¿Por qué los hombres blancos controlan Hollywood?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Por qué los hombres blancos controlan Hollywood?

La falta de diversidad racial entre los aspirantes a los Oscar causó polémica en las últimas semanas. Pero ello no debería sorprender: quienes trabajan en puestos estratégicos de la industria del cine son hombres y blancos.
21 de febrero, 2015
Comparte

El pasado enero, a las pocas horas de conocerse la lista de nominados a los premios Oscar -que este domingo se entregan en Los Ángeles, California- cientos de miles de internautas utilizaron el hashtag #OscarsSoWhite (Oscars tan blancos) para mostrar su descontento.

Querían protestar por la falta de diversidad racial entre los aspirantes a los premios que entrega la Academia de Cine Hollywood (AMPAS, por sus siglas en inglés), que este año llegan a su 87º edición.

Las ausencias entre los nominados que más sorprendieron fueron las de David Oyelowo, quien da vida en “Selma” al héroe de la lucha por los derechos civiles Martin Luther King, y la de la directora de la cinta, la afroestadounidense Ava DuVernay, quien se hubiera convertido en la primera realizadora negra en aspirar a un Oscar.

Lea: Estos son los nominados a los Oscar 2015

Paradójicamente, “Selma” sí fue nominada a los premios a mejor película y a mejor canción.

La controversia desatada por las nominaciones a los Oscar ha hecho que en las últimas semanas la cuestión de la falta de diversidad racial haya sido uno de los temas de conversación recurrentes en Hollywood.

Ante la polémica, la presidenta de la AMPAS, Cheryl Boone Isaacs -quien es afroestadounidense y en un principio evitó pronunciarse sobre el tema- reconoció que le gustaría que en un futuro hubiera más diversidad entre los aspirantes al Oscar.

Siga a través de Twitter la cobertura de los Oscar que realizará desde el teatro Dolby el corresponsal de BBC Mundo Jaime González, @bbc_gonzalez

Una academia de hombres blancos

Lo cierto es que este año los 20 nominados en las categorías interpretativas de los Oscar son actores y actrices blancos de ascendencia europea, algo que tan sólo ha ocurrido en dos ocasiones desde 1998.

Los medios en EE.UU. han señalado que este hecho no debería causar sorpresa, si se tiene en cuenta que la mayoría de los miembros de la AMPAS -que viene a ser un reflejo de la industria cinematográfica de Hollywood en general- son hombres caucásicos.

Un estudio de 2012 del diario Los Angeles Times señalaba que 94% de los miembros de la Academia de Hollywood con derecho a voto es blanco y de ellos un 77% corresponde a hombres.

Tan sólo un 2% de los votantes es de raza negra y menos del 2% es de origen latino, según el mencionado estudio.

Los entendidos señalan que la misma situación se da en los cuadros directivos de los grandes estudios de cine, en los que hay muy pocos ejecutivos que sean mujeres u hombres pertenecientes a minorías.

Vea la cobertura completa de BBC Mundo de los Oscar 2015

En este contexto, algunos han asegurado que los correos electrónicos filtrados en diciembre pasado, en los que la expresidenta de Sony Pictures Amy Pascal y el productor Scott Rudin bromeaban sobre los gustos cinematográficos del presidente Barack Obama -al que le atribuían ser aficionado a filmes protagonizados por negros, adquieren una nueva dimensión.

Cuando esos correos -por los que Pascal y Rudin tuvieron que disculparse- se hicieron públicos, el activista afroestadounidense Al Sharpton dijo con ironía que “la industria del cine es como las Montañas Rocosas: cuanto más subes, más blanco se pone”.

“No hay negros con poder de decisión real (en Hollywood). No hay diversidad en lo más alto”, aseguró Sharpton.

Papeles blancos

Si la Academia de Hollywood es un reflejo de la industria del cine, se puede asegurar que la falta de diversidad racial no se limita a los altos ejecutivos de los estudios.

Según el Los Angeles Times, alrededor del 90% de los integrantes de las 15 ramas en las que se dividen los miembros de la AMPAS -que representan a actores, compositores, guionistas, etc…- son blancos.

Esta homogeneidad que se da en Hollywood nada tiene que ver con la composición demográfica de EE.UU., país en el que los latinos y los negros suponen el 17% y el 12% de la población respectivamente.

Además, los blancos controlan un negocio cuyos ingresos dependen de forma fundamental de la minorías, que ya que éstas representan el 51% de los espectadores que acuden a las salas del cine.

¿Y qué ven los ciudadanos pertenecientes a minorías cuando van a ver una película de Hollywood? Más y más actores blancos.

El año pasado, una investigación de la Universidad del Sur de Califiornia (USC, por sus siglas en inglés) analizó los 100 filmes más taquilleros de 2013 y encontró que tan sólo un tercio de los papeles son interpretados por actores hispanos, negros o asiáticos.

