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Desvío de recursos en programas para el campo: hasta los muertos reciben dinero
En 12 programas de la Sagarpa para subsidios al campo se desviaron más de mil 500 millones de pesos, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación.
Por Nayeli Roldán
20 de febrero, 2015
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Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

En 12 programas federales de subsidios al campo se desviaron más de mil 500 millones de pesos a través de padrones con beneficiarios fallecidos, doble entrega de apoyos a las mismas personas, justificaciones de gasto con facturas irregulares, subcontratación de empresas, recursos no comprobados y obras inconclusas.

De acuerdo con la Cuenta Pública 2013 de la Auditoría Superior de la Federación, en el programa Procampo, apartado “Agricultura de Autoconsumo, Apoyo a Pequeños Productores” que forma parte de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, se detectó la entrega de un millón 41 mil pesos a 362 beneficiarios que fallecieron dos años antes a la fecha de solicitud de apoyo, en los estados Guerrero, Chihuahua, Durango, Chiapas y Tamaulipas.

Aunque el objetivo del programa es entregar entre 2 mil 200 y 130 mil pesos a campesinos que siembran maíz para autoconsumo y viven en localidades de alta y muy alta marginación, se desviaron 424 mil 600 pesos para apoyar a 101 personas que “no se demostró su supervivencia”, lo que significa un “probable daño a la Hacienda Pública”.

La Sagarpa también pagó 4 millones de pesos a una empresa que supuestamente haría el “acompañamiento técnico” a los campesinos beneficiados, sin que la contratación estuviera contemplada en el programa. Dicha empresa reportó gastos por la compra de una camioneta Toyota, tres computadoras, un proyector, entre otros y además, subcontrató a otra compañía para realizar las tareas de capacitación.

Por Procampo, la Auditoría Superior solicitó la recuperación al erario público de 62 millones 268 mil pesos que se ejercieron de manera irregular y promovió ante el Órgano Interno de Control de la Sagarpa una investigación y, en su caso, “el procedimiento administrativo correspondiente, por los actos u omisiones de los servidores públicos”.

El gobierno federal entrega recursos al campo porque aunque México es una de las 10 potencias mundiales en producción de alimentos, la producción nacional es insuficiente para abastecer la demanda interna de algunos alimentos básicos. De ahí que en 2012 se importó el 79% del consumo doméstico de arroz, 93% de oleaginosas, 58% de trigo y el 82% de maíz amarillo.

El sector es tan desprotegido que pese a la existencia de 5.3 millones de unidades económicas rurales, 3.9 millones de ellas (73.6%) son de subsistencia o con limitada vinculación con el mercado, ya que presentan ingresos anuales netos menores a 17 mil pesos, según cifras del Programa Sectorial de Desarrollo Agropecuario, Pesquero y Alimentario 2013-2018.

¿Por qué los recursos no llegan a los campesinos?

La Auditoría Superior de la Federación halló desvíos en los 12 programas de entrega directa de recursos operados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Pesca (SAGARPA), por un monto de mil millones 525 mil pesos, por lo que incumplen con el objetivo de ayudar al campo mexicano.

El Programa de Acciones en Concurrencia con las Entidades Federativas en Materia de Inversión, Sustentabilidad y Desarrollo de Capacidades, tuvo el mayor monto de ejercicio irregular: 369 millones 346 mil pesos.

Entre los desvíos está la entrega de 2 mil 31 apoyos a “representantes de las organizaciones o grupos de productores” por una suma de 80 millones 337 mil pesos, por lo que “no se tiene la certeza que el recurso llegó al beneficiario correspondiente”.

En tanto, el Programa de Sustentabilidad de los Recursos Naturales, que por primera vez fue auditado, recibió 3 mil millones de pesos de presupuesto, pero la Auditoría Superior solicitó la recuperación de 364 millones 757 mil pesos.

Aunque la finalidad de dicho programa es “mejorar el ingreso de los productores” a través de la conversión de áreas de cultivos de muy bajo potencial productivo y apoyos a proyectos bajo el precepto de “prioridad nacional”, no hay certeza de la totalidad de los recursos se hayan aplicado para ello.

