El Cártel de Jalisco pasa a la ofensiva: van 24 elementos policiales muertos en emboscadas

Entre los muertos hay militares, gendarmes y policías locales, quienes fueron emboscados con la misma estrategia: un auto para cerrar el camino, superioridad numérica y de vehículos, y un amplio poder de fuego con explosivos incluidos.

El Cártel de Jalisco pasa a la ofensiva: van 24 elementos policiales muertos en emboscadas
Elementos del Ejército mexicano, en una imagen de archivo. // Foto: Cuartoscuro
Elementos del Ejército mexicano, en una imagen de archivo. // Foto: Cuartoscuro
Elementos del Ejército mexicano, en una imagen de archivo. // Foto: Cuartoscuro
El Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) asesinó en menos de un año a 24 militares, gendarmes y policías locales, a los que consiguió emboscar con la misma estrategia: un auto para cerrar el camino, superioridad numérica y de vehículos, y un amplio poder de fuego con explosivos incluidos.

Las investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Fiscalía de Jalisco sobre los ataques perpetrados, evidencian la capacidad logística y de organización del referido cártel, considerado como uno de los de mayor crecimiento de los últimos años.

El 12 de mayo del 2014, a las cinco de la tarde, un grupo del 32 Batallón de Infantería salía de la localidad de Guachinango, a 140 kilómetros de Guadalajara, con muestras de combustible robado cuando fue emboscado. Utilizando una camioneta, los delincuentes frenaron el avance de los soldados.

Fueron por lo menos tres granadas, según la investigación posterior, las que utilizaron los agresores para calcinar el camión militar, acompañadas de más de 200 disparos. De los seis soldados que conformaban el grupo, cuatro perdieron la vida casi de forma instantánea y los otros dos resultaron heridos.

El 19 de marzo de este año elementos de la Gendarmería, a bordo de siete camionetas oficiales, se desplazaron por un reporte de actividades delictivas en calles de Ocotlán, cuando un auto particular les cerró el camino. En cuestión de segundos otra decena de vehículos los rodearon e iniciaron el ataque.

Los gendarmes consiguieron responder pero eso no impidió que cinco de ellos perdieran la vida y ocho más resultaron lesionados, convirtiendo a este ataque en el más mortífero que ha sufrido la nueva división de la Policía Federal. En el fuego cruzado murieron además tres civiles inocentes, entre ellos un estudiante de secundaria.

Y el lunes 6 de abril el grupo de elementos de la Fuerza Única Regional, compuesto por agentes estatales y municipales, regresaba a su base cerca de Puerto Vallarta cuando cayeron en la trampa. De nueva cuenta, los agresores usaron una camioneta pick up para bloquear la carretera y de inmediato abrieron fuego.

De acuerdo con la Fiscalía del Estado, los agresores utilizaron granadas para atacar a los agentes junto con sus armas; no hubo combate. 15 de los 20 policías atacados murieron sin accionar sus armas, y los cinco restantes resultaron gravemente heridos.

Autoridades del gabinete de seguridad consultadas por Animal Político indicaron que en todos los casos los sicarios no eran ningunos improvisados y estaban bien preparados. En el único caso en donde hubo bajas de los agresores, el ataque a los gendarmes, los tres sospechosos abatidos llevaban consigo equipo fornituras con cartuchos y equipo táctico similar al de las fuerzas armadas.

De “mata zetas” a mafia consolidada

El 27 de julio del 2012 se difundió en internet un video en el aparecían por lo menos 30 sujetos con los rostros cubiertos y armas de alto poder; uno de los encapuchados, anunció que eran los Mata Zetas del Cártel de Jalisco Nueva Generación” y que su misión era erradicar a Los Zetas de Veracruz. En septiembre de ese año, se adjudicaron en otro video la muerte de 49 personas cuyos cuerpos fueron abandonados en Boca del Río.