Según el mismo estudio, los actores latinos tan solo aparecían en el 4,9% de los papeles, en muchos casos interpretando a personajes estereotipados: ellos, delincuentes y jardineros; ellas, bombas sexuales.

Miedo al camino

Por otro lado, una investigación sobre la diversidad racial elaborada en 2014 por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, por sus siglas en inglés), concluyó que “los que toman las decisiones en Hollywood tienden a rodearse de gente con la que se sienten cómodos, gente que piensa y a menudo se parece (físicamente) a ellos”.

Algunos expertos creen que esta falta de diversidad en la gran pantalla puede estar relacionada con la apuesta de los estudios por fórmulas que saben que funcionan bien en taquilla.

Al parecer, dar papeles protagónicos a actores pertenecientes a minorías es un riesgo que muchos en Hollywood no quieren asumir.

“Los estudios son negocios. Hollywood tiene una larga historia de hacer películas para las masas y el gran cambio en la última década ha sido que ahora hace películas para el mercado global”, señalaba en una reciente entrevista con el diarioHuffington Post el productor Mitchell W. Block.

“Pero eso no significa que porque China sea el mayor mercado vayan a contratar a actores chinos. No atraerían a la audiencia en EE.UU. y Europa”, apuntaba Block.

Rebecca Sun, periodista de la revista The Hollywood Reporter, cree que lo que sucede en la industria del cine es lo mismo que pasa en general en EE.UU., “donde tradicionalmente en las esferas de poder han dominado los hombres blancos, a los que les resulta más fácil tener carreras profesionales exitosas”.

Cuestión de tiempo

“En la industria del cine, como en cualquier otra industria, que haya más diversidad llevará tiempo”, apunta Sun en conversación con BBC Mundo.

“Por ejemplo, muchos de los miembros de la Academia representan a la vieja guardia. Cada año entran nuevos miembros y creo que hay un esfuerzo para que haya gente más joven y diversa, aunque todavía no se nota”.

Sun cree que el que no haya intérpretes de minorías nominados a los Oscar está relacionado con que “no se producen películas para esos actores”.

“Parece que los estudios tienen miedo a hacer una película protagonizada por un actor de una minoría o con un argumento centrado en una minoría, porque creen que sólo va a atraer al público de esa minoría”.

Sun opina que la falta de diversidad en los Oscar es una muestra de la “desconexión” entre la Academia de Hollywood y el público.

Por su parte, Jenelle Riley, de la revista Variety, considera que aunque las cosas están cambiando, “a lo largo de la historia Hollywood ha sido un lugar muy blanco”.

“Durante décadas casi no se vio a actores negros o hispanos en la gran pantalla y tampoco había directores de esas minorías”, apunta la periodista.

Riley señala que, en el caso de AMPAS, el proceso de renovación de sus miembros es lento y cree que la polémica que ha surgido este año en torno a “Selma” ha sido “un toque de atención” para la institución.

“Incluso la presidenta de la academia, que es negra, reconoció que hay que reflexionar sobre los sucedido”.

¿Volveremos a ver el hashtag #OscarsSoWhite este domingo? Parece que los productores de la gala (dos hombres blancos) están poniendo todo su esfuerzo en que no haya motivos para ello.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Alejandro Madrigal, el científico mexicano honrado en el cumpleaños de la reina Isabel II

Dos veces al año, en Reino Unido, se entregan honores para reconocer los aportes extraordinarios y el servicio al país de personas de diferentes ámbitos. Este año, en la lista está incluido un médico mexicano. Esta es su historia.
3 de junio, 2022
Comparte

Cuando en su adolescencia Alejandro Madrigal iba de puerta en puerta vendiendo ropa y zapatos para ayudar a mantener a su familia, poco se imaginaba que sería condecorado por la reina de Inglaterra.

“Tuve que buscar todo tipo de oficios”, cuenta este doctor mexicano. “Pero fue un periodo que me ayudó mucho y vino la medicina a buscarme”.

Y se “enamoró” de ella. Las ganas “locas” por estudiar no se comparaban con las que frustró un maestro de primaria que le pegaba con una regla por escribir con la mano izquierda.

Con su “zurdera y dislexia”, llegó a universidades como Harvard, Stanford y University College of London (UCL), y se convirtió en una eminencia mundial en el trasplante de médula ósea.

Y es su aporte al campo científico el que le abrió un espacio en la lista de figuras cuyos logros y servicios al país son reconocidos por la monarca.

“No lo podía creer, uno nunca espera que estas cosas lleguen”, dice Madrigal a BBC Mundo con la carta en la mano.

Reina Isabel II

EPA
Isabel II cumple 70 años en el trono británico.