Y es que el listado de beneficiarios hasta diciembre de 2013, “no coincide con lo reportado en el estado del ejercicio del presupuesto de ese mismo año”. Tampoco se comprueba el reintegro a la federación por recursos no ejercidos, o beneficiarios que recibieron recursos por el mismo concepto en diferentes estados de la República.

También se presume un probable daño a la Hacienda Pública Federal por un monto de 208 millones 869 mil pesos que corresponden a recursos etiquetados al Fondo para la Inducción de Inversión en Localidades de Media, Alta y Muy Alta Marginación (FOINI) del ejercicio fiscal de 2011 que fueron transferidos en 2013 al Fondo para la Profundización del Financiamiento Rural (PROFIN) en el que “no existían compromisos de pago que hicieran necesaria la transferencia de los recursos”.

Del Programa de Apoyo a la Inversión en Equipamiento e Infraestructura se determinaron recuperaciones por 55 millones 645 mil pesos, toda vez que 20

Proyectos “no contaron con la evidencia de su conclusión o con la comprobación del gasto”. A 10 beneficiarios se les otorgaron apoyos de más por 2 millones 265 mil pesos. Además, en cuatro proyectos apoyados con 5 millones 452 mil pesos “se presentaron facturas expedidas antes de la solicitud del apoyo o por conceptos no autorizados o con facturas de un proveedor que presentó diversas inconsistencias”.

El resto de los desvíos se encontraron en el programa de Modernización Sustentable de la Agricultura Tradicional “MasAgro” (107 millones 559 mil pesos); Programa de Sustentabilidad de los Recursos Naturales, “COUSSA” (31 millones 270 mil pesos).

Programa de Desarrollo de Capacidades, Innovación Tecnológica y Extensionismo Rural “PROMAF” (6 millones 125 mil pesos); Programa de Desarrollo de Capacidades, Innovación Tecnológica y Extensionismo Rural (50 millones 316 mil pesos).

Proyecto de Apoyo al Valor Agregado de Agronegocios con Esquemas de Riesgo Compartido “PROVAR” (170 millones 481 millones de pesos); Programa de Prevención y Manejo de Riesgos (208 millones 869 mil pesos); Aprovechamiento de Recursos, Infraestructura y Servicios de TIC (2 millones 140 mil pesos) y Programa de Apoyo a la Inversión en Equipamiento e Infraestructura, para desarrollo de ramas productivas (96 millones 439 mil pesos).

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Qué son los números imaginarios y por qué sin ellos no podrías leer esto
Fueron un invento de matemáticos renacentistas y, de acuerdo a la lógica convencional, no pueden existir. Sin embargo, aunque tardaron siglos en adoptarse, hoy están detrás de algunas de las tecnologías más esenciales que usamos.
18 de mayo, 2019
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En la Italia renacentista de comienzos del siglo XVI uno de los espectáculos callejeros más populares en la ciudad universitaria de Bolonia eran los duelos. Pero no solo los de espadas. También había combates puramente intelectuales.

Se trataba de desafíos matemáticos, en los que dos o más expertos batallaban por encontrar la solución a un problema. El duelo se llevaba a cabo en plazas públicas y era seguido por miles de habitantes.

Fue en esta época que algunos matemáticos italianos se empezaron a dar cuenta de que algunas ecuaciones eran imposibles de resolver.

En particular, aquellas cuya resolución requería calcular la raíz cuadrada de números negativos.

Como quizás recuerdes de la escuela, los números negativos no tienen raíces cuadradas: no hay un número que, cuando se multiplica por sí mismo, da un número negativo.

Esto se debe a que los números negativos, cuando son multiplicados, siempre producen un resultado positivo. Por ejemplo: -2 × -2 = 4 (no -4).

Pero los matemáticos Niccolo Fontana (alias Tartaglia) y Gerolamo Cardano se dieron cuenta de que si permitían la existencia de raíces cuadradas negativas, podían resolver ecuaciones verdaderas -o con “números reales”, como se conoce a los números que poseen una expresión decimal-.

Fue así como crearon una unidad nueva, imaginando la raíz cuadrada de -1 (o √-1 en términos matemáticos).

Ilustración de Gerolamo Cardano.

