Orden de golpear a reportera vino del alcalde de Silao, declara agresor confeso
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Orden de golpear a reportera vino del alcalde de Silao, declara agresor confeso

El joven declaró que su amigo, el director de Seguridad Pública de Silao, Nicasio Aguirre Guerrero, lo contrató para atentar contra la periodista.
Cuartoscuro
Por Denisse Hernández
29 de abril, 2015
Comparte
La reportera de El Heraldo de León, Karla Silva. // Foto: Cuartoscuro.

La reportera de El Heraldo de León, Karla Silva. // Foto: Cuartoscuro.

Incomodar a “los de arriba” fue lo que provocó que la reportera Karla Silva terminara debajo de su escritorio bañada en sangre la tarde del 4 de septiembre de 2014.

De acuerdo con Luis Gerardo Hernández Valdenegro, agresor confeso de la reportera de El Heraldo de León, fue el “señor alcalde” de Silao, Guanajuato, quien ordenó la golpiza sufrida por la joven periodista.

Así lo reveló la fiscal del caso, Yolanda Ramírez Domínguez, durante la audiencia de procedimiento abreviado de José Samuel Ornelas Martínez, alias “el buda”, y Joaquín Oswaldo Valero Garnica, alias “el bayo”.

Luego de haber sido liberado al resultar favorecido por un procedimiento abreviado, Hernández Valdenegro rindió su testimonio ante el Ministerio Público.

El joven declaró que su amigo, el director de Seguridad Pública de Silao, Nicasio Aguirre Guerrero, lo contrató para atentar contra la periodista.

El culpable reconoce que aceptó el ofrecimiento hecho por el director, quien también le “pasaba” armas y drogas.

Además de él, Joaquín Oswaldo y José Samuel consintieron participar. En la siguiente quincena, 11 días después de realizar la operación, cada uno de ellos recibiría la cantidad de 5 mil pesos.

El exservidor público, quien se fugó luego de la agresión, le dio instrucciones precisas a su socio y amigo:

“Le dijo que tenía que dejarle claro, bien claro, a la periodista que tenía que bajarle a sus notas, porque en éstas le tiraba mucha tierra a ‘los de arriba’”, apuntó la Fiscal.

Hernández Valdenegro asegura que nunca habló con las personas que Nicasio Aguirre refirió como “los de arriba”; sin embargo, antes de hacer el “jale” el funcionario le mostró la pantalla de su celular, en ésta decía “señor alcalde”.

El exdirector, relató Luis Gerardo, le prometió que si tenía problemas la gente de “arriba” se encargaría de ayudarlo y si caía en la cárcel lo sacarían.

Ante el Ministerio Público, el responsable describió que durante casi una semana,  Nicasio lo condujo a El Heraldo para ubicar a la periodista.

Sostiene que al mirarla, él se negó a realizar su parte del trato e intentaba esconderse del entonces servidor público, quien ya estaba desesperado por la tardanza del joven.

Pero éste no era el único que se encontraba desesperado.

Luis Gerardo testificó que escuchó una conversación de Nicasio con quien éste tenía registrado en su teléfono como “Señor Alcalde”. El interlocutor le cuestionaba al ahora fugitivo si “le faltaban huevos para hacer el jale, y si no podía para poner a otra persona”.

Posteriormente, Hernández Valdenegro narró lo que ocurrió la tarde del 4 de septiembre.

Es aquí donde la historia que se dio a conocer en audiencias pasadas dio un nuevo giro.

De manera previa, la hipótesis de la Fiscalía apuntaba a que fue Jorge Alejandro Fonseca Durán, director operativo de la Policía Municipal, quien condujo a Luis Gerardo, Joaquín Oswaldo y José Samuel hacia la oficina de El Heraldo.

No obstante, el testimonio del infractor asienta que, en realidad, Fonseca Durán los condujo hasta la casa de Aguirre Guerrero y que fue éste último quien los llevó al lugar a bordo de una camioneta RAM blanca, propiedad del Municipio.