En la misiva, se le informaba que su nombre le había sido “recomendado a su Majestad la Reina para el honor de Oficial de la Orden del Imperio Británico (OBE) en la lista de honores del cumpleaños de 2022″.

OBE significa Officer of the Most Excellent Order of the British Empire y es una de las categorías de un sistema de reconocimiento a la labor extraordinaria de civiles y miembros de las Fuerzas Armadas.

Madrigal fue el fundador y director científico, por 27 años, del Instituto de Investigación de la fundación británica Anthony Nolan, que se especializa en combatir el cáncer de sangre.

Como investigador y profesor ha hecho contribuciones en el campo de la hematología en el University College of London y en el Hospital Royal Free de la Universidad de Londres.

Lideró la Asociación Europea de Trasplante de Médula Ósea y ha recibido múltiples distinciones.

Esta es su historia.

El recuerdo del maestro

Madrigal creció en la Ciudad de México y tiene recuerdos muy bonitos de su infancia en familia, no así de la primaria.

Madrigal cuando era niño

Cortesía: Alejandro Madrigal
Madrigal creció en Ciudad de México, vivió en la colonia Juárez.

“Llegué muy emocionado y contento al primer día de escuela porque veía que mi hermano mayor regresaba muy feliz a la casa”.

“Cuando el maestro Méndez me vio agarrar el lápiz con la mano izquierda, me dijo que eso no lo podía hacer en su salón”.

Intentó escribir con la mano derecha, pero inconscientemente pasó el lápiz a la izquierda, algo que el docente interpretó como un “acto de rebeldía”.

Le arrebató el lápiz y le dijo que no toleraría a “insolentes”.

“Además, con la dislexia empecé a tener problemas para escribir ciertas palabras. El maestro me ponía en el pizarrón a escribir horas y horas con la mano derecha”.

“Me decía una frase que siempre me molestó: ‘La vergüenza la llevas en la suela de los zapatos’, y me hacía sentar en el fondo del salón, viendo a la pared”.

Junto a sus hermanos.

Cortesía: Alejandro Madrigal
Junto a sus hermanos.

Los intentos de escribir con la mano izquierda terminaron muchas veces en insultos, golpes con una regla sobre la palma de la mano y días sin recreo.

“Con suerte la educación ha cambiado, pero fue un periodo bastante difícil que me llevó a un inicio en el sistema educativo muy complicado”.

Odiaba la primaria, no me sentía diestro en muchas cosas, el futbol no se me daba y la secundaria tampoco fue de lo mejor”.

Una misión

A los 17 años, sufrió “una de las pérdidas más grandes”.

Su padre murió de un infarto cuando se encontraba en uno de sus tantos viajes por el país vendiendo diferentes tipos de productos.

Como sus otros tres hermanos, tuvo que trabajar.

Madrigal en el día de su graduación en la UNAM.

Cortesía: Alejandro Madrigal
Madrigal en el día de su graduación en la UNAM.

Esa es la época en la que iba de casa en casa con un maleta llena de cosas, en la que fue mesero y en la que intentó abrir un restaurante con su familia, que “fracasó”.

Se ganó una beca para estudiar computación y eso le permitió conseguir un trabajo en programación.

“Empecé a estudiar como loco, terminé la preparatoria con grado de excelencia y luego vino la UNAM”.

“Como Neruda dice en su poema que la poesía vino a buscarlo, yo digo que la medicina me encontró. Ya sentía que tenía una misión”.

Con 19 años, iba a la universidad en la mañana y poco antes de las 3:00 de la tarde se salía de la clase.

“Tenía que recorrer prácticamente toda Ciudad de México para llegar al trabajo. A veces me tenía que ir de aventón porque no tenía para el camión”.

Su jornada laboral terminaba en la noche y repasaba las materias en la madrugada. “Pero estaba enamorado de mi carrera“.

“La mejor universidad del mundo”

La situación económica en la casa comenzó a mejorar y las buenas calificaciones se volvieron, “para su sorpresa”, una constante.

En el día de su boda.

Cortesía: Alejandro Madrigal
Conoció a María Elena cuando tenía 14 años y se casó a los 23. Ha sido un gran apoyo en su carrera.

Se fue a Tijuana a hacer las prácticas en un hospital.

“Un maestro me preguntó qué iba a hacer después y le respondí que quería ir a la mejor universidad del mundo”.

“Se rió y me dijo: ‘¿Y cuál es esa universidad?’, y le contesté: ‘Pues, no sé, ¿cuál sería?’. A lo que me respondió: ‘Harvard’, y le dije: ‘Ah, bueno, esa, voy para allá'”.

El docente se volvió a reír y le dijo: “Alejandro, te estoy invitando a almorzar, tienes un agujero en el zapato, y ¿vas a ir a Harvard?”.

La respuesta fue un contundente: “Sí”.