Getty Images
Gerolamo Cardano fue el primero que difundió la idea de la unidad imaginaria, que había pensado Niccolo Fontana (alias Tartaglia).

En 1573 otro matemático renacentista, Rafael Bombelli, explicó cómo funcionaba la aritmética con este nuevo concepto, en una obra llamada “Álgebra”.

Allí señaló que la unidad nueva no era positiva ni negativa y, por lo tanto, no obedecía las reglas habituales de la aritmética.

Por cerca de un siglo muchos pensadores rechazaron esta nueva idea, llamando a esta unidad inventada “ficticia, imposible o sin sentido”.

Uno de los detractores fue el filósofo francés René Descartes, quien en su obra “La Géométrie” (1637) bautizaría a la invención con el término despectivo de “números imaginarios“.

i

Pasarían muchas décadas más para que los matemáticos empezaran a aceptar a estos números imaginarios, que desafiaban la lógica, como algo válido y genuino.

En 1707, otro francés, Abraham de Moivre, relacionó los números imaginarios con la geometría, logrando así usar esta disciplina para resolver complejos problemas algebraicos.

Setenta años más tarde, los números imaginarios tendrían finalmente su propio símbolo: i (gracias al matemático suizo Leonhard Euler).

Y su uso permitiría extender el sistema de números reales (R) al sistema de números complejos (C), donde se combinan números reales con números imaginarios.

Un hombre escribiendo fórmulas en un pizarrón.

iStock
Podrá sonarte como un montón de números y fórmulas sin sentido, pero en realidad tienen muchos usos prácticos.

Quizás todo esto suena como algo completamente abstracto y sin utilidad real, que solo podría interesarle a intelectuales que viven en el mundo de las ideas, pero esa está lejos de la realidad.

En el siglo XX, los números imaginarios empezaron a tener muchos usos prácticos, permitiendo a ingenieros y físicos, entre otros, resolver problemas que de otra forma no hubieran tenido solución.

Telecomunicaciones

Hoy estos números imaginarios y complejos están detrás de algunas de las tecnologías más esenciales que usamos.

Resultaron especialmente valiosos cuando se inventó la electricidad, ya que son muy útiles para analizar cualquier cosa que se expresa en ondas (como las ondas eléctricas).

La ingeniería eléctrica utiliza números complejos, en los que “i” es usado para indicar la amplitud y la fase de una oscilación eléctrica.

Ondas de sonido

iStock
Los números imaginarios y complejos son especialmente útiles para analizar ondas: desde la electricidad y el sonido hasta la mecánica cuántica.

Sin estos números, no se hubiera podido desarrollar las telecomunicaciones. No existiría la radio, la televisión e internet y hoy no estarías leyendo esta nota en tu computadora, tablet o celular.

Los números imaginarios también permitieron todo tipo de desarrollos tecnológicos y científicos, desde el radar y el GPS hasta la resonancia magnética y las neurociencias.

La física cuántica reduce todas las partículas a formas de onda, lo que significa que los números complejos son fundamentales para comprender ese extraño mundo.

No sólo podrían ser clave para el futuro, sino que algunos creen que eventualmente podrían servir para responder una de las grandes incógnitas que siguen dejando perplejos a los científicos: ¿qué pasó antes del Big Bang y cuándo empezó realmente el tiempo?

¿En serio?

La clásica teoría general de la relatividad de Albert Einstein vinculó el tiempo con las tres dimensiones espaciales con las que todos estamos familiarizados (arriba-abajo, izquierda-derecha y adentro-afuera), creando un “espacio-tiempo” cuatridimensional en el que el tiempo solo puede avanzar.

Una teoría brillante, pero cuando se aplica a la creación del Universo surgen problemas.

Pero si invocas la teoría cuántica y le agregas algo de tiempo imaginario y todo empieza a cobrar sentido… al menos para los cosmólogos.

El tiempo imaginario se mide en números imaginarios y, a diferencia del tiempo real, puede avanzar y retroceder como una dimensión espacial adicional.

Y eso le da al Big Bang un momento para comenzar.


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https://www.youtube.com/watch?v=_A9aSuiQFCQ

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