Luis Gerardo describió lo que ocurrió en la pequeña redacción: él amenazaba a la secretaria, Adriana Elizabeth Palacios, con un cuchillo; José Samuel golpeaba a Karla para después robar sus pertenencias y Joaquín Oswaldo tomaba lo robado luego de haber cerrado el portón.

El mensaje que dejaron aquella tarde sí fue claro: “bájale a tus pinches notas o te va a cargar la chingada”.

No tardaron más de cinco minutos en cometer el delito; cada uno sabía qué tarea le correspondía.

“(Luis Gerardo) no sabe cómo golpeó Buda a Karla, pues él se enfocó sólo en lo que iba a hacer, pero sí supo que el Buda había hecho lo suyo por los gritos y la sangre que le vio en las manos, tenis y ropa. Karla y Adriana gritaban, pero más Karla”.

Salieron caminando con normalidad y después corrieron hacia el punto en el que los esperaba el ahora exfuncionario, para conducirlos de regreso a su casa.

En el trayecto, Nicasio le preguntó al inculpado, que viajaba como copiloto, quién había golpeado a la reportera y “si la habían madreado bien”.

El joven respondió que había sido “el buda”, quien además de acomodarle guantones y patadas, le dio el mensaje de acuerdo con la orden recibida.

Lágrimas y el fallo

Ésta audiencia de más de 10 horas de duración fue una de las más difíciles para la periodista Karla Silva.

Mientras “el buda” y “el bayo” exigían ser liberados como lo fue su compañero, la informadora exigía justicia y respeto.

De manera firme, la reportera señaló que parte de la defensa de los indiciados, así como el sujeto que se encargó de golpearla, se mofaban de ella e intentaban intimidarla.

“Yo creo que parte de esta justicia que yo solicito no es estar sujeta a este tipo de situaciones (…) ¿qué trato debo de merecer yo como víctima? Lo que solicito es justicia conforme a lo que marca la ley”, reclamó.

El juez José Luis Argüello Uribe, sugirió a la parte acusada ser prudente; posteriormente, Karla Silva recibió una disculpa por parte de la defensora de José Samuel.

Luego la joven rompió en llanto al escuchar que la fiscal, Yolanda Ramírez, afirmaba que con la agresión su vida corrió un grave riesgo.

Asimismo, Ramírez Domínguez aseveró que la razón por la que fue agredida y amenazada no fue otra sino su labor periodística, la cual era crítica con la administración que encabeza el “señor alcalde” de Silao, Enrique Benjamín Solís Arzola.

Cabe señalar que en contraste con la última diligencia celebrada el sábado 25 de abril, a la que no acudió la Fiscal y no justificó su ausencia, en esta última cita, la servidora pública no sólo estuvo presente, sino que fue acompañada por Manuel Ángel Hernández Hernández, subprocurador de Investigación Especializada de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guanajuato (PGJEG).

Al finalizar la exposición del Ministerio Público, éste solicitó a Argüello Uribe, dar a “el buda” y a “el bayo” –culpables confesos tras solicitar el procedimiento abreviado- la máxima pena por los delitos de lesiones, robo y amenazas.

Esta petición fue reprobada por los imputados, los cuales exigieron ser juzgados de la misma manera que Hernández Valdenegro, quien disfruta de su libertad desde enero pasado.

Luego del debate, el juzgador determinó emitir un fallo condenatorio. No obstante, será hasta el próximo jueves 30 de abril que detalle cuál es la sentencia definitiva para José Samuel y Joaquín Oswaldo.

Jorge Alejandro Fonseca, el único de los inculpados que no ha solicitado el abreviado, se encuentra esperando que su caso llegue a la etapa intermedia.

Vale recordar que Solís Arzola fue citado a declarar por lo menos en dos ocasiones ante PGJEG. Ambas invitaciones fueron declinadas.

Los tres acusados permanecen en prisión preventiva en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Irapuato, mientras tanto, uno de los autores intelectuales del hecho continúa prófugo de la justicia.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Lula vs. Bolsonaro: "Es la elección más importante de Brasil tras el fin de la dictadura", afirma experto

José Murilo de Carvalho, uno de los principales historiadores de Brasil, dice en una entrevista con BBC Mundo que “el país está dividido al medio y el elegido, sea quien sea, tendrá que enfrentar una gran oposición”.
30 de octubre, 2022
Comparte

El balotaje presidencial de Brasil entre Luiz Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro este domingo es la elección más importante del país desde el fin de la dictadura militar en 1985, afirma, para BBC Mundo, el politólogo e historiador José Murilo de Carvalho.

En el mayor país de América Latina está en juego el “todavía frágil sistema democrático”, dijo el miembro de la Academia Brasileña de Letras y de la Academia Brasileña de Ciencias.

El expresidente Lula, un izquierdista de 77 años que obtuvo 48.4% de los votos en la primera vuelta de las elecciones este mes, llega al balotaje con una ventaja de entre cuatro y ocho puntos en distintas encuestas de intención de votos válidos publicadas este sábado.

Pero el actual presidente Bolsonaro, un ultraderechista de 67 años, obtuvo en la primera vuelta una votación mayor a la que anticipaban los sondeos (43,2%) y aspira a ser reelecto contra muchos pronósticos.

El ganador debe superar este domingo el 50% de los votos válidos (sin contar aquellos en blanco y anulados) para iniciar un nuevo mandato presidencial el 1 de enero de 2023.

El resultado puede variar por factores como el nivel de abstención o cómo se decanten los votantes indecisos y volátiles, que algunas encuestas ubican en torno a 5%.

La campaña estuvo marcada por una fuerte polarización política, hechos de violencia y dudas sobre si Bolsonaro, un excapitán del Ejército que buscó sembrar sospechas sin pruebas sobre el sistema electoral brasileño, aceptará una eventual derrota.

“No se puede descartar un espectáculo circense similar al que montó (Donald) Trump en Estados Unidos”, señala Carvalho en alusión a la negativa del entonces presidente de ese país y aliado de Bolsonaro a aceptar su propia derrota en las elecciones de 2020.

Tras su último debate con Lula, Bolsonaro sostuvo que “no hay la menor duda” de que respetará el resultado de la elección aunque le sea adverso: “Quien tenga más votos, gana”, declaró.

Lo que sigue es una síntesis del intercambio vía correo electrónico con Carvalho, quien tiene 83 años y ha recibido varios premios y títulos de doctor honoris causa a lo largo de su carrera:


Explique por favor cómo evalúa la importancia histórica de estas elecciones en Brasil que enfrentan al expresidente Lula con el actual presidente Bolsonaro.

La República brasileña tiene 133 años. La primera elección con participación popular significativa fue en 1945.

La segunda en 1950, cuando yo tenía 11 años, fue disputada por Getúlio Vargas, un exdictador civil, y por un brigadier de la Fuerza Aérea que ayudó a deponerlo en 1945, en representación de militares, élite y clase media.

Getúlio, en ese momento comparado con Perón, había adoptado un programa laboral fuerte y ganó con el apoyo de los obreros. En 1954, ante la fuerte oposición de militares y civiles, fue forzado a renunciar y se suicidó.

La lucha contra el laborismo y el nacionalismo, agravada por la Guerra Fría, llevó al golpe de 1964 y la dictadura militar (1964-1985).

José Murilo de Carvalho

Academia Brasileira de Letras/Guilherme Gonçalves
José Murilo de Carvalho anticipa que el presidente que sea electo en Brasil “tendrá que enfrentar una gran oposición”.

Hoy tenemos algo semejante. Un representante del laborismo (Lula) que intenta volver al poder enfrentando a un presidente apoyado por la clase media, los militares y por empresarios.

La gran diferencia hoy es la ausencia de la Guerra Fría y de la amenaza de intervención norteamericana, aunque los factores externos no estén del todo ausentes.

¿Ve esta elección como la más importante del país al menos desde el retorno de la democracia?

Es sin duda la más importante tras el fin de la dictadura por estar en juego nuestro aún frágil sistema democrático.

¿Observa algún riesgo de crisis o ruptura institucional en Brasil asociado al resultado de estas elecciones?

El riesgo sólo podría venir en caso de una derrota del presidente (Bolsonaro). No se puede descartar un espectáculo circense similar al que montó Trump en Estados Unidos.

Mi apuesta es que las Fuerzas Armadas no lo apoyarán y que la presión externa será fuerte en Estados Unidos, la Unión Europea y los principales países de Hispanoamérica.

¿En qué medida Bolsonaro y Lula representan dos formas diferentes de entender Brasil?

La diferencia es grande. Lula es como un nuevo Vargas con una base de apoyo entre obreros, pobres e intelectuales.

Una mujer mira material de campaña con las caras del candidato izquierdista Lula sa Silva y el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro.

Reuters
Los brasileños eligen a su presidente entre dos opciones muy distintas.

Bolsonaro se basa en sectores de la clase media, el pentecostalismo, grandes empresas, la agroindustria y los militares de las Fuerzas Armadas y las policías.

Parte de la disputa también se da en el campo de los valores, especialmente en lo referente a la familia y la identidad de género.

En el caso de Bolsonaro llega a esta segunda vuelta tras un gobierno muy tumultuoso, acusado por sus críticos de actitudes autoritarias, de dividir al país, de responder de forma equivocada a la pandemia de coronavirus y, con esto, agravar durante su gobierno la situación crítica que ya tenía Brasil.

Aun así, tiene posibilidades de ganar un segundo gobierno, según encuestas de opinión.

¿Cómo explica este apoyo que tiene el presidente?

Es una pregunta de un millón de dólares. ¿Cómo un presidente irrespetuoso de la ley, que desprecia las instituciones, incluidos los poderes de la República, y los valores democráticos, intolerante con los avances en la igualdad de género y de raza, indiferente, si no hostil, a la protección del medio ambiente, por dar algunos ejemplos, fue electo y tiene posibilidad de ser reelegido?

Parte de la respuesta puede estar en el hecho de que también hay un gran rechazo al expresidente Lula.

Jair Bolsonaro

Getty Images
Bolsonaro a capitalizado en votos el rechazo a Lula y su Partido de los Trabajadores.

Las encuestas muestran el gran rechazo de los entrevistados hacia los dos, entre 47% (Bolsonaro) y 41% (Lula).

El país está dividido al medio y el elegido, sea quien sea, tendrá que enfrentar una gran oposición.

En el caso de Lula, busca volver a ser presidente tras los escándalos de corrupción que surgieron durante los gobiernos de su Partido de los Trabajadores y de una condena por corrupción anulada por el Supremo, sin que el expresidente haya hecho una gran autocrítica por los errores cometidos. ¿Cuál es el motivo principal por el que puede volver al palacio de Planalto?

Sin duda, tiene que haber un lado personal: demostrar que es inocente y no pasar a la historia como un presidente condenado.

También está la arrogancia de su partido, el Partido de los Trabajadores, que nunca quiso admitir que hubo corrupción.

Lula

Getty Images
Lula promete volver a los tiempos de bonanza económica que tuvo Brasil en su presidencia (2003-2010).

Para el partido, el expresidente es su único candidato que puede ganar la elección.

Brasil conmemoró el bicentenario de su independencia en septiembre. ¿Diría que estas elecciones sugieren que Brasil todavía está buscando qué país quiere ser?

No hay mucho que celebrar en este bicentenario.

Por el lado político, no pudimos construir una república democrática sobre bases sólidas, como se puede observar en lo que está ocurriendo hoy. Seguimos bajo la tutela de las Fuerzas Armadas, que se consideran guardianes de la República.

Por el lado social, somos el octavo país más desigual del mundo y el 84º en el Índice de Desarrollo Humano.

La independencia se hizo bajo el sueño de construir aquí un gran imperio. En la década de 1930, el austríaco Stefan Zweig escribió un libro elogioso titulado “Brasil, país de futuro”. Ese imperio y ese futuro están lejos, si es que alguna vez llegan.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.