Una firma de Brooklyn, Sittman and Pitt, hizo una versión en 1893 que fue popular en Estados Unidos.

Fue entonces que a Charles Fey, un inmigrante de San Francisco desde Baviera, se le ocurrió la idea de simplificar el dispositivo. Con solo tres carretes, el mecanismo se volvió lo suficientemente sencillo como para que la máquina pagara sin la necesidad de un asistente humano.

La máquina fue un éxito en San Francisco, hasta que el taller de Fey fue destruido en un incendio a raíz del terremoto de 1906.

Pareja feliz con jackpot

Getty Images
…aunque para otros jugadores, ganar -a juzgar por esta foto- es emocionante.

Las máquinas tragamonedas modernas son simplemente computadoras en caparazones, con sus gruesas palancas diseñadas para evocar las viejas máquinas mecánicas.

Es este cambio digital lo que ha hecho que las máquinas tragamonedas sean tan rentables. No hay necesidad de preocuparse por alimentarlas con monedas -el trabajo que solía tener la adolescente Mollie- porque los jugadores llevan tarjetas digitales en cordones que los conectan umbilicalmente a las máquinas.

La zona

Los jugadores nunca necesitan moverse; entran en lo que Mollie llama “la zona”, un estado de absorción similar a un trance donde el resto del mundo se disuelve.

Ganar simplemente significa más crédito, y más crédito significa más “T.O.D”, el acrónimo de time on device o tiempo en el dispositivo.

De eso estaba hablando Mollie cuando dijo que no estaba jugando para ganar.

Tres mujeres jugando en máquinas tragamonedas en la piscina

Getty Images
En la zona… de la piscina.

Las máquinas tragamonedas modernas no son como las loterías o la ruleta, en las que los jugadores viven con la esperanza de ganar el premio mayor.

En cambio, tragan apuestas bajas -tal vez 100 apuestas de un centavo, distribuidas en una cuadrícula vertiginosa de posibles combinaciones ganadoras- y constantemente escupen pequeñas ganancias también (si es que se pueden describir como ganancias).

Si has hecho 100 apuestas de un centavo y recuperas veinte centavos, ¿es realmente una victoria? Con luces intermitentes y jingles de celebración, la máquina te dirá que sí.

El 18%

En una máquina estudiada por investigadores, 100 giros producían 14 ganancias reales -la máquina devolvía más de lo que el apostador había puesto- y 18 falsas ganancias -en las que el jugador recibía algo con gran fanfarria, pero menos de lo que había apostado-.

El mismo equipo de investigación pasó a demostrar en experimentos de laboratorio que una máquina con esa tasa del 18% de falsas victorias era más adictiva que las máquinas con muchas más o muchas menos falsas victorias.

Los diseñadores de máquinas tragamonedas no investigan por gusto: la industria es ferozmente competitiva.

máquina tragamonedas

Getty Images
El ganador, como siempre, es el casino.

Una máquina de US$10.000 puede pagarse sola en un mes, si atrae a los jugadores. De lo contrario, será reemplazada por una con una olla de palomitas de maíz de la que burbujean bolas de lotería, o una que lance aroma a chocolate en la cara del jugador, o una que, en la voz de Donald Trump, anuncie: “¡estás despedido!”… cualquier cosa para deleitar y sorprender.

Siempre están buscando construir una mejor ratonera, y nosotros somos los ratones.

La fuerza de la adicción

B.F. Skinner, uno de los psicólogos más famosos del siglo XX, no se habría sorprendido.

En la Universidad de Harvard, Skinner solía investigar el comportamiento dándole a ratones que apretaban una palanca la recompensa de una bolita de comida.

En una ocasión, les dio la recompensa de forma intermitente: a veces la bolita salía, otras, no. No había forma de que el ratón lo supiera. Sorprendentemente, la recompensa impredecible fue más motivadora que una recompensa generosa y confiable.

B.F. Skinner

Getty Images
B.F. Skinner no se habría sorprendido.

Los adictos a las tragamonedas como Mollie están igualmente enganchados, absortos en “la zona”.

La antropóloga Natasha Dow Schüll una vez vio imágenes, capturadas con la cámara de seguridad de un casino, de alguien que sufría un ataque cardíaco en una máquina tragamonedas:

“Él… colapsa repentinamente sobre la persona a su lado, que no reacciona en absoluto… dos transeúntes lo estiran, uno de ellos es una enfermera de emergencias fuera de servicio. Pocos jugadores en las inmediaciones se mueven de sus asientos… en menos de un minuto, un oficial de seguridad aparece en la escena con un desfibrilador, le da dos descargas eléctricas al hombre… A pesar del hombre inconsciente que yace literalmente a sus pies, los otros apostadores sigue jugando”.

¿Estás seguro de que a ti no te pasa?

Las investigaciones sugieren que las máquinas tragamonedas pueden crear adictos mucho más rápidamente que otras formas de juego, como loterías, juegos de casino o apuestas deportivas.

Pero igualmente desconcertante es la sensación de que en los últimos años, la psicología de la máquina tragamonedas se ha escapado del casino y ha migrado a nuestros bolsillos.

Los adictos en recuperación evitan ir a lugares donde podrían ver máquinas tragamonedas, pero no hay ningún lugar al que podamos escapar de nuestros teléfonos, y hay muchas buenas razones para estar mirándolos.

Todos hemos visto gente “en la zona”, ajena a sus compañeros o al tráfico porque el teléfono es lo único que importa.

Es ese refuerzo intermitente de nuevo: ¿hay más correo electrónico? ¿Algún “me gusta” en Facebook?

Muchos juegos de computadora son más descarados en el uso de refuerzo intermitente, ofreciendo “cajas de botín” con esos destellos familiares y recompensas impredecibles.

Se parece mucho a un juego de azar, y a menudo son juegos de azar para menores de edad.

~Tim Harford escribe la columna “Economista clandestino” en el diario británico Financial Times. El Servicio Mundial de la BBC transmite la serie 50 Things That Made the Modern Economy. Puedes encontrar más información sobre las fuentes del programa y escuchar todos los episodios o suscribirte al podcast de la serie.


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