¿Es falso el relato de EU sobre la muerte de Bin Laden?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AP

¿Es falso el relato de EU sobre la muerte de Bin Laden?

Según el periodista de investigación estadounidense ganador de un premio Pulitzer Seymour Hersh, el operativo de su país que acabó con la vida del que fuera el líder de al Qaeda, Osama Bin Laden en mayo de 2011, no fue una acción arriesgada y secreta, sino una operación conjunta de la inteligencia estadounidense y paquistaní.
AP
11 de mayo, 2015
Comparte
Osama bin Laden, exlíder de Al Qaeda. // Foto: AP.

Osama bin Laden, exlíder de Al Qaeda. // Foto: AP.

Las acusaciones son explosivas y le dan una estocada al relato heroico que define el que se puede considerar el mayor éxito en política exterior del primer mandato del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Según el periodista de investigación estadounidense ganador de un premio Pulitzer Seymour Hersh, el operativo de su país que acabó con la vida del que fuera el líder de al Qaeda, Osama Bin Laden en mayo de 2011, no fue una acción arriesgada y secreta, sino una operación conjunta de la inteligencia estadounidense y paquistaní.

Lea también: Hollywood alimenta la polémica por la muerte de Bin Laden

La acusación del periodista ha generado una fuerte polémica en EE.UU. y Pakistán, donde muchos señalan las que consideran escasas atribuciones y conclusiones cuestionables de la amplia investigación de Hersh.

“La noción de que la operación en la que mataron a Osama Bin Laden fue algo diferente a una misión unilateral estadounidense es evidentemente falsa”, afirmó el portavoz de la Casa Blanca Ned Price, al señalar que el artículo está lleno de “inexactitudes y afirmaciones sin fundamento”.

Según el texto de Hersh, desde 2006 Bin Laden estaba bajo control paquistaní y estaba siendo mantenido en Abbottabad con la ayuda financiera de Arabia Saudita.

Hersh alega que altos cargos paquistaníes permitieron a EE.UU. llevar a cabo su redada en el complejo en el que se encontraba Bin Laden -que considera un asesinato de facto- después de que EE.UU. descubriese su paradero presuntamente gracias a una fuente de inteligencia paquistaní.

Eso contradice la versión oficial de que se llegó a Bin Laden tras interrogar a detenidos de al Qaeda y gracias a una extensa investigación de un mensajero del exlíder del grupo.

¿Acuerdo EE.UU. – Pakistán?

La versión del periodista también indica que se llegó a un acuerdo que incluía permitir a EE.UU. llevar a cabo una exhaustiva vigilancia de la zona, obtener pruebas de ADN que confirmaran la identidad de Bin Laden e incluso que Pakistán entregase a un agente paquistaní que ayudara a guiar la operación.

Eso, siempre según el artículo, a cambio de que EE.UU. mantuviera su apoyo financiero a los servicios de inteligencia del país asiático y a sus líderes.

Como parte del acuerdo, asegura Hersh, Estados Unidos debía esperar una semana para anunciar la muerte de Bin Laden y simplemente debía decir que había muerto en un ataque con aviones no tripulados en Afganistán.

Sin embargo, Obama traicionó a los paquistaníes después de que uno de los helicópteros estadounidenses que participaban en la operación se estrellase, ya que la Casa Blanca temía que no podrían defender la historia.

Por eso, indica Hersh, Obama le habló a la nación aquella noche para anunciar que las fuerzas especiales de la Marina, los Navy Seal, habían llevado a cabo un ataque tras meses recopilando información secreta de inteligencia y de la que Pakistán no estaba al tanto, que concluyó con una balacera en la que murieron Bin Laden y otros cercanos colaboradores.

En los días siguientes surgieron otros detalles, en ocasiones conflictivos y que después fueron rechazados, lo que molestó a algunos comandantes de las fuerzas especiales estadounidenses y a autoridades de Defensa.

“Del autor de Alicia en el país de las maravillas”

“La historia de la Casa Blanca podría haber sido escrita por Lewis Carrol”, escribió Hersh en el último número de la revista London Review of Books, en referencia al autor de Alicia en el país de las maravillas”.

Su artículo concluye con una amplia condena a la operación llevada a cabo por miembros del gobierno de Barack Obama.

“Las mentiras de alto nivel siguen siendo parte del modus operandi de la política exterior de EE.UU., junto con las cárceles secretas, los ataques con aviones no tripulados y las redadas nocturnas de las fuerzas especiales sin pasar por la cadena de mando oportunamente y evitando a quienes podrían echarlo para atrás”, sostiene.

Nada más ser publicado, la voz sobre las conclusiones de su investigación se corrió rápido, llegando a dominar las conversaciones políticas y en redes sociales y a tumbar la página web donde se aloja debido al alto volumen de tráfico.

El caso apareció también en todos los diarios de Pakistán este lunes, según indica el periodista del servicio urdu de la BBC Jared Soomro.

Según Soomro, nadie en Pakistán cree que Bin Laden pudiera vivir en su complejo de Abbottabad sin que las autoridades supieran: “No es posible que EE.UU. haya entrado al espacio aéreo, realizado una operación de 45 minutos y que nadie lo supiera”, indica el periodista, quien además agrega que si alguien tiene datos que sustenten la teoría de Hersh, no son de dominio público.

Críticas a la historia

Pero tampoco tardaron en aparecer las críticas a la versión de Hersh, entre ellas las de algunos colegas periodistas.

El corresponsal de la BBC para América del Norte, Anthony Zurcher, explica algunas de ellas:

• Fuentes no fiables: la mayor parte del artículo de Hersh se basa en declaraciones de autoridades de inteligencia de EE.UU. y Pakistán no nombradas. La única fuente identificada es un militar que sirvió en el ejército paquistaní hace más de dos décadas y citaba a “excompañeros” para sustentar sus alegatos.

Afirmaciones contradictorias: Hersh no tiene en cuenta el hecho de que dos de los veteranos que participaron en el operativo en el que se puso fin a la vida de Bin Laden hablaron públicamente de operativos de la redada que contradicen su versión.

Conclusiones poco realistas: ¿Por qué Arabia Saudita apoyó a un hombre que quería derrocar a la monarquía de ese país? ¿Por qué, si el apoyo de EE.UU. a Pakistán fue parte del acuerdo, se deterioraron las relaciones bilaterales tras el operativo? y, finalmente, si ambas naciones estaban cooperando, ¿era una redada la manera más simple de asegurarse que mataban a Bin Laden?

Y como suele pasar con las teorías de la conspiración, indica Zurcher, quizás las críticas más fuertes al artículo de Hersh es que se apoya en un gran reparto de personajes que operaron efectivamente mientras mantenían el secreto.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El baile de los 41: la fiesta en México que desató un escándalo hace más de un siglo

Se estrena la película "El baile de los 41", basada en el escándalo que sacudió a México a inicios del siglo XX y marcó decenas de vidas para siempre.
18 de noviembre, 2020
Comparte

Desde hace más de cien años, algunos mexicanos asocian el número 41 con la homosexualidad masculina.

El origen es un baile al que acudieron 42 hombres la noche del 17 de noviembre de 1901 en el centro de Ciudad de México.

La mitad vestía ropa de mujer. Varios de ellos eran personas adineradas y formaban parte de la élite social de esos tiempos.

El festejo fue interrumpido por la policía, que arrestó a casi todos: solo uno logró escapar.

El caso fue uno de los mayores escándalos sociales de la época conocida como el ‘Porfiriato’, pues el presidente era Porfirio Díaz.

De hecho, según una leyenda muy conocida en México, quien logró escapar esa noche era su yerno, Ignacio de la Torre y Mier.

Este mes de noviembre, la historia llegó a la pantalla grande gracias a la película “El baile de los 41”, protagonizada por Alfonso Herrera en el papel del marido de la hija del presidente mexicano.

Durante más de un siglo, la identidad del resto de los detenidos no se conoció.

Hasta que el abogado Juan Carlos Harris, quien se define como “historiador frustrado”, localizó los nombres de siete de ellos en los archivos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Las personas identificadas porque promovieron amparos contra su conscripción forzada en el Ejército son: Pascual Barrón, Felipe Martínez, Joaquín Moreno, Alejandro Pérez, Raúl Sevilla, Juan B. Sandoval y Jesús Solórzano.

Pero Harris encontró algo más: una serie de abusos y violaciones contra los detenidos que, más de un siglo después, comenzó a develarse.

Detención ilegal

El escándalo de 1901 se conoce como “El baile de los 41 maricones”. Este baile tuvo lugar en la calle de La Paz, en lo que hoy es el Centro Histórico de la capital y cerca de Palacio Nacional, la residencia del presidente.

Según los diarios de la época –la única fuente documental del caso– un policía escuchó ruido en una casa a las tres de la madrugada, y al asomarse descubrió a las parejas.

Entonces pidió refuerzos para detenerlos, algo que según el abogado Harris era ilegal.

“No existía un motivo para haberlos detenido”, le dijo a BBC Mundo.

“Jurídicamente, la homosexualidad como tal nunca ha estado prohibida en México”.

Pero casi todos fueron arrestados excepto el yerno de Porfirio Díaz, según la creencia popular, cuyo nombre habría sido borrado de la lista para evitar el escándalo político.

Luego fueron obligados a barrer las calles de la capital mexicana con la ropa del festejo, algo que también fue ilegal, pues ninguna ley establecía esa sanción.

Otro abuso fue el escarnio en los periódicos. Incluso se publicó una canción para burlarse de ellos.

Actores de la pelicula "El baile de los 41"

IMDB
Alfonso Herrera (derecha) da vida al marido de Amada Díaz, hija del presidente Porfirio Díaz, en la película “El baile de los 41”.

La composición se llamó ‘El corrido de los 41’ y fue acompañado con grabados de José Guadalupe Posada.

El artista es uno de los grabadores más importantes de México, autor del famoso personaje ‘La Catrina’ que elegantemente representa a la muerte.

Con ese escándalo nació la ‘Leyenda de los 41’. Pero aquí no termina la historia.

Trágico destino

En las horas siguientes a la redada, varios de los detenidos fueron puestos en libertad.

Juan Carlos Harris cree que pagaron a la policía y las autoridades de la capital para conseguirlo.

Fue el caso de los más adinerados o quienes formaban parte de familias conocidas en el entorno social del ‘Porfiriato’.

Manos entrelazadas con una bandera mexicana.

Getty Images
Algunos mexicanos asociaron el número 41 a la homosexualidad.

El resto, sin tantos recursos, fueron incorporados por la fuerza en el Ejército.

Varios fueron enviados a combatir en la ‘Guerra de Castas’ que en ese entonces se libraba en Yucatán, en el sureste del país.

“Fue una especie de destierro y la única forma que encuentran para hacerlo es metiéndolos al Ejército, una especie de leva”, según el abogado.

No se conoce el destino final de ellos, aunque según Harris y algunos historiadores que investigaron el tema, murieron en las batallas.

Aunque no se ha documentado, es muy posible que dentro del Ejército hayan sufrido abusos porque nunca se ocultó a los soldados la razón de su reclutamiento, dijo el abogado.

“Fueron detenidos, sufrieron un escarnio fuertísimo”, explicó. “Es una cuestión muy grave y no nada más las tonterías que ciertos grupos sociales lanzan”.

Más de un siglo después

¿Por qué algunos mexicanos asociaron el número 41 a la homosexualidad?

Una de las razones es el escándalo que significó el baile y la cantidad de personas detenidas, explican historiadores.

Pero también influyó la posición social de algunos participantes, según Harris. El escarnio que se desató fue una especie de venganza social.

Una reacción de molestia por lo que en la época se conocía como “la decadencia de los lagartijos”, el apodo de entonces a las personas adineradas del Porfiriato.

Y también evidencia el profundo cariz de homofobia que incluso ahora, más de un siglo después del baile, permanece en algunos sectores del país.

Por eso es importante identificar a quienes fueron detenidos, dice el abogado, pero sobre todo recordar cuál fue su destino.

“Hay intentos muy serios, muy graves de retroceso, incluso buscando la supresión de derechos civiles”, explicó.

“A lo mejor no entendemos lo que eso significa. Es algo muy grave”.

* Este artículo fue originalmente publicado en 2017 y actualizado con motivo del estreno de la película “El baile de los 41”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=EpHxqm8kCXI

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.