Aunque esa fue la primera “aparición pública” del grupo, la PGR ubica su origen en la década pasada, primero como una escisión del Cártel del Milenio que forjó alianzas con Ignacio Coronel, uno de los mandos del Cártel de Sinaloa, pero tras la muerte de este último, como una organización con independencia operativa y en franca expansión.

El gabinete de seguridad identifica ahora al CJNG como una de las principales fuerzas delictivas del país. Entre 2012 y 2013, fue el tercer cártel con mayor número de operadores capturados (más de 40) luego de que en años pasados los golpes en su contra habían sido casi inexistentes, según datos oficiales de la Procuraduría.

Las actividades delictivas del CJNG están orientadas al tráfico de drogas sintéticas fabricadas en los laboratorios clandestinos además de drogas tradicionales como la cocaína, pero no se limita a eso. A partir de las detenciones realizadas, se sabe que operan el robo de hidrocarburos en amplias zonas de occidente y El Bajío.

Actualmente, el cártel tiene presencia en Jalisco, Michoacán, Colima, Guanajuato, Tlaxcala, estado de México, Morelos y Guerrero, pero su influencia se extiende también a Veracruz, Tabasco y Quintana Roo y las autoridades sospechan que incluso habrían llegado al norte del país.

El pasado domingo 5 de abril el semanario Zeta publicó la aparición de dos mantas colgadas en puentes peatonales de Tijuana. Los mensajes, en los que se advertía de una ofensiva en contra de supuestos delincuentes de la zona, estaban firmados por el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

La agencia privada de inteligencia estadunidense Stratfor, en un análisis publicado a finales de febrero titulado “Áreas de Influencia de los Cárteles en México”, identificó al CJNG como la fuerza predominante en la región de Tierra Caliente y con presencia en varios puntos del país.

A lo anterior se suma que los Caballeros Templarios, por años los principales antagonistas del Cártel de Jalisco, fueron prácticamente desarticulados por el gobierno en 2014, tras la crisis originada por la movilización de los grupos de autodefensa en Michoacán.

En su momento, la PGR aseguró que por lo menos los primeros civiles armados de Buenavista Tomatlán, fueron equipados por CJNG y actualmente, se indaga el nexo de este cártel con la banda de Los Viagras.

Liderazgo intacto

Nemesio Oseguera Cervantes alias “El Mencho” es identificado por la PGR como líder máximo del Cártel de Jalisco y por su captura hay una recompensa vigente de dos millones de pesos. Desde el 2011, el Ejército y la Marina han llevado a cabo por lo menos tres despliegues de magnitud considerable para detener a Oseguera, pero no se ha conseguido el objetivo.

En uno de esos intentos, el 6 de septiembre del 2012, la movilización para capturar al capo en Guadalajara desató una alerta generalizada que incluso orilló al Consulado de los Estados Unidos a recomendar a sus ciudadanos que limitaran sus traslados y extremaran precauciones.

En enero del 2013, datos de inteligencia apuntaban a que “El Mencho” se encontraba en una finca del área metropolitana de Guadalajara por lo que se desplegó un operativo por aire y tierra para su captura. El capo consiguió escapar aunque su hijo Rubén Oseguera si fue capturado y se decomisaron más de 16 millones de pesos y medio millón de dólares en efectivo.

Un golpe reportado recientemente en contra del CJNG fue la muerte de Heriberto Acevedo Cárdenas “El Gringo”, ocurrida la noche del 23 de marzo tras un enfrentamiento contra la policía en la localidad de Zacoalco de Torres.

Según las autoridades locales “El Gringo” era el jefe de sicarios del cártel y operador del ataque contra los militares en Guachinango en mayo del 2014. Lo que no se explicó es porque este individuo estaba en libertad luego de que en 2012 se reportó su captura en Zapopan.

De acuerdo con la Fiscalía del Estado, la muerte de “El Gringo” es el posible móvil detrás de la emboscada perpetrado el 6 de abril en contra de los agentes de la Fuerza Única Rural, así como del homicidio del jefe de la policía de Zacoalco sicarios Miguel Ángel Caicedo Vargas, ocurrido el mismo día.

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