Y lo consiguió. Harvard lo aceptó, tras ganarse una beca de la Organización Mundial de la Salud.

Madrigal en Harvard

Cortesía: Alejandro Madrigal
En Harvard conoció a dos grandes científicos: Baruj Benacerraf y Edmond Yunis.

En la universidad estadounidense conoció a los profesores Baruj Benacerraf, Premio Nobel de Medicina nacido en Venezuela, y Edmond Yunis, destacado investigador de inmunología y cáncer, que se convertiría en su mentor.

“Llegué con un inglés básico, lo estudiaba cada vez que podía. A veces, no les entendía nada, la ventaja era que Edmond es colombiano”.

“Estaba en Harvard y era la persona más feliz del mundo”.

Como una margarita

Después vino el doctorado en la Universidad de Londres, el postdoctorado en la Universidad de Stanford y una oportunidad laboral que vio en un anuncio de la revista Nature y que terminó marcando su destino.

Alejandro Madrigal en la Universidad de Londres

Cortesía: Alejandro Madrigal
En Londres, ciudad que se convirtió en su hogar.

Entre unos 60 candidatos, fue escogido para liderar, desde 1993, la investigación científica en la organización Anthony Nolan, creada en 1974.

El hijo de su fundadora, Shirley Nolan, había nacido con un raro trastorno sanguíneo llamado síndrome de Wiskott-Aldrich y la única manera de salvarlo era con un trasplante de médula ósea.

Como ningún familiar era compatible, comenzó la búsqueda de un donante, pero no lo encontró y Anthony murió, a los siete años, en 1979.

En el proceso de búsqueda, Shirley ayudó a concebir un sistema pionero: el primer registro de donantes de médula ósea en el mundo para el tratamiento de leucemia y otros tipos de cáncer.

De acuerdo con la organización, ese registro “ha ayudado a 22 mil personas a recibir un trasplante que les salvó la vida”.

Shirley Nolan junto a su hijo Anthony.

Evening Standard/Hulton Archive/Getty Images
Shirley Nolan junto a su hijo Anthony.

La flor favorita de Anthony era la margarita.

“Shirley la puso como símbolo (de la fundación) porque una margarita tiene muchos pétalos y, aunque le quites uno, seguirá siendo una margarita: puedes dar médula”.

“Ese mensaje lo llevé a todo el mundo, a las conferencias que iba, y empecé a generar registros, a ayudar a varios países a crearlos y actualmente hay 40 millones de donantes en todo el mundo”, cuenta Madrigal.

Formando en el camino

El doctor también ayudó a establecer el primer banco de cordón umbilical de Reino Unido, con fines de trasplante e investigación.

Madrigal junto a estudiantes

Cortesía: Alejandro Madrigal
El primer grupo de investigadores que ayudó a formar cuando arrancó como director del Instituto de Investigación de la fundación Anthony Nolan. Eran estudiantes de doctorado y posdoctorado que procedían de México, Venezuela, Alemania e Inglaterra.

“En el Antony Nolan hay unos 10 mil cordones y eso ha permitido salvar a muchos pacientes”, indica Madrigal.

En 2020, fue nombrado miembro honorario de la Sociedad Europea de Trasplante de Sangre y Médula Ósea en reconocimiento a sus aportes en el campo del trasplante de células madres hematopoyéticas (HSCT).

“Tuve la fortuna de estudiar en universidades muy reconocidas y por eso me dicen que tengo muy buen pedigrí, pero cuando me preguntan cuál es la universidad que más quiero, digo que es la UNAM“, cuenta.

“Me abrió las puertas y me cambió el universo”.

Madrigal dando una conferencia

Cortesía: Alejandro Madrigal
Madrigal ha visitado decenas de ciudades para ofrecer conferencias.

El investigador ha publicado más de 500 artículos en revistas especializadas y ha dictado cientos de conferencias en más de 50 países.

En su casa, muestra los cuadros que ha pintado y los dos libros que ha escrito: Nosotros y Días de rabia.

Libros

Mariana Castineiras/BBC Mundo

Dice que su “pelea a muerte” es contra el cáncer.

Actualmente, trabaja en un proyecto para desarrollar terapias celulares contra diferentes tipos de esa enfermedad, no solo leucemia.

Tras el retiro de Madrigal de Anthony Nolan, su directora, Henny Braund, ofreció un discurso en su honor.

Enumeró varios logros y añadió que su legado iba más allá de lo científico: “Más que cualquier cosa, su contribución al mundo de los individuos a los que se les ha dado una segunda oportunidad de vida, directamente gracias a su investigación, no se puede subestimar”.

Y concluyó: “En nombre de Anthony Nolan, la comunidad científica global, los pacientes cuyas vidas has salvado, nunca serás olvidado. Gracias”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Sgamt2D5CMs

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.