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Tres puntos de la Ley de Aguas que benefician a las empresas, según organizaciones civiles

Hoy encabezarán una manifestación afuera de San Lázaro a las 10:00 horas para exigir una discusión incluyente antes de poner el dictamen de esta ley a votación.
Por Nayeli Roldán
11 de marzo, 2015
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Ayer 10 de marzo, integrantes de organizaciones sociales en defensa del agua, diputados del PRD y Morena, realizaron un mitin a las afueras de la Cámara de Diputados donde mostraron su inconformidad ante la propuesta del PRI de la ley general de aguas. // Foto: Cuartoscuro.

Ayer 10 de marzo, integrantes de organizaciones sociales en defensa del agua, diputados del PRD y Morena, realizaron un mitin a las afueras de la Cámara de Diputados donde mostraron su inconformidad ante la propuesta del PRI de la ley general de aguas. // Foto: Cuartoscuro.

La votación de la iniciativa de ley de aguas nacionales fue pospuesta en la Cámara de Diputados luego de las críticas de organizaciones de la sociedad civil al dictamen que los legisladores de las Comisiones Unidas de Agua Potable y Saneamiento y de Recursos Hidráulicos aprobaron sin discusión la semana pasada.

Los diputados de la actual legislatura podrían aprobar la ley hasta el 30 de abril, cuando concluye el periodo de sesiones en el Congreso. Por ello, las organizaciones sociales encabezarán una manifestación este miércoles afuera de San Lázaro a las 10:00 horas para exigir una discusión incluyente antes de poner el dictamen a votación.

Académicos de la UNAM y miembros de las organizaciones Agua para Todos, Red de Acción por el Derecho al Agua en México, la Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua (COMDA), la Alianza Mexicana contra el Fracking, entre otras, ofrecieron una conferencia de prensa en la que explicaron las afectaciones ambientales y sociales que derivarían de una legislación como la que pretenden aprobar.

La intención, dijeron, es mercantilizar los recursos naturales y convertir a esta reforma en “brazo ejecutor” de la reforma energética con la que aparentemente se atraería inversiones privadas, pero en realidad “habría más problemas que soluciones”.

A continuación presentamos los tres puntos detectados por los expertos como un “claro beneficio hacia los particulares, en detrimento de los derechos de los ciudadanos”.

Agua para el Fracking

Si bien en el dictamen de la ley de aguas no se menciona la fracturación hidráulica, o fracking, método mediante el cual se requieren grandes cantidades de agua para obtener el gas shale del subsuelo, se trata de uno de los trasfondos del dictamen, asegura Nathalie Seguin, integrante de la Red de Acción por el Derecho al  Agua en México.

En el artículo 116 de la ley se refiere al trasvase como la explotación de “aguas nacionales trasladadas de una cuenca para ser utilizadas en una cuenca distinta”. Esto, además de generar un desequilibrio ambiental, tampoco garantiza que el desplazamiento de un lado a otro garantice el abasto humano sino para las industrias que podrán invertir en estos procesos, como lo permite la reforma energética.

El trasvase se permitiría, según la ley de aguas, “a los asignatarios o los concesionarios, mediante obras de infraestructura hidráulica, para concesionarlas o para explotarlas, usarlas o aprovecharlas en un lugar distinto a la cuenca de extracción”.

Nathalie Seguin asegura que “toda la publicidad sobre el fracking sobre la bonanza económica es una gran mentira”, pues de acuerdo con experiencias en Estados Unidos y Argentina se comprobó que este beneficio económico es virtual, porque “primero existe una inversión puntal, pero después de unos años se va porque los pozos no proveen la cantidad de gas que calculan”.

Además, en la iniciativa no se contempla ningún manejo particular para agua resultante del proceso de extracción de gas, sobre todo porque concluirá con niveles de contaminación hasta radioactivos.

Las mineras por la libre

En el artículo 9, la legislación propone cuatro requisitos laxos para que las mineras usen y exploten el agua. El primero es obtener el permiso de descarga de aguas residuales en cuerpos receptores que sean bienes nacionales; cumplir con las normas oficiales mexicanas; poner a disposición de la Comisión el agua sobrante después del uso que realice y medir y reportar los volúmenes de agua derivadas de la extracción de minerales.

Para Elena Burns, integrante de Agua para Todos, esto quiere decir que “las empresas mineras no van a tener concesión sino el derecho a usar todo el agua que quieran y sin condicionantes”.

Aun cuando la minería es una de las actividades comerciales que más contamina el agua, tienen derecho al agua, según un fallo de la Corte que reconoce a las personas morales como sujeto de derechos humanos. Por lo tanto, dice Burns, “está defendiendo su derecho humano al agua”, pero en clara desventaja con respecto a los ciudadanos.

Al no estar obligados a solicitar un permiso de uso minero, se librarán de los análisis de impacto ambiental y evaluaciones. “Las minas pueden extraer el agua que necesitan”.

Tarifas reguladas por el mercado

Buscar la asociación del capital privado con los sistemas de aguas estatales y municipales generará una inequidad en la distribución del agua, en beneficio de las empresas.

Elena Burns advierte que el establecimiento de tarifas de cobro significa “una manera de garantizar a los inversionistas que, ante cualquier presión social o política, cobrarán lo que quieran. “¿Por qué lo tenemos que sujetar a mercado si es un derecho humano?”, cuestiona.

En el artículo 12 de la ley se establece que “los órdenes de gobierno podrán ejercer sus atribuciones de manera coordinada y concertar con los sectores social y privado como corresponsable”.

Las organizaciones civiles trabajaron durante tres años en una inciativa ciudadana de la ley de aguas en el país que ya fue entregada a la Cámara de Diputados y Senadores para que integren las propuestas  y los reciban en audiencia.

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Cómo funciona el nuevo y polémico viagra femenino

La máxima autoridad sanitaria en Estados Unidos aprobó el medicamento que busca revertir la pérdida de deseo sexual en las mujeres premenopáusicas, a pesar de las críticas sobre su seguridad y efectividad.
Getty Images
1 de julio, 2019
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La Food and Drug Administration (FDA), la máxima autoridad sanitaria de Estados Unidos, aprobó recientemente un nuevo medicamento para tratar el trastorno del deseo sexual hipoactivo en mujeres premenopáusicas.

El trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH), o apatía sexual, está caracterizado por la ausencia reiterada y persistente del interés en realizar algún tipo de actividad sexual sin que esté vinculado a una causa específica.

Vyleesi, conocido químicamente como bremelanotida, es el segundo intento de la industria farmacéutica de ofrecer lo que se ha denominado como una “viagra femenina.

Se trata de un tema polémico, pues algunos expertos ponen en duda la propia naturaleza del desorden sexual y se critica la supuesta falta de rigor en la pronta aprobación de los fármacos para tratarla.

Inyección vs píldora

Desarrollado por Palatin Technologies y licenciado a Amag Pharmaceuticals, el nuevo fármaco se administra por medio de una inyección subcutánea que activa las vías cerebrales involucradas en el deseo sexual y estará disponible en algunas farmacias seleccionadas a partir de septiembre.

Una mujer se aplica una inyección subcutánea en el abdomen.

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El fármaco se aplica con un autoinyector en el abdomen o en el muslo.

A diferencia de otros medicamentos relacionados, la bremelanotida no actúa sobre el sistema vascular, sino que directamente aumenta la libido actuando sobre el sistema nervioso.

Vyleesi competirá con Addyi, de Sprout Pharmaceutical, una píldora de uso diario que fue aprobada en 2015 con la contraindicación sobre el consumo de alcohol mientras se toma la pastilla.

Addyi fue aprobada después de un intenso cabildeo por parte de grupos de presión a pesar de la crítica de científicos de la FDA, que la consideraron mínimamente efectiva y posiblemente insegura.

Por su parte, Vyleesi no restringe el consumo de alcohol y se percibe con mayores ventajas sobre su competidor, incluyendo efectos secundarios tolerables, acción rápida y sin la necesidad de tomarlo todos los días, según los analistas.

Los efectos secundarios registrados durante los ensayos clínicos incluyeron náuseas entre moderadas y severas que duraron no más de dos horas y ocurrieron a lo largo de las primeras tres dosis, según la farmacéutica Amag. Un 40% de las pacientes en estos ensayos experimentaron náuseas.

El medicamento se aplica con una inyección en el abdomen o en el muslo mediante un autoinyector -un aparato en forma de lápiz con una jeringa y aguja hipodérmica con una dosis medida- 45 minutos antes de la actividad sexual.

La FDA recomienda a las pacientes no inyectarse más de una dosis en 24 horas y no más de 8 dosis por mes.

Los analistas calculan que un fármaco que pueda tratar de manera segura y efectiva la pérdida de deseo sexual en las mujeres podría reportar ventas anuales de unos US$1.000 millones.

“Sufrimiento silencioso”

Mujer sentada en el borde de una cama tras una aparente disputa con su compañero

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La pérdida de deseo sexual afecta a una de cada 10 mujeres, según expertos.

Ciertos sectores de la comunidad médica consideran el TDSH un asunto serio y algunas estimaciones señalan que 1 de cada 10 mujeres lo sufren. En Estados Unidos, por ejemplo, el trastorno afecta a unas 6 millones de mujeres, pero pocas buscan o reciben tratamiento, según la agencia Reuters.

“Estas mujeres están sufriendo en silencio así que el mercado realmente no existe en la actualidad”, declaró William Heiden, Director Ejecutivo de Amag, citado por Reuters.

La FDA manifestó cierto optimismo ante el lanzamiento del nuevo fármaco señalando que provee a las mujeres otra opción de tratamiento contra el TDSH.

“Hay mujeres que, por alguna razón desconocida, tienen un deseo sexual reducido que les causa una marcada angustia y que pueden beneficiarse de un tratamiento farmacológico seguro y efectivo”, dijo Hylton Joffe, director del Centro de Evaluación de Medicamentos de la FDA, en un comunicado.

“Como parte del compromiso de la FDA de proteger y avanzar en la salud de las mujeres, continuaremos apoyando el desarrollo de tratamientos seguros y efectivos contra la disfunción sexual femenina”.

Polémica

Sin embargo, la agencia reconoce que no sabe exactamente cómo Vyleesi actúa sobre el cerebro para estimular el deseo sexual.

También hay opiniones encontradas sobre si los fármacos son la estrategia correcta para el problema. El deseo sexual bajo puede ser el resultado de numerosos factores externos, psicológicos y fisiológicos, según diferentes especialistas.

También se debate qué tan recurrente es este trastorno.

Mujer estresada

Getty Images
Varios factores causan el TDSH entre las mujeres premenopáusicas y el estrés está entre ellos.

Los críticos señalan que muchos de los médicos consultores en el desarrollo de fármacos contra TDSH son los mismos que definieron el desorden sexual en primer lugar.

Varias activistas en defensa de los derechos de la mujer consideraron que la FDA no congregó a un panel de asesores para escrutar el fármaco y que era necesaria mucha más información antes de aprobarlo.

Cynthia Pearson, directora ejecutiva de la Red Nacional de la Salud de la Mujer, en EE.UU, fue citada por el diario The Washington Post diciendo que su grupo estaba “decepcionado” tras la aprobación del fármaco y que las mujeres “simplemente no tienen suficiente información para tomar una decisión sabia sobre si el fármaco es seguro y efectivo”.

La efectividad y seguridad de Vyleesi fueron estudiadas en dos ensayos controlados de 24 semanas con más de 1.200 mujeres premenopáusicas con TDSH.

La mayoría de las pacientes se aplicaron el fármaco dos o tres veces al mes pero no más de una vez a la semana. Aproximadamente 25% de ellas reportaron un incremento en su deseo sexual, comparado con más o menos 17% de mujeres a quienes les fue suministrado un placebo.

Los efectos secundarios registrados durante los ensayos incluyeron dolor de cabeza, sonrojo y náusea